TESOROS DE LA BIBLIA, 22-28-Junio-2026, ¿De qué presumirá usted? Discurso Preparado.

¿De qué presumirá usted? (10 mins.)
Vivimos en una época en la que muchas personas sienten la necesidad de mostrar constantemente sus logros, experiencias y habilidades. Las redes sociales han hecho que esto sea aún más común. Cada día vemos fotografías de viajes, celebraciones, éxitos académicos, logros profesionales y momentos aparentemente perfectos.
Pero al observar todo esto, surge una pregunta importante: ¿De qué presumirá usted? La Biblia nos ayuda a responder esa pregunta. Nos enseña que los siervos de Dios no buscan llamar la atención sobre sí mismos. Más bien, buscan dar gloria a Jehová y reflejar humildad.
No tratemos de impresionar a los demás con nuestros logros y habilidades (Jer 9:23; w20.07 6 párrs. 13-15).
Hoy día muchas personas utilizan las redes sociales para mostrar los mejores momentos de su vida. Esto no siempre es malo. De hecho, las redes pueden ayudarnos a mantener el contacto con familiares y amigos.
Sin embargo, existe un peligro. Muchas publicaciones tienen como objetivo principal impresionar a los demás. Algunas personas desean que otros las admiren, las elogien o incluso las envidien.
VAMOS A LEER JEREMÍAS 9:23
“Esto es lo que afirma Jehová: ‘Que el sabio no presuma de su sabiduría, que el poderoso no presuma de su poder y que el rico no presuma de sus riquezas’.”
Los estudios muestran que quienes pasan mucho tiempo observando las publicaciones de otros pueden sentirse solos o deprimidos. ¿Por qué? Porque comparan su vida cotidiana con una versión cuidadosamente seleccionada de la vida de otras personas.
Recordemos el caso de una joven hermana de 19 años. Ella reconoció que comenzó a sentirse frustrada cuando veía que otros parecían divertirse todos los fines de semana mientras ella permanecía en casa. Con el tiempo, esa comparación afectó su estado de ánimo.
La realidad es que nadie publica los problemas, las preocupaciones o las dificultades que enfrenta cada día. Por eso, las comparaciones suelen ser injustas y engañosas.
La Biblia nos advierte sobre esta tendencia. En Gálatas 5:26 se nos dice: “No nos volvamos egocéntricos, fomentando competencias entre unos y otros y envidiándonos unos a otros”.
También en 1 Juan 2:16 se menciona “la ostentación de las cosas que uno tiene”. Esta expresión describe a quien intenta parecer más importante de lo que realmente es.
Por eso, cada uno de nosotros puede preguntarse: “¿Qué imagen proyectan mis comentarios o publicaciones? ¿Estoy compartiendo algo útil o simplemente busco admiración? ¿Podrían mis publicaciones despertar envidia o sentimientos negativos en otras personas?”.
Los cristianos no necesitamos la aprobación constante de las personas. Nuestro valor no depende de la cantidad de comentarios, reacciones o seguidores que tengamos.
La humildad nos protege de caer en la trampa del orgullo y de la competencia. Nos ayuda a recordar que cualquier capacidad, talento o logro que poseamos es posible gracias a Jehová.
Busquemos oportunidades de presumir de Jehová (Jer 9:24; w25.05 30 párr. 14).
Si no debemos presumir de nosotros mismos, ¿de qué sí podemos presumir? La respuesta la encontramos en la Biblia. Podemos y debemos presumir de Jehová.
VAMOS A LEER JEREMÍAS 9:24
“‘Pero que quien presuma lo haga de esto: de tener entendimiento y conocimiento de mí, de que yo soy Jehová, aquel que demuestra amor leal, justicia y rectitud en la tierra, porque estas son las cosas que me gustan’, afirma Jehová.”
Salmo 105:3 también señala: “Hablen con orgullo de su santo nombre”. Jehová se alegra cuando hablamos con orgullo de él. Por supuesto, no se trata de un orgullo egoísta, sino de sentirnos profundamente agradecidos y honrados por servir al Dios verdadero.
El profeta Jeremías expresó este principio con estas palabras: “Que el que se jacte, se jacte de esto: de tener perspicacia y conocimiento de mí”. (Jeremías 9:23, 24).
Pensemos por un momento en todo lo que Jehová ha hecho por nosotros: nos ha dado la verdad, nos ha enseñado cómo vivir, nos ofrece esperanza para el futuro, nos brinda apoyo mediante su espíritu santo y nos permite formar parte de una hermandad mundial. ¿No son estas razones suficientes para hablar con orgullo de nuestro Dios?
Cuando nos presentamos como testigos de Jehová, estamos demostrando que valoramos su nombre. No deberíamos sentir vergüenza de identificarnos como sus siervos en la escuela, el trabajo o la comunidad.
Sabemos que Satanás desea que las personas olviden el nombre de Jehová. A lo largo de la historia ha intentado ocultarlo o desacreditarlo. Sin embargo, nosotros tenemos el privilegio de hacer exactamente lo contrario: darlo a conocer y defender su reputación.
Cada vez que participamos en la predicación, comentamos en las reuniones o compartimos una experiencia relacionada con Jehová, estamos presumiendo de él en el mejor sentido de la palabra.
En lugar de decir: “Miren lo que yo logré”, podemos decir: “Miren lo que Jehová ha hecho”. En lugar de destacar nuestras capacidades, podemos destacar la bondad, la sabiduría y el amor de nuestro Dios. Esa clase de jactancia honra a Jehová y fortalece la fe de quienes nos escuchan.
Sigamos el ejemplo de humildad del apóstol Pablo (1Co 2:1-5; it “Sabiduría” párrs. 25, 26).
Un excelente ejemplo de este equilibrio es el apóstol Pablo. Desde un punto de vista humano, Pablo tenía muchas razones para presumir de sí mismo. Era una persona muy instruida, poseía amplios conocimientos y tenía una gran capacidad para enseñar. Sin embargo, nunca permitió que esos logros se convirtieran en el centro de atención.
VAMOS A LEER 1 CORINTIOS 2:4, 5
“Y, cuando les hablé y les prediqué el mensaje, no lo hice con las palabras persuasivas de los sabios, sino con una demostración de espíritu y poder 5 para que no pusieran su fe en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.”
En 1 Corintios 2:1-5 Pablo explicó que no había llegado con discursos espectaculares ni con sabiduría humana. Su objetivo era que la fe de las personas se basara en el poder de Dios y en Cristo, no en la capacidad de un hombre.
Algunas personas de su época lo criticaban diciendo que su presencia era débil y que su manera de hablar no era impresionante. Otros preferían a oradores más elocuentes y carismáticos. Pero Pablo no trató de competir con ellos.
Pablo entendía una verdad fundamental: si las personas quedaban impresionadas con él, su fe sería débil. Pero si llegaban a admirar a Jehová y a Cristo, su fe sería sólida. Por eso actuó como un “sabio director de obras”, concentrándose en construir discípulos espiritualmente fuertes.
Además, Pablo reconocía que la sabiduría humana tiene límites. Por eso escribió en 1 Corintios 3:18: “Si alguno de ustedes piensa que es sabio en este sistema, que se haga ignorante para que llegue a ser sabio”.
La verdadera sabiduría no consiste en acumular conocimientos para impresionar a otros. Consiste en conocer a Jehová, obedecerlo y reflejar sus cualidades.
Pablo siempre dirigía la atención hacia Jehová. Nunca buscó que los cristianos se convirtieran en seguidores de Pablo. Más bien, quería que fueran seguidores de Cristo.
Su ejemplo nos enseña una lección valiosa. Cuando obtenemos algún éxito, cuando recibimos reconocimiento o cuando logramos algo importante, podemos preguntarnos: ¿Estoy buscando gloria para mí mismo? ¿O estoy aprovechando la oportunidad para dar gloria a Jehová?
La humildad no significa negar nuestras capacidades. Significa reconocer de dónde provienen y usarlas para honrar a Dios.
Ilustración
En la imagen de nuestra Guía de Actividades podemos observar a un hermano tomándose una “selfie” junto a su auto deportivo. Esta imagen nos recuerda que las cosas de las que presumimos pueden influir en otros, ya sea para bien o para mal.
Conclusión
Volvamos a la pregunta inicial: ¿De qué presumirá usted? El mundo nos anima a presumir de nuestras posesiones, logros, habilidades y apariencia. Pero la Biblia nos muestra un camino mucho mejor.
Primero, no tratemos de impresionar a los demás con nuestros logros y habilidades.
Segundo, busquemos oportunidades para presumir de Jehová y hablar con orgullo de su nombre.
Y tercero, sigamos el ejemplo de humildad del apóstol Pablo, quien dirigía toda la gloria hacia Jehová y Cristo.
Que todos nosotros hagamos nuestras las palabras de Jeremías 9:24: “Que quien presuma lo haga de esto: de tener entendimiento y conocimiento de mí”.
Si presumimos de Jehová en lugar de presumir de nosotros mismos, honraremos a nuestro Dios, fortaleceremos nuestra fe y ayudaremos a otros a acercarse a él.
ATENCIÓN: Hay una aplicación, canales de YouTube, páginas de Facebook y sitios web, etc. Que ¡Copian! estos comentarios y ganan dinero a costa de nuestro esfuerzo. Razón por la cual les pedimos, Queridos Hermanos por favor, si encuentra estos comentarios en otra página o aplicación le recomendamos no visitar esos sitios, o de lo contrario «Denúncielo». De esa manera nos apoyaría y animaría muchísimo para poder seguir subiendo contenido, ya que este trabajo que hacemos no tiene ningún fin comercial, más bien nuestro objetivo es servir de ayuda a nuestros Hermanos. De antemano muchas gracias, y que Jehová los llene de bendiciones este día.
NOTA: Los anuncios que aparecen en este Sitio, son únicamente para costear los gastos implicados que requieren mantener una página. Por lo tanto este sitio no se responsabiliza de «Los contenidos de las publicidades que aparecen», ya que los anunciantes publicitarios no son Testigos de Jehová. De modo que se le sugiere no prestar atención ni confiar en dichos anuncios. Atentamente TOOLSJW.COM.
IMPORTANTE: Saludos Cordiales mis Queridos Hermanos, les informamos que estamos teniendo problemas con la aplicación en Google Play, lo animamos a descargar nuestra aplicación interna solo hasta que solucionemos el problema, Y tenga la seguridad que esta aplicación es muy confiable y lo mejor es que ya «NO CONTIENE ANUNCIOS», solo que por no ser de Google Play les saldrá un mensaje de advertencia, pero no se preocupe está libre de virus. Muchas gracias por su comprensión, y que Jehová los llene de bendiciones este día, para descargarlo clic abajo ↓

