BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS: 3-9-Noviembre-2025, EL CANTAR DE LOS CANTARES 1, 2, Respuestas.

Busquemos perlas escondidas (10 mins.)

Can 2:7. ¿Por qué es la sulamita un buen ejemplo para las hermanas y hermanos solteros? (w15 15/1 31 párr. 11).

Porque sería un error empezar una relación romántica con cualquier persona, así nada más, porque sí. Los cristianos que desean casarse deben esperar con paciencia hasta encontrar a esa persona a la que puedan amar de verdad.

El ejemplo de la sulamita nos recuerda que, cuando ya hemos elegido a alguien, debemos hacerlo notar para no despertar malos entendidos con otros cristianos. Por eso, qué importante es no flirtear con diversas personas cuando ya se tiene a alguien especial en el corazón o en nuestras vidas.

COMENTARIOS ADICIONALES

La sulamita es un buen ejemplo para las hermanas y los hermanos solteros porque demostró sensatez y autodominio en su búsqueda del amor. Al esperar con paciencia y no dejarse llevar por impulsos, mostró que es importante encontrar a alguien que realmente valga la pena.

Su consejo a las mujeres del palacio de no despertar ni excitar el amor hasta que este se sienta inclinado es una lección valiosa. Esto nos enseña a no forzar relaciones o sentimientos que no son genuinos. En lugar de eso, debemos esperar y confiar en que encontraremos a alguien con quien podamos tener una conexión real y duradera.

Sería un error empezar una relación romántica con cualquier persona solo porque sí, sin sentir algo genuino por la otra persona o solo por interés material o de estatus. Los cristianos que deseen casarse deben esperar con paciencia hasta encontrar a alguien a quien puedan amar de verdad.

La sulamita es un ejemplo fantástico porque no se dejó impresionar ni presionar por el poder, la sabiduría, la riqueza y el estatus del rey Salomón. A pesar de ser una joven campesina, fue clara al decir que no lo amaba y que no iba a forzar sus sentimientos.

El ejemplo de la sulamita resalta la importancia de la paciencia. Ella estaba dispuesta a esperar el verdadero amor en lugar de iniciar una relación con el rey solo porque sí. Por lo tanto, la lección para los jóvenes es evitar el error de empezar una relación romántica con cualquier persona solo para no estar solos, por un atractivo superficial o por no desaprovechar una buena oportunidad. Al igual que la sulamita, deben esperar a esa persona a la que puedan amar de verdad.

El comentario de la sulamita a las mujeres del palacio: “No traten de despertar ni excitar amor en mí, sino hasta que este se sienta inclinado”, es un ejemplo de cómo establecer límites claros y mantener una posición firme. Esto debe enseñar a los jóvenes a no permitir que otros los presionen a iniciar una relación romántica ni que influyan en sus sentimientos y decisiones.

La sulamita es un buen ejemplo para las hermanas y los hermanos solteros porque mostró un amor equilibrado y paciente. En este versículo, ella hace un llamado solemne a no despertar ni provocar el amor hasta que llegue el momento apropiado. Con esto deja claro que no estaba dispuesta a dejarse llevar por la presión social ni por emociones pasajeras. Aunque se encontraba en el palacio de Salomón, rodeada de lujos y halagos, no se dejó impresionar ni aceptó un matrimonio por conveniencia. Ella esperaba al hombre que realmente amaba y por quien sentía un afecto genuino.

La sulamita enseña que vale la pena esperar; el amor verdadero no se apresura ni se compra, sino que se cultiva con paciencia y sinceridad. Su ejemplo inspira a los solteros a ser firmes en sus principios y a no conformarse con menos de lo que Jehová desea para ellos: un amor limpio, leal y duradero.

Este texto nos recuerda que los jóvenes y solteros cristianos no deben dejarse llevar por la presión del mundo ni por la impaciencia. El amor verdadero necesita tiempo y debe surgir de manera natural, con base en el respeto y la aprobación de Jehová. Así, quienes esperan con paciencia tendrán matrimonios más sólidos y felices.

¿Qué perlas espirituales ha encontrado en la lectura bíblica de esta semana?

El Cantar de los Cantares 1:2. Es muy importante que el esposo y la esposa se confirmen su cariño con frecuencia. Recordar las cosas bonitas que se han dicho o los detalles que han tenido el uno con el otro puede fortalecer mucho su amor y hacer que dure.

El Cantar de los Cantares 1:3. La sulamita, angustiada, se sentía fortalecida y consolada al recordar las “expresiones de cariño” y el “nombre” del pastor. De manera similar, el resto de los seguidores ungidos de Cristo se sienten animados al meditar en el amor que él les muestra y en las garantías que les da su Pastor, Jesucristo, aunque todavía están en el mundo y separados de él.

El Cantar de los Cantares 1:11. El reflexionar en la actitud de la sulamita puede fortalecer a la clase de la “novia” en su resolución de rechazar el materialismo seductor del mundo y permanecer fiel a su Novio celestial. Si nuestras esperanzas son terrenales y estamos pensando en el matrimonio, que el ejemplo de esta doncella nos mueva a interesarnos principalmente en lo espiritual, y no en lo material.

El Cantar de los Cantares 1:15. ¿Qué quiere decir el pastor con las palabras: “Tus ojos son de palomas”? Es una forma de expresar que los ojos de su compañera se ven dulces y tiernos, como los de las palomas. ¡Qué importantes son las expresiones de cariño para fortalecer, en un “lazo triple”, nuestra confianza en Jehová!

El Cantar de los Cantares 2:1. La sulamita se llamó a sí misma “un simple azafrán de la llanura costanera”, porque era una joven humilde y modesta que, a sus propios ojos, era solo una entre muchas flores comunes. El cristiano no casado que desea encontrar cónyuge debe interesarse únicamente en alguien que, como compañero de creencia fiel, tenga cualidades como las de la sulamita o de su Pastor amado.

El Cantar de los Cantares 2:6. No está mal que una pareja de novios se muestre expresiones de cariño limpias; sin embargo, deben procurar que esas expresiones sean producto de un afecto sincero y no de una pasión impura que pueda conducirlos a la inmoralidad sexual.

El Cantar de los Cantares 2:7. ¿Captamos la lección? Sería un error empezar una relación romántica con cualquier persona, así porque sí. Los cristianos que desean casarse deben esperar con paciencia hasta encontrar a esa persona a la que puedan amar de verdad.

El Cantar de los Cantares 2:10. ¿Cuál es la lección? Que los novios deben tomar medidas para mantener un noviazgo limpio a los ojos de Jehová. Eso implica evitar situaciones en las que pudieran caer en la tentación, como estar solos en lugares apartados. Y aunque no está mal que se den muestras de cariño, estas siempre deben ser limpias.

El Cantar de los Cantares 1: 2. Esto nos enseña que el amor y el afecto entre una pareja deben ser genuinos y respetuosos. La expresión “besos de su boca” se refiere a una muestra de cariño íntimo y afectuoso, pero no necesariamente implica una conducta inapropiada. Esto nos anima a cultivar un amor genuino y respetuoso en nuestras relaciones, siempre manteniendo un alto nivel de moralidad y pureza ante los ojos de Dios.

El Cantar de los Cantares 1:4. Este texto nos enseña que, en el matrimonio, expresar aprecio y amor mutuo es fundamental para fortalecer el vínculo conyugal. Un gesto amable, una palabra de aprecio o una muestra de cariño pueden hacer una gran diferencia en mantener un matrimonio sólido y feliz.

El Cantar de los Cantares 1:5. Este versículo nos habla de la belleza y el valor de una persona independientemente de su apariencia física. La sulamita se describe a sí misma como morena, pero también como hermosa. Esto nos muestra que la verdadera belleza se encuentra en el interior de la persona, en su carácter, su corazón y su relación con Dios. Es importante recordar que la apariencia física no define a una persona. Todos tenemos defectos y debilidades, pero también fortalezas y cualidades que nos hacen únicos y valiosos.

El Cantar de los Cantares 1: 5, 6. Este pasaje nos enseña que la humildad y la modestia son cualidades valiosas. También nos recuerda que Dios ve más allá de la apariencia física y valora la belleza interior y el corazón leal. La aprobación divina es lo que realmente importa, más que la opinión de los humanos. Esto nos anima a enfocarnos en desarrollar una relación estrecha con Dios y a vivir de acuerdo con sus principios.

El Cantar de los Cantares 1:9. Este versículo nos enseña sobre la apreciación y el valor que Dios tiene por su pueblo, comparándolo con algo hermoso y precioso. Al igual que el amado describe a su amada con palabras de admiración, Jehová Dios nos ve como valiosos y preciosos a sus ojos. Esto nos anima a cultivar una relación estrecha con él y a valorarnos como hijos suyos.

El Cantar de los Cantares 2:1. Este pasaje nos muestra que la humildad y la perspectiva correcta son clave en la búsqueda de un compañero de vida. La sulamita se veía como una flor más, pero su amado la veía de manera especial. Esto nos recuerda que debemos enfocarnos en las cualidades que realmente importan, como la fe, la humildad y la fidelidad, y buscar a alguien que comparta nuestros valores y principios.

El Cantar de los Cantares 2:6. Este versículo nos enseña sobre la importancia de mantener la pureza y la sinceridad en las expresiones de cariño en una relación de noviazgo. Nos recuerda que es natural mostrar afecto, pero debemos asegurarnos de que nuestras acciones sean guiadas por el amor y el respeto mutuo, y no por deseos impuros que puedan llevar a la inmoralidad. También nos enseña a ser conscientes de nuestras emociones y acciones, y a tomar decisiones que honren a Dios y a nosotros mismos.

El Cantar de los Cantares 2,:9. Este versículo nos enseña sobre la perseverancia y el amor incondicional del amado pastor hacia la sulamita. Nos muestra que él está dispuesto a esperar y buscarla, incluso cuando ella no está lista o disponible. Esto nos recuerda que Dios nos ama de manera similar y siempre busca una relación más profunda con nosotros.

El Cantar de los Cantares 2:12. Este texto nos enseña a apreciar la belleza de la creación y a encontrar paz y alegría en nuestra relación con Dios.

El Cantar de los Cantares 2:15. Este versículo nos recuerda que la protección y el cuidado de la relación deben ser una prioridad. Esto puede implicar tomar decisiones difíciles y hacer sacrificios para asegurar que la relación se mantenga fuerte y saludable.

El Cantar de los Cantares 1:2. En este texto se habla de que el cariño es mejor que el vino. Lo espiritual también es un placer importante, una fuente de gozo y deleite genuino. Muchas personas viven para el placer carnal, pero no logran llenarse con nada. Nosotros hemos comprobado que lo espiritual es más dulce y satisfactorio que cualquier placer terrenal.

El Cantar de los Cantares 1:3. Nos enseña la importancia de nuestro nombre e identidad cristiana. Somos testigos de Jehová; nuestra vida, acciones y carácter pueden ser como un perfume que, al “derramarse”, hace que otros se sientan atraídos a conocer la fuente de esa belleza.

El Cantar de los Cantares 1:5, 6. Este texto nos enseña que debemos amar y aceptar nuestra historia. Nuestra piel morena —es decir, nuestras luchas, nuestras cicatrices y las temporadas difíciles— no nos hacen menos valiosos. Son la evidencia de nuestra resistencia y de la obra del Sol en nuestra vida. Somos valiosos a los ojos de Dios por nuestra historia.

El Cantar de los Cantares 1:6. Este texto nos enseña que es importante cuidar de nosotros mismos. A veces estamos tan ocupados cuidando de los demás que nos olvidamos de nosotros mismos. Esto ocurre cuando descuidamos nuestra salud emocional, física y espiritual. Esa es nuestra viña, y es nuestra responsabilidad principal.

El Cantar de los Cantares 1:8. Cuando nos sintamos perdidos, sigamos las señales. Si no sabemos cuál es el siguiente paso, no nos desesperemos; sigamos el “rastro del rebaño”. La oración, la congregación y la Biblia son la guía que está allí para quien la busca con humildad.

El Cantar de los Cantares 1:10. Este texto habla de adornos; esto nos recuerda que nuestras obras adornan nuestra fe y enseñanza. Así como los adornos y collares embellecen, nuestros actos de amor, fe y bondad son joyas que Dios mismo observa en nuestra vida.

El Cantar de los Cantares 1:12. Este pasaje habla de un perfume que se percibe en el ambiente. De cierto modo, cuando pasamos tiempo en la mesa de Jehová, la mesa del Rey, comenzamos a llevar una fragancia espiritual que influye positivamente en los lugares donde estamos. Nuestra paz y gozo pueden ser contagiosos.

El Cantar de los Cantares 1:14. Nos enseña que podemos encontrar belleza y refugio en los lugares más inesperados. Estar con Jehová puede convertir un desierto en un oasis. Aun en los momentos más áridos y difíciles, representados por el desierto de En-Guedí, Él puede ser un ramillete de belleza y frescura inesperada.

El Cantar de los Cantares 2:2. Nos enseña que podemos ser como espinas o como lirios. Vivimos en un mundo a menudo hostil o indiferente, representado por los “espinos”. Nosotros hacemos brillar nuestra luz, no para llamar la atención o ser vistos, sino mediante nuestras obras de fe.

El Cantar de los Cantares 2:7. El verdadero amor no se fuerza. Hay quienes podrían sentirse presionados a tener una relación, buscando estabilidad material, social o estatus, pero solo por interés, como le pasó a la sulamita cuando Salomón la estaba cortejando. Ella eligió el amor en lugar de lo material.

El Cantar de los Cantares 1:2. Esto nos enseña que es muy importante que el esposo y la esposa se expresen su cariño con frecuencia. De igual manera, es bueno que recuerden las cosas bonitas que se han dicho o los detalles que han tenido el uno con el otro, porque esto fortalece el amor y da estabilidad al matrimonio.

El Cantar de los Cantares 1:2, 3. Estos versículos muestran que la sulamita, aunque angustiada, se sentía fortalecida y consolada al recordar las expresiones de cariño y el nombre del pastor. De manera similar, cuando pasamos por momentos difíciles, podemos sentirnos mejor si invocamos el nombre de Jehová y meditamos en sus muestras de amor.

El Cantar de los Cantares 1:6. Este versículo muestra que cuando el pastor invitó a la sulamita a dar un paseo, los hermanos de ella se enojaron, no porque desconfiaran de la pareja, sino porque conocían muy bien las tentaciones que podían presentarse si permitían que estuvieran a solas en un entorno romántico. La solución fue mandar a la muchacha a trabajar, para que se mantuviera ocupada. Aquí hay una lección importante, no solo para los jóvenes, sino también para los padres y los hermanos mayores.

El Cantar de los Cantares 1:11-14. Estos versículos muestran que Salomón hubiera querido adornar a la sulamita con collares de oro y tachones de plata. Sin embargo, ella resistió esas tentaciones materiales y expresó firmemente el amor inquebrantable que sentía por el pastor. Esto nos enseña que, aunque no hay nada de malo en dar y recibir regalos, el noviazgo no debe basarse en el interés materialista, pues vale más la motivación que el regalo mismo.

El Cantar de los Cantares 1:15. En este versículo, el pastor dice que su amada sulamita es hermosa y que sus ojos son como los de una paloma, refiriéndose a la dulzura y ternura de su mirada. Esta lección invita a las jóvenes a cultivar cualidades como la dulzura y la ternura, ya que son muy apreciadas y valiosas en las novias y esposas cristianas.

El Cantar de los Cantares 2:1. Este versículo muestra que la sulamita se veía a sí misma como un simple azafrán de la llanura o una flor más entre muchas. Esto refleja su humildad y modestia. Con razón el pastor la quería tanto y el rey Salomón se quedó deslumbrado por ella, a pesar de que ya tenía 60 reinas, 80 concubinas y muchas doncellas. Esto debe enseñarles a las jóvenes que estas cualidades son más importantes que la belleza física.

El Cantar de los Cantares 2:6. Esto enseña que no está mal que una pareja de novios tenga expresiones de cariño, siempre que sean limpias y producto de un afecto sincero, y no de una pasión descontrolada que pueda conducirlos a la inmoralidad sexual.

El Cantar de los Cantares 2:7. Este texto muestra cómo la sulamita hizo jurar a las damas de la corte que no intentarían despertar en ella amor por nadie que no fuera su pastor. Esto debe enseñarles a los jóvenes cristianos que deben evitar cultivar sentimientos románticos por personas que no sean siervos leales de Jehová.

El Cantar de los Cantares 2:7. El ejemplo de la sulamita nos enseña que se deben evitar los noviazgos secretos y los coqueteos, a fin de no generar malos entendidos con otros cristianos, especialmente cuando ya se tiene una relación o un compromiso.

El Cantar de los Cantares 1:5. La sulamita reconoce que su piel está marcada por el sol, algo que en su tiempo podía considerarse poco atractivo, pero a la vez afirma con dignidad que sigue siendo hermosa. Esto refleja seguridad y humildad.

El Cantar de los Cantares 1:5. En nuestros días, este versículo nos enseña a no sentirnos menos por no cumplir con los estándares de belleza del mundo. Lo importante es que Jehová nos valora por lo que somos en el corazón. Así que, aunque tengamos defectos o limitaciones, podemos sentirnos hermosos a sus ojos si mantenemos una buena relación con Él.

El Cantar de los Cantares 1:9. El amado elogia a la sulamita con una comparación muy significativa en la cultura antigua. Una yegua de los carros del faraón era rara, valiosa y de gran belleza. Esto muestra que él veía a su amada como alguien única y especial.

El Cantar de los Cantares 1:9. Aquí podemos aprender lo importante que es valorar y expresar aprecio sincero por nuestro cónyuge o por la persona que amamos. En un mundo donde muchos solo critican o se enfocan en lo negativo, este ejemplo nos anima a resaltar lo bueno y fortalecer los lazos afectivos con palabras positivas.

El Cantar de los Cantares  2:7. La sulamita no se dejó llevar por presiones externas ni por emociones pasajeras; decidió esperar el momento correcto para el amor verdadero. Para los solteros de hoy en día, este versículo es muy práctico, pues nos recuerda que no hay que apresurarse en cuestiones del corazón. El mundo dice: “Aprovecha cualquier oportunidad”, pero la Biblia nos anima a esperar con paciencia hasta encontrar a alguien que de verdad nos acerque más a Jehová.

El Cantar de los Cantares 2:15. Los zorros pequeños representan los problemas o distracciones que pueden dañar una relación. La imagen de las viñas floreciendo simboliza un amor en crecimiento que necesita protección.

El Cantar de los Cantares 2:15. Hoy podemos pensar en esos “zorros” como malos hábitos, celos o incluso descuidos espirituales que ponen en peligro las relaciones. Este consejo nos anima a cuidarlas con cariño, a resolver los problemas pequeños a tiempo y a mantener nuestro amor limpio y fuerte.

El Cantar de los Cantares 1:4. Muestra el deseo de la mujer de acercarse al amado y disfrutar de su compañía. Ella se siente segura y feliz en su presencia. Esto puede aplicarse a nuestro deseo de estar cerca de Dios. Cuando nos acercamos a Jehová en oración y meditación, sentimos gozo y protección, tal como la joven se sentía dichosa en las habitaciones del rey.

El Cantar de los Cantares 1:6. Refleja humildad y aceptación. La joven reconoce su apariencia morena, resultado del trabajo bajo el sol, pero sigue considerándose hermosa. Esto enseña que la verdadera belleza no está en la apariencia exterior, sino en la fidelidad y el esfuerzo sincero. Jehová valora la belleza espiritual, la humildad, la lealtad y la disposición a servir, incluso cuando otros no lo aprecian.

El Cantar de los Cantares 1:7. Muestra la búsqueda de dirección. Ella quiere saber dónde está su amado para seguirlo. Espiritualmente, esto representa el deseo de una persona por encontrar la guía divina. Así como la joven quería estar junto al pastor, los siervos de Dios buscan la dirección de Jehová y se esfuerzan por permanecer cerca de su pueblo y de Cristo, el Pastor principal.

El Cantar de los Cantares 1:8. Es una respuesta llena de ternura y sabiduría: “Sigue el rastro del rebaño.” Esto enseña que quien desea encontrar al amado debe seguir el ejemplo del rebaño, es decir, permanecer con los siervos fieles de Dios. En la actualidad, esto significa seguir el ejemplo de la congregación y aprender de aquellos que ya caminan cerca de Jehová.

El Cantar de los Cantares 1:9-11. Resalta la admiración y el aprecio. El amado compara a la mujer con una yegua de los carros del faraón, símbolo de belleza y fuerza, y le promete adornos preciosos. De igual manera, Jehová valora y honra a su pueblo, adornándolo con cualidades espirituales como la sabiduría, la fe y la lealtad. También nos enseña la importancia de expresar aprecio a nuestros seres queridos, fortaleciendo los lazos familiares y espirituales.

El Cantar de los Cantares 1:11-14. Muestra el afecto profundo y la cercanía emocional. El perfume de la mirra y el ramillete de alheña simbolizan un amor constante que acompaña y reconforta. En la adoración a Jehová, esto puede representar la gratitud y el amor que mantenemos en el corazón, incluso en tiempos difíciles. En la familia, enseña a cultivar cariño y ternura como un aroma agradable que llena el hogar.

El Cantar de los Cantares 1:15-16. Describe una relación basada en la admiración y el respeto mutuo. Los ojos de paloma simbolizan pureza y paz. En el matrimonio, esto muestra la importancia de valorar y hablar con ternura, fortaleciendo la unión. En el sentido espiritual, refleja la paz que surge de un corazón puro y de una relación armoniosa con Jehová.

El Cantar de los Cantares 1:17. Usa la imagen de una casa construida con cedros y enebros, maderas firmes y duraderas. Esto simboliza estabilidad, refugio y seguridad. Del mismo modo, una relación edificada sobre principios divinos es fuerte y resistente. Cuando el amor —ya sea hacia Dios, la familia o el cónyuge— se basa en valores espirituales, puede soportar cualquier dificultad y mantenerse firme con el paso del tiempo.

El Cantar de los Cantares 1:10. Nos enseña que en el matrimonio debemos expresar aprecio sincero, no solo por la apariencia, sino por las cualidades espirituales, el esfuerzo y el corazón del cónyuge. Jehová nos enseña que el elogio fortalece el vínculo y da seguridad emocional.

El Cantar de los Cantares 1:11. Hablar de adornos de oro con tachones de plata simboliza dedicación, esfuerzo y deseo de embellecer la relación. El oro representa lo más valioso; la plata, el detalle fino. Un matrimonio fuerte no ocurre por casualidad: requiere invertir tiempo, tener conversaciones profundas, realizar actos de bondad y detalles que demuestren amor, además de tener a Jehová como guía dentro del matrimonio. Jehová nos enseña que el amor se cultiva con acciones constantes.

El Cantar de los Cantares 1:13. Menciona la mirra, un perfume costoso que se llevaba cerca del corazón para que su aroma permaneciera toda la noche. Esto representa que el amor verdadero no es superficial ni pasajero, sino que permanece junto al corazón, en lo más íntimo de los pensamientos y sentimientos. Así debe ser nuestra relación con Jehová: cercana, constante y profundamente personal.

El Cantar de los Cantares 2:2. Enseña que el matrimonio no se basa en encontrar a alguien perfecto, sino en decidir ver a tu cónyuge como la flor más valiosa de tu jardín, digna de cuidado y protección. Cuando ambos se tratan con respeto, fidelidad y ternura, el hogar se convierte en un jardín que florece incluso en medio de las pruebas, sobre todo si se tiene a Jehová como la “cuerda triple”.

El Cantar de los Cantares 2:2. También recuerda que el esposo piadoso debe ver a su esposa como algo único entre lo común. Jehová espera que el amor en el matrimonio reconozca el valor espiritual del otro y lo proteja de todo lo que pueda dañarlo.

El Cantar de los Cantares 2:4. Enseña que el matrimonio no se sostiene solo por emociones, sino porque ambos reconocen que el amor es un regalo de Dios y lo mantienen bajo su estandarte: sus principios.

El Cantar de los Cantares 2:7. Nos recuerda que Jehová prohíbe apresurar las emociones románticas antes del tiempo correcto. En el noviazgo, se debe avanzar solo cuando el amor es genuino y maduro, no por presión o impulso.

El Cantar de los Cantares 2:11. Muestra que toda relación enfrenta etapas frías. Jehová enseña que, con paciencia y fe, el amor puede florecer de nuevo cuando se cuida espiritualmente.

El Cantar de los Cantares 2:13. Menciona que las vides están en flor y desprenden su fragancia. Esto nos enseña que el amor cristiano reconoce los pequeños progresos del cónyuge. Jehová espera que el matrimonio sea un jardín cultivado con paz, ternura y dedicación.

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Por toolsjw

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