BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS: 6-12-Octubre-2025, ECLESIASTÉS 5 y 6, Respuestas.

Busquemos perlas escondidas (10 mins.)

Ec 5:8. ¿Cómo nos consuela este versículo cuando nos tratan injustamente? (w20.09 31 párrs. 3-5).

Este versículo nos consuela al recordarnos que, aunque los gobernantes humanos puedan ser corruptos y cometer injusticias, Jehová es la autoridad suprema que lo ve todo y es completamente justo. Podemos confiar en que él está vigilando y acudir a él en busca de ayuda y consuelo cuando somos tratados injustamente. La promesa de que los ojos de Jehová están vigilando toda la tierra nos da seguridad y esperanza de que la justicia divina se cumplirá en su debido tiempo.

COMENTARIOS ADICIONALES

Este texto nos consuela porque nos recuerda que Jehová ve toda injusticia. Aunque otros abusen de su poder, sabemos que Jehová está pendiente y que él hará justicia en el momento adecuado. Eso nos da paz y nos ayuda a no llenarnos de enojo ni de frustración.

Cuando nos tratan injustamente, este versículo nos hace pensar que no estamos solos. Jehová sabe lo que está pasando y se preocupa por nosotros. En lugar de desanimarnos, podemos orarle y contarle cómo nos sentimos, confiando en que él nos dará la fuerza para seguir adelante con calma.

Eclesiastés 5:8 también nos enseña a no perder la fe cuando vemos corrupción o abuso de poder. Aunque las cosas parezcan injustas ahora, Jehová tiene el control. Saber que él es el juez supremo nos ayuda a mantener la confianza y a seguir haciendo lo correcto, sin dejar que la injusticia nos afecte espiritualmente.

Este versículo nos consuela al recordarnos que, aunque los gobernantes humanos puedan ser corruptos y cometer injusticias, Jehová es la autoridad suprema, que lo ve todo y es completamente justo. Podemos confiar en que él está vigilando y que podemos acudir a él en busca de ayuda y consuelo. Cuando nos tratan injustamente, la promesa de que “los ojos de Jehová están vigilando toda la tierra” nos da seguridad y esperanza de que la justicia divina se cumplirá en su debido tiempo.

El texto habla de un gobernante que comete abusos contra los pobres y los trata de manera injusta. Este hombre debería recordar que probablemente esté siendo vigilado por alguien que tiene un puesto superior o más autoridad que él. De hecho, puede haber otros que estén en puestos todavía más altos.

En los gobiernos humanos puede suceder que todos esos gobernantes sean corruptos y que la gente común tenga que sufrir las consecuencias. Pero, por muy desesperada que parezca la situación, nos consuela saber que Jehová está vigilando incluso a los altos funcionarios de los gobiernos. Podemos rogarle a Dios que nos ayude y arrojar nuestra carga sobre él.

Eclesiastés 5:8 nos consuela al recordarnos que, aunque los gobernantes humanos puedan ser injustos o corruptos, Jehová está vigilando incluso a los altos funcionarios. Él es la autoridad suprema del universo y está gobernando mediante su Hijo Jesucristo. Así que podemos arrojar nuestra carga sobre Jehová y confiar en que mostrará su fuerza a favor de quienes le sirven con un corazón completo.

Aunque el versículo menciona que siempre hay alguien con más autoridad que el gobernante injusto, es bien sabido que en los gobiernos humanos puede suceder que todos los niveles estén corrompidos. Por lo tanto, no debemos depositar nuestra esperanza ni nuestra sed de justicia en los sistemas humanos, sino en Jehová.

Este versículo nos recuerda que Jehová es la autoridad suprema. Además, ya está gobernando mediante su Hijo Jesucristo. Por lo tanto, será el Reino de Dios el que traiga justicia y esperanza para quienes sufrimos injusticias en este mundo.

Este versículo nos consuela porque nos ayuda a no sentirnos solos en medio de la injusticia. Tal vez los hombres poderosos abusen de su autoridad y no rindan cuentas a nadie en la tierra, pero Jehová sí ve lo que ocurre. Él nos invita a echar sobre él nuestras cargas y a confiar en que nos dará la fuerza para soportar mientras llega el momento en que hará justicia definitiva por medio de su Reino.

Este versículo nos ayuda a mantener la calma y la confianza en medio de la opresión, recordando que el Juez del universo está de nuestro lado y que nunca permitirá que el sufrimiento de sus siervos fieles quede sin respuesta.

¿Qué perlas espirituales ha encontrado en la lectura bíblica de esta semana?

Eclesiastés 5:1. Este texto nos enseña que en las reuniones cristianas debemos comportarnos con humildad y dignidad, prestando atención y acercándonos a Jehová con respeto. Esto significa ser conscientes de nuestra actitud y acciones, evitando distracciones y enfocándonos en adorar a Jehová de manera apropiada. Al hacerlo, demostramos nuestra devoción y respeto hacia él.

Eclesiastés 5:2. Este versículo nos enseña a ser prudentes en nuestras palabras y a no hablar apresuradamente delante de Dios. Debemos reflexionar antes de hablar y no hacer promesas a la ligera, demostrando así nuestro respeto hacia Jehová. Al acercarnos a él en oración, debemos hacerlo con sinceridad y sensatez, evitando palabras innecesarias o impulsivas, confiando en que él escucha nuestras oraciones y responde a nuestras necesidades.

Eclesiastés 5:3. Este texto nos enseña que la sobrecarga de ocupaciones o preocupaciones puede afectar nuestra vida y nuestra relación con Jehová, por lo que debemos buscar un equilibrio saludable y priorizar nuestra relación con él.

Eclesiastés 5:4. Esto nos recuerda la importancia de cumplir con nuestras promesas y votos, incluyendo los matrimoniales. Como casados, debemos ser fieles y leales el uno al otro, cumpliendo nuestros compromisos, lo cual refleja nuestra devoción a Jehová.

Eclesiastés 5:5. Este texto nos enseña a ser cuidadosos y responsables al hacer votos o promesas a Jehová, considerando nuestras palabras antes de hablar, para evitar el disgusto de Jehová y mantener una buena relación con él.

Eclesiastés 5:6. Nos enseña que no debemos permitir que nuestras palabras nos lleven al pecado, especialmente respecto a promesas o votos. Debemos ser cuidadosos con nuestras palabras y acciones y no tratar de justificar errores delante de Dios. Como testigos de Jehová, debemos ser íntegros y honestos.

Eclesiastés 5:7. Esto nos enseña que, en un mundo lleno de vanidades y cosas sin sentido, debemos mantener nuestra integridad y nuestra fe en Jehová, reconociendo que él controla todo y hará justicia a su debido tiempo.

Eclesiastés 5:8. Nos enseña que no debemos sorprendernos por las injusticias y la corrupción en los sistemas humanos, que existen desde tiempos antiguos. Nuestra confianza debe estar en Jehová, el verdadero gobernante y juez justo.

Eclesiastés 5:11. Esto nos recuerda que la riqueza y las posesiones materiales no garantizan tranquilidad o felicidad, y a menudo traen problemas y preocupaciones. Como testigos de Jehová, debemos enfocarnos en nuestra relación con Dios y en las cosas espirituales.

Eclesiastés 5:12. Este versículo nos recuerda que la satisfacción y felicidad no dependen de la cantidad de posesiones, sino de nuestra relación con Dios y de nuestra actitud hacia la vida.

Eclesiastés 5:13. Nos enseña que acumular riquezas solo para uno mismo puede ser una desgracia, ya que trae problemas y preocupaciones. Debemos ser cuidadosos con nuestros recursos, siendo generosos y compartiendo con otros en lugar de acumular solo para nosotros.

Eclesiastés 5:1. Este texto nos enseña que, cuando vamos al Salón del Reino, debemos ir con la actitud correcta, no solo por costumbre. Nos hace pensar en ir preparados para escuchar y aprender, no solo para “estar presentes”. Si vamos con un corazón dispuesto, Jehová se agrada de nosotros más que si solo lo hacemos por rutina.

Eclesiastés 5:2. Aquí aprendo que debo pensar bien antes de hablar, especialmente en mis oraciones. Jehová merece respeto, y no se trata de decir muchas palabras, sino de hablarle con sinceridad. También me recuerda no hablar sin pensar en la congregación, por ejemplo, al dar un comentario o al aconsejar a otros.

Eclesiastés 5:4. Este texto me enseña que, si le prometo algo a Jehová, debo cumplirlo. Por ejemplo, cuando me bauticé le prometí servirle, así que tengo que seguir siendo fiel, aunque haya dificultades. No se trata solo de decirlo, sino de demostrarlo con mis acciones.

Eclesiastés 5:10. Este texto me hace pensar en lo fácil que es dejarse llevar por las cosas materiales. Si uno se enfoca demasiado en el dinero o en tener más cosas, nunca se siente satisfecho. Lo importante es estar contento con lo que Jehová nos da, porque la verdadera felicidad no se compra.

Eclesiastés 5:12. Aquí vemos que quien trabaja con esfuerzo y vive de manera sencilla puede dormir tranquilo. En cambio, quien solo piensa en tener más o teme perder lo que tiene, vive preocupado. Esto nos anima a valorar una vida simple y a confiar más en Jehová, no en las cosas materiales.

Eclesiastés 6:7. Este texto me recuerda que trabajar es necesario, pero no debe ser lo más importante en la vida. Podemos trabajar mucho, pero si solo vivimos para ganar dinero, nunca estaremos satisfechos. Lo mejor es usar el trabajo para mantenernos y servir a Jehová con tranquilidad.

Eclesiastés 6:9. Aquí entiendo que es mejor disfrutar y agradecer lo que tengo, en lugar de estar soñando con lo que no tengo. A veces uno se enfoca en lo que le falta y se olvida de todo lo bueno que Jehová ya le ha dado. Ser agradecido me ayuda a ser más feliz.

Eclesiastés 6:12.  Aquí recuerdo que la vida es corta y pasa rápido. Por eso quiero aprovechar el tiempo haciendo cosas que realmente valen la pena, como servir a Jehová y ayudar a otros. No quiero desperdiciar mi vida en cosas que solo me dan felicidad momentánea.

Eclesiastés 5:15. Este texto nos enseña que la vida es breve y pasajera, y que las riquezas materiales no tienen valor eterno. Por lo tanto, debemos enfocarnos en lo que realmente importa: nuestra relación con Jehová y vivir de acuerdo con sus principios, buscando lo que es verdaderamente significativo y duradero.

Eclesiastés 5:16, 18. La felicidad y la satisfacción en la vida no provienen de acumular riquezas materiales, sino de disfrutar de los frutos de nuestro trabajo y estar contentos con lo que tenemos. Salomón, con su vasta experiencia y sabiduría, nos enseña que la verdadera felicidad se encuentra en apreciar las bendiciones presentes y disfrutar de la vida. Al mismo tiempo, Jehová, con su amor y cuidado paternal, nos guía a encontrar alegría y satisfacción en nuestra relación con él y en la vida que nos ha dado.

Eclesiastés 5:1. Este texto nos enseña que, en las reuniones cristianas, debemos comportarnos con humildad y dignidad, prestando atención y acercándonos a Jehová con respeto. Esto significa ser conscientes de nuestra actitud y acciones, evitando distracciones y enfocándonos en adorar a Jehová de manera apropiada. Al hacerlo, demostramos nuestra devoción y respeto hacia él.

Eclesiastés 5:2. Este versículo nos enseña a ser prudentes en nuestras palabras y a no hablar apresuradamente delante de Dios. Esto significa que debemos reflexionar antes de hablar y no hacer promesas a la ligera, demostrando así nuestro respeto hacia Jehová. Al acercarnos a él en oración, debemos hacerlo con sinceridad y sensatez, evitando palabras innecesarias o impulsivas, y confiando en que él escucha nuestras oraciones y responde a nuestras necesidades.

Eclesiastés 5:3. Este texto nos enseña que la mucha ocupación o los excesos pueden llevar al cansancio y al sueño. Esto nos muestra que la sobrecarga de trabajo y las preocupaciones excesivas pueden afectar nuestra vida y nuestra relación con Jehová, por lo que debemos buscar un equilibrio saludable y priorizar nuestra relación con él.

Eclesiastés 5:4. Esto nos recuerda la importancia de cumplir con nuestras promesas y votos, incluyendo los votos matrimoniales. Como esposos, debemos ser fieles y leales el uno al otro, y cumplir con nuestros compromisos con amor y dedicación. Esto fortalece la relación y nos permite reflejar nuestra devoción a Jehová en nuestro matrimonio.

Eclesiastés 5:5. Este texto nos muestra que es mejor no hacer una promesa a Dios que hacerla y no cumplirla. Esto nos recuerda la importancia de ser cuidadosos y responsables al hacer votos o promesas a Jehová, y de considerar nuestras palabras antes de hablar. De esta manera, podemos evitar el disgusto de Jehová y mantener una buena relación con él.

Eclesiastés 5:6. Este texto nos enseña que no debemos permitir que nuestras palabras nos lleven al pecado, especialmente cuando se trata de promesas o votos hechos a Dios. Esto nos recuerda la importancia de ser cuidadosos con nuestras palabras y acciones, y de no tratar de justificar o excusar nuestros errores delante de Dios. Como testigos de Jehová, debemos ser íntegros y honestos en todo lo que decimos y hacemos.

Eclesiastés 5:7. Esto nos enseña que, en un mundo lleno de vanidades y cosas sin sentido, no debemos sorprendernos de la corrupción y la injusticia. En su lugar, debemos mantener nuestra integridad y nuestra fe en Jehová, reconociendo que él es quien está al control y que hará justicia en su debido tiempo.

Eclesiastés 5:8. Este texto nos enseña que no debemos sorprendernos cuando vemos injusticias y corrupciones en el sistema político y social, ya que es una realidad que ha existido desde tiempos antiguos. Esto nos recuerda que no debemos depositar nuestra confianza en los sistemas humanos imperfectos, sino en Jehová, quien es el verdadero gobernante y juez justo.

Eclesiastés 5:11. Este texto nos enseña que la riqueza y las posesiones materiales no garantizan un buen descanso ni una vida tranquila. De hecho, a menudo pueden traer consigo problemas y preocupaciones. Esto nos recuerda que debemos ser prudentes y no dejar que la búsqueda de la riqueza nos distraiga de lo que es verdaderamente importante. Como testigos de Jehová, podemos aplicar esto enfocándonos en nuestra relación con Dios y en las cosas espirituales.

Eclesiastés 5:12. Este versículo nos enseña que el sueño del trabajador es dulce, ya sea que coma poco o mucho. Esto nos recuerda que la satisfacción y la felicidad no dependen de la cantidad de posesiones o riquezas que tengamos, sino de nuestra relación con Dios y de nuestra actitud hacia la vida. Como testigos de Jehová, podemos encontrar paz y contentamiento en nuestro trabajo y en nuestro servicio a Dios, independientemente de las circunstancias.

Eclesiastés 5:13. Este versículo nos enseña que la riqueza guardada para su dueño puede ser una desgracia, ya que puede traer consigo problemas y preocupaciones. Esto nos recuerda que la riqueza y las posesiones materiales no son necesariamente una bendición, y que debemos ser cuidadosos con la forma en que manejamos nuestros recursos. Podemos aplicar este principio siendo generosos y compartiendo con otros, en lugar de acumular riquezas para nosotros mismos.

Eclesiastés 5:2. Debemos expresar nuestros sentimientos más íntimos a Dios, pero, debido a su grandeza y majestad, no debemos usar palabras impulsivas o irreflexivas. Más bien, en lugar de divagar, debemos hablarle de manera sencilla y sincera. Con solo cinco cortas palabras, Moisés hizo una súplica a favor de Míriam y recibió una respuesta favorable.

Eclesiastés 5:4. En el lugar donde adoramos, debemos comportarnos con la dignidad debida y prestar atención. También debemos estar prestos para cumplir con nuestras obligaciones ante Jehová. Si estamos casados, esto incluye cumplir con nuestro voto matrimonial.

Eclesiastés 5:5. Una pareja que podría ser feliz si no fuera por esta circunstancia se enfrenta a un verdadero problema. Hace años, cuando estaban inmersos en una situación familiar muy angustiosa, hicieron el voto de donar la décima parte de sus ingresos a Dios si él los ayudaba a salir del problema. Ahora, ya en edad avanzada, se enfrentan a dificultades económicas inesperadas y se preguntan: “¿Estamos obligados a cumplir con ese voto?”. Sí, por eso debemos pensar bien antes de hacer un voto.

Eclesiastés 5:9. Toda la gente depende del “provecho de la tierra”, es decir, de la producción de los campos. El rey no es la excepción, pues él mismo se sirve del duro trabajo de sus cultivadores para beneficiarse del fruto de la tierra.

Eclesiastés 5:12. Una manera de reducir la inquietud y la amenaza de ser asaltados es no acumular muchas posesiones costosas. Los mismos deseos que impulsan a ciertas personas a comprar artículos caros impulsan a otras a robar. La “exhibición ostentosa del modo de vida de uno” puede ser una invitación para quienes se inclinan a saquear. Por lo tanto, ¡qué importante es seguir el consejo de Jehová!

Eclesiastés 5:15. Estas palabras indican que la felicidad no radica en la lucha por acumular una fortuna pensando en un futuro que tal vez nunca lleguemos a vivir. Es mucho mejor estar satisfechos y contentos con los frutos de nuestro duro trabajo.

Eclesiastés 5:17. Cuando la inquietud por la posible pérdida de la riqueza llega a extremos, el problema no solo radica en la falta de sueño. En lugar de encontrar felicidad en la riqueza, come “con irritación”, como si le doliera gastar incluso el dinero de la comida. Esta actitud enfermiza contribuye a la mala salud, y esta, a su vez, aumenta la ansiedad del avariento, pues le dificulta amasar más riquezas. Por eso, hay que poner el dinero en su debido lugar.

Eclesiastés 6:9. La persona sabia no se deja controlar por los deseos, sobre todo si son poco realistas o imposibles de satisfacer. Por eso, no se deja seducir por la publicidad sutil o por las ofertas de crédito fácil. Más bien, aprende a contentarse con lo que realmente puede conseguir, “lo que ven sus ojos”.

Eclesiastés 5:3. Este texto hace referencia a que la palabrería es producto de la insensatez. De esto aprendo que debo evitar las palabras innecesarias y enfocarme en lo que realmente debo decir, especialmente en el ministerio.

Eclesiastés 5:4, 5. En estos versículos se señala que, si le hacemos un voto a Dios, no solo debemos cumplirlo, sino también hacerlo rápidamente. Esto me enseña lo mucho que Jehová valora la integridad. De esto aprendo que debo asegurarme de cumplir lo que prometo y, en consecuencia, pensar muy bien antes de prometer algo.

Eclesiastés 5:8, 9. Estos versículos señalan que no debemos sorprendernos por los abusos y las violaciones de la justicia en este sistema, pero también nos recuerdan que Jehová está por encima de toda esta gente corrompida. Por lo tanto, saber que Jehová tiene el control me ayuda mucho, especialmente cuando sufro injusticias.

Eclesiastés 5:13, 14. Estos versículos señalan que las riquezas acumuladas pueden llegar a ser dañinas para su dueño si no se usan sabiamente o si se acumulan de forma egoísta. De esto aprendo que, si bien las riquezas no son malas en sí mismas, lo mejor siempre será usarlas en parte para ayudar a otros. De lo contrario, traerán más desgracias que beneficios.

Eclesiastés 5:18. Este texto dice que es apropiado que la persona disfrute de la recompensa de su duro trabajo y que coma y beba durante los pocos días de su vida. De esto aprendo que lo mejor es disfrutar del fruto de nuestro trabajo en lugar de afanarnos por acumular riquezas para el futuro, ya que la vida en este sistema es muy corta.

