Estudio del Libro de la congregación, 7-13 de febrero 2022, Capítulo 20, Párrafos 1-8, Respuestas Subrayadas.

Estudio bíblico de la congregación (30 mins.): rr cap. 20 párrs. 1-8 y video.

1, 2. a) ¿Qué instrucciones le da Jehová a Ezequiel? b) ¿Qué preguntas vamos a responder?

En el año 593 antes de nuestra era, Ezequiel recibe una visión que le hace recordar lo que pasó unos novecientos años atrás, en la época de Moisés y Josué. En aquel entonces, Jehová le dijo a Moisés cuáles serían los límites de la Tierra Prometida, y más tarde le explicó a Josué cómo se repartiría esa tierra entre las tribus de Israel (Núm. 34:1-15; Jos. 13:7; 22:4, 9). Y ahora vuelve a pasar algo parecido. Jehová les da instrucciones a Ezequiel y a los exiliados para que repartan la Tierra Prometida entre las tribus de Israel (Ezeq. 45:1; 47:14; 48:29).

¿Qué mensaje les transmitía esta visión a Ezequiel y los demás exiliados? ¿De qué manera nos anima a los siervos de Dios hoy? ¿Tendrá un cumplimiento a mayor escala en el futuro?

Una visión con cuatro garantías

3, 4. a) ¿Qué cuatro garantías les dio la última visión de Ezequiel a los desterrados? b) ¿Qué garantía vamos a analizar en este capítulo?

La última visión que recibe Ezequiel abarca nueve capítulos de su libro (Ezeq. 40:1-48:35). Esta visión les dio a los desterrados cuatro garantías muy animadoras sobre la restauración de  la nación de Israel. ¿Cuáles fueron esas garantías? Primero, que la adoración pura sería restaurada en el templo de Dios. Segundo, que la nación ya restaurada sería dirigida por sacerdotes y pastores justos. Tercero, que todos los que volvieran a Israel recibirían en herencia una parte de la tierra. Y cuarto, que Jehová estaría con ellos, residiría nuevamente entre ellos.

Los capítulos 13 y 14 de este libro explican en qué consistían las primeras dos garantías: que la adoración verdadera sería restaurada y que el pueblo sería dirigido por pastores justos. En este capítulo nos centraremos en la tercera garantía: la promesa de recibir en herencia una parte de la tierra. En el siguiente capítulo analizaremos la promesa relacionada con la presencia de Jehová (Ezeq. 47:13-21; 48:1-7, 23-29).

“Esta tierra […] se reparte entre ustedes como herencia”

5, 6. a) De acuerdo con la visión de Ezequiel, ¿Qué territorio se repartiría? (Vea el dibujo del principio). b) ¿Cuál era el objetivo de esta parte de la visión?

Lea Ezequiel 47:14. En la visión, Jehová le habla a Ezequiel de una zona de esa tierra que llegaría a parecerse al “jardín de Edén” (Ezeq. 36:35). Luego Jehová afirmó: “Este es el territorio que ustedes repartirán como la herencia de tierra de las 12 tribus de Israel” (Ezeq. 47:13). “El territorio” que se repartiría era la tierra de Israel a la que volverían los exiliados y que sería restaurada. Después, como aparece en Ezequiel 47:15-21, Jehová pasa a explicar con lujo de detalles cuáles son las fronteras de toda esa tierra.

¿Cuál era el objetivo de esta parte de la visión? La descripción de las fronteras tan bien definidas les aseguraba a Ezequiel y a los demás judíos que su querida tierra realmente sería restaurada. ¡Cuánto debe haber animado a los exiliados que Jehová les diera esa garantía de una manera tan gráfica! Pero ¿de veras recibió el pueblo de Dios una tierra en herencia? Por supuesto que sí.

ILUSTRACION: 

Un río desembocando en el mar. El río cruza la tierra que va a ser repartida.

7. a) ¿Qué sucedió a partir del año 537 antes de nuestra era? ¿Y qué nos hace recordar eso? b) ¿Qué analizaremos a continuación?

A partir del año 537 antes de nuestra era, unos cincuenta y seis años después de que Ezequiel recibió la visión, miles de exiliados volvieron a la tierra de Israel y la ocuparon. Aquellos acontecimientos históricos nos recuerdan algo similar que el pueblo de Dios de la actualidad ha experimentado. Se puede decir que ellos también han recibido un terreno. ¿En qué sentido? Jehová permitió que sus siervos entraran a una tierra espiritual y la ocuparan. Siendo así, la restauración de la antigua Tierra Prometida puede enseñarnos mucho sobre la restauración de la tierra espiritual que el pueblo de Dios disfruta hoy.  Pero antes de ver lo que nos enseña, analicemos qué nos lleva a la conclusión de que realmente existe una tierra espiritual.

8. a) ¿Con qué otra nación reemplazó Jehová a la nación de Israel? b) ¿Qué es la tierra o paraíso espiritual? c) ¿Cuándo llegó a existir esa tierra, y quiénes se han establecido en ella?

En una visión anterior, Jehová le indicó a Ezequiel que las profecías sobre la restauración de Israel tendrían un cumplimiento mayor. Eso sería después de que su “siervo David”, Jesucristo, comenzara a reinar, algo que ocurrió en 1914 (Ezeq. 37:24). Para ese año, ya hacía mucho tiempo que la nación de Israel no era el pueblo de Dios. Esa nación había sido sustituida por otra: el Israel espiritual, compuesto por cristianos ungidos por espíritu santo (lea Mateo 21:43; 1 Pedro 2:9). Pero Jehová no solo reemplazó a la nación de Israel por una nación espiritual, sino que también reemplazó la tierra literal de Israel por una tierra o paraíso espiritual (Is. 66:8). Como vimos en el capítulo 17 de este libro, esa tierra espiritual es una situación espiritualmente segura, un ambiente donde los que quedan de los ungidos han estado adorando a Jehová y realizando  sus actividades espirituales desde 1919 (vea el recuadro 9B “¿Y por qué 1919?”). Con el paso del tiempo, las “otras ovejas”, personas con la esperanza de vivir en la Tierra, también empezaron a establecerse en esa tierra o paraíso espiritual (Juan 10:16). Aunque este paraíso sigue extendiéndose hoy, solo después del Armagedón recibiremos todas sus bendiciones.

Por toolsjw

Un comentario en «Estudio del Libro de la congregación, Semana del 7 al 13 de febrero del 2022, Capítulo 20, Párrafos 1-8, Respuestas Subrayadas.»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *