TESOROS DE LA BIBLIA, 6-12 de junio de 2022, “David mostró amor leal”, Discurso Preparado.

“David mostró amor leal” (10 mins.)

El Rey David mostró amor leal para con los demás. Con personas que no tenían absolutamente nada y que necesitaban de recursos para su sustento o vivir. Como Rey poseía grandes riquezas, podía haber hecho como otros gobernantes de ese tiempo o como muchas personas ricas de la actualidad, pero él no fue avaricioso.

Son muchos los ejemplos de personas de la actualidad que cuanto más tienen, más quieren y menos comparten. Este no fue el caso de David y podemos aprender mucho de ello. Tanto si poseemos muchas cosas materiales como sino. El ser dador, bondadoso y humilde está al alcance de todos, porque nos motiva el amor leal para con nuestro prójimo.

Según nuestras posibilidades materiales podemos ayudar a nuestra familia carnal y espiritual de muchas formas, no solo con dinero sino con nuestro afecto, con nuestra presencia, con nuestras palabras, con nuestra amistad. Son muchas las formas con las que podemos ayudar a las personas como se ve en la imagen de la guía de actividades para esta semana consolidando y dando apoyo a los afligidos sea cual sea el motivo que lo haya llevado a esta situación.

Incluso nosotros mismos podemos estar viviendo momentos difíciles, ayudar a otros puede que también nos ayude a nosotros y nos fortalezcamos juntos nuestra fe de forma que superemos las pruebas de este sistema y los múltiples problemas que existen unidos como quiere Jehová de sus siervos leales.

Fijémonos en un aspecto muy importante y es que David «mostró» amor leal. Esto implica una acción. Y es que no solo consiste en ser buenas personas, como siervos de Dios esto se presupone de nosotros, o que digamos tener amor leal. No. David hizo esfuerzos por buscar a personas que lo necesitaban.

Esto nos enseña que, podemos querer mucho a nuestros hermanos y familia, pero… ¿de verdad conocemos sus circunstancias? Y esto es muy importante matizar, el objetivo no es conocer detalles personales de su vida, solo lo suficiente para saber si lo están pasando mal o si necesitan ayuda.

Muchas veces en la congregación cuando preguntamos cómo están, decimos un simple: bien hermano. ¿Pero habrá algo más? ¿Algo que le preocupa y que le podemos ayudar? Tenemos que interesarnos por nuestros hermanos, sin entrometernos en su vida personal. 

VAMOS A LEER: 2 Samuel 9:1.

1 Y David procedió a decir: “¿Hay todavía alguno que quede de la casa de Saúl, para que yo pueda ejercerle bondad amorosa por causa de Jonatán?”.

David se puso manos a la obra y buscó específicamente a una persona necesitada para ayudarle. Un Rey que ayudó a una persona que tenía una discapacidad física y que era de condición humilde como Mefibóset hasta el punto de comer con él. David no solamente mostró su amor leal ayudando al de condición humilde, sino que no le importaba esta condición económica ni física.

Esto nos enseña que el amor no discrimina, y si lo hace, entonces no es leal. Hemos de tratar a todos nuestros hermanos de la misma forma, a las personas de la misma forma. Es cierto que con ciertas personas tenemos más afinidad que con otras, pero esto no significa que ayudemos más a unos que otros, o que no ayudemos con todo nuestro corazón a una persona que lo necesita, ya sea en un momento concreto o durante el tiempo que sea necesario.

Porque como escribió David: «En el día de la calamidad Jehová le proveerá escape». ¿Y si somos nosotros el escape que estaba buscando nuestro querido hermano durante tanto tiempo? ¿Se lo negaremos? Pues claro que no, porque cultivamos el amor leal que nos ha enseñado nuestro Dios Jehová, en cualquier momento que sea necesario.

VAMOS A LEER: 2 Samuel 9:5,7.

5 El rey David envió inmediatamente y lo tomó de la casa de Makir hijo de Amiel, en Lo-debar.6 Cuando Mefibóset hijo de Jonatán hijo de Saúl entró donde estaba David, en seguida cayó sobre su rostro y se postró. Entonces David dijo: “¡Mefibóset!”, a lo que él dijo: “Aquí está tu siervo”.7 Y David pasó a decirle: “No tengas miedo, porque sin falta ejerceré bondad amorosa para contigo por causa de Jonatán tu padre; y tengo que devolverte todo el campo de Saúl tu abuelo, y tú mismo comerás pan a mi mesa constantemente”.

Mefibóset nada más entrar y ver a David se echó rostro a tierra. A lo que David reaccionó diciendo que no tuviera miedo, que le mostraría amor leal, que comería siempre a mi mesa.

Es un amor desinteresado, leal. Cuando ayudamos a nuestros hermanos, a nuestro prójimo esto no es: «hoy por ti, y mañana por mi». Una frase muy popular en este sistema. Esto es una frase con intereses envueltos. Ayudamos a nuestros hermanos porque los amamos, tanto o más como a nosotros mismos, y no lo hacemos nunca esperando nada a cambio.

Ni cuando pasemos por una situación complicada le recordamos que nosotros lo ayudamos en el pasado. Esto no sería amor leal. El amor leal es puro, de corazón y desinteresado. Solo se interesa por el bienestar de los demás, antes que por el nuestro propio.

Tal como David cumplió su promesa de mostrar amor leal, nosotros también debemos hacerlo. Hemos prometido servir a Dios con nuestro bautismo y dedicación, y esto implica cuidar a su pueblo.

VAMOS A LEER: 2 Samuel 9:9,10.

9 El rey ahora llamó a Zibá, el servidor de Saúl, y le dijo: “Todo lo que había llegado a pertenecer a Saúl y a toda su casa lo doy en efecto al nieto de tu amo.10 Y tienes que cultivarle el suelo, tú y tus hijos y tus siervos, y tienes que hacer la recolección, y tiene que servir de alimento para [los que pertenecen] al nieto de tu amo, y tienen que comer; pero Mefibóset mismo, el nieto de tu amo, comerá pan a mi mesa constantemente”. Ahora bien, Zibá tenía quince hijos y veinte siervos.

Esta discapacidad le impediría realizar muchas laborales domésticas. Y por mucho que David le ofreciera no podía hacer milagros, pero sí ayudó con su bondad y amor leal a hacerle más fácil su día a día entregando esta asignación de cuidado y protección a Zibá a largo plazo. Todos nosotros en un momento u otro necesitamos un apoyo, una mano de quién aferrarnos y sostenernos en momentos difíciles.

Y cuánto más para aquellas personas que luchan como Mefibóset por una espina que tienen clavada en la carne. Esto constituye una lección de bondad, amor leal y humildad magnifica para todos nosotros. Pongamos en práctica la lección que nos dejó David, no olvidemos la promesa que le hizo a Jonatán, el rey David no se olvidó y nosotros tampoco.

Demos lo mejor a nuestros hermanos, busquemos sus necesidades y mostremos de buena gana nuestro amor leal para con ellos porque, es feliz el que trata al desfavorecido con consideración; Jehová lo rescatará en el día de la calamidad. Jehová lo protegerá y lo mantendrá con vida. Será llamado feliz en la tierra; jamás lo entregarás al capricho de sus enemigos.

NOTA: Los anuncios que aparecen en este Sitio, son únicamente para costear los gastos implicados que requieren mantener una página. Por lo tanto este sitio no se responsabiliza de «Los contenidos de las publicidades que aparecen», ya que los anunciantes no son Testigos de Jehová. De modo que se le sugiere no prestar atención ni confiar en dichos anuncios. Atentamente TOOLSJW.COM

Por toolsjw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *