BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS: 9-15-Marzo-2026, ISAÍAS 43, 44, Respuestas.

Busquemos perlas escondidas (10 mins.)

Is 44:28. ¿Cómo sabemos que Jehová no obligó a Ciro a hacer lo que él quería? (w24.02 30 párr. 8).

Sabemos que Jehová no obligó a Ciro, porque la Biblia muestra que él ni siquiera adoraba a Jehová. Aun así, en Isaías 44:28 se había profetizado que Ciro permitiría reconstruir Jerusalén y el templo. Esto nos enseña que Jehová puede dirigir los acontecimientos para cumplir su propósito sin quitarles a las personas su libertad de decidir.

Este relato nos enseña que Jehová puede usar incluso a personas que no lo adoran para cumplir su voluntad. En el caso de Ciro, él tomó la decisión de liberar a los judíos y permitir la reconstrucción del templo. Pero Jehová ya sabía que eso pasaría y lo incluyó en su profecía. Eso demuestra lo grande que es el poder y la sabiduría de Jehová.

También podemos aprender que Jehová no obliga a nadie a servirle, porque respeta el libre albedrío. Si Jehová no obligó a un rey poderoso como Ciro, tampoco obliga a nadie hoy a adorarlo. Más bien, él quiere que las personas lo sirvan porque lo aman y porque reconocen que sus caminos son los mejores. Eso nos motiva a servirle de corazón.

COMENTARIOS ADICIONALES

Lo sabemos porque Ciro no adoraba al Dios verdadero. Es cierto que Jehová lo utilizó para cumplir la profecía, pero no lo obligó a servirle. En realidad, Jehová no obliga a nadie a servirle. Esto nos enseña que no debemos obligar a alguien a progresar.

Jehová tiene la capacidad de dirigir los asuntos humanos para que su propósito se cumpla, pero esto no significa que anule el libre albedrío de las personas. En el caso de Ciro de Persia, sabemos que Dios no lo obligó a servirle porque, aunque fue utilizado como un instrumento clave, Ciro no adoraba al Dios verdadero. Y aunque la profecía de Isaías lo llamó “mi pastor” y predijo con exactitud que ordenaría la reconstrucción de Jerusalén y de los cimientos del templo, Ciro actuó bajo su propia identidad como un rey pagano.

Jehová utilizó a Ciro para cumplir su voluntad, es decir, la liberación de su pueblo, pero permitió que Ciro mantuviera sus propias creencias y decisiones personales. Esto demuestra que Jehová puede guiar las acciones de un gobernante para beneficio de sus siervos sin obligar a ese individuo a servirle.

Proverbios 21:1 menciona que el corazón de un rey es como corrientes de agua en manos de Jehová. Así como un agricultor dirige el curso del agua para regar sus campos, Jehová puede canalizar las decisiones y planes de un líder mundial para que el resultado final armonice con su propósito, sin necesidad de transformar la espiritualidad de ese líder.

El registro de Esdras 1:1-4 confirma que Ciro emitió el decreto necesario para que los judíos regresaran a su tierra impulsado por Jehová. Sin embargo, el relato bíblico destaca que fue una gestión administrativa y política que sirvió a los intereses divinos, más que un acto de devoción religiosa personal de parte del rey persa.

En Isaías 44:28, Jehová menciona a Ciro por su nombre mucho antes de que este naciera. Esto subraya la soberanía divina: Dios puede predecir y utilizar a cualquier figura histórica para proteger a su pueblo, respetando siempre el límite de no forzar a nadie a rendirle una adoración que no nazca del corazón.

Sabemos que Jehová no obligó a Ciro a servirle, porque Ciro no adoraba al Dios verdadero. El hecho de que Jehová lo llamara “mi pastor” y lo usara para liberar a los judíos y ordenar la reconstrucción del templo no significó que Ciro cambiara su religión ni que fuera forzado a ser un siervo fiel. Más bien, como menciona Proverbios 21:1, Jehová puede dirigir el corazón de los reyes hacia donde él desea para cumplir su propósito, pero esto no implica que los obligue a servirle por devoción personal.

Es digno de mención que, aunque Ciro cumplió por completo la voluntad de Dios respecto a Jerusalén y al templo, como menciona Isaías 44:28, su participación fue la de un agente externo. Esto demuestra la capacidad de Jehová para predecir el futuro y maniobrar los sucesos históricos, sin violar el libre albedrío de las personas, ni exigirles adoración a cambio de ser utilizados en su propósito.

