TEXTO DIARIO, De hoy Martes 16 de agosto del 2022

Examinemos las Escrituras todos los días 2022

Martes 16 de agosto del 2022

Creían que el Reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro (Luc. 19:11).

Los discípulos de Jesús creían que el Reino aparecería “de un momento a otro” y los libraría del dominio romano. Y nosotros anhelamos el día en el que el Reino de Dios quite la maldad y traiga un nuevo mundo de justicia (2 Ped. 3:13). Claro, debemos ser pacientes y esperar al momento que Jehová ha marcado. Él le dio a Noé suficiente tiempo para que construyera el arca e hiciera su labor de “predicador de justicia” (2 Ped. 2:5; 1 Ped. 3:20). Escuchó a Abrahán cuando este cuestionó una y otra vez su decisión de acabar con los malvados habitantes de Sodoma y Gomorra (Gén. 18:20-33). Por siglos, le tuvo una inmensa paciencia a la infiel nación de Israel (Neh. 9:30, 31). Y hoy vemos que Jehová es paciente porque les está dando tiempo para arrepentirse a todas las personas a las que él trae para que sean sus amigas (Juan 6:44; 1 Tim. 2:3, 4; 2 Ped. 3:9). El ejemplo de Jehová nos da buenas razones para ser pacientes mientras seguimos predicando y enseñando a otros. w20.09 10 párrs. 8, 9

¿Cuáles son algunos ejemplos de paciencia que podemos imitar?

Hallamos buenos ejemplos de paciencia en los siervos fieles del pasado y de nuestros días. Habacuc deseaba ver el fin de la maldad, pero dijo con confianza: “Me mantendré de pie en mi puesto de guardia” (Hab. 2:1). El apóstol Pablo dijo que deseaba de corazón terminar su ministerio. Aun así, con paciencia siguió dando “un testimonio completo de las buenas noticias” (Hech. 20:24).

Veamos el ejemplo de un matrimonio que se graduó de la Escuela de Galaad y fue a servir a un país donde hay pocos Testigos y donde la religión mayoritaria no es cristiana. Encontraron a pocas personas que quisieran estudiar la Biblia. En cambio, sus compañeros de clase que estaban en otros países les enviaban noticias emocionantes de todas las personas a las que ayudaban a bautizarse. Aunque la obra avanzaba a paso lento, el matrimonio seguía predicando con paciencia. Después de ocho años de predicar sin ningún resultado aparente, por fin tuvieron la alegría de que uno de sus estudiantes se hiciera Testigo. ¿Qué tienen en común estos ejemplos del pasado y de nuestros días? Que no se hicieron perezosos ni dejaron descansar sus manos, y Jehová los bendijo por su paciencia. Así pues, imitemos “a los que por su fe y paciencia heredan las promesas” (Heb. 6:10-12).

¿Por qué fortalece la fe nuestro deseo de seguir predicando?

Como tenemos fe en el mensaje que llevamos, queremos que lo escuchen tantas personas como sea posible. Confiamos en las promesas de la Palabra de Dios (Sal. 119:42; Is. 40:8). Hemos visto cumplirse algunas de las profecías de la Biblia en nuestros días. También hemos visto cómo las personas mejoran su vida cuando empiezan a poner en práctica los consejos bíblicos. Todo esto nos convence más y más de que el mundo entero necesita oír las buenas noticias del Reino.

Todos los Derechos Reservados Copyright © 2020 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania JW.ORG.

NOTA: Los anuncios que aparecen en este Sitio, son únicamente para costear los gastos implicados que requieren mantener una página. Por lo tanto este sitio no se responsabiliza de «Los contenidos de las publicidades que aparecen», ya que los anunciantes no son Testigos de Jehová. De modo que se le sugiere no prestar atención ni confiar en dichos anuncios. Atentamente TOOLSJW.COM

Por toolsjw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *