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Estudio del Libro de la congregación, 15-21 Marzo 2021, Capítulo 6, Párrafos. 7-13, Respuestas.

 

 

Estudio bíblico de la congregación (30 mins.): rr cap. 6 párrs. 7-13 y recuadro 6A.

7. ¿Por qué le pidió Jehová a Ezequiel que dividiera el pelo en tres porciones y que hiciera algo distinto con cada parte?

En el versículo 11 y 12 que acabamos de leer de Ezequiel vemos que Jehová no tendrá compasión ni sentirá lástima debido a todo lo malo que habían hecho. Y es por ello, que nadie se iba a librar de las consecuencias de sus actos. Ni siquiera aquellas personas que huyeran ya que serán perseguidos por espada como dice la tercera parte de la porción del cabello. La primera porción que utilizó Ezequiel son los habitantes que morirían dentro de la ciudad y la segunda los que morirían alrededor de toda la ciudad, por fuera de la ciudad.




COMENTARIOS ADICIONALES

Jehová le pidió a Ezequiel que representara diferentes grupos de personas pero que ninguno se libraría de la furia de Jehová por sus actos. Los habitantes se comportarían de forma diferente y buscarían salvar sus vidas. Los que estuvieran en la ciudad morirían ahí, los que estaba fueran, morirían fuera, y los que lograsen escapar, serían perseguidos por espada.

En el recuadro informativo 6A podemos observar tres cosas que Jehová le pide a Ezequiel que haga con su cabellos. Nos referimos a quemar, cortar y esparcir. Estas 3 acciones demostraban que los israelitas morirían dentro y fuera de la ciudad y que algunos sobrevivirían pero con el continuo temor de que el peligro los acechaba.

RESPUESTAS BASADAS EN EL RECUADRO INFORMATIVO 6A

Como vemos en el recuadro 6A, lo que Ezequiel hizo con cada porción de pelo simboliza lo que le ocurriría a cada grupo de habitantes. Se quemó un conjunto de cabello como sería destruida Jerusalén, por los que estos morirían dentro de la ciudad. Los que salieron corriendo serían dados muerte fuera de la ciudad, por eso fue cortado como una espada. Y el cabello esparcido como el viento son los que lograron huir pero que serían perseguidos. Y de éstos, habría un grupo de desterrados que volverían a la adoración pura como veremos en el siguiente párrafo y por eso fueron envueltos, manteniendo este cabello.

Ezequiel escenificó acontecimientos que pronto tendrían lugar en Jerusalén

Aféitate

Los judíos serían atacados y habría una gran matanza

Pesa y divide

La sentencia se llevaría a cabo de manera meticulosa y total

Quema

Algunos morirían dentro de la ciudad

Corta

A algunos los matarían fuera de la ciudad

Esparce

Algunos escaparían, pero no vivirían en paz

Envuelve

Algunos desterrados volverían a Jerusalén y la adoración pura seguiría existiendo

8. a) ¿Qué pequeño rayo de esperanza daba la escenificación de Ezequiel?

Había un grupo reducido de habitantes, un conjunto de cabello que Ezequiel envolvió en los pliegues de su ropa. Y éstos representaban a un grupo de judíos que se dispersaron y permanecerían con vida, vivirían en cautiverio en Babilonia durante 70 años antes de volver a Jerusalén. Tal como dice Ezequiel 6:8,9 sobre que éste grupo se acordará siempre del dolor que causaron su corazón infiel y se avergonzarán de todo lo que hicieron y aborrecerán todas las cosas malas y detestables que hicieron.

COMENTARIO ADICIONAL

En la escenificación profética de Ezequiel se le dijo que “tomará unos pocos cabellos y los envolviera en los pliegues de su ropa” (Ezequiel 5:3). Con estás palabras se indicó que unos cuantos judíos dispersados por las naciones permanecerían con vida. Entre esos “pocos cabellos” estarían los desterrados que iban a volver a Jerusalén después de vivir cautivos en Babilonia durante 70 años.

8. b) ¿Cómo se cumplieron las palabras proféticas sobre los “pocos cabellos”?

El profeta Ageo así lo aseguró cuando se terminó el cautiverio en Babilonia después de estos 70 años. Dijo que algunos exiliados judíos habían vuelto a Jerusalén. Los llamó “aquellos que ya eran ancianos y que habían visto la casa anterior -el templo-“. Todas las profecías se habían cumplido tal como dijo Jehová.

COMENTARIOS  ADICIONALES

Jehová se aseguró que la adoración pura no desapareciera con la destrucción de Jerusalén y de sus habitantes que tantas cosas repugnantes habían hecho. Como leemos en Ezequiel 11:18-20, allí leemos que haría que los que regresaran allí les desapareciera todas las prácticas detestables que habían hecho, les daría un nuevo corazón de carne para que andarán nuevamente en sus estatutos, cumpliendo con sus decisiones judiciales, obedeciéndolas en todo momento y llegarán a ser su pueblo.

Estas palabras se cumplieron unos años después del final del cautiverio en Babilonia, cuando el profeta Ageo aseguró que algunos de los exiliados judíos habían vuelto a Jerusalén. A estos se les llamó “aquellos que ya eran ancianos y que habían visto la casa anterior”, o sea, el templo de Salomón (Esdras 3:12; Ageo 2:1-3). Tal como había prometido, Jehová se encargó de que la adoración pura no desapareciera.

Esta profecía y los acontecimientos que están por llegar

9, 10. ¿Qué acontecimientos futuros de gran importancia nos vienen a la mente con las escenificaciones proféticas de Ezequiel?

La ciudad estaba contaminada y completamente corrompida de adoración falsa e inmoralidad. Nuestra sociedad actual está igual, todo el mundo. Como pasó con Jerusalén, Jehová hará lo mismo, hará lo impensable: atacar a todas las religiones falsas de la Tierra valiéndose de las autoridades políticas. Una gran tribulación como nunca se ha visto que culminará con la guerra de Armagedón y como dice Mateo 24:21, nunca más la habrá… sabemos lo que vendrá después.

COMENTARIO ADICIONAL

¿Qué pasará con los habitantes que apoyaban a estas religiones falsas? Ya hemos visto lo que pasó con los de Jerusalén y los diferentes grupos de las porciones del cabello de Ezequiel. De igual manera, nada protegerá a estas personas ni aunque sobrevivan al ataque contra las religiones. Morirán en el Armagedón junto con todos los demás que son como las cabras como leemos en Mateo 25:41 y 46.

Seguramente nos viene a la mente que al igual que fue atacada la antigua ciudad de Jerusalén, Jehová hará lo impensable y atacará a todas las religiones falsas de la Tierra valiéndose de las autoridades políticas. Y al igual que la destrucción de Jerusalén fue  “una calamidad sin igual”, la “gran tribulación”, que culminará con la guerra de Armagedón, será una calamidad sin precedentes.

También es probable que veamos similitudes entre las personas que sobrevivan cuando las instituciones religiosas sean destruidas y los habitantes de Jerusalén que se libraron de morir en la destrucción de la ciudad y fueron esparcidos “al viento”. Como vimos en el párrafo 7, aunque al principio se salvaron, Jehová desenvainó “una espada para perseguirlos”, de la misma manera, no habrá escondite que valga para los que sobrevivan al ataque contra las religiones; nada los protegerá de la espada de Jehová.

11, 12. a) Después de entender la profecía sobre el asedio de Jerusalén, ¿cómo deberíamos ver nuestra predicación?

Nuestra predicación es fundamental y más ahora ya que es el único medio de que estas personas se salven de esta destrucción que viene pronto como sucedió con Jerusalén. El mandato de hacer discípulos de todas las naciones está llegando a su fin. Cuando llegue este momento, nos quedaremos mudos como Ezequiel y dejaremos de anunciar buenas noticias, estaremos mudos. Por ello, es importante que veamos la urgencia de nuestra obra, porque queda poco tiempo.

COMENTARIO ADICIONAL

Cuando nos quedemos mudos, cuando llegue esta gran tribulación. Muchas personas buscarán la guía que estábamos dando antes tal como dice Ezequiel 7:26. Pero ya no la encontraran, estaremos mudos como Ezequiel. Para este momento ya es tarde para escuchar las buenas noticias. Esforcémonos ahora en transmitirlas, porque dentro de poco ya no lo haremos.

Queda claro que debemos de ver la predicación cómo algo urgente y que es ahora cuando tenemos que hacer todo lo que podamos para ayudar a las personas a servir a Jehová. ¿Por qué? Porque queda poco tiempo para hacer “discípulos de gente de todas las naciones”. 

Y es que debemos de tener en cuenta que la predicación tiene un tiempo límite, y este tiempo llegará a su límite cuando comience el ataque de las autoridades políticas en contra de las religiones. Cuando este ataque comience dejaremos de proclamar el mensaje de Jehová, y nosotros también nos quedaremos mudos tal y cómo lo hizo Ezequiel, es decir, dejaremos de anunciar buenas noticias.

11, 12. b) ¿Qué cambio es muy posible que experimenten nuestra predicación y el mensaje que llevamos?

El pueblo de Dios también se debe adaptar a esta circunstancias, vivimos en el mismo mundo y no estamos ajenos a lo que sucederá. Es posible que nuestro mensaje de buenas noticias cambie completamente y se convierta en un mensaje de condena como una plaga de granizo como leemos en Apocalipsis 16:21. Un mensaje de condena por no haber escuchado el mensaje que se ha dado durante tanto tiempo a todas las personas.

COMENTARIO ADICIONAL

Pues aunque dejemos de predicar cuando comience el ataque de las autoridades políticas nuestra labor de predicar no habrá terminado. Nuestra predicación volverá durante la gran tribulación pero con un cambio bastante significativo, nuestro mensaje ya no será de salvación sino de condena, cómo si de un fuerte granizo se tratara. Ese mensaje dejará claro que el fin de este mundo malvado ya se le viene encima a la humanidad.

 “¡Mira, ya viene!”

13. ¿Por qué le dijo Jehová a Ezequiel que se acostara del lado izquierdo y luego del derecho?

Ezequiel no solo predijo que sería destruida, lo que pasaría con sus habitantes sino que también cuándo ocurriría. Para ello, Jehová le dijo que se acostara, primero, hacia el lado izquierdo durante 390 días y al lado derecho 40 días. Ezequiel haría esto durante una parte del día de forma que quedase claro. Ezequiel estaba diciendo el momento exacto, o año exacto de cuándo ocurriría esta destrucción.

COMENTARIOS ADICIONALES

Porque de esta manera le indicaría el año exacto de la destrucción de Jerusalén. Jehová le dijo a Ezequiel que se acostara del lado izquierdo durante 390 días y del lado derecho otros 40 días, y cada día representaría un año. Esto significaba que los 390 años del pecado de Israel comenzaron en el 997 antes de nuestra era, año en que el reino de las 12 tribus se dividió en dos y los 40 años del pecado de Judá probablemente empezaron en el 647. Ambos números de años indicaron que la caída y destrucción de Jerusalén sería en el 607.

En este periodo de años hubieron acontecimientos diferentes. Durante los 390 años del pecado de Israel que comenzó en el 997 antes de nuestra era, la nación de Israel de 12 tribus se dividió en 2. Y durante los otros 40 años que posiblemente empezaron en el 647, Jeremías empieza a advertir sin rodeos que el reino de Judá se acerca a la destrucción, lo que había predicho Ezequiel hace mucho tiempo atrás. Y llegó el año 607, año exacto de la caída y destrucción de Jerusalén.

Ezequiel durante estos días se tuvo que tumbar en el suelo hacia un lado u otro durante una parte del día, para un suceso que ocurriría 390 años después, cada día significaba un año. Cuando se tumbó a la derecha estaba diciendo que estaba cerca la destrucción, fueron los años de culpa de la casa de Judá y coincide cuando Jeremías empieza a advertir sin rodeos esta destrucción. Estos 40 días, un día por año, completa el periodo de los 390 días como leemos en Ezequiel 4:4-6 con los que carga con la culpa de la casa de Israel. Por tanto, 390 años que comienzan en el 997 y terminan con la destrucción anunciada en el 607.

Tal como leemos en Ezequiel 4:4-6. Cada día representa un año. Esto no es que hayan dos periodos separados, no son 390 años + 40 años. Estos 40 años están dentro de los 390 años, complementa este periodo como dice el versículo 6 y por eso Ezequiel tuvo que estar 40 días más acostado hacia la derecha. El pecado por la culpa de la casa de Israel simboliza 390 días. El pecado por la culpa de la casa de Judá simboliza 40 días. De forma que, ambos pecados están incluidos en este tiempo de 390 años hasta cuando es destruida Jerusalén, del 997 al 607, y la culpa de la casa de Judá, los 40 años, posiblemente comienza con el 647, año en el que Jeremías comienza su mensaje profético de inminente destrucción hasta que se cumplen los 390 años.

Aprendemos una lección para nosotros. Ezequiel tuvo que hacer esto durante muchos días de su vida, años… durante una gran parte del día para un acontecimiento que ocurriría mucho tiempo después. Y no falló ni un solo día con la voluntad que Jehová le había mandado. No podemos fallar en nuestra predicación, no sabemos cuándo llegará la tribulación final, pero sabemos que vivimos en los últimos días y sabemos que ésta es la voluntad de Jehová, hagamos como Ezequiel y no fallemos en anunciar las buenas noticias porque como vimos en los párrafos anteriores, llegará y cuando llegue ya será tarde para hacerlo ya que estaremos mudos.

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