Isaías 44:28 muestra que Jehová identificó con mucha antelación a Ciro como el gobernante que permitiría la reconstrucción de Jerusalén y del templo. Sin embargo, el texto bíblico y el resto de las Escrituras dejan claro que Jehová no obligó a Ciro a actuar en contra de su voluntad. Ciro no era adorador de Jehová y, aun así, decidió emitir el decreto que permitió el regreso de los judíos y la reconstrucción del templo. Esto indica que actuó conforme a sus propias decisiones y políticas.

La Atalaya de febrero de 2024 explica que Jehová utilizó a Ciro sin forzarlo, lo cual armoniza con Proverbios 21:1, que dice que el corazón del rey es como corrientes de agua en la mano de Jehová. Jehová puede dirigir los acontecimientos sin anular el libre albedrío humano. Él conoce perfectamente cómo piensan las personas y cómo reaccionarán ante determinadas circunstancias, por lo que puede predecir con exactitud lo que harán.

Así, Jehová no manipuló la mente de Ciro ni lo convirtió en su siervo consciente. Más bien, aprovechó decisiones que Ciro tomaría por iniciativa propia para cumplir su propósito, demostrando su extraordinaria capacidad de prever el futuro sin interferir en la libertad humana.

Este relato también fortalece nuestra confianza en que Jehová sigue teniendo el control de los asuntos humanos. Aunque los gobernantes actuales no lo adoren, Jehová puede dirigir las circunstancias para que sus propósitos se cumplan. Esto nos ayuda a no angustiarnos por decisiones políticas o cambios mundiales, y a confiar en que Jehová puede usar cualquier situación para beneficiar a su pueblo y hacer avanzar su voluntad.

¿Qué perlas espirituales ha encontrado en la lectura bíblica de esta semana?

Isaías 43:1. En este versículo, Jehová dice que nos conoce por nuestro nombre. Eso nos hace pensar que, para él, no somos solo parte de un grupo grande, sino que cada uno es importante. Saber eso nos da confianza, porque significa que Jehová conoce nuestros problemas y se interesa personalmente por cada uno de nosotros.

Isaías 43:2. Aquí Jehová promete que, cuando pasemos por aguas profundas o por el fuego, él estará con nosotros. Esto nos enseña que servir a Jehová no significa que nunca tendremos problemas. Todos podemos pasar por momentos difíciles, como pruebas, preocupaciones o situaciones dolorosas. Pero este versículo nos anima, porque muestra que Jehová no nos deja solos. Él nos da las fuerzas y la ayuda que necesitamos para aguantar cualquier dificultad.

Isaías 43:4. En este texto, Jehová dice que su pueblo es valioso y querido para él. Esto nos hace pensar en cuánto nos aprecia cuando tratamos de servirle con sinceridad. A veces podemos pensar que nuestros esfuerzos son pequeños o que nadie los nota, pero Jehová sí los ve. Saber que somos valiosos para él nos anima a seguir esforzándonos por hacer lo correcto y a no rendirnos, porque para Jehová cada esfuerzo tiene mucho valor.

Isaías 43:10. Aquí Jehová dice que su pueblo es su testigo. Esto nos recuerda que tenemos el privilegio y la responsabilidad de hablarles a otros acerca de Jehová y de lo que él hará en el futuro. Cuando predicamos, damos comentarios en las reuniones o incluso cuando tratamos de comportarnos bien delante de los demás, demostramos con nuestras acciones que realmente somos testigos de Jehová.

Isaías 43:18, 19. En estos versículos, Jehová dice que no debemos quedarnos pensando demasiado en las cosas del pasado, porque él hará cosas nuevas. Esto nos enseña que no debemos quedarnos atrapados en errores, fracasos o situaciones difíciles que ya pasaron. Jehová tiene el poder de cambiar las cosas y abrir nuevas oportunidades. Pensar en esto nos anima a seguir adelante con esperanza y a confiar en que Jehová puede traer cosas mejores en el futuro.

Isaías 44:3. Aquí Jehová promete derramar agua sobre el sediento y bendecir a su pueblo. Esto nos hace pensar en cómo Jehová nos da hoy todo lo que necesitamos espiritualmente. Por medio de la Biblia, las reuniones y el alimento espiritual que recibimos, Jehová nos ayuda a mantenernos fuertes en la fe. Si aprovechamos bien esas bendiciones, podemos mantenernos espiritualmente refrescados y cerca de Jehová.

Isaías 44:6. Este versículo resalta que Jehová es el primero y el último y que no hay otro Dios aparte de él. Esto fortalece mucho nuestra confianza en Jehová, porque nos recuerda que él es el único Dios verdadero y que tiene todo el poder. En un mundo donde muchas personas confían en otras cosas, este texto nos anima a confiar plenamente en Jehová, sabiendo que él siempre cumple lo que promete.

Isaías 44:22. Aquí Jehová dice que borra nuestros pecados como si fueran una nube que desaparece. Esta comparación es parece muy bonita porque muestra lo dispuesto que está Jehová a perdonar. Cuando una nube se disipa, deja de verse. De la misma manera, cuando nos arrepentimos de corazón, Jehová no sigue recordando nuestros errores, sino que nos da la oportunidad de empezar de nuevo y seguir sirviéndole con una conciencia limpia.

Isaías 43:1. Nos enseña que le pertenecemos a Jehová. Él nos ama y ha pagado el precio más alto por nosotros. No somos un accidente ni un ser anónimo en el universo. Tenemos un nombre y un Creador que nos ama y nos conoce por nombre.

Isaías 43:2. Nos enseña que la promesa no es que nunca enfrentaremos problemas —“aguas” y “fuegos”—, sino que no estaremos solos en ellos. Tener en cuenta que Jehová Dios está con nosotros es el factor que transforma nuestra situación. En vez de pedir que quite el problema inmediatamente, podemos pedirle que nos ayude a verlo correctamente y a aprender de la situación.

Isaías 43:4. Nos enseña que valemos mucho ante Jehová. A veces buscamos nuestra valía en los logros, en las opiniones ajenas o en los “me gusta” de las redes sociales. Pero aquí Dios declara nuestro valor intrínseco, no por lo que hacemos, sino por lo que somos para él.

Isaías 43:18. Nos enseña que debemos soltar el pasado. Tanto los errores como los “viejos éxitos” pueden convertirse en una prisión. Dios nos motiva a soltarlos para poder caminar hacia lo nuevo que él tiene para nosotros. Jesús dijo que nadie que vive volteando a ver atrás es apto para el Reino. Viéndolo de esa manera, nos conviene ser futuristas.

Isaías 43:19. Nos enseña que Jehová es un Dios creativo, que se especializa en hacer lo imposible y abrir caminos donde no los hay. Nuestra rutina puede cegarnos a lo nuevo que él está haciendo. Podemos verlo en los últimos cambios en la organización, y es importante adaptarnos.

Isaías 43:25. Nos enseña que cuando Jehová perdona, no lo hace a medias. Él “borra” y decide “no acordarse”. A menudo, nosotros somos más duros con nosotros mismos que Dios. Vivir perdonados es aceptar su olvido selectivo y no seguir cargando con lo que él ya borró.

Isaías 44:3. Nos enseña que debemos tomar del agua que da vida. Esto lo hacemos cuando nos acercamos a Jehová, alimentándonos mediante la lectura de la Biblia, asistiendo a las reuniones y a las asambleas, y manteniéndonos activos espiritualmente. Es normal que a veces nos sintamos sedientos. Lo anormal sería quedarnos sin hacer nada para calmar nuestra sed.

Isaías 44:5. Este texto nos enseña que nuestra fe no depende de un sentimiento privado, sino de una identidad pública. Así como una persona escribe algo importante en su mano, nuestra pertenencia a Dios debería ser algo que recordemos constantemente y que estemos dispuestos a declarar, no solo con nuestras palabras, sino también con nuestras acciones.

Isaías 44:17-20. Nos recuerda que debemos cuidarnos de los ídolos modernos. Se muestra la ironía de crear un dios con nuestras propias manos, o con nuestro tiempo, dinero y energía, y luego esperar que nos salve. Un ídolo es cualquier cosa de la que esperamos lo que solo Dios puede dar: seguridad, identidad o felicidad. Al final, nos deja con las manos vacías, alimentándonos de cenizas.

Isaías 44:22. Nos enseña qué podemos decirle a alguien que se ha alejado de Jehová: que, así como una nube densa cubre y oculta por completo el paisaje, así el perdón de Dios cubre nuestro pasado. La invitación es clara y amorosa: “Vuelve a mí”. No importa cuán lejos nos sintamos; siempre hay un camino de regreso.

