TESOROS DE LA BIBLIA, 7-13 de febrero de 2022, “Desahóguese con Jehová”, Discurso Preparado.

“Desahóguese con Jehová” (10 mins.)
Cuando nuestra vida da un giro inesperado, podemos sentirnos preocupados y estresados es tal como dice el Proverbios 12:25, la ansiedad aplasta el corazón del hombre y es posible que hasta nos resulte difícil aceptar la nueva situación. Algunos hasta llegamos a desanimarnos y pensemos que nuestra vida llega a su fin. ¿Qué nos ayudará a recuperar la calma y la tranquilidad en esas circunstancias? Veamos qué hiso una sierva de Jehová al encontrarse en una situación como esa.
Hablemos un poco del problema de Ana la Biblia nos revela dos grandes problemas en la vida de Ana. Sobre el primero tiene poco control, y sobre el segundo, absolutamente ninguno. El primero es que forma parte de un matrimonio polígamo y tiene que soportar el odio de la otra esposa. Esto de por sí es muy frustrante para cualquier mujer que anhele ser madre. Pero en los días y la cultura de Ana, ser estéril era fuente de amargo dolor, pues los hijos permitían que el nombre de la familia no se perdiera. Por eso, la esterilidad se consideraba un motivo de gran deshonra y vergüenza.
VAMOS A LEER: 1 Samuel 1:10.
Ana, profundamente angustiada, se puso a orarle a Jehová y no podía dejar de llorar.
Eso es lo primero que debemos hacer al encararnos a un problema, pues sucede que ocasiones nos centramos en tanto en el problema y como buscarle la solución que olvidamos contárselo a Jehová, y debemos tomarnos nuestro tiempo para expresarle como nos sentimos.
VAMOS A LEER: 1 Samuel 1:12.
Ella estuvo allí orándole a Jehová un buen rato mientras Elí observaba cómo movía los labios.
Quizás una buena sugerencia es aprovechar los momentos en los que estamos solos para conversar con Jehová, por ejemplo los padres de familia puede utilizar el tiempo en la noche cuando sus hijos ya están en la cama para poder orar a Jehová sin interrupción. Que más podemos hacer, Ana dejo sus problemas en manos de Jehová. ¿Cómo lo sabemos?.
VAMOS A LEER: 1 Samuel 1:18.
Y ella le contestó: “Que esta sierva tuya tenga tu favor”. Entonces se fue y comió, y la tristeza desapareció de su cara.
Y de esto sacamos dos lecciones, cuando le contamos a Jehová nuestros problemas, podemos hablarle con total sinceridad y hacerle peticiones concretas. Si no hay nada más que podamos hacer para solucionarlos, debemos dejarlo todo en sus manos; es lo mejor.
VAMOS A LEER: Proverbios 3:5,6.
Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. 6 En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus sendas.
Es muy probable que al orar fervientemente los siervos de Jehová se llenen de paz, como Ana. Y si arrojamos nuestra carga sobre Jehová, hemos de permitirle que se encargue de ella. Como lo hiso Ana, no debemos preocuparnos más.

seria muy bueno que el discurso publico de fin de semana también lo transcribieran
gracias