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BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS: 5 al 11 de julio del 2021, Deuteronomio 11 al 12.

Dt 11:29. Al parecer, ¿cómo se cumplió este versículo? (it-1 1058 párr. 2).

Al estar las tribus de Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín de pie enfrente del monte Guerizim. Estas tribus que estaban situadas enfrente del monte Guerizim respondieron a las bendiciones leídas en su dirección, y fue justo ahí por ser un lugar fértil y de gran belleza, en contraste con el monte Ebal, que era yermo y rocoso.

 COMENTARIOS ADICIONALES

Las tribus de Israel se reunieron en los montes Guerizim y Ebal bajo la dirección de Josué, poco después de conquistar Hai, allí el pueblo oyó la lectura de las bendiciones que recibirían si obedecían a Jehová y las maldiciones que les esperaban si le desobedecían. La Ley se leyó en voz alta “enfrente de toda la congregación de Israel, junto con las mujeres y los pequeñuelos y los residentes forasteros que andaban en medio de ellos”. (Jos 8:35.)

Sin embargo, la Biblia no contiene información sobre este asunto. Esta vasta multitud podía oír las palabras desde sus posiciones enfrente de cada montaña, probablemente debido, al menos en parte, a la excelente acústica de la zona. 

Ebal, se encuentra frente al monte Guerizim, del que le separa un hermoso y estrecho valle, el de Siquem, en el que se encuentra protegida la ciudad de Nablus, cerca de la antigua Siquem. Tan solo hay vegetación, como viñas y olivos, en las laderas más bajas, mientras que las partes más altas son bastante yermas y rocosas.

“Cuando Jehová tu Dios te haga entrar en la tierra que recibirás en propiedad, tienes que pronunciar la bendición en el monte Guerizim y la maldición en el monte Ebal”.

Se cumplió ya que las tribus hicieron tal como la Ley de Jehová marcó. Seis tribus estuvieron al frente del monte Guerizim respondiendo a las bendiciones y las otras seis tribus en frente del monte Ebal respondiendo a las maldiciones. Estas pronunciaciones se escucharon se leyeron en voz alta y toda la multitud las escuchó por la buena acústica del lugar.




¿Qué perlas espirituales ha encontrado sobre Jehová, el ministerio y otros temas en la lectura bíblica de esta semana?

Deuteronomio 11:16 vemos la advertencia que Jehová hizo a los israelitas, de cuidar “su corazón para que no se desviara ni adoraran a Dioses falsos”, y esto fue debido a que Satanás en varias ocasiones los tentó a cometer idolatría mientras aprendían nuevos métodos de cultivo puesto que tenían contacto con los cananeos, adoradores de Baal. Hoy en día Satanás se vale de distintas tácticas para atrapar a la gente oscureciendo la identidad de Jehová y fomentando a cometer malas prácticas como la inmoralidad sexual para así fallarle a Jehová, esto me enseña que debo seguir protegiendo mi corazón fortaleciéndome de manera espiritual y no olvidar quién es Jehová y como desea que le sirvamos. 

Deuteronomio 11:22-25 vemos las bendiciones que Jehová les prometía, entre ellas la Tierra prometida. Aunque no todos cumplieron con su parte, los israelitas que sí lo hicieron, lograron tener una amistad especial con Jehová por más de 1500 años. Esto me enseña el amor tan grande que Jehová tiene por sus siervos, y me motiva a seguir siendo leal a Jehová, ya que si lo soy, también disfrutaremos de muchas bendiciones que son para nuestro beneficio como es una amistad estrecha con Dios y la vida eterna en el paraíso. 

Después de pasar 40 años en el desierto, los israelitas tenían mucho trabajo por hacer, edificar casas, cultivar la tierra, vencer ejércitos entre otras. Aun así Jehová les pidió que apartaran tiempo para los asuntos espirituales e incluso como se menciona en 

Deuteronomio 11:19 debían sacar tiempo para enseñar a sus hijos sobre Jehová, esto nos enseña que Jehová se interesa por todo su pueblo, y como padres de familia tenemos la responsabilidad de dedicarles tiempo de calidad a nuestros hijos, para una mejor disciplina y  que aprendan sobre Jehová y sus normas.

