TESOROS DE LA BIBLIA, 4-10 de julio de 2022, “Barzilái reconocía sus limitaciones”, Discurso Preparado.

“Barzilái reconocía sus limitaciones” (10 mins.)
La historia del arte cuenta que hace casi 500 años nació un hombre que fue un prodigio en el diseño de la arquitectura, la pintura y por sobre todo, la escultura. Ya a los 21 años había hecho una de sus obras maestras que hasta nuestros días existe, indicando que era un hombre que sabía hacer muy bien las cosas. Pero cuando se le solicitó realizar una pintura que hasta ahora existe y es una obra de arte, se negó rotundamente porque dijo que para pintar no servía pero para hacer esculturas sí.
Porque citamos este ejemplo, porque hay momentos en los que una persona reconoce para lo que es bueno y cuando es el momento de realizarlo. De eso vamos a hablar en esta sección de Tesoros de la Biblia: «Barzilái reconocía sus limitaciones”. ¿Quién era este personaje llamado Barzilái?. Se dice que era un Galaadita rico, un personaje «muy grande», dice la Biblia, y que apoyó al rey David en darle provisiones de alimento y alojamiento durante la rebelión de Absalón. Al concluir dicha rebelión, lo escoltó hasta el Jordán. Y es ahí cuando David le hace una propuesta realmente impresionante.
VAMOS A LEER: 2 Samuel 19:32,33.
32 Barzilái era muy mayor, tenía 80 años. Durante el tiempo que el rey se estuvo quedando en Mahanaim, Barzilái le proporcionó víveres, pues era un hombre muy rico. 33 Así que el rey le dijo a Barzilái: “Ven y cruza conmigo, que en Jerusalén yo me encargaré de que tengas alimento”.
Está claro que David era un hombre que reconocía siempre| la buena labor de otros y era muy agradecido. Pero aquí esta propuesta de que lo acompañe al Rey no sólo se debía al agradecimiento por la ayuda que habían recibido, tanto de parte de él como de otros dos hombres que permitieron que David se quedara en esos territorios. Lo que David estaba queriendo aquí era llevarse a su lado a un hombre muy sabio, un hombre que sabía hacer muy bien las cosas con suficiente experiencia para que David continuara en su reinado sin mayores contratiempos.
Y ya podemos imaginarnos que ocupar un puesto permanente en el palacio sería un gran honor para un hombre como Barzilái. Eso le ayudaría a tener más prestigio porque tenía la amistad del rey. Pensando en este ejemplo y nosotros. ¿Cómo se siente cuando alguien, algún hermano con responsabilidades, ya sea en la congregación o en la organización, le ha hecho una propuesta a usted de realizar una labor para la que usted jamás había pensado?. Es cierto que en la mayoría de los casos, cuando se nos ha propuesto algo así, llegamos a pensar que no estamos capacitado para hacerlo.
Sin embargo, cuando Jehová concede un privilegio es porque cree que usted está listo para ejercerlo. Por supuesto, se necesitan más ayudas, más capacitación y la organización se la dará. Sin embargo, ¿Cómo reaccionamos a este tipo de situaciones cuando ya tenemos muchas actividades teocráticas que realizar, o en la congregación o en la organización? ¿Cuál sería la manera sensata de actuar?.
Como decíamos hace unos momentos, cuando a este artista ya consagrado con solo 21 años, se le ofreció realizar una obra de pintura extraordinaria para la época. La rechazó porque dijo que con lo que estaba haciendo las esculturas era más que suficiente. Reconoció para lo que era bueno. Barzilái aquí está recibiendo una propuesta del rey David ser uno de sus consejeros. ¿Cómo habría reaccionado usted? ¿Cómo reacciona cuando se le ofrece un puesto de responsabilidad mayor dentro de la congregación?.
VAMOS A LEER: 2 Samuel 19:34,35.
34 Pero Barzilái le dijo al rey: “¿Cuántos años de vida me quedan ya? ¿Para qué voy a subir con el rey a Jerusalén? 35 Yo ya tengo 80 años. ¿Acaso puedo distinguir entre las cosas buenas y las malas? ¿Puede este siervo tuyo saborear lo que come y bebe? ¿Soy capaz todavía de escuchar la voz de cantores y cantoras? ¿Qué sentido tiene que este siervo tuyo se convierta en una carga más para mi señor el rey?.
Este ejemplo de Barzilái nos hace pensar que cuando nosotros recibimos una propuesta de un nuevo privilegio dentro de la congregación, queremos analizar con mucho cuidado si seremos más útiles en nuestro servicio, o tal vez podríamos permitir que otro realice esa misma labor con mayor eficacia. El ejemplo de Barzilái hoy nos hace pensar que uno tiene que ser modesto, es decir, reconocer sus limitaciones y que si nosotros o si ya tenemos un privilegio y no podemos desempeñarlo bien, o si nos ofrecen un puesto de responsabilidad mayor al que tenemos actualmente y creemos que no es lo apropiado porque ya estamos sobrecargados en actividad, podríamos pensar seriamente en otro lo haga.
Como un ejemplo actual de modestia. Vamos a citar el caso dé un hermano llamado Shigeo en 1976, cuando tenía 30 años. Lo nombraron miembro de un comité de sucursal en el año 2004, es decir, 28 años después, con 58 años, llegó a ser el coordinador de este comité. Sin duda, un privilegio digno de encomio. Pero con el tiempo se percató de que ya no tenía las fuerzas de antes y no era tan rápido en su trabajo. Así que le habló a Jehová del asunto y pensó en las ventajas de que un hermano más joven ocupara su lugar.
Hoy día, Shigeo ya no es el coordinador de ese comité de 4 sucursal, pero sigue siendo parte del comité y colaborando con sus miembros. Este ejemplo de Barzilái y de Shigeo nos enseñan que una persona humilde y modesta no se concentra en la falta de experiencia de los jóvenes, sino en sus puntos fuertes. Los ve como sus compañeros, no como sus rivales. Y así sucedió en el caso de Barzilái. Recomendó que David mejor se llevara a su hijo Kimhan para que él le ayudara en las tareas que quería que Barzilái realizara.
VAMOS A LEER: Miqueas 6:8.
8 Él te ha dicho, oh, hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que Jehová espera de ti? ¡Solo que practiques la justicia, ames la lealtad y andes con modestia junto a tu Dios!.
La modestia consiste en reconocer nuestras limitaciones y es fundamental para agradarle a Jehová. Queremos nosotros ser personas modestas Queremos reconocer nuestras limitaciones y no obtener más prominencia, o tal vez querer abarcar muchas actividades y descuidar otras, como nuestro estudio personal, la predicación o el cuidado de nuestras familias. Sin duda, Barzilai es un excelente ejemplo de reconocer hasta dónde podemos llegar.
Queremos dar lo mejor a Jehová, pero posiblemente; otros puedan hacer mejor esa labor que nosotros. Ayudemos para que otros progresen. Veamos en los jóvenes, en la congregación un buen prospecto para que ellos lleguen a hacer las labores que nosotros quisiéramos hacer. Ellos recibirán la bendición de Jehová y toda la congregación o la organización recibirá las bendiciones mediante la labor de estos hermanos.