Isaías 43:1, 2. Muestran que Jehová nos ha llamado por nuestro nombre y nos cuida en medio de las “aguas” y el “fuego”. Esto nos enseña que no debemos entrar en pánico ante las crisis mundiales o personales, pues contamos con la protección espiritual de quien nos compró y cuida de cada uno de sus siervos como una pertenencia valiosa.

Isaías 43:4. Muestra que somos valiosos y amados a los ojos del Creador. Esto nos enseña que nuestro valor no depende de lo que el sistema piense de nosotros, sino del amor que Dios nos tiene. Por eso, no debemos permitir que pensamientos negativos, burlas o palabras malintencionadas bajen nuestra autoestima y nos desanimen.

Isaías 43:10. Muestra que somos los testigos elegidos para dar a conocer la divinidad de Jehová. Esto nos enseña que nuestro propósito principal en la vida es defender la verdad y ayudar a otros a conocer a Jehová, el único Dios verdadero y soberano del universo.

Isaías 43:18, 19. Muestra que Jehová abre caminos nuevos, por lo que no quiere que nos concentremos en el pasado. Esto nos enseña que debemos perdonarnos a nosotros mismos y dejar atrás los errores antiguos, enfocándonos en las bendiciones que Jehová puede darnos hoy y en las que está preparando para el futuro.

Isaías 43:25. Muestra que Jehová borra nuestras ofensas por amor y decide no recordarlas más. Esto nos enseña que el perdón divino es total y nos permite servirle con una conciencia limpia y renovada.

Isaías 44:3. Muestra que Jehová promete derramar su espíritu sobre nuestra descendencia como agua sobre tierra seca. Esto nos enseña que debemos confiar en que él nos ayudará a guiar a nuestros hijos para que cultiven una espiritualidad fuerte, siempre que nos esforcemos por enseñarles.

Isaías 44:8. Muestra que Jehová es nuestra roca y que ya ha anunciado el futuro. Esto nos enseña que no hay razón para que el miedo nos paralice, ya que estamos apoyados en el fundamento más sólido que existe: la palabra de Jehová, que cumple todo lo que promete sin que nada ni nadie la haga tambalear ni siquiera un poco.

Isaías 44:15-17. Muestra lo absurdo de adorar algo hecho de madera, que también se usa para cocinar. Esto nos enseña que es una insensatez poner nuestra confianza en objetos materiales o en la tecnología, que son incapaces de dar estabilidad, seguridad y mucho menos salvar a alguien.

Isaías 44:22. Muestra que Jehová hace desaparecer nuestros pecados como una nube densa. Esto nos enseña que su misericordia es capaz de despejar cualquier oscuridad emocional o espiritual.

Isaías 44:27, 28. Muestra la precisión de Jehová al nombrar a Ciro y predecir la caída de Babilonia antes de que ocurriera. Esto nos enseña que podemos confiar plenamente en las profecías sobre el nuevo mundo, pues Dios domina cada detalle de la historia desde antes de que sus páginas se escriban.

Isaías 43:1, 2. Jehová le dice a su pueblo: “Te he llamado por tu nombre. Tú me perteneces.” Esto nos enseña que para Jehová cada uno tiene nombre y apellido. Esto nos da seguridad emocional, porque cuando pasamos por problemas o pruebas difíciles no estamos solos; Jehová, nuestro Dueño y Creador, nos cuida.

Isaías 43:10. Contiene la famosa declaración: “Ustedes son mis testigos.” Esto me recuerda que nuestra labor como testigos de Jehová implica hablar con la convicción de quien conoce bien a la persona de la que está hablando, y no solo repetir lo que ha leído o escuchado sobre ella.

Isaías 43:18, 19. Jehová aconseja: “No se concentren en el pasado. ¡Miren! Voy a hacer algo nuevo.” En la congregación, esto es muy útil para quienes viven castigándose por errores de hace años o extrañando “tiempos mejores”, ya que aprenden que deben enfocarse en lo que Jehová está haciendo hoy en su vida y en las nuevas bendiciones que vendrán, en lugar de dejar que el pasado les impida avanzar.

Isaías 43:22-24. Jehová dice que su pueblo se cansó de él y que sus oraciones y sacrificios se volvieron una carga. Una aplicación para la familia es revisar si nuestras actividades espirituales, como el estudio en familia o asistir a las reuniones, se han vuelto una rutina pesada o aburrida. Por eso debemos esforzarnos por mantener el entusiasmo, para no desagradar a Jehová con una adoración que se haga solo por compromiso.

Isaías 43:25. Jehová dice que borra las ofensas “por causa de sí mismo” y no se acuerda más de los pecados. Esto nos enseña a perdonar de verdad. Si Jehová, que es perfecto, decide no sacar a relucir nuestros errores pasados, nosotros debemos imitarlo y no recordarles a los demás sus fallos una vez que ya han sido perdonados.

Isaías 44:3. Jehová promete derramar agua sobre la tierra sedienta y su espíritu sobre los descendientes. Esto nos enseña que los padres debemos orar específicamente para que el espíritu santo guíe a nuestros hijos. Así como el agua hace que los árboles crezcan junto a corrientes de agua, el apoyo espiritual de los padres ayuda a que los hijos desarrollen una espiritualidad fuerte.

Isaías 44:12-17. Presenta una descripción casi cómica de alguien que corta un árbol, usa la mitad para cocinar y calentarse, y con la otra mitad se hace un dios al que le pide salvación. Una aplicación realista es no poner nuestra fe en cosas que nosotros mismos hemos creado o controlado, como los ahorros bancarios o nuestros propios planes, porque al final eso resulta tan inútil como un dios hecho de un trozo de madera.

Isaías 44:20. Se dice de quien adora ídolos que “su propio corazón engañado lo ha descarriado”. Esto nos advierte sobre el peligro de autoengañarnos, pensando que podemos descuidar nuestra espiritualidad “solo por un tiempo” sin sufrir las consecuencias. Debemos ser honestos con nosotros mismos y no engañarnos poniendo las cosas materiales por encima de las espirituales.

Isaías 44:21, 22. Jehová nos da una seguridad reconfortante: “No te olvidaré.” Estas palabras son un bálsamo para los hermanos mayores o para quienes están enfermos y ya no pueden hacer tanto como antes. Aunque ellos sientan que ya no son útiles, Jehová les asegura que los tiene presentes y que ha cubierto sus pecados como con una nube, valorando su lealtad de toda la vida.

Isaías 44:27, 28. Jehová demuestra su poder al predecir que secaría ríos y que usaría a un hombre llamado Ciro para reconstruir Jerusalén, mucho antes de que sucediera. Una aplicación para el ministerio es usar estas profecías detalladas para demostrar que la Biblia no es un libro de cuentos, sino la palabra de alguien que tiene el control total de la historia y que siempre cumple lo que promete.

Isaías 43:4. Jehová dice: “llegaste a ser valioso a mis ojos, recibiste honra, y yo te amo.” En un mundo donde muchas personas sufren de baja autoestima o se sienten rechazadas, esta frase es una herramienta poderosa en la predicación para ayudar a las personas a entender cuánto valor tienen para su Creador, sin importar lo que otros digan de ellas.

Isaías 44:8. Dice: “No estén aterrados; que no los paralice el miedo.” Esto nos enseña que, ante las malas noticias del mundo o las amenazas contra nuestra fe, las profecías cumplidas son como una roca sólida en la cual apoyarnos. Nos ayudan a evitar que el miedo nos paralice y a seguir actuando con calma y decisión, confiando en Jehová y en su protección.

Isaías 43:1. Jehová le recuerda a Israel que no es un pueblo anónimo ni abandonado. Él los “recompró”, es decir, pagó un precio para liberarlos, y además los llama por su nombre. Esto transmite cercanía, pertenencia y valor personal. No son solo una nación; son su pueblo.

Isaías 43:1. Este versículo es muy animador, porque Jehová no habla en general, sino de manera personal. Cuando dice: “Te he llamado por tu nombre”, nos recuerda que para Jehová no somos un número en la congregación. Él sabe quiénes somos, cuáles son nuestras luchas y cuánto nos cuesta seguir adelante. Y cuando la ansiedad o el miedo aparecen, este texto nos ayuda a recordar que le pertenecemos a Jehová, y eso da mucha tranquilidad.

Isaías 43:10. No se trata solo de creer en él, sino de dar testimonio con palabras y hechos de quién es Jehová. Este versículo me hace pensar que no somos testigos solo cuando predicamos de casa en casa; somos testigos todos los días, en cómo hablamos, cómo reaccionamos y cómo tratamos a los demás.

Isaías 43:10. A veces un buen ejemplo o una respuesta tranquila dice más que un discurso. Jehová confía en nosotros para representarlo, y eso es un privilegio enorme.

Isaías 43:19. Jehová invita a su pueblo a no quedarse anclado en el pasado. Aunque ya había hecho liberaciones impresionantes, ahora promete algo nuevo, mostrando que su manera de actuar no está limitada.

Isaías 43:19. Este texto nos ayuda cuando las cosas cambian y cuesta adaptarse. A veces pensamos: “Antes era mejor” o “Siempre se ha hecho así”, pero Jehová dice que puede hacer cosas nuevas. Eso nos anima a confiar, incluso cuando no entendemos del todo los cambios, porque Jehová siempre sabe lo que hace

Isaías 44:22. Jehová no solo señala los errores de Israel, también abre la puerta al perdón. Él mismo toma la iniciativa y asegura que borrará los pecados si el pueblo regresa a él.

Isaías 44:22. Este versículo es muy reconfortante, porque muestra que Jehová no es rencoroso. Aunque nos equivoquemos, si damos pasos para volver a él, Jehová nos recibe con los brazos abiertos. Esto nos recuerda que nunca es tarde para acercarnos más a Jehová y fortalecer nuestra amistad con él.

Isaías 43:1. Cuando Jehová dice: “Te he llamado por tu nombre. Tú me perteneces”, nos transmite mucha cercanía. No habla a su pueblo como a una masa, sino como a personas conocidas y valiosas. Eso nos recuerda que para Jehová no somos uno más.

Isaías 43:2. En este versículo, Jehová no dice “si pasas por las aguas” o “si pasas por el fuego”, sino “cuando”. Es decir, no promete una vida sin pruebas, pero sí promete estar con nosotros dentro de ellas. Y, sinceramente, a veces eso es justo lo que necesitamos escuchar.

Isaías 43:4. La frase “llegaste a ser valioso a mis ojos… y yo te amo” es muy animadora para nosotros, porque hay días en que podemos sentirnos poca cosa, pero Jehová ve valor donde a veces nosotros solo vemos defectos, y eso nos brinda mucha paz.

Isaías 43:5-7. Cuando Jehová promete reunir a sus hijos “desde el este” y “desde el oeste”, podemos ver a un padre que no se olvida de ninguno. Esto nos enseña que Jehová sabe dónde está cada uno de los suyos y que, cuando él decide actuar, nada puede impedirle reunir a su pueblo.

Isaías 43:10-12. La expresión “Ustedes son mis testigos” nos recuerda que no basta con decir que conocemos a Jehová; nuestra vida también debería demostrarlo. A veces predicamos con palabras, pero otras veces también damos testimonio con la calma, la fe y nuestra forma de reaccionar.

Isaías 43:13.Leer las palabras “Cuando yo hago algo, ¿quién lo puede impedir?” nos fortalece mucho. Este versículo pone los problemas en su lugar. Hay cosas que a nosotros nos parecen enormes, pero para Jehová no son un obstáculo.

Isaías 43:18-19. La expresión “Miren, voy a hacer algo nuevo” nos hace pensar que Jehová no se queda atado al pasado. A veces nosotros sí nos quedamos atrapados en lo que salió mal, pero Jehová nos enseña a mirar hacia adelante, porque él todavía puede abrir caminos nuevos.

Isaías 43:22. Este versículo es muy honesto, porque Jehová le dice a su pueblo: “Te cansaste de mí”. Eso nos hace examinarnos: ¿estoy sirviendo a Jehová por amor o a veces caigo en la rutina? Es una buena llamada de atención.

Isaías 43:25. Es muy conmovedor que Jehová diga: “Yo soy el que borra tus ofensas.” No minimiza el pecado, pero tampoco deja de lado al arrepentido. Jehová perdona de verdad, y eso debería motivarnos a volver a él con confianza.

Isaías 43:27-28. El final del capítulo deja una lección muy importante. El pueblo sufrió porque no quiso obedecer. Esto nos recuerda que apartarnos de Jehová nunca nos da libertad real; al contrario, nos expone. Obedecerle no es una carga, sino una protección.

Isaías 44:1-2. Es muy animador cómo Jehová le dice a Jacob: “No tengas miedo.” Jehová sabe que sus siervos se asustan, se cansan y a veces dudan, pero en vez de alejarlos, les recuerda que él mismo los hizo, los formó y los sigue ayudando.

Isaías 44:3. La imagen de derramar agua sobre la tierra sedienta es muy hermosa. La podemos entender como el alivio que Jehová da cuando uno está seco por dentro, sin fuerzas o desanimado. Su espíritu puede devolver la vida a un corazón agotado.

Isaías 44:5. Llama mucho la atención esa declaración tan bonita: “Yo pertenezco a Jehová.” Esa debe ser siempre nuestra manera de pensar: no pertenecer a este mundo, ni a nuestros miedos, ni a nuestros problemas, sino a Jehová.

Isaías 44:6. Cuando Jehová dice: “Yo soy el primero y yo soy el último”, nos transmite una estabilidad total. Todo cambia, todo pasa, pero Jehová sigue siendo el mismo. En tiempos tan inestables, tener un Dios así brinda muchísima seguridad.

Isaías 44:8. Dice: “¿Hay algún dios aparte de mí? No, no hay otra roca.” La expresión “roca” nos hace pensar en algo firme, seguro y que no se mueve. Y, la verdad, eso es justo lo que necesitamos cuando la vida se pone difícil.

Isaías 44:14-17. La descripción de fabricar un ídolo con la misma madera con la que uno se calienta o cocina resulta incluso absurda. Nos enseña que la idolatría no siempre se limita a una estatua. Hoy también podemos dar un valor exagerado a cosas que, en realidad, no pueden salvarnos.

Isaías 44:20. La expresión “Se alimenta de cenizas” es muy fuerte. Nos hace pensar en lo vacías que quedan las personas cuando se dejan engañar por cosas que prometen mucho, pero no sostienen nada. Sin Jehová, al final uno termina alimentándose de humo.

Isaías 44:21. Cuando Jehová dice: “Oh Israel, no te olvidaré”, nos causa mucha ternura, porque a veces podemos pensar: “Jehová ya no se acuerda de mí.” Pero este versículo corta ese pensamiento de raíz. Jehová no se olvida de los suyos.

Isaías 44:22. Jehová nos hace una invitación: “Vuelve a mí, porque yo te recompraré.” Jehová no espera con los brazos cruzados para ver si volvemos. Él mismo anima, atrae y abre la puerta, y eso es una muestra de lo misericordioso que es.

Isaías 44:26-28. El final del capítulo fortalece mucho nuestra fe. Jehová habló de Ciro con muchísima antelación y lo llamó por nombre antes de que hiciera todo eso. Esto confirma que Jehová no improvisa y que su palabra siempre se cumple.

ATENCIÓN: Hay una aplicación, canales de YouTube, páginas de Facebook y sitios web, etc. Que ¡Copian! estos comentarios y ganan dinero a costa de nuestro esfuerzo. Razón por la cual les pedimos, Queridos Hermanos por favor, si encuentra estos comentarios en otra página o aplicación le recomendamos no visitar esos sitios, o de lo contrario «Denúncielo». De esa manera nos apoyaría y animaría muchísimo para poder seguir subiendo contenido, ya que este trabajo que hacemos no tiene ningún fin comercial, más bien nuestro objetivo es servir de ayuda a nuestros Hermanos. De antemano muchas gracias, y que Jehová los llene de bendiciones este día.

NOTA: Los anuncios que aparecen en este Sitio, son únicamente para costear los gastos implicados que requieren mantener una página. Por lo tanto este sitio no se responsabiliza de «Los contenidos de las publicidades que aparecen», ya que los anunciantes publicitarios no son Testigos de Jehová. De modo que se le sugiere no prestar atención ni confiar en dichos anuncios. Atentamente TOOLSJW.COM.

IMPORTANTE: Saludos Cordiales mis Queridos Hermanos, les informamos que estamos teniendo problemas con la aplicación en Google Play, lo animamos a descargar nuestra aplicación interna solo hasta que solucionemos el problema, Y tenga la seguridad que esta aplicación es muy confiable y lo mejor es que ya «NO CONTIENE ANUNCIOS», solo que por no ser de Google Play les saldrá un mensaje de advertencia, pero no se preocupe está libre de virus. Muchas gracias por su comprensión, y que Jehová los llene de bendiciones este día, para descargarlo clic abajo

Por toolsjw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *