Publicador (a): Hola, [nombre]. Qué gusto volver a verte. ¿Cómo has estado desde la última vez que conversamos?
Ayudante: Hola, [nombre]. Qué gusto verte también. Pues ahí vamos. La verdad es que sigo un poco preocupada. Mi esposo y yo nos queremos mucho, pero desde que empezamos a vivir juntos nos hemos dado cuenta de que tenemos costumbres muy diferentes. A veces terminamos discutiendo por cosas pequeñas.
Publicador (a): Entiendo cómo te sientes. Es normal que al principio del matrimonio haya un período de adaptación. Lo bonito es que tú deseas que las cosas salgan bien, y eso ya demuestra que valoras tu matrimonio. La vez pasada te comenté que la Biblia contiene consejos muy prácticos para la vida familiar. ¿Lo recuerdas?
Ayudante: Sí, claro. Aunque todavía me cuesta creer que un libro escrito hace tanto tiempo pueda ayudar con problemas tan actuales.
Publicador (a): Es una duda muy común. Precisamente por eso quería mostrarte este artículo de jw.org titulado “Tener un matrimonio feliz”. Fíjate en lo que dice al comienzo: “Los consejos que da la Biblia para tener un matrimonio feliz funcionan porque proceden del mismísimo Creador del matrimonio, Jehová.”
Si Jehová fue quien creó el matrimonio, tiene sentido pensar que sabe qué necesita para funcionar bien. Uno de los consejos que menciona el artículo está en Colosenses 3:13. ¿Te gustaría leerlo?
Ayudante: Con gusto. Dice: “Sigan soportándose unos a otros y perdonándose con generosidad incluso si alguno tiene una razón para quejarse de otro. Jehová los perdonó con generosidad a ustedes, así que hagan ustedes igual.”
Publicador (a): Gracias. ¿Qué idea te llamó más la atención?
Ayudante: Me llamó la atención que dice que incluso habrá razones para quejarse. Pensaba que, si dos personas se aman, no deberían tener tantos desacuerdos.
Publicador (a): Es interesante, ¿verdad? La Biblia es muy realista. No dice que un matrimonio feliz nunca tendrá problemas. Más bien reconoce que surgirán diferencias porque todos somos imperfectos. Lo importante no es evitar por completo los desacuerdos, sino aprender a reaccionar de una manera que fortalezca la relación.
Ayudante: Eso tiene sentido. A veces discutimos por cosas muy pequeñas y luego ninguno quiere dar el primer paso para arreglar las cosas.
Publicador (a): Creo que a muchas parejas les pasa eso. Por eso este versículo habla de perdonar con generosidad. Cuando recordamos cuánto nos perdona Jehová a nosotros, nos resulta más fácil ser pacientes y pasar por alto los errores de nuestra pareja. Así evitamos que un pequeño malentendido termine convirtiéndose en un problema mucho más grande.
Ayudante: Sí, creo que a veces dejamos que el orgullo complique las cosas.
Publicador (a): Exactamente. Y el artículo menciona que el perdón y la buena comunicación van de la mano. Cuando una pareja aprende a hablar con calma y a escucharse con respeto, es mucho más fácil resolver las diferencias.
Voy a enviarte el enlace del artículo por WhatsApp para que puedas leerlo con tranquilidad. Estoy segura de que encontrarás otros consejos que pueden ayudarte.
Ayudante: Te lo agradezco mucho. La verdad, necesito orientación porque quiero que nuestro matrimonio sea feliz.
Publicador (a): Me alegra escuchar eso. Antes de irme, quisiera dejarte una pregunta para pensar durante la semana: ¿Cómo puede una pareja comunicarse con respeto, incluso cuando no está de acuerdo? La Biblia también responde esa pregunta. Si te parece bien, la próxima vez podemos analizar juntos ese consejo y ver cómo ponerlo en práctica.
Ayudante: Me parece muy buena idea. Muchas gracias por tomarte el tiempo de venir y conversar conmigo.
Publicador (a): Ha sido un gusto, [nombre]. Que tengas una excelente semana, y nos vemos la próxima vez.