Deuteronomio 12:28 sobre “obedecer lo que él ha mandando, a fin de que te vaya bien y hacer lo que es bueno a los ojos de Jehová. Esto me enseña que no simplemente debemos hablar acerca de lo que es correcto, sino más bien el hacer lo que es correcto para Jehová, de esta manera le serviremos de la manera que a él le agrada.

Deuteronomio 11:1 es muy claro. Tenemos que amar a Jehová por encima de todo y obedecer lo que nos ha dicho. Nuestra vida la construimos alrededor del amor que sentimos a Jehová, no puede ser de otra forma. Jehová es el centro de nuestra vida, y a partir de ahí vivimos felices y hacemos las cosas como él quiere.

Deuteronomio 11:2-5. Una persona que no conoce a Dios puede dudar de él o de su existencia. No nosotros, que conocemos todo lo que ha hecho, hace y hará por nosotros. Y esto no termina aquí, cuanto más conocimiento y más meditemos en sus obras, mayor será nuestro amor y fe, y más poderosos seremos ante las tentaciones de Satanás que pongan a prueba nuestra fe.

Deuteronomio 11:7. Vestirnos de la personalidad cristiana desde que dedicamos nuestra vida a Jehová nos permite ver con nuestros propios ojos la gloria y grandeza de Jehová. No tenemos ninguna duda de que no existe una vida mejor, y ser consciente de todo lo bueno que tenemos y nos provee es muy importante para valorar como merece a nuestro Creador y Padre celestial.

Deuteronomio 11:8,9. El pueblo de Dios del pasado tendría muchas bendiciones, se le daría esta tierra fructífera si obedecían. La obediencia a Jehová muestra nuestro amor y temor por él, valoramos todo lo que nos ha dado. Cuando como obedientes y vivimos de acuerdo con lo que dice la Biblia, vemos las bendiciones y frutos de Jehová en nuestras vidas, siendo más felices y sin tantos problemas.

Deuteronomio 11:12. Este versículo dice que es una tierra que el mismo Jehová está cuidando. Qué bonito es ver como Jehová se preocupa por cada uno de nosotros, de sus siervos fieles. De igual forma, hoy día Jehová está cuidando de cada uno de nosotros, de diferentes formas, por medio de la oración, de su palabra o de la hermosa familia espiritual que nos ha dado. Jehová nunca nos abandona, siempre está con nosotros, cuidándonos.

Deuteronomio 11:19. Jehová nos ha dado la responsabilidad de enseñar de él a nuestros hijos. Aunque sean ellos quienes deciden servir o no a Dios, el deber como padres es educar a nuestros hijos en la verdad. Y no podemos ser lentos para enseñar, porque si no lo hacemos nosotros con lo que dice la Biblia, lo hará este sistema con lo que dice Satanás que es correcto.

Deuteronomio 11:25. Cuando nos enfrentemos a una adversidad personal o familiar, o a cualquier problema en la vida recordemos esta frase de este versículo: “Nadie podrá hacerles frente”. Aunque pensemos que no sabemos como recomponernos de esa situación, lo único que tenemos que hacer es meditar y reflexionar en la Biblia, con el pensamiento en calma veremos la luz de Jehová y cómo nos enseña a seguir adelante dándole verdadera importancia a lo que sí lo tiene y no a problemas pasajeros o sin solución.

Deuteronomio 12:1-3. Jehová exige devoción exclusiva, no solo dice que no sirvan a otros dioses sino que les manda a quemar y destruir todo aquello que se haya utilizado para ello. Esto nos enseña, que aunque nuestra adoración sea pura, debemos cortar todo tipo de vínculo posible con estas prácticas, recordando que poco a poco malas compañías puede echar a perder nuestros hábitos útiles y terminar tropezando.

Deuteronomio 12:8-9. Estos versículos nos recuerda que sería un error pensar que somos merecedores de las promesas de Jehová simplemente por ser testigos bautizados. Esto no termina aquí, al contrario, es donde empieza nuestro camino y amistad con Jehová, así que no podemos relajarnos en nuestro servicio a él, siempre debemos dar lo mejor de nosotros y hacer los esfuerzos necesarios para servirle de la mejor manera.

Deuteronomio 12:23. Esta es la postura que debemos tener hacia la sangre, estar firmemente decididos a rechazarla. Sabemos lo que significa la sangre para Jehová, para nosotros y lo respetamos profundamente. Es un tema muy importante y profundo, y como cristianos fieles a Jehová queremos estar siempre en armonía con la obediencia que nos pide por nuestro bienestar.

En Deuteronomio 11:16 vemos la advertencia que Jehová hizo a los israelitas, de cuidar “su corazón para que no se desviara ni adoraran a Dioses falsos”, y esto fue debido a que Satanás en varias ocasiones los tentó a cometer idolatría mientras aprendían nuevos métodos de cultivo puesto que tenían contacto con los cananeos, adoradores de Baal. Hoy en día Satanás se vale de distintas tácticas para atrapar a la gente oscureciendo la identidad de Jehová y fomentando a cometer malas prácticas como la inmoralidad sexual para así fallarle a Jehová, esto me enseña que debo seguir protegiendo mi corazón fortaleciendome de manera espiritual y no olvidar quién es Jehová y como desea que le sirvamos.

En Deuteronomio 11:22-25 vemos las bendiciones que Jehová les prometía, entre ellas la Tierra prometida. Aunque no todos cumplieron con su parte, los israelitas que sí lo hicieron, lograron tener una amistad especial con Jehová por más de 1500 años. Esto me enseña el amor tan grande que Jehová tiene por sus siervos, y me motiva a seguir siendo leal a Jehová, ya que si lo soy, también disfrutaremos de muchas bendiciones que son para nuestro beneficio como es una amistad estrecha con Dios y la vida eterna en el paraíso. 

En Deuteronomio 11:19 debian sacar tiempo para enseñar a sus hijos sobre Jehová, esto nos enseña que Jehová se interesa por todo su pueblo, y como padres de familia tenemos la responsabilidad de dedicarles tiempo de calidad a nuestros hijos, para una mejor disciplina y  que aprendan sobre Jehová y sus normas. 

Entre los mandamientos que Jehová Dios comunicó a su pueblo en los días de la antigüedad se encuentran las palabras de Deuteronomio 12:28 sobre “obedecer lo que él ha mandando, a fin de que te vaya bien y hacer lo que es bueno a los ojos de Jehová. Esto me enseña que no simplemente debemos hablar acerca de lo que es correcto, sino más bien el hacer lo que es correcto para Jehová, de esta manera le serviremos de la manera que a él le agrada 

Deuteronomio11:9. Cuando Jehová bendice a sus siervos siempre les da lo mejor y eso lo podemos ver con la tierra que Jehová les dio a los israelitas ya era una tierra en donde abundaba leche y miel y aparte de eso la tierra era un lugar ya preparado puesto que había terrenos sembrados y de pozos de agua ya excavados, la razón por la que los israelitas prosperarían era porque Jehová los cuidaría y efectivamente así fue, cuando se mantenían fieles a Jehová, recibían de él un sinfín de bendiciones y su vida era visiblemente mejor que la de las naciones vecinas, está claro, pues, que la bendición de Jehová es lo que enriquece.

Deuteronomio 11:12. Este texto muestra que los ojos de Jehová siempre estarían sobre la tierra que habitaran sus siervos o mejor dicho en otras palabras Jehová estaría cuidando de su pueblo desde que comienza el año hasta que termina el año, esta es una bonita declaración sobre la personalidad de Jehová ya que muestra el nivel de atención que da a sus siervos, su interés por saber cómo están, que hacen, que necesitan, que les pasa refleja su faceta paternal y eso es algo que se pudo apreciar a lo largo de la historia de Israel, saber esto nos da la confianza de que Jehová sigue pendiente de sus siervos y seguirá atento a cada momento de nuestra vida.

Deuteronomio11:18, 19. A los padres israelitas se les recordó que primero que debían amar a Jehová con todo su corazón y con toda su alma y con toda su fuerza, que la Ley debía estar en sus corazones y que debían enseñar tales cosas a sus hijos y para ello tenían que dar un buen ejemplo, actualmente para enseñar a sus hijos a amar a Jehová, los padres tienen que amarlo y atesorar sus dichos en el corazón, porque ellos son los maestros principales en la crianza de sus hijos y lo que aprenden de su ejemplo tendrá un profundo efecto en ellos y no hay nada que ejerza más influencia en la vida de un niño que el ejemplo de sus padres.

Deuteronomio 11:26-28. Jehová puso ante los israelitas dos opciones con su respectivo galardón, si ellos obedecían a Jehová y hacían todo lo que se les había mandado obtendrían bendiciones, en cambio, si no obedecían a Jehová y se desviaban del camino que se les había mandado seguir y llegaban al punto de rendirle adoración a otros dioses ellos sufrirían maldiciones debido a su proceder, si examinamos la historia de la nación esto se convertiría en un ciclo en el cual el pueblo estaría en ambos extremos y en donde el factor crucial seria el hecho de obedecer o no los mandamientos de Dios, una manera de actuar que a la final los llevaría a la desgracia debido a su indecisión.

Deuteronomio 12:2-4. Al conquistar la Tierra Prometida los israelitas debían destruir por completo todos los lugares, altares, columnas sagradas, postes sagrados, imágenes esculpidas y todo lo que haya sido utilizado por las naciones para realizar adoración a sus dioses, debían destruir con fuego absolutamente todo y esto era con dos propósitos, primero y el más obvio era destruir todo rastro de adoración falsa en la Tierra y segundo era para que los israelitas no imitaran esos métodos y medios de adoración para rendirle adoración a Jehová, en otras palabras no debían mezclar la adoración pura con elemento de la adoración falsa.

Deuteronomio 12:16, 24. Desde los mismo días de Noé Jehová decretó que la sangre no debía consumirse y en la Ley que dio al antiguo Israel, limitó el uso de la sangre por representar esta la vida y en especial dictamino que la sangre animal no debía usarse en la cocina ni debía ser consumida en lo absoluto, Ningún israelita debía apropiarse de la sangre de otra criatura ni almacenarla ni usarla, pues la vida de esta pertenecía a Dios este mandato está registrado en Levítico pero el hecho de que se haya repetido en muchas ocasiones demuestran la importancia de esta Ley, en nuestro caso este principio sigue en vigencia para los cristianos.  

Deuteronomio12:28. Los israelitas debían cumplir con un requisito para que pueda disfrutar de bendiciones y eso era hacer lo que es bueno y correcto a los ojos de Jehová su Dios, para lograr eso ellos debían obedecer todo lo que se les había dado ya sea los consejos para la vida, instrucciones sobre cómo debían efectuar la adoración pura, recomendaciones para cada aspecto de su vida y recordar en las promesas y bendiciones que verían cumplirse si permanecían fieles, todos esos aspecto debían estar presentes su mente y corazón, los cristianos también debemos cumplir con el requisito para poder disfrutar de bendiciones, hacer lo que es bueno y correcto a los ojos de Jehová nuestro Dios.

Deuteronomio 12:32. Jehová fue claro con todos los mandamientos que les dio a los israelitas, abarcaban todos los aspectos de la vida e incluso se respondía a sí misma en caso de que alguien tuviera preguntas al respecto, es por eso que nos parece interesante el hecho de que Dios advirtiera que no debían añadirle ni quitarle nada a la Ley ya que al hacer eso habría el peligro de imponer restricciones que no estaban en armonía con la Ley o quitar partes de la misma y así relajar las normas que Jehová había establecido, en nuestro caso también nos sujetamos bajo las normas cristianas a las cuales tampoco debemos imponer criterios totalitarios y decidir no seguir ciertos principios.

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