Eclesiastés 6:1, 2. Estos textos me hicieron reflexionar sobre cómo Jehová nos da muchas cosas y, a veces, no las valoramos. Aprendí que debo estar más agradecido por lo que tengo, porque la verdadera satisfacción debe venir de reconocer sus bendiciones en mi vida.

Eclesiastés 6:3-5. Estos versículos me enseñan que una vida larga sin propósito no tiene sentido y que Jehová nos creó para vivir con significado, lo que incluye servirle y disfrutar de su creación. Así que una manera de honrarlo es ayudando a otros mediante la predicación y la enseñanza de las verdades bíblicas, para que también tengan una vida con sentido.

Eclesiastés 6:7, 8. Estos versículos me hicieron pensar en cómo el trabajo puede consumirnos si no lo equilibramos con nuestra espiritualidad. Además, me animan a confiar más en Jehová y a no depender solo de mi propio esfuerzo.

Eclesiastés 6:9. Este texto me dice que es mejor disfrutar de lo que Jehová nos da ahora en lugar de perseguir deseos vanos. De esto aprendo que debo vivir el presente con gratitud y confiar en que Jehová proveerá lo que necesite en el futuro, porque su amor hacia sus siervos fieles nunca falla.

Eclesiastés 6:10-12. Estos versículos me recordaron que la vida es corta. Por lo tanto, aprendo que debo vivir con fe y con propósito, y también debo esforzarme por usar mi tiempo sabiamente, sirviendo a Jehová y compartiendo su esperanza con otros.

Eclesiastés 5:3. Cuando la mente está demasiado cargada de problemas, ansiedades y pendientes, incluso durante el descanso seguimos trabajando mentalmente. Esto nos enseña a buscar equilibrio, no dejando que las preocupaciones dominen nuestro corazón al punto de robarnos la paz. Debemos presentar nuestras inquietudes a Jehová en oración para hallar paz.

Eclesiastés 5:6. La Biblia nos recuerda que lo que decimos no es algo ligero. Una palabra imprudente, una promesa hecha sin pensar o una excusa superficial pueden convertir nuestras palabras en pecado. Jehová espera coherencia entre lo que hablamos y lo que hacemos.

Eclesiastés 5:7. Este versículo nos recuerda que hablar demasiado o de manera impulsiva puede llevarnos a problemas, ilusiones vacías o incluso al pecado. En contraste, se nos anima a temer a Dios, es decir, a mostrar un respeto profundo que nos ayude a controlar nuestras palabras y actuar con prudencia. En la vida diaria podemos aplicarlo evitando hacer promesas que no podemos cumplir o hablar sin pensar en las consecuencias.

Eclesiastés 5:10. Aprendemos que, aun cuando alguien aumente sus ingresos, si su corazón está enfocado en la riqueza, nunca logrará sentirse pleno. La búsqueda constante de más produce ansiedad y frustración, no tranquilidad.

Eclesiastés 5:12. El rico, en contraste, aunque posea mucho, suele vivir inquieto. La ansiedad por conservar lo que tiene, el miedo a perderlo o el deseo de obtener más le roba el sueño. La abundancia material no trae descanso ni felicidad; puede convertirse en una carga que quita la tranquilidad.

Eclesiastés 5:14. Cuando alguien lo pierde todo, siente un vacío profundo, especialmente si tiene responsabilidades familiares. Esto muestra lo frágil que es poner el corazón en las cosas materiales. Lo que parecía seguro puede desaparecer de un día para otro, dejando tristeza y frustración.

Eclesiastés 5:15-16. Estas palabras recalcan que nadie se lleva nada material al morir. Por eso, invertir toda la vida en acumular riquezas es como perseguir el viento. Nos anima a no dejar que los bienes materiales definan nuestro éxito, sino a dedicar nuestras energías a lo que Jehová aprueba, que es lo único que tiene valor eterno.

Eclesiastés 5:18. La expresión “los pocos días de vida” resalta la brevedad de nuestra existencia. Por eso, el consejo es aprovechar con contentamiento cada momento que Jehová nos concede, en vez de vivir agobiados por lo que no tenemos. Disfrutar de lo que se posee hoy evita caer en la insatisfacción constante. La verdadera riqueza está en aprender a estar satisfechos.

Eclesiastés 5:19. Nos enseña que las riquezas, los bienes y aun la capacidad de disfrutarlos no provienen solo del esfuerzo humano, sino que son dones de Jehová. Esto nos impulsa a cultivar gratitud y humildad, reconociendo que todo lo que tenemos es por su bondad y permiso. El versículo nos protege de la trampa de la ambición. En lugar de pensar en lo que falta, nos anima a valorar lo que ya tenemos. Esto trae contentamiento, un rasgo muy apreciado por Jehová.

Eclesiastés 6:1-2. Aquí se muestra que tener riquezas, fama o éxito no garantiza la felicidad. Jehová puede permitir que alguien tenga muchas posesiones, pero si esa persona no sabe disfrutarlas con agradecimiento, todo se convierte en un terrible sufrimiento. Esto nos enseña que la verdadera satisfacción no viene de lo que poseemos, sino de la relación que tenemos con Jehová.

Eclesiastés 6:3-6. Se resalta lo vano de una vida larga o de tener muchos hijos si no se disfruta de las bendiciones que Jehová concede. Incluso se compara esa vida con la de un bebé que nace muerto, porque ninguno de los dos disfruta de la existencia. Esto nos recuerda que la calidad de nuestra vida espiritual es más importante que la cantidad de años vividos.

Eclesiastés 6:7. El texto muestra una realidad evidente: la mayor parte de los esfuerzos del ser humano están dirigidos a cubrir necesidades básicas, como comer. Pero, aun logrando eso, siempre queda un vacío. Esto enseña que el trabajo por sí mismo no logra dar un propósito pleno a la vida.

Eclesiastés 6:9. La invitación es a disfrutar de lo que está delante de nosotros, lo que ya poseemos y podemos ver con claridad. Muchas veces la insatisfacción nace de mirar constantemente lo que no tenemos. La verdadera paz surge al aprender a agradecer y aprovechar lo que Dios ya nos permite disfrutar.

Eclesiastés 6:12. Aquí se nos recuerda que la vida es fugaz, pasa como una sombra, y que no sabemos lo que ocurrirá después de nuestra muerte. Esta reflexión nos impulsa a aprovechar bien el tiempo ahora, usando nuestros días para hacer la voluntad de Jehová, que es lo único que asegura un futuro verdadero y duradero.

ATENCIÓN: Hay una aplicación, canales de YouTube, páginas de Facebook y sitios web, etc. Que ¡Copian! estos comentarios y ganan dinero a costa de nuestro esfuerzo. Razón por la cual les pedimos, Queridos Hermanos por favor, si encuentra estos comentarios en otra página o aplicación le recomendamos no visitar esos sitios, o de lo contrario «Denúncielo». De esa manera nos apoyaría y animaría muchísimo para poder seguir subiendo contenido, ya que este trabajo que hacemos no tiene ningún fin comercial, más bien nuestro objetivo es servir de ayuda a nuestros Hermanos. De antemano muchas gracias, y que Jehová los llene de bendiciones este día.

NOTA: Los anuncios que aparecen en este Sitio, son únicamente para costear los gastos implicados que requieren mantener una página. Por lo tanto este sitio no se responsabiliza de «Los contenidos de las publicidades que aparecen», ya que los anunciantes publicitarios no son Testigos de Jehová. De modo que se le sugiere no prestar atención ni confiar en dichos anuncios. Atentamente TOOLSJW.COM.

IMPORTANTE: Saludos Cordiales mis Queridos Hermanos, les informamos que estamos teniendo problemas con la aplicación en Google Play, lo animamos a descargar nuestra aplicación interna solo hasta que solucionemos el problema, Y tenga la seguridad que esta aplicación es muy confiable y lo mejor es que ya «NO CONTIENE ANUNCIOS», solo que por no ser de Google Play les saldrá un mensaje de advertencia, pero no se preocupe está libre de virus. Muchas gracias por su comprensión, y que Jehová los llene de bendiciones este día, para descargarlo clic abajo

Por toolsjw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *