TESOROS DE LA BIBLIA, 7-13 de marzo de 2022, “La arrogancia lleva a la deshonra”, Discurso Preparado.

“La arrogancia lleva a la deshonra” (10 mins.)
¿Cómo es una persona arrogante? Es altivo, altanero jactancioso, prepotente, engreído. Es tan arrogante que cree que es un experto en todos los temas y, en consecuencia, no tiene interés en escuchar otras opiniones. La persona arrogante llega incluso a despreciar y ofender a otras personas y revidamos estas definiciones de arrogantes. Por qué vamos a hablar de alguien que lo demostró en sumo grado como el rey Saúl.
Ese es el tema que tenemos en Tesoros de la Biblia: «La arrogancia lleva a la deshonra». Para entenderlo debemos ubicarnos en la época, el rey Saúl, que la semana anterior estábamos hablando sobre alguien muy humilde y a veces hasta un poco temeroso.
Ahora, teniendo el poder como el rey nombrado por Jehová, llego a pensar que él podía hacer todo lo que se le antojara porque era el rey. Veamos la situación en la que él se encontraba.
VAMOS A LEER: 1 Samuel 13:5-7.
5 Los filisteos también se juntaron para atacar a Israel. Tenían 30.000 carros de guerra, 6.000 jinetes y un ejército tan numeroso como los granos de arena que hay a la orilla del mar. Subieron a Micmash, al este de Bet-Aven, y acamparon allí. 6 Y los hombres de Israel se vieron en apuros ante la gran presión del enemigo. Así que se escondieron en cuevas, en hoyos, en peñascos, en lugares subterráneos y en cisternas. 7 Algunos hebreos hasta cruzaron el Jordán a la tierra de Gad y de Galaad. Pero Saúl todavía estaba en Guilgal, y todos los que se quedaron con él estaban temblando de miedo.
Bien, tenemos que la situación era muy complicada para Saúl y el ejército de Israel. Los enemigos eran abundancia 30.000 mil carros de guerra y 6.000 jinetes, y un ejercito de ese como los granos de arena. La reacción en ellos, esconderse en cuevas, hoyos, peñascos, subterráneos, cisternas. Y los que andaban con Saúl, que sin duda era un ejército de gente valiente, pues estaban temblando de miedo.
¿Qué haría una persona ahí? Parece que creyó que podía solucionar el asunto sin necesidad de Jehová. Había Samuel, estaba el profeta Samuel. Acudió a él y Samuel le dijo que esperar. Y es que Samuel sabía que Jehová podía fácilmente arreglar la situación. Pero Samuel demoró un poco y Saúl no estaba para esperar tanto.
Comenzó a demostrar que era arrogante. Una de las definiciones de arrogantes era altivo o que se cree un experto en todos los temas. Y pensando de esa manera, veamos la reacción de Saúl al ver la demora de Samuel.
VAMOS A LEER: 1 Samuel 13:8-9.
8 Esperó siete días, hasta que se cumplió el plazo fijado por Samuel. Pero Samuel no llegaba a Guilgal, y sus hombres se le estaban yendo. 9 Finalmente, Saúl dijo: “Tráiganme los animales para el sacrificio quemado y los sacrificios de paz”. Y se puso a ofrecer el sacrificio quemado.
Este hombre, que sólo tenía dos años en el reinado, ya se creía todo un experto, no solamente en la guerra, sino que también en realizar sacrificios. ¿Qué pasó aquí? Antes era muy humilde, hasta un poco asustadizo, pero ahora creía saber de todos los temas, manejarlos muy bien, hasta el punto de reemplazar a un sacerdote.
Cuando uno revisa información sobre cómo se realizaban estos sacrificios, no era nada fácil. Era un procedimiento muy cuidadoso que el sacerdote debía realizar antes de este sacrificio quemado. Pero Saúl no quiso esperar. Como indica el versículo 8, Samuel no llegó cuando había dicho. Sin embargo, él se desesperó, se tomó la atribución de realizar este sacrificio quemado.
¡Qué manera de actuar arrogantemente! Ahora es posible que si por el temor él se haya asustado y haya querido tener la dirección de Jehová lo más pronto posible. Samuel le dijo: Llego en siete días. Estaba demorando y él estaba preocupado porque había un ejército numeroso de los filisteos a punto de atacarlos. Y la mayoría de nosotros, en cualquier ámbito natural de nuestra vida, sabemos que cuando hay que actuar rápido para algo, lo hacemos.
Posiblemente eso podía haber pasado con Saúl. Sin embargo, Jehová conocía perfectamente el corazón de él, y debe haber percibido que él estaba haciendo esto con otra intención, por demostrar su arrogancia. Es posible que Saúl haya pensado: «Como es este viejo profeta me hace esperar tanto y no llega cuando dice no lo espero más, yo lo hago». Estaba usurpando el derecho a actuar por algo que no estaba autorizado a realizar. El resultado no fue nada bueno.
Qué nos enseña esto, hermanos. Que en ocasiones nosotros podemos tener algún privilegio dentro de la congregación y pensar que este nos permita tomarnos atribuciones, tal vez sencillas. Pongamos un sencillo ejemplo: en una ocasión, en un salón del Reino, se necesitaba de urgencia una publicación para el Coordinador de la congregación, la solicitó. Alguien muy apresuradamente fue, pero el hermano que estaba encargado de el departamento de Literatura no estaba en ese momento.
Se le comunicó eso y se podía tomar la decisión de obtenerlo rápidamente porque se necesitaba esa publicación para una consulta o se esperaba que llegue el hermano encargado de literatura. ¿Qué hizo el anciano? Él dijo: «No, esperemos. Él es el que tiene que darnos». Esa fue una clara demostración de respeto a la autoridad del hermano encargado de literatura. Era fácil que tal vez de decir «yo soy el coordinador, por favor, no importa. No está el hermano pásemelo», pero con paciencia esperó a que llegara el hermano y obtuvo la literatura de la persona que tenía la autoridad para entregarla.
¡Qué lindo ejemplo! Un ejemplo de modestia. No importa si nosotros tenemos autoridad dentro de la congregación. Queremos respetar también la autoridad que tiene el otro. Si no estamos autorizados, si no manejamos ese campo dentro de la congregación, respetemos la posición de cada uno. ¿Qué pasó con Saúl, quien se apresuró de manera arrogante, orgullosa, a no creer esperar a un profeta viejo y lento?
VAMOS A LEER: 1 Samuel 13:13-14.
13 Samuel le dijo a Saúl: “Lo que hiciste es una locura. No has obedecido el mandato que te dio Jehová tu Dios. Si lo hubieras hecho, Jehová habría afianzado tu reino en Israel para siempre. 14 Pero ahora tu reino no durará. Jehová encontrará un hombre que complazca a su corazón. Y Jehová lo hará líder de su pueblo, porque tú no hiciste lo que Jehová te mandó”.
Realmente nosotros queremos ser muy cuidadosos con la manera que manejamos todo lo que tiene que ver con la adoración de Jehová. No importa si teneos la autoridad para hacer algo en la congregación. Respetemos la autoridad de otro, aunque sea algo pequeño que está asignado a realizarlo y no nos compete a nosotros.
Es muy claro. La arrogancia lleva la deshonra. Y Saúl lo comprobó muy tarde. Cuidemos nosotros la actitud. Sigamos siendo modestos, humildes. Esas cosas son las que de verdad se aprecian en la organización de Jehová y son los utilizados por el Dios Todopoderoso.
