SEAMOS MEJORES MAESTROS: 28 de marzo a 3 de abril del 2022, Discurso, Lección 13, Asignación Preparada.

Discurso (5 mins.): km 1/03 1. Título: Una labor que exige humildad (th lec. 13).
¿Se imagina usted cuando ya podamos volver a la predicación de casa en casa?, obviamente eso es algo que todos nosotros estamos esperando incluso pueda que nos preguntemos, ¿Estoy preparado para salir de nuevo al ministerio?, la respuesta es sí, por eso conviene repasar todo lo que necesitamos para predicar, pueda que pensemos en las herramientas o ideas que tenemos nuestra disposición, pero también sería bueno repasar las cualidades que debemos tener, una de ellas es la humildad.
¿Y porque debemos ser humildes al predicar?, pueda que nos preguntemos eso, pero la humildad es una cualidad que nos permite aguantar situaciones desagradables, solo recordemos que en la predicación pueda que nos encontremos con personas que nos tratarán con muy poca amabilidad, por eso, se necesita humildad para seguir predicando a pesar de semejante trato.
Ahora bien, ¿Cómo podemos mostrar humildad ante esta situación?, imitando el ejemplo de Jesús tal como menciona 1 Pedro 2:21-23 como vemos, aquí se nos explica como responder al trato desconsiderado básicamente no devolver el maltrato que nos dan sino compensando con una buena actitud positiva, por ejemplo hemos escuchado experiencias de personas que respondieron mal a un publicador, pero al ver que en lugar de discutir o contestarle de mala manera, el testigo reacción con una sonrisa y una palabra, ¿Qué logro eso?, pues que en la próxima vez que lo visitaron, ahora en cambio la persona estuvo mas dispuesto a escuchar e incluso algunos aceptaron un curso bíblico.
Por otro lado, la humildad nos ayuda a no ser arrogantes en el ministerio, contribuye a evitar pensar que nuestro por nuestro conocimiento es motivo para menospreciar a los demás o referirnos a quienes predicamos en términos despectivos, más bien, la Palabra de Dios nos aconseja en Tito 3:2 los siguiente cuando, somos humildes de corazón, al igual que Jesús, causamos un efecto reanimador en el prójimo y añadimos atractivo a nuestro mensaje.
Como hemos visto, la humildad nos ayuda a perseverar en territorio difícil, puede ablandar a los que no son receptivos y atrae a otros al mensaje del Reino, pero lo más importante de todo es que agrada a Jehová quien tiene una consideración especial a quienes muestran esta cualidad tal como menciona al final de 1 Pedro 5:5 sin duda este recordatorio nos ayudara cuando volvamos predicar de casa en casa a mostrar humildad ante quienes conversamos.
