BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS: 18-24-Mayo-2026, ISAÍAS 62-64, Respuestas.

Busquemos perlas escondidas (10 mins.)

Is 63:10. ¿Qué nos enseña este texto sobre la paciencia de Jehová? (it “Misericordia” párr. 11).

Este texto nos enseña que la paciencia de Jehová tiene un límite. Aunque manifieste desaprobación, les brinda a las personas la oportunidad de corregir su mal proceder y puede que no los abandone por completo. Pero si no responden, él retendrá su misericordia y de ningún modo eximirá de castigo a quienes no se arrepienten y realmente lo merecen.

COMENTARIOS ADICIONALES

Este texto nos enseña que Jehová es muy paciente y misericordioso. Aunque los israelitas se rebelaron muchas veces, Jehová les siguió dando oportunidades para cambiar y volver a él. Eso demuestra que Jehová no se rinde fácilmente con las personas y que de verdad desea ayudarnos a corregir nuestros errores.

También aprendemos que no debemos abusar de su paciencia. Jehová puede aguantar mucho tiempo y darnos dirección amorosamente, pero si alguien sigue haciendo lo malo sin arrepentirse, llega un momento en que Jehová actúa. Eso me hace pensar en la importancia de escuchar los consejos de Jehová y hacer cambios cuando sea necesario, en vez de confiar demasiado en su misericordia.

Algo que nos llama la atención es que Jehová no abandonó enseguida a su pueblo cuando cometieron errores. Él siguió guiándolos y ayudándolos por mucho tiempo. Eso nos enseña que Jehová también es paciente con nosotros y entiende que necesitamos tiempo para mejorar ciertas cosas de nuestra personalidad o de nuestra manera de actuar.

Este versículo también nos hace pensar que debemos reaccionar rápido cuando recibimos consejos de la Biblia o de la congregación. Jehová es paciente, pero no quiere que dejemos pasar el tiempo sin hacer cambios. Por eso, cuando notamos algo que debemos corregir, es mejor hacerlo cuanto antes para no poner en riesgo nuestra amistad con Jehová.

El texto de Isaías 63:10 nos enseña que la paciencia de Jehová tiene un límite. Aunque él es muy misericordioso y paciente, si las personas no responden a su guía y continúan en un mal proceder sin arrepentirse, finalmente retirará su misericordia y actuará contra ellas por causa de su propio nombre.

Este texto también nos enseña que Jehová no deja sin castigo a quienes realmente lo merecen y no se arrepienten, pues nadie puede pecar con completa impunidad ni librarse de las consecuencias de sus actos. También aprendemos que, aunque Jehová puede mostrar gran paciencia y dar oportunidades al pecador para corregir su camino, si no se arrepiente y persiste en sus pecados, dejará de mostrarle favor y, en cambio, manifestará su desaprobación.

Este texto nos enseña que Jehová pone un límite a su paciencia ante determinadas situaciones. Aunque nos da la oportunidad de corregir un mal proceder, de ningún modo deja sin castigo a quienes no se arrepienten. Si las personas no responden a su guía y persisten en el error, Jehová retiene su misericordia y actúa contra ellas por causa de su propio nombre.

Es vital comprender que no se puede abusar de la misericordia divina ni pecar con completa impunidad, creyendo que podremos librarnos de las consecuencias de un mal proceder. El registro bíblico nos demuestra que, si bien Jehová no abandona de inmediato a quienes le fallan y continúa dándoles ayuda y dirección misericordiosamente, llegará el momento en que pondrá fin a su paciencia si no existe un arrepentimiento genuino.

Nos enseña que no debemos abusar de la paciencia de Jehová. Aunque Jehová tiene gran paciencia para con quienes se acercan a él con sinceridad, de ningún modo dejará sin castigo a quienes no se arrepienten y merecen disciplina.

Nos enseña que no se puede abusar de la misericordia divina, ni pecar con completa impunidad pensando que uno se librará de las consecuencias. Aunque Jehová manifiesta desaprobación por el pecado, no abandona de inmediato a los pecadores, sino que les da ayuda y dirección. Sin embargo, si no responden a su guía, su paciencia tiene un límite.

¿Qué perlas espirituales ha encontrado en la lectura bíblica de esta semana?

Isaías 62:1. Isaías no se quedó callado por amor a Sión hasta que su justicia brillara. Jehová muestra este mismo empeño incansable por su pueblo. Debemos imitar esta persistencia en nuestro ministerio. No dejemos de predicar ni de orar por nuestros hermanos, incluso cuando enfrentemos apatía en el territorio o pruebas difíciles.

Isaías 62:2. Jehová prometió dar a su pueblo un “nombre nuevo”. Esto se cumple hoy al portar con orgullo el nombre de Testigos de Jehová desde 1931. Llevar este nombre es un gran honor y una seria responsabilidad. Nuestro comportamiento diario en el empleo, en la escuela o bajo anonimato en internet debe dignificar y santificar siempre el nombre de Dios.

Isaías 62:6. Los vigías en las murallas de Jerusalén tenían la orden de no quedarse callados y recordar a Jehová sus promesas. Esto nos enseña la importancia de las oraciones constantes y específicas. Debemos “importunar” a Jehová con ruegos por la hermandad mundial, especialmente por los hermanos que sufren persecución o están encarcelados por su fe.

Isaías 62:10. El mandato de “allanar la calzada” y “quitar las piedras” implicaba eliminar obstáculos para que el pueblo regresara a Dios. En las reuniones y en la predicación debemos ser facilitadores de la fe. Podemos quitar piedras de tropiezo mostrando empatía, perdonando los errores de otros hermanos y dando siempre un buen ejemplo de hospitalidad.

Isaías 63:9. Este texto dice que, durante todas las angustias de su pueblo, “él también estuvo angustiado”. Esto nos muestra que Jehová no es indiferente a nuestro dolor. Cuando pasamos por depresión, enfermedad o pérdida, saber que Jehová sufre con nosotros nos da fuerzas para aguantar. También nos impulsa a consolar a otros con la misma ternura que Dios nos muestra.

Isaías 63:10. Debemos tener en cuenta el peligro de herir el espíritu de Dios. Los israelitas se rebelaron y, tiempo después, “lastimaron su espíritu santo”, lo que convirtió a Jehová en su enemigo. El espíritu santo no es una fuerza impersonal sin sentimientos; nuestras acciones pueden entristecerlo. Evitamos herir el espíritu obedeciendo de corazón la guía del esclavo fiel y rechazando el entretenimiento inmoral.

Isaías 63:11-13. En momentos de crisis, el pueblo recordó cómo Jehová los llevó a través del mar Rojo de la mano de Moisés. Cuando el futuro parezca incierto o se acerque la gran tribulación, repasar nuestra historia teocrática moderna y recordar cómo Jehová nos ha sostenido en el pasado fortalecerá nuestra confianza absoluta en su protección.

Isaías 64:4. Jehová actúa a favor de “los que se mantienen a la expectativa de él”. La paciencia es clave para recibir sus bendiciones. En este sistema puede ser tentador desesperarse o querer solucionar los problemas con criterios humanos. Debemos saber esperar el momento y la forma en que Jehová decida resolver las injusticias o nuestros problemas personales.

Isaías 64:8. Este texto reconoce: “Nosotros somos el barro y tú eres nuestro alfarero; todos somos la obra de tu mano”. Para que Jehová nos moldee, debemos mantener una actitud blanda, humilde y maleable. Esto significa aceptar los consejos de los ancianos de la congregación y ajustar con presteza nuestra personalidad cuando la Biblia nos señala un error.

Isaías 64:9. El profeta ruega a Jehová que no se indigne en extremo, recordándole un detalle tierno: “Mira, por favor: todos somos tu pueblo”. Cuando cometemos un error y clamamos a Jehová por perdón, no debemos basar nuestro ruego en méritos propios, sino en la relación que tenemos con él como sus hijos y en su inmensa misericordia.

Isaías 62:6-7. Este texto nos recuerda la importancia de seguir orándole a Jehová constantemente y nunca rendirnos. A veces puede parecer que una situación difícil tarda mucho en resolverse y quizá podríamos desanimarnos pensando que Jehová no nos escucha. Pero este versículo demuestra que Jehová valora la perseverancia.

Isaías 62:6-7. Este versículo también nos hace pensar en la predicación. Aunque algunas personas no quieran escuchar o el territorio parezca difícil, no debemos quedarnos callados. Jehová ve nuestros esfuerzos y aprecia que sigamos hablándoles a otros acerca de él.

Isaías 62:10. Este versículo nos hace pensar que todos debemos revisar si hay cosas que están estorbando nuestra amistad con Jehová. Tal vez ciertas distracciones, amistades, entretenimiento o hábitos nos quitan tiempo para las cosas espirituales. Así como se preparaba un camino limpio y sin obstáculos, nosotros también debemos esforzarnos por quitar de nuestra vida cualquier cosa que pueda alejarnos de Jehová. Eso nos ayudará a servirle con más alegría y tranquilidad.

Isaías 62:12. Nos anima saber que Jehová considera valioso a su pueblo. Hoy muchas personas se sienten solas, rechazadas o poco importantes, pero Jehová jamás ve así a sus siervos. Este texto nos recuerda que Jehová nos busca porque nos ama y quiere que estemos cerca de él. También nos enseña que nosotros debemos ver a nuestros hermanos con ese mismo cariño y valorarlos como Jehová los valora.

Isaías 63:7. Este versículo nos enseña que es bueno recordar y hablar de las cosas buenas que Jehová ha hecho por nosotros. A veces, los problemas pueden hacernos olvidar las bendiciones que ya hemos recibido. Pero, cuando pensamos en cómo Jehová nos ha ayudado en otras ocasiones, nuestra fe se fortalece. También anima mucho escuchar las experiencias de otros hermanos y ver cómo Jehová los ha apoyado en momentos difíciles.

Isaías 63:9. Este texto nos conmueve porque demuestra que Jehová no es frío ni distante. Cuando sufrimos, él entiende perfectamente cómo nos sentimos. A veces, otras personas no comprenden nuestro dolor o nuestras luchas, pero Jehová sí. Saber eso nos da mucha paz y confianza para acercarnos a él en oración. También nos enseña a ser más compasivos con los demás y tratar de entender lo que están pasando.

Isaías 63:14. Este versículo nos recuerda que Jehová puede darnos paz y tranquilidad incluso en momentos difíciles. A veces, el estrés, los problemas o las preocupaciones nos cansan mucho emocionalmente. Pero, cuando confiamos en Jehová, oramos y seguimos sus consejos, sentimos alivio y calma.

Isaías 63:14. Este versículo nos hace pensar que Jehová no quiere que le sirvamos sintiéndonos agobiados todo el tiempo, sino que desea que tengamos paz interior y disfrutemos de servirle.

Isaías 64:4. Este texto nos enseña la importancia de la paciencia y la confianza en Jehová. Muchas veces queremos que nuestros problemas se solucionen rápido o que Jehová responda enseguida a nuestras oraciones. Pero Jehová siempre sabe cuál es el mejor momento para actuar. Aunque no veamos resultados inmediatos, él nunca abandona a quienes confían en él. Este versículo nos anima a seguir siendo fiel y esperar con paciencia.

Isaías 64:8. Nos muestra que Jehová puede moldearnos para convertirnos en mejores personas, igual que un alfarero trabaja con el barro. A veces, Jehová usa consejos de la Biblia, nuestras reuniones o incluso dificultades para ayudarnos a cambiar aspectos de nuestra personalidad. Tal vez algunos cambios no sean fáciles, pero, si nos dejamos moldear, llegaremos a ser personas más humildes, pacientes y espirituales. Este texto también nos recuerda que Jehová nunca se rinde con nosotros y siempre ve nuestro potencial.

Isaías 62:1, 6. Muestra que Jehová no se quedará callado hasta que la salvación de su pueblo brille y, por eso, ha puesto “vigilantes” que hablan de él sin descanso. Esto nos enseña que debemos ser persistentes en la oración y en la predicación para demostrar que estamos despiertos y que el Reino de Dios es lo más importante para nosotros. En nuestro día a día, esto significa no desanimarnos, seguir vigilantes y mantenernos muy activos en el ministerio.

Isaías 62:4. Muestra que Jehová dice de su organización: “Mi deleite está en ella”. Esto nos enseña que, aunque a veces nos sintamos insignificantes o el mundo nos desprecie, para Jehová somos valiosos y hermosos. Recordar que somos el deleite de Dios nos ayuda a mantener una buena autoestima y a servirle con alegría, sabiendo que nuestro esfuerzo por serle fieles lo hace muy feliz.

Isaías 62:10. Muestra la orden de “despejar el camino” y “limpiarlo de piedras” para el pueblo. Esto nos enseña que debemos tener cuidado de no ser un obstáculo para quienes están buscando la verdad. Una mala actitud, un chisme o ser poco hospitalarios en el Salón del Reino pueden ser “piedras” que hagan tropezar a alguien nuevo en la congregación. Nuestra meta diaria debe ser facilitar que las personas lleguen a Jehová, mostrando siempre un espíritu amable y perdonador.

Isaías 63:9. Muestra que, cuando su pueblo sufre, Jehová también está angustiado. Esto nos enseña que Jehová siente nuestro dolor de forma personal. Él no es un Dios lejano al que no le importa lo que nos pasa. Así que, cuando pasamos por una enfermedad, un problema económico o nos sentimos solos, Jehová siente esa angustia. Saber que él nos comprende perfectamente debe darnos las fuerzas necesarias para aguantar cualquier prueba.

Isaías 63:10. Muestra que el pueblo “entristeció su espíritu santo” por ser rebelde. Esto nos enseña que nuestras acciones y decisiones diarias afectan los sentimientos de Jehová. Así que no se trata solo de cumplir con una lista de reglas, sino de cuidar nuestra amistad con él. En consecuencia, antes de elegir un entretenimiento o tomar una decisión importante, deberíamos preguntarnos: “¿Hará esto que Jehová se sienta feliz o lo pondrá triste?”.

Isaías 63:16. Muestra que, aunque los antepasados no nos conozcan, Jehová es “nuestro Padre” y “nuestro Recomprador”. Esto nos enseña que nuestra relación más importante es con Dios. A veces, la familia o los amigos pueden fallarnos o darnos la espalda, pero él nunca lo hará. Al contrario, siempre estará ahí, rescatándonos y cuidándonos pase lo que pase.

Isaías 64:4. Muestra que Jehová actúa a favor de los que “lo esperan pacientemente”. Esto nos enseña que la paciencia es una cualidad vital en estos últimos días. A veces quisiéramos que el nuevo mundo llegara de inmediato para dejar de sufrir, pero Jehová sabe cuál es el mejor momento para actuar.

Isaías 64:4. Nos enseña que esperar en Jehová no es perder el tiempo; es confiar en que su solución será perfecta y que valdrá la pena cada segundo de espera. Tener este pensamiento nos ayuda a cultivar la paciencia e imitar a Jehová.

Isaías 64:12. Muestra una súplica sincera a Jehová para que no se contenga ante el sufrimiento de su pueblo. Esto nos enseña que podemos ser totalmente francos con Jehová en nuestras oraciones. Él nos permite desahogarnos y contarle cuánto nos duele ver la injusticia o el sufrimiento de este mundo, ya que son los ruegos de un corazón humilde que reconoce su dependencia de él para estar y sentirse bien.

Isaías 64:8. Nos muestra nuestra posición al lado de Jehová al decir: “Tú eres nuestro Padre. Nosotros somos el barro y tú eres nuestro alfarero”. Esto nos enseña que debemos ser moldeables. A veces, los consejos de los ancianos o la disciplina de Jehová pueden doler, pero son las manos del alfarero dándonos forma. Así que debemos aceptarlos de buena gana.

Isaías 64:8. Enseña que, si nos mantenemos “blandos” y humildes como el barro o la arcilla, Jehová podrá convertirnos en una vasija hermosa y útil para su servicio. Por lo tanto, nunca deberíamos resistirnos, sino más bien desear ser moldeados.

Isaías 64:8. Muestra una de las imágenes más bonitas de la Biblia: “Tú eres nuestro Padre. Nosotros somos el barro y tú eres nuestro alfarero”. Esto nos enseña que debemos ser moldeables y humildes cuando recibimos un consejo de los ancianos o leemos algo en las publicaciones que nos corrige, ya que son las manos de Jehová dándonos forma. Si nos mantenemos suaves como el barro y no nos volvemos tercos, Jehová podrá convertirnos en personas mucho mejores y más útiles en su organización.

Isaías 62:1. Señala que, por causa de su pueblo, Dios no se quedará callado ni permanecerá quieto hasta que su justicia resplandezca como una luz brillante. Esto nos enseña que Jehová es el primero en interesarse por vindicar a sus siervos y que nunca permanecerá indiferente ante el sufrimiento de quienes le son leales.

Isaías 62:2, 3. Muestra que recibiríamos un nombre nuevo indicado por la propia boca de Jehová y que seríamos una corona de hermosura en su mano. Esto nos enseña que nuestra identidad y dignidad no dependen de lo que el mundo opine de nosotros, sino del altísimo valor y honor que Dios nos concede al tenernos bajo su protección.

Isaías 62:4. Habla de que ya no se nos llamará “mujer abandonada” ni a nuestra tierra “desolada”, sino “Mi deleite está en ella”. Esto nos enseña que, sin importar las épocas de soledad o desánimo que hayamos vivido, la bendición de Jehová tiene el poder de restaurar nuestra vida por completo y transformarla en una fuente de gozo.

Isaías 62:5. Señala que, tal como la novia es la alegría del novio, nosotros seremos la alegría de nuestro Dios. Esto nos enseña que servimos a un Dios con sentimientos profundos, que experimenta una alegría inmensa y un tierno afecto cuando ve nuestros esfuerzos por mantenernos fieles.

Isaías 62:6, 7. Muestra que se han puesto “vigilantes” sobre las murallas que no deben callarse ni de día ni de noche y que no deben darle descanso a Jehová hasta que todo quede establecido. Esto nos enseña que debemos ser constantes e insistentes en nuestras oraciones, rogando por la obra mundial y por nuestros hermanos sin rendirnos jamás.

Isaías 62:8, 9. Señala que Jehová juró por su fuerte brazo que los enemigos ya no se alimentarían de nuestros cereales ni los extranjeros beberían nuestro vino nuevo. Esto nos enseña que todo el esfuerzo y las energías que invertimos en el servicio sagrado están plenamente protegidos. Nadie podrá robarnos las bendiciones espirituales que cultivamos.

Isaías 62:10. Habla de pasar por las puertas, despejar el camino para el pueblo, limpiarlo de piedras y levantar una señal. Esto nos enseña que, en nuestro ministerio, debemos esforzarnos por quitar cualquier obstáculo o tropiezo que dificulte a las personas sinceras entender la verdad, facilitándoles el camino hacia la organización.

Isaías 62:11. Muestra que Jehová proclama que nuestra salvación ya viene y que él lleva consigo la recompensa y el salario que paga. Esto nos enseña que nuestro Dios es un pagador extraordinariamente generoso. Así que mantener los ojos fijos en el premio nos da las fuerzas necesarias para aguantar hasta el final.

Isaías 63:4. Señala que el día de la venganza está en el corazón de Dios y que el año de sus recomprados ha llegado. Esto nos enseña que Jehová tiene un horario perfecto para actuar y que la paciencia que muestra hoy tiene como fin asegurar la salvación de quienes han sido rescatados.

Isaías 63:7. Muestra que es vital hablar de los actos de amor leal de Jehová y de todo lo que él ha hecho por nosotros según su gran misericordia. Esto nos enseña que la gratitud debe ser el motor de nuestras expresiones públicas. Además, recordar y contar las bendiciones recibidas fortalece nuestra fe y la de quienes nos escuchan.

Isaías 63:9. Señala que, durante todas las angustias de su pueblo, Dios también estuvo angustiado y que, en su amor y compasión, los levantó y sostuvo. Esto nos enseña que Jehová siente nuestro dolor de manera personal. Cuando pasamos por pruebas difíciles, él no nos mira desde la distancia, sino que nos acompaña y nos sostiene con empatía.

Isaías 63:10. Nos enseña que debemos ser sumamente cuidadosos con nuestra actitud y conducta, ya que la desobediencia voluntaria lastima el corazón de Jehová y puede hacernos perder su valiosa guía y aprobación.

Isaías 63:11-13. Habla de cómo el pueblo se acordó de los tiempos pasados de Moisés y de cómo Jehová dividió las aguas delante de ellos. Esto nos enseña que, cuando pasemos por crisis de fe, recordar cómo Jehová ha salvado a su pueblo en el pasado puede devolvernos la estabilidad y la confianza.

Isaías 63:14. Señala que el espíritu de Jehová hizo descansar al pueblo tal como el ganado baja a la llanura. Esto nos enseña que, a pesar de pasar por pruebas intensas en este sistema, la guía del espíritu de Dios siempre nos conducirá a un estado de paz, descanso y refrigerio espiritual.

Isaías 62:2. Nos enseña que Jehová tiene expectativas en nosotros y confía en nosotros. Aunque nuestra familia, vecinos o conocidos nos digan cosas negativas, y quizá crecimos escuchando frases o apodos que nos hacían sentir menos, saber que Jehová incluso nos pone un nombre nuevo nos anima mucho.

Isaías 62:3. Nos enseña que la mujer simbólica, Sión, tenía que llegar a ser “una corona de hermosura” en la mano de Jehová, lo que posiblemente significa que sería admirada como una obra de Jehová, sostenida en su mano.

Isaías 62:3. Nos recuerda que, si bien esta profecía se cumple principalmente en los ungidos, ilustra la dignidad que Jehová confiere a quienes le sirven. Por eso, cuando nos asalten las dudas, recordemos que, aunque somos imperfectos, para Jehová podemos ser tan valiosos como “una corona de hermosura” y un turbante regio.

Isaías 62:5. Nos enseña que Jehová no se olvida de su pueblo, entre ellos nosotros. Los “hijos” de Sión, liberados del exilio en Babilonia, serían restablecidos nuevamente en ella y la “poseerían como esposa”. La restauración de Sión, o Jerusalén, supuso un nuevo estado para ella que contrastaba con su condición anterior de desolación. Debido a este estado restaurado, Jehová, que se deleita en Sión, declaró que se la llamaría “Mi deleite está en ella” y que su tierra sería “Poseída como Esposa”.

Isaías 62:6. Nos enseña que Jehová espera que seamos constantes. Es verdad que hay tiempo para descansar, pero el servicio que rinden “día y noche” los “atalayas” y sus compañeros de la “gran muchedumbre” avanza rápidamente. Ese servicio de toda alma siempre ha interesado intensamente a los fieles superintendentes viajantes y sus esposas, misioneros, precursores regulares y especiales, y trabajadores de Betel.

Isaías 62:12. Nos enseña que somos parte del pueblo de Jehová y, por lo tanto, debemos esforzarnos por cultivar la santidad. Esto va más allá de las engañosas apariencias externas; implica cómo somos cuando creemos que nadie nos está viendo.

Isaías 63:9. Nos enseña que Jehová siente empatía por quienes sufren. Al hablar de la cruel esclavitud que padecieron los israelitas en Egipto y de los 40 largos años que estuvieron vagando por el desierto, la Biblia dice: “Durante todas sus angustias, él también estuvo angustiado” (Isaías 63:9). Fíjese en que Dios no solo sabía que su pueblo estaba sufriendo, sino que también sentía su dolor.

Isaías 63:10. Este texto nos hace pensar en que podemos entristecer al espíritu santo. Sin duda, nuestra fidelidad día a día y nuestras acciones son importantes.

Isaías 63:14. Estas palabras nos recuerdan el descanso que encontramos en Jesús. Él nos invita a ir hacia él si estamos cansados o lastimados. Podemos hallar descanso en él al mantenernos ocupados en la congregación.

Isaías 63:16. A veces podríamos sufrir el rechazo de quienes esperábamos apoyo. Esto nos hace pensar que hay cosas que no podemos cambiar. Por otro lado, Jehová nos acepta como hijos; aunque otros nos rechacen, él nos ama y no se avergüenza de nosotros.

Isaías 62:6. Este versículo nos muestra que Jehová quería que siempre hubiera personas pendientes del bienestar espiritual de su pueblo. “Los vigilantes” no podían quedarse callados ni relajarse, sino que debían mantenerse alerta y seguir recordando las promesas de Jehová. Esto demuestra cuánto valora Jehová la perseverancia y la constancia en la adoración.

Isaías 62:6. Nos hace pensar en la importancia de no bajar la guardia espiritualmente. Vivimos en un mundo lleno de distracciones, así que necesitamos estar atentos a nuestra relación con Jehová, siendo constantes en la oración, el estudio y las reuniones.

Isaías 63:7. En este texto Isaías no se centra solo en los errores del pueblo, sino también en recordar todo lo bueno que Jehová había hecho por ellos. A veces es fácil enfocarnos en los problemas o las pruebas, pero este versículo nos enseña a cultivar gratitud y memoria espiritual.

Isaías 63:7. Nos ayuda a preguntarnos: “¿Suelo recordar cómo Jehová me ha ayudado en el pasado?”. Pensar en sus muestras de amor y cuidado fortalece mucho nuestra fe y nos da confianza para seguir adelante en momentos difíciles.

Isaías 64:4. Este versículo transmite una idea muy bonita. Jehová actúa a favor de quienes saben esperar en él. A veces queremos soluciones inmediatas, pero Jehová valora la paciencia y la confianza.

Isaías 64:4. Hoy puede animarnos cuando llevamos tiempo esperando una respuesta a una oración o el cumplimiento de una promesa bíblica. Nos recuerda que Jehová nunca olvida a quienes confían en él, aunque la respuesta no llegue cuando nosotros esperamos.

Isaías 64:8. Este texto reconoce que Jehová tiene derecho a moldearnos. Igual que el barro no decide su forma, nosotros necesitamos dejarnos guiar por Jehová y aceptar su disciplina.

Isaías 64:8. Nos anima a ser moldeables. Quizá a veces recibimos consejo o vemos que necesitamos hacer cambios, y este versículo nos recuerda que dejarnos moldear por Jehová siempre será para nuestro bien.

ATENCIÓN: Hay una aplicación, canales de YouTube, páginas de Facebook y sitios web, etc. Que ¡Copian! estos comentarios y ganan dinero a costa de nuestro esfuerzo. Razón por la cual les pedimos, Queridos Hermanos por favor, si encuentra estos comentarios en otra página o aplicación le recomendamos no visitar esos sitios, o de lo contrario «Denúncielo». De esa manera nos apoyaría y animaría muchísimo para poder seguir subiendo contenido, ya que este trabajo que hacemos no tiene ningún fin comercial, más bien nuestro objetivo es servir de ayuda a nuestros Hermanos. De antemano muchas gracias, y que Jehová los llene de bendiciones este día.

NOTA: Los anuncios que aparecen en este Sitio, son únicamente para costear los gastos implicados que requieren mantener una página. Por lo tanto este sitio no se responsabiliza de «Los contenidos de las publicidades que aparecen», ya que los anunciantes publicitarios no son Testigos de Jehová. De modo que se le sugiere no prestar atención ni confiar en dichos anuncios. Atentamente TOOLSJW.COM.

IMPORTANTE: Saludos Cordiales mis Queridos Hermanos, les informamos que estamos teniendo problemas con la aplicación en Google Play, lo animamos a descargar nuestra aplicación interna solo hasta que solucionemos el problema, Y tenga la seguridad que esta aplicación es muy confiable y lo mejor es que ya «NO CONTIENE ANUNCIOS», solo que por no ser de Google Play les saldrá un mensaje de advertencia, pero no se preocupe está libre de virus. Muchas gracias por su comprensión, y que Jehová los llene de bendiciones este día, para descargarlo clic abajo

Por toolsjw

2 comentarios en «BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS: Semana del 18 al 24 de Mayo 2026, ISAÍAS 62-64, Respuestas.»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *