Estudio del Libro de la congregación, 14-20 de febrero 2022, Capítulo 20, Párrafos 9-17, Recuadro 20A y Respuestas Subrayadas.

Estudio bíblico de la congregación (30 mins.): rr cap. 20 párrs. 9-17 y recuadro 20A.

Una división equitativa y precisa

9. ¿Qué instrucciones detalladas dio Jehová sobre cómo hacer el reparto de la tierra?

Lea Ezequiel 48:1, 28. Después de establecer las fronteras del país, Jehová dio instrucciones detalladas sobre cómo hacer el reparto de la tierra. Ordenó que el territorio que heredaran las 12 tribus se trazara de forma equitativa y precisa de norte a sur; empezando por la tribu de Dan, en el extremo norte, y terminando por la tribu de Gad, en el extremo sur. Cada territorio sería una franja horizontal que iría desde la frontera este del país hasta el mar Grande, o el mar Mediterráneo, en el oeste (Ezeq. 47:20).

10. ¿Qué garantías debe haberles dado a los desterrados esta parte de la visión?

¿Qué garantías debe haberles dado a los desterrados esta parte de la visión? La descripción tan detallada que dio Ezequiel sobre el reparto debió dejarles claro que la división de la tierra estaría muy bien organizada. Además, la división exacta del país entre las 12 tribus destacaba que cada uno de los que volvieran a Israel recibiría sin falta una herencia en la tierra que sería restaurada. Nadie se quedaría sin terreno ni hogar.

RECUADRO INFORMATIVO 20A: El reparto de la tierra

La descripción de las fronteras tan bien definidas les aseguraba a los exiliados que su querida tierra realmente sería restaurada. ¿Qué lecciones podemos aprender de esta visión? Analicemos dos aspectos que vemos en ella.

ILUSTRACION: 

Un mapa mostrando las fronteras de las franjas de tierra que se entregarían a los exiliados que volvieran, tal como las describió Ezequiel. Los territorios heredados por las tribus trazados de forma equitativa de norte a sur, empezando por Dan y siguiendo por Aser, Neftalí, Manasés, Efraín, Rubén, Judá, la contribución (franja para un propósito administrativo), Benjamín, Simeón, Isacar, Zabulón y Gad.

Un lugar asegurado y una valiosa labor

Cada uno de los que volvieran del exilio tendría una herencia en la Tierra Prometida restaurada. En el paraíso espiritual, cada siervo de Jehová también tiene un lugar. Por muy insignificante que parezca nuestro papel en la organización, tenemos un lugar asegurado y una valiosa labor en el paraíso espiritual. Y es que Jehová valora a todos sus siervos por igual.

Distribución a partes iguales

En la visión de Ezequiel, cada territorio de la Tierra Prometida restaurada les daría a sus habitantes la oportunidad de aprovechar todo lo bueno de la tierra. En la actualidad, Jehová les da a todos sus siervos la misma oportunidad de entrar en el paraíso espiritual y disfrutar de sus bendiciones.

11. ¿Qué lecciones podemos aprender de la visión profética sobre el reparto de la tierra? (Vea el recuadro “El reparto de la tierra”).

¿Qué fortalecedoras lecciones podemos aprender nosotros de esta visión? No solo los sacerdotes, los levitas y los jefes tendrían un lugar en la Tierra Prometida restaurada, sino también todos los integrantes de las 12 tribus (Ezeq. 45:4, 5, 7, 8). De manera parecida, no solo el resto ungido y los de la “gran muchedumbre” que guían al pueblo de Dios tienen un lugar en el paraíso espiritual (Apoc. 7:9). * Todos tenemos un lugar asegurado y una valiosa labor en el paraíso espiritual, por muy insignificante que parezca nuestro papel en la organización. ¡Cuánto nos anima esta garantía!

ILUSTRACION: 

Imágenes del pueblo de Dios de la actualidad: 1. Una hermana ayudando a su anciana madre con las medicinas. 2. Una misionera capacitando a una publicadora más joven en la predicación. Están predicando cerca de la playa. 3. Una madre soltera dándoles clases de la Biblia a su niño y su niña. 4. Gerrit Lösch dirigiendo la adoración matutina para la familia Betel. 5. Una hermana mayor orando. Sobre las piernas tiene una Biblia y una lista con nombres de hermanos que están en prisión. 6. Un hermano limpiando un lavabo en un Salón del Reino. 7. Un hermano dirigiendo el tráfico en el estacionamiento de un Salón de Asambleas. 8. Hermanos trabajando en un estudio de grabación de una Oficina Remota de Traducción.

Sin importar las responsabilidades que tengamos en la organización de Jehová, él valora nuestros esfuerzos por cumplirlas. (Vea el párrafo 11).

Dos grandes diferencias y su significado para nosotros

12, 13. ¿Qué instrucciones específicas dio Jehová sobre el reparto de la tierra entre las tribus?

Algunas de las instrucciones de Jehová sobre el reparto de la tierra debieron sorprenderle a Ezequiel porque no coincidían con las que Dios le había dado a Moisés. Veamos dos diferencias. Una tiene que ver con la tierra y la otra con sus habitantes.

La tierra. A las tribus más grandes, Moisés tenía que darles más tierra (Núm. 26:52-54). Pero a Ezequiel le dijo específicamente en la visión que todas las tribus tendrían que recibir “partes iguales ” o, según la nota, “cada uno como su hermano” (Ezeq. 47:14). Por eso, de norte a sur, la franja de territorio de cada tribu tenía que medir exactamente lo mismo. Todos los israelitas —sin importar de qué tribu fueran— tendrían la misma oportunidad de aprovechar todo lo bueno que produjera la Tierra Prometida, un lugar muy fértil.

14. ¿Cuál es la diferencia entre lo que Jehová le dijo a Ezequiel sobre los residentes extranjeros y lo que estaba escrito en la Ley?

Los habitantes. La Ley mosaica protegía a los extranjeros y les permitía practicar la adoración a Jehová, pero no podían ser dueños de ningún terreno (Lev. 19:33, 34). Sin embargo, lo que Dios le dijo a Ezequiel iba más allá de lo que él mismo había establecido en la Ley. Le ordenó: “Deben darle al residente extranjero una herencia en el territorio de la tribu en la que se haya establecido”. Con esa orden, Jehová eliminó por completo una gran diferencia entre los “israelitas de nacimiento” y los residentes extranjeros (Ezeq. 47:22, 23). Ezequiel vio que, en la tierra restaurada de la visión, los habitantes disfrutaban de igualdad y adoraban a Jehová unidos (Lev. 25:23).

15. ¿Qué verdad acerca de Jehová confirmaron las instrucciones sobre la tierra y sus habitantes?

Estas dos instrucciones que Ezequiel recibió sobre la tierra y sus habitantes debieron llenar de confianza a los desterrados. Al recibirlas entendieron que tanto los israelitas como los extranjeros que adoraban a Jehová disfrutarían de la misma herencia (Esd. 8:20; Neh. 3:26; 7:6, 25; Is. 56:3, 8). Dichas instrucciones también confirmaron el hecho de que, para Jehová, todos sus siervos son igual de valiosos, y esa es una verdad que no cambiará jamás (lea Ageo 2:7). Por eso, sea que tengamos la esperanza de vivir en el cielo o en la Tierra, esa verdad nos llega al corazón.

ILUSTRACION: 

Hermanas de distintas razas y edades llevando a cabo la adoración en familia en la casa de una hermana que está en silla de ruedas.

¿Imito a Jehová siendo imparcial y tratando a los demás con respeto sincero? (Vea los párrafos 15 y 16).

16, 17. a) ¿Qué lecciones aprendemos al analizar los detalles sobre la tierra y los habitantes? b) ¿Qué estudiaremos en el próximo capítulo?

Después de analizar estos detalles sobre la tierra y los habitantes, ¿Qué lecciones aprendemos? Estos detalles nos recuerdan que la igualdad y la unidad deben ser algo que destaque en nuestra hermandad mundial. Jehová no es parcial. Así que estaría bien que nos preguntáramos: “¿Hago todo lo posible por ser imparcial como Jehová? ¿Trato a todos mis hermanos con respeto sincero, sin importar su raza, origen o situación?” (Rom. 12:10). Nos alegramos mucho de que Jehová nos dé a todos nosotros la misma oportunidad de entrar en el paraíso espiritual. En este paraíso le damos servicio sagrado con toda el alma a nuestro Padre celestial y disfrutamos de sus bendiciones (Gál. 3:26-29; Apoc. 7:9).

En el próximo capítulo estudiaremos la cuarta garantía que recibió Ezequiel en la parte final de su última visión: la promesa de que Jehová estaría con los exiliados. También veremos qué lecciones aprendemos nosotros de esa promesa.

LA ADORACIÓN PURA Y USTED

¿Por qué está usted seguro de que ya existe un paraíso espiritual?

No solo el resto ungido y los de la “gran muchedumbre” que guían al pueblo de Dios tienen un lugar en el paraíso espiritual. Todos tenemos un lugar asegurado y una valiosa labor en el paraíso espiritual, por muy insignificante que parezca nuestro papel en la organización.

¿Por qué puede estar convencido de que tiene un lugar asegurado y una valiosa labor en el paraíso espiritual?

Nos alegramos mucho de que Jehová nos dé a todos nosotros la misma oportunidad de entrar en el paraíso espiritual. En este paraíso le damos servicio sagrado con toda el alma a nuestro Padre celestial y disfrutamos de sus bendiciones.

¿Qué le enseña a usted acerca de Jehová la visión profética sobre el reparto de la tierra?

A las tribus más grandes, Moisés tenía que darles más tierra. Pero a Ezequiel le dijo específicamente en la visión que todas las tribus tendrían que recibir “partes iguales ”. Por eso, de norte a sur, la franja de territorio de cada tribu tenía que medir exactamente lo mismo. Todos los israelitas sin importar de qué tribu fueran tendrían la misma oportunidad de aprovechar todo lo bueno que produjera la Tierra Prometida, un lugar muy fértil. Estos detalles nos enseñan que la igualdad y la unidad deben ser algo que destaque en nuestra hermandad mundial. Jehová no es parcial.

Por toolsjw

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