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Estudio del Libro de la congregación, 10-16 de enero 2022, Capítulo 18, Párrafos 16-25, Respuestas Subrayadas.

Estudio bíblico de la congregación (30 mins.): rr cap. 18 párrs. 16-25.

¿Cuándo “se desatará” la furia de Jehová?

16, 17. ¿Cómo puede saber Jehová cuándo atacarán a su pueblo?

Jehová ha fijado la fecha para la guerra final. Él ya sabe cuándo van a atacar sus enemigos a su pueblo (Mat. 24:36). ¿Y cómo lo sabe?

Como vimos en el capítulo anterior, Jehová le dice a Gog: “Pondré garfios en tus mandíbulas”. Él arrastrará a las naciones  a un enfrentamiento definitivo (Ezeq. 38:4). Eso no quiere decir que Jehová vaya a iniciar esta lucha ni que les vaya a robar a los opositores su capacidad de elección. Lo que quiere decir es que Jehová puede leer los corazones y sabe cómo reaccionarán sus enemigos en determinadas circunstancias (Sal. 94:11; Is. 46:9, 10; Jer. 17:10).

18. ¿Cómo es que simples humanos pelearán contra el Todopoderoso?

Si Jehová no va a comenzar el conflicto ni va a obligar a sus opositores a luchar, ¿Cómo es que simples humanos se atreverán a pelear contra el Todopoderoso? Una razón es que, probablemente, a esas alturas sus enemigos se habrán convencido de que Dios no existe o de que no interviene en los asuntos humanos. Tal vez piensen así porque para ese entonces ellos mismos ya habrán exterminado todas las religiones falsas. Quizá lleguen a la conclusión de que, si Dios existiera, habría hecho algo para defender a las organizaciones que afirmaban representarlo. No se darán cuenta de que en realidad fue Dios quien les puso en el corazón el deseo de acabar con las religiones que tanto lo habían desprestigiado (Apoc. 17:16, 17).

19. ¿Qué es muy probable que suceda después de la destrucción de la religión falsa?

Algún tiempo después de la destrucción de la religión falsa, es muy probable que Jehová le ordene a su pueblo transmitir un mensaje hiriente. Apocalipsis compara ese mensaje a piedras de granizo que pesan unos 20 kilos (45 libras) cada una (Apoc. 16:21, nota). Puede que tengamos que declarar que el sistema político y comercial está a punto de llegar a su fin. A la gente le atormentará tanto ese mensaje que se pondrá a blasfemar contra Dios. Probablemente, ese mensaje sea la chispa que lleve a las naciones a lanzar un ataque total contra el pueblo de Dios para silenciarlo de una vez por todas. Nos verán tan indefensos que pensarán que acabar con nosotros es pan comido. ¡No sabrán en lo que se están metiendo!

¿Cómo demostrará Jehová su furia?

20, 21. ¿Quién es Gog, y qué le va a pasar?

Como vimos en el capítulo 17, Ezequiel utilizó el título profético “Gog de la tierra de Magog” para referirse a la coalición o grupo de naciones que nos atacará (Ezeq. 38:2). Pero la unidad de esta coalición será muy frágil. Tras una fachada de cooperación, seguirán vivos la ambición nacionalista, la rivalidad y el orgullo. Para Jehová será muy fácil hacer que cada uno levante la espada “contra su propio hermano” (Ezeq. 38:21). Aun así, la destrucción de las naciones no será obra del hombre.

Antes de su destrucción, nuestros enemigos verán “la señal del Hijo del Hombre”, que probablemente será una manifestación sobrenatural del poder de Jehová y de Jesús (Mat. 24:30). Los opositores verán cosas que los llenarán de angustia y desesperación. Como profetizó Jesús, “la gente se desmayará del miedo y la ansiedad por las cosas que van a venir sobre la tierra habitada” (Luc. 21:25-27). ¡Qué horrorizados se sentirán cuando se den cuenta de que atacar al pueblo de Dios fue un gravísimo error! No tendrán más remedio que conocer al Creador en su papel de comandante militar: Jehová de los ejércitos (Sal. 46:6-11; Ezeq. 38:23). Sin lugar a dudas, Jehová les dará luz verde a los ejércitos celestiales y desatará las fuerzas naturales para proteger a sus siervos leales y, al mismo tiempo, eliminar a sus enemigos (lea 2 Pedro 2:9).

ILUSTRACION:

Jesús y los ángeles observando desde el cielo mientras la policía y los militares rodean un vecindario. Un hermano está ayudando a dos Testigos a entrar en una casa.

Cuando su pueblo esté en peligro, Jehová usará los ejércitos celestiales para desatar su furia. (Vea el párrafo 21).

22, 23. a) ¿Quiénes protegerán al pueblo de Dios? b) ¿Qué sentirán ellos seguramente al cumplir su misión?

Piense en las ganas que debe tener Jesús de dirigir el ataque contra los enemigos de Dios y proteger a los que aman a su Padre y le sirven. Imagínese también la emoción que sentirán en ese entonces los ungidos. En algún momento antes de que empiece el Armagedón, los últimos ungidos que queden en la Tierra subirán al cielo, de modo que el grupo completo de los 144.000 pueda luchar al lado de Jesús (Apoc. 17:12-14).  En los últimos días, muchos ungidos han trabajado de cerca con miembros de las otras ovejas y, como resultado, se han formado estrechas amistades entre ellos. En el Armagedón, los ungidos tendrán la autoridad y el poder para defender a quienes los apoyaron lealmente en los momentos difíciles (Mat. 25:31-40).

Los ángeles también formarán parte del ejército celestial de Jesús (2 Tes. 1:7; Apoc. 19:14). De hecho, ya le ayudaron a echar del cielo a Satanás y los demonios (Apoc. 12:7-9). Y han estado participando en la labor de juntar aquí en la Tierra a las personas que quieren adorar a Jehová (Apoc. 14:6, 7). Es lógico que Jehová les permita a los ángeles proteger a estos siervos leales. Y lo más importante es que, al participar en acabar con los enemigos de Jehová, todos los que componen su ejército tendrán el honor de santificar y vindicar su nombre o reputación (Mat. 6:9, 10).

24. ¿Cuál será la actitud de la gran muchedumbre de otras ovejas?

Con un ejército que tiene tanto poder y tantas razones para protegerlos, los de la gran muchedumbre de otras ovejas no tendrán por qué sentir miedo. De hecho, al ver que “su liberación se acerca”, se pondrán de pie y levantarán la cabeza (Luc. 21:28). Así que es de máxima importancia que antes de que venga el día de Jehová ayudemos al mayor número de personas posible a conocer y amar a nuestro Padre misericordioso, un Dios que protege a los suyos (lea Sofonías 2:2, 3).

ILUSTRACION:

Un vecindario durante el Armagedón. Policías en las calles atacándose unos a otros con armas de fuego mientras el ángel de Jehová protege a un grupo de siervos de Dios.

El pueblo de Jehová no tendrá que pelear en el Armagedón. Los ángeles lo protegerán mientras sus enemigos se atacan unos a otros (Ezeq. 38:21). (Vea los párrafos 22 a 24).

25. ¿Qué vamos a estudiar en el siguiente capítulo?

Las guerras humanas dejan un rastro de caos y miseria. Sin embargo, tras el Armagedón reinará el orden y la felicidad. ¿Qué pasará cuando Jehová termine de soltar su furia, sus guerreros envainen sus espadas y los últimos sonidos de la gran guerra se desvanezcan? En el siguiente capítulo veremos el magnífico futuro que nos espera.

LA ADORACIÓN PURA Y USTED

¿Qué provoca la furia de Jehová?

Como Jehová nos ama tanto, su furia estallará cuando nuestros enemigos intenten acabar con nosotros. Esos insensatos que se atrevan a atacarnos estarán, por así decirlo, tocándole la pupila del ojo a  Jehová; su reacción será inmediata y definitiva.

¿Cómo demostrará Jehová su furia?

Jehová les dará luz verde a los ejércitos celestiales y desatará las fuerzas naturales para proteger a sus siervos leales y, al mismo tiempo, eliminar a sus enemigos. Así que Jehová sabe rescatar de las pruebas a las personas que le tienen devoción y reservar a las personas injustas para que sean destruidas en el día de juicio.

¿Por qué debemos promover con valor la adoración pura ahora?

Con un ejército que tiene tanto poder y tantas razones para protegerlos. Es de máxima importancia que antes de que venga el día de Jehová ayudemos al mayor número de personas posible a conocer y amar a nuestro Padre misericordioso, un Dios que protege a los suyos.

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