Estudio de la Atalaya, Cómo nos ayuda el libro de Job a dar buenos consejos, 9-15-Febrero 2026, Comentarios y Respuestas.

“Ahora, Job, oye mis palabras, por favor” (JOB 33:1).

1, 2. ¿En qué situación difícil están Elihú y los tres conocidos de Job?

Elihú y los tres conocidos de Job están en una situación muy difícil porque Job, un hombre muy rico y famoso, se ha quedado prácticamente sin nada. Todos sus camellos, ovejas, vacas y burros han muerto o se los han robado. También han asesinado a casi todos sus sirvientes, y todos sus hijos han fallecido cuando la casa en la que estaban se derrumbó sobre ellos.

Además, se encuentra muy enfermo, con el cuerpo lleno de úlceras dolorosas, sentado entre cenizas y completamente abatido. La escena es tan impactante que se quedan siete días en silencio, sin saber qué decir.

COMENTARIOS ADICIONALES

Estos tres hombres han visto la situación de Job, cómo estaba totalmente desolado, y se preguntaban qué podrían hacer para ayudarlo en esta situación tan difícil.

Se encuentran conmocionados al ver que Job, de ser un hombre muy rico que lo tenía todo, pasó a esa situación. Al verlo así, estos tres supuestos amigos y Elihú, lógicamente, quedaron impactados, porque lo vieron destrozado.

Era tan grave la situación que en Job 2:13 dice que ninguno dijo una sola palabra durante siete días, por lo impactante que era ver a Job en ese estado.

El párrafo uno explica cómo se enteran de la noticia: la voz se corre por la región, pues era un suceso importante. Cuando llegan, ni siquiera le preguntan a Job qué ha pasado; se quedan con lo que habían escuchado. Y sabemos lo que ocurre a veces: las historias se magnifican. Así que allí estuvieron siete días sin decirle nada.

La situación era difícil. Elihú y los tres supuestos amigos de Job ven a este hombre en el estado en que se encuentra y se quedan paralizados porque no saben qué hacer. Luego, Job rompe el silencio para maldecir el día de su nacimiento y desear la muerte. Si nos imaginamos delante de una persona que incluso expresa que quiere morir, podemos entender lo complicada que era la situación en la que se encontraban Elihú y los tres conocidos de Job.

Elihú y los tres supuestos amigos de Job demostrarán con sus acciones y palabras si son buenos amigos o no.

3. ¿Qué vamos a ver en este artículo?

En este artículo vamos a ver cómo el relato de Job puede ayudarnos cuando tengamos que darle un consejo a alguien. Primero analizaremos el mal ejemplo de los tres conocidos de Job, cuyas palabras, en algunos casos, fueron influenciadas por un espíritu malvado. Luego examinaremos el buen ejemplo de Elihú, cuyas palabras fueron inspiradas por Jehová. En cada caso veremos cómo pudieron beneficiarse los israelitas y cómo podemos beneficiarnos nosotros hoy.

COMENTARIOS ADICIONALES

Vamos a ver cómo puede ayudarnos este relato cuando tengamos que darle consejos a alguien. Primero analizaremos el mal ejemplo de los tres conocidos de Job y luego el buen ejemplo de Elihú.

Además, veremos cómo pudieron beneficiarse los israelitas y cómo podemos beneficiarnos nosotros hoy.

Aunque el libro de Job es largo y a veces podemos sentirnos un poco perdidos, la información que contiene nos será muy útil. Por ejemplo, al identificar cuándo habla Elifaz, vemos que incluyó ideas que provenían de los demonios, ya que afirmó haber tenido una visión.

En el libro de Job encontramos consejos muy buenos, pero también otros que parecen buenos y no lo son, pues presentan un lenguaje que tergiversa las cosas. De todo ello podemos aprender mucho, incluso de los matices. Cuando damos un consejo, debemos cuidar cómo lo expresamos para que no incluya ideas negativas, sino que sea realmente positivo y edificante.

Los consejos de Elihú fueron buenos porque fue respetuoso, animó, dio esperanza y habló con verdad acerca de Jehová. Elihú pudo evaluar la situación debidamente, no por su propia sabiduría, sino por el espíritu santo de Jehová.

LOS CONSEJOS DE ELIFAZ, BILDAD Y ZOFAR

4. ¿Por qué los tres conocidos de Job no consiguieron consolarlo? (Vea también la imagen).

Los tres conocidos de Job no consiguieron consolarlo porque sacaron conclusiones precipitadas. Por ejemplo, dieron por hecho erróneamente que Dios estaba castigando a Job por algún pecado.

Además, muchos de sus consejos fueron insensibles e incluso hirientes, y de poca ayuda. En algún momento le dijeron palabras que sonaban bien, pero resultaban vacías. Con frecuencia le hablaron con aires de superioridad y en un tono prepotente, sarcástico y condenatorio.

Esto demuestra que, en el fondo, lo que estos hombres buscaban no era consolar a Job ni fortalecer su fe, sino demostrar que estaba equivocado.

COMENTARIOS ADICIONALES

Primero, sacaron conclusiones precipitadas. Por ejemplo, dieron por sentado, erróneamente, que Dios estaba castigando a Job por algún pecado.

Muchos de sus consejos fueron de poca ayuda e incluso hirientes, ya que le dijeron palabras que sonaban bien, pero que estaban vacías. Además, fueron desconsiderados y le dijeron que hablaba demasiado.

Aunque tal vez no le gritaron, muchas veces le hablaron con palabras y aires de superioridad, en un tono prepotente, sarcástico y condenatorio.

La nota explica que un espíritu malvado convenció a Elifaz de que, para Jehová, ningún ser humano puede ser justo y que, por lo tanto, es imposible agradarle. Esa idea se le quedó tan grabada que se la repitió a Job hasta tres veces en sus discursos.

Según lo que hemos analizado, es normal que en los párrafos ni siquiera se les llame “los tres amigos”, sino “conocidos”, porque su objetivo no era consolar a Job ni fortalecerlo, sino demostrar que estaba equivocado.

La imagen nos enseña mucho, porque primero aparecen lejos de él. Esto nos hace pensar en el contraste con Jesús, que se acercaba al leproso. Ellos, en cambio, se mantienen a distancia, lo que demuestra que sus motivos no eran ayudar a Job ni edificar su fe. A lo largo de sus discursos se percibe esa misma idea: la imagen refleja que estaban lejos de él en todos los sentidos.

Eso nos enseña que, cuando tengamos que ayudar a alguien o darle un consejo, nuestro objetivo principal debe ser brindarle ayuda y hacerlo con cariño.

Cuando vemos la imagen de Job, en el estado en el que estaba, un verdadero amigo tiende a acercarse. Pero los tres conocidos no solo no se acercaban a él para darle consejo, sino que lo miraban desde arriba hacia abajo, mostrando un aire de superioridad, algo que sin duda debe evitarse siempre que se dan consejos.

Es interesante que en Job 2:11 se dice que ellos fueron allí para compartir el dolor de Job y consolarlo. Eso es lo que se menciona al principio. Pero, al llegar, todo cambió, como señala el final del párrafo. En realidad, lo que querían era demostrar que Job estaba equivocado.

La imagen muestra a Job allí, cubierto de llagas, rascándose con un pedazo de barro entre las cenizas. La intención inicial de los tres conocidos de Job era compartir su dolor y consolarlo, pero al llegar cambió por completo.

ILUSTRACIÓN

Uno de los supuestos amigos de Job le habla con dureza mientras los otros dos observan la escena. Job, que tiene el cuerpo cubierto de úlceras dolorosas, está sentado en el suelo escuchando sus consejos.

Al darle un consejo a alguien, no le hagamos sentir que nos creemos superiores; nuestro objetivo debe ser ayudarlo. (Vea el párrafo 4).

5. ¿Qué consiguieron Elifaz, Bildad y Zofar con sus consejos?

Al expresar ideas que no reflejaban el punto de vista de Dios y tratar a Job sin compasión, Elifaz, Bildad y Zofar consiguieron que Job se sintiera aplastado. Por eso, es comprensible que sintiera la necesidad de defender su reputación, lo que lo llevó a perder el equilibrio y a decir cosas fuera de lugar. Al actuar de esa manera, se convirtieron en herramientas en manos de Satanás.

COMENTARIOS ADICIONALES

Consiguieron hundirlo aún más, hasta el punto de que en Job 19:2 él dice que estaban amargando su alma y aplastándolo con palabras.

Una de las cosas que consiguieron fue convertirse en marionetas de Satanás. Se suponía que iban a animar a Job y, al final, lo desanimaron más de lo que ya estaba.

También consiguieron, con el mal consuelo que le dieron, que Job no hablara de manera correcta. Como él mismo dice en Job 6:3, sus palabras fueron muy precipitadas, expresiones de un hombre desesperado, y quizá no habló de la manera adecuada.

Evidenciaron ser instrumentos de Satanás. Es decir, lo que Satanás quiso hacer, después de todo lo que había causado a Job, fue desestabilizarlo mental y emocionalmente, para que no pudiera pensar con claridad y, de esta manera, dijera cosas inapropiadas o incluso se alejara de Jehová.

Analizando los consejos de los conocidos de Job, entendemos por qué es tan importante esforzarnos por dar buenos consejos. En Job vemos el efecto tan doloroso que puede provocar un mal consejo. Job ya estaba sufriendo mucho, pero por todo lo que le decían, su situación empeoró aún más. Seguro que ninguno de nosotros quiere causar esto a ningún hermano.

6. ¿Qué es posible que aprendieran los ancianos de Israel del mal ejemplo de Elifaz, Bildad y Zofar?

Es posible que los ancianos de Israel aprendieran del mal ejemplo de Elifaz, Bildad y Zofar la importancia de no sacar conclusiones precipitadas ni juzgar sin conocer todos los hechos.

El relato de Job pudo enseñarles que, antes de dar un consejo o dictar una sentencia, debían escuchar con mucha atención, investigar bien los asuntos y hacer preguntas, sin dar por sentado que ya conocían todo lo sucedido. También pudieron aprender que era fundamental hablar con bondad y compasión, y no con dureza, para que la persona se sintiera en confianza y pudiera abrir su corazón.

De esta manera, el mal ejemplo de aquellos tres hombres les recordaba a los ancianos de Israel que debían reflejar las justas normas de Jehová, actuando con paciencia, justicia y empatía al ayudar a los demás.

COMENTARIOS ADICIONALES

Aprendieron que debían escuchar con mucha atención antes de dar un consejo o emitir un juicio.

Es posible que hayan aprendido que debían investigar antes de dar algún consejo, conocer las causas de las cosas y hacer preguntas que no perjudicaran a la persona, porque, de lo contrario, no aceptaría la ayuda que quisieran ofrecerle.

En Deuteronomio 1:15-18 podemos ver las pautas que Jehová les da a estos hombres experimentados. En el versículo 17 se les instruye a no ser parciales al juzgar, sino a tratar por igual al pequeño y al grande. Incluso, si un caso era muy complicado, debían presentarlo a Jehová. Así, podemos ver que aprendieron de Elifaz, Bildad y Zofar que no debían juzgar como lo hicieron ellos.

En 2 Crónicas 19:6 se destaca la importancia de emitir un juicio correcto. No se está juzgando solo para los hombres, sino para Jehová, y la sentencia viene de Él. Por lo tanto, es necesario dedicar tiempo a escuchar y asegurarse bien de la situación antes de precipitarse a emitir un juicio.

En Deuteronomio 19:16-18 se dice que podría darse el caso de que un hombre presentara una acusación falsa contra un hermano. De ahí la importancia de investigar bien la situación y hacer preguntas antes de dar algo por sentado.

7. Además de los ancianos, ¿quiénes en Israel podían aconsejar a otros, y qué podrían aprender del relato de Job? (Proverbios 27:9).

Además de los ancianos, cualquier persona —fuera joven o mayor, hombre o mujer— podía dar consejos a alguien que lo necesitara para acercarse más a Jehová o corregir algún aspecto de su conducta, pues eso es lo que se espera de un amigo de verdad.

Los israelitas podían aprender del relato de Job al reflexionar en el mal ejemplo de sus tres conocidos y así entender qué era lo que no debían decir ni hacer al momento de aconsejar a otros.

COMENTARIOS ADICIONALES

Cualquier persona, ya fuera joven o mayor, hombre o mujer, podía dar consejo a alguien que lo necesitara, ya fuera para acercarse más a Jehová o para corregir algún aspecto de su conducta.

Salmo 141:5 dice: «Si me golpeara alguien justo, sería un gesto de amor leal; si me reprendiera, sería como aceite sobre mi cabeza, que mi cabeza jamás rechazaría» Es decir, dice «alguien justo», sin especificar si era joven, mayor, hombre o mujer; puede ser un amigo, un familiar o alguien de la congregación. Del ejemplo de los tres conocidos de Job, los israelitas podían aprender lo que no debían hacer ni decir.

En Proverbios 27:9, se compara un buen consejo con aceite e incienso, dos cosas valiosas que traen bendición. Dice que estas cosas alegran el corazón, y luego compara un consejo sincero con ellas. Así, cuando damos un consejo a un amigo de esta manera —con cariño y respeto—, podemos decir que es como una verdadera bendición para él.

De un buen consejo puede llegar a formarse una gran amistad, como dice Proverbios 27:9: “una dulce amistad”. Realmente, llega a ser algo muy valioso y atrayente. Qué comparación tan triste y diferente con lo que ocurrió en el caso de Job: no surgió esa amistad; al contrario, se distanciaron aún más.

8. ¿Qué errores debemos evitar al dar un consejo? (Vea también las imágenes).

Antes de decir nada, tenemos que asegurarnos de conocer todos los hechos y no sacar conclusiones precipitadas. Debemos basarnos siempre en la verdad de la Palabra de Dios, y no en nuestra propia opinión o experiencia. Jamás debemos usar un tono duro o crítico. Al dar un consejo, nunca debemos hacerle sentir a la persona que Jehová es irrazonable o que es imposible que la quiera.

COMENTARIOS ADICIONALES

Como se ve en la primera imagen, el hermano tiene la Biblia cerrada y está escuchando cómo se expresa el otro hermano y qué le inquieta. Eso es lo primero que hay que hacer: escuchar.

Como vemos en la segunda foto, el consejo siempre debe basarse en la palabra de Dios y no en nuestra propia opinión o experiencia.

Algo que nunca debemos hacer al dar consejo a otros es usar un tono duro o crítico.

En cuanto a la argumentación y al contenido de los consejos de los conocidos de Job, en Job 4:8 dice: «He visto», y en el versículo 9 repite: «He visto yo». En Job 5:27 dice: «Las cosas son así. Escúchalo y acéptalo». ¡Vaya forma de argumentar! No nos imaginamos recibir un consejo así; desde luego, no sería fácil escucharlo. Por eso, la clave es que el consejo esté basado en la Biblia, que es lo que realmente tiene peso.

En Job 42:7-9, Jehová les dice a estos supuestos amigos que se había enfadado con ellos porque se habían comportado muy mal con lo que dijeron. Esto nos hace pensar que, a la hora de dar un consejo, quien lo da tiene una gran responsabilidad, ya que Jehová se fijará en lo que dices y en cómo lo dices. Por eso, debemos prestar atención a lo que nos enseña este artículo y aplicarlo.

A veces puede ocurrir que, cuando damos un consejo, lo que decimos sea cierto, pero no sea aplicable a la persona. Por ejemplo, en Job 5:13 se dice que le decían que Dios atrapa a los sabios en su propia astucia para arruinar los planes de los maquinadores. Estas palabras luego fueron utilizadas por el apóstol Pablo en 1 Corintios. Sin embargo, en el caso de Job no eran aplicables.

El mal uso de la Biblia también tiene consecuencias. Se decía que estaban tergiversando las Escrituras o usándolas para su propio beneficio. Si usamos la Biblia para edificar, ¡fenomenal! Porque Jehová nos ayudará. Pero si la usamos para criticar o aplastar, como hacían estos supuestos consoladores, nos alejamos de Jehová.

En primer lugar, debemos asegurarnos de conocer todos los hechos; en segundo, usar la palabra de Dios; y en tercero, expresarnos con cariño.

ILUSTRACIÓN

Imágenes de un hermano aconsejando con cariño a un hermano que está disgustado. 1. Los dos están sentados en una mesa al aire libre tomando unos refrescos. El hermano que está disgustado se desahoga y el otro hermano lo escucha con paciencia. 2. El hermano que está escuchando abre la Biblia. 3. El hermano le muestra con cariño algunos consejos de la Biblia y el otro hermano lo escucha con calma.

Cuando hablemos con alguien, 1) asegurémonos de conocer todos los hechos, 2) usemos la Palabra de Dios y 3) expresémonos con cariño. (Vea el párrafo 8).

LOS CONSEJOS DE ELIHÚ

9. ¿Por qué seguía Job necesitando ayuda, y cómo se la dio Jehová?

Job seguía necesitando ayuda porque, a lo largo del debate con sus tres supuestos amigos, la mayor parte del tiempo estos se dejaron llevar por el enojo y la frustración. Como resultado, Job continuaba sintiéndose muy desanimado y necesitado de consuelo y corrección.

Para ayudarlo, Jehová utilizó a Elihú, quien, aunque era joven, escuchó con paciencia y respeto antes de hablar. Al principio guardó silencio por consideración a los hombres mayores, pero, después de oírlos a todos, comprendió que no podía seguir callado. Entonces intervino para aconsejar a Job. Así, Jehová le dio la ayuda que necesitaba mediante las palabras equilibradas y oportunas de Elihú.

COMENTARIOS ADICIONALES

Job seguía necesitando ayuda porque a lo largo  del debate con sus tres supuestos amigos, lejos de consolarlo, lo había dejado más desanimado. Sus palabras estuvieron marcadas por el enojo y la frustración y, en vez de recibir apoyo, Job terminó aún más abatido y necesitado de corrección.

Por todo lo que le había pasado, Job ya se encontraba en un momento oscuro de su vida, y estos tres conocidos solo aumentaban esa oscuridad que él sentía. Ahora estaba más desanimado y con una mayor necesidad de consuelo, y fue en ese momento crítico cuando Elihú decidió ayudarlo.

Sabemos que Elihú permaneció callado por respeto, dejando hablar a los tres más mayores que él. Pero llegó un momento en que habían dicho tantas cosas equivocadas que tomó la palabra y afirmó que la edad no hace sabio a alguien; lo que realmente hace sabio a una persona es basarse en la palabra de Dios.

Elihú demostró que era un hombre respetuoso y, a pesar de ser joven, muy sabio, porque se dejaba guiar por Jehová. Era un hombre espiritual.

10. ¿Qué hizo Elihú antes de aconsejar a Job? (Job 33:6, 7).

Antes de aconsejar a Job, Elihú se aseguró de calmar el ambiente y preparar el terreno. Primero, controló sus propias emociones. Aunque al principio estaba muy enojado, no permitió que ese sentimiento influyera en su manera de hablar y evitó usar un tono duro o cruel; más bien, se expresó con bondad y cariño.

Además, le habló con humildad, reconociendo que ante el Dios verdadero era igual que él. También demostró que había estado escuchando con atención, pues resumió las ideas principales de seis discursos de Job. Más adelante volvió a hacer lo mismo al darle otros consejos.

COMENTARIOS ADICIONALES

Elihú se aseguró de calmar el ambiente y preparar el terreno, controlando sus emociones, ya que estaba enojado, pero en ningún momento habló con crueldad. Al contrario, habló con mucha bondad y cariño, porque vio que Job era igual que él, hecho del mismo barro. Lo que Elihú quería era que Job no se sintiera aterrorizado ni aplastado por sus palabras.

Como dice Job 33:6, Elihú comienza abordando a Job, diciéndole que es igual que él. De esta manera, allana el terreno: no se cree superior a él, sino que muestra humildad al decir que son iguales, lo cual es una forma adecuada de comenzar a dar un consejo.

En Job 32:11, Elihú dice que estuvo escuchando sus razonamientos, y después, en el versículo 33:8, le dice a Job: «Tú dijiste en mi presencia…». Escuchó muchas veces sus palabras y lo demostró resumiendo y repitiendo lo que Job había dicho. De esta manera, dejó claro a Job que los consejos que iba a recibir esta vez no provenían de conclusiones precipitadas, sino que Elihú lo había escuchado para comprender bien lo que pensaba y cómo se sentía, y, en base a eso, ahora sí podía aconsejarlo según lo que necesitara.

Elihú fue muy paciente con Job, porque en Job 34:5 este vuelve a decir que tiene razón, que Dios le ha negado la justicia: «No he cometido ninguna ofensa.» Elihú podría haber dicho: «¿Pero cómo vuelves a decir eso otra vez?» Sin embargo, en el versículo 35 le responde: «¿Estás tan seguro de que tienes razón, que dirías: ‘Soy más justo que Dios’?» De esta manera, con mucho cariño lo hizo reflexionar, mostrando paciencia y sin perder los nervios.

Elihú estaba muy enojado. De hecho, en Job 32:2 se dice que se enfureció con Job. Sin embargo, sabía que, si quería lograr algo positivo con el consejo que iba a darle, debía controlar sus propias emociones. Así que primero se calmó él y, después, abordó el tema con calma, con cariño y procurando lo mejor para Job.

Elihú No solo estaba enojado con Job por su manera de actuar contra Jehová, sino que, como se dice en Job 32:3, también se enojó mucho con los tres amigos de Job porque no habían encontrado una buena manera de consolarlo, y sobre todo, que proviniera de Jehová. Por eso, tuvo que calmarse.

11. ¿Cómo aconsejó Elihú a Job? (Job 33:1).

Elihú aconsejó a Job con muchísimo respeto y sin humillarlo. Desde el principio se dirigió a él por su nombre, lo que reflejaba cercanía y consideración. Además, con mucha bondad le ofreció la oportunidad de responderle, pues seguramente recordaba que él mismo había querido intervenir en varias ocasiones mientras Job y sus conocidos hablaban.

Con bondad, le ayudó a ver que debía tener cuidado con algunos de sus argumentos y le recordó las cualidades de Jehová: su sabiduría, poder, justicia, lealtad y amor. De esta manera, las buenas palabras de Elihú hicieron que Job estuviera dispuesto a recibir más corrección, esta vez directamente de Jehová.

COMENTARIOS ADICIONALES

Cuando Elihú empezó a aconsejar a Job, lo hizo con mucho respeto, sin ninguna intención de humillarlo en ningún momento. Se dirigió a él por su nombre, y esto le daba valor. Cuando se dirigen a nosotros por nuestro nombre, nos hace sentir valiosos, algo que los otros conocidos no habían hecho. Así, vemos que las intenciones de Elihú hacia Job eran muy buenas.

Sobre el detalle de llamarle por su nombre, puede parecer algo menor, pero los expertos en psicología social atribuyen muchos beneficios a dirigirse a una persona por su nombre, ya que refuerza la identidad personal, genera sensación de reconocimiento y respeto, y aumenta la conexión emocional. De esta manera, Elihú estaba preparando un excelente terreno para comunicarse con Job, y es algo que debemos imitar cuando nos dirigimos a nuestros queridos hermanos.

Vemos cómo, en Job 33:32, Elihú le dio a Job la oportunidad de responder y de hablar. Observamos que los conocidos de Job no le dieron esa misma oportunidad.

Gracias a los consejos sabios de Elihú y a la manera en que mostró respeto y compasión a Job, logró calmar los ánimos y hacer que Job estuviera más dispuesto a recibir la corrección que venía de Jehová. A diferencia de sus compañeros, que llegaron a ser instrumentos de Satanás, Elihú se dejó usar por Jehová, reflejó sus cualidades y ayudó a Job a corregir su punto de vista sin causarle más dolor.

Elihú mostró respeto, humildad y bondad, resaltando las cualidades de Jehová para que el consejo se percibiera como proveniente de Él.

12. ¿Cómo utilizó Jehová a los profetas para ayudar a su pueblo, y qué podrían aprender los israelitas del buen ejemplo de Elihú?

Jehová utilizó a los profetas para enseñar su propósito y corregir a los israelitas. Durante el periodo de los Jueces, se valió de la profetisa Débora y de Samuel, aun siendo muy joven, para dar guía e instrucciones a la nación. Más adelante, en el tiempo de los reyes, envió a un profeta tras otro para fortalecer espiritualmente al pueblo y corregir a quienes se apartaban de la adoración pura.

Al reflexionar en el buen ejemplo de Elihú, los israelitas podían aprender cómo debían corregir y aconsejar a otros. Entenderían la importancia de hablar con respeto, humildad y bondad, de escuchar con atención antes de responder y de basar sus palabras en la Palabra de Jehová.

COMENTARIOS ADICIONALES

Jehová utilizó a diferentes personas durante el periodo de los jueces, incluso a una profetisa, Débora, siendo mujer. También a Samuel, que era muy joven y corrigió al sumo sacerdote. De esta manera, poco a poco estos consejeros aprendieron del buen ejemplo de Jehová y pudieron decir, hacer o corregir a otros de la manera adecuada.

Jehová utilizó a profetas, como observamos en 2 Samuel 12, en la época del rey David. En este caso, Jehová usó al profeta Natán, y al observar el relato, vemos cómo pudo ayudarlo y guiarlo.

13. ¿Cómo podemos imitar el ejemplo de Elihú al animar a nuestros hermanos?

Podemos imitar el ejemplo de Elihú al animar a nuestros hermanos dando a conocer la voluntad de Dios y basando siempre nuestras palabras en la Biblia. Además, cuando ofrecemos consejos, debemos usar palabras que animen y edifiquen.

También debemos recordar que, cuando alguien está alterado o pasando por un momento difícil, puede decir cosas sin pensar. En lugar de reaccionar con dureza, debemos mostrar comprensión y hablar de manera cariñosa y reconfortante.

COMENTARIOS ADICIONALES

Debemos recordar que los consejos siempre deben ser para animar y edificar a nuestros hermanos. Para hacerlo, es importante expresarlos de manera cariñosa, de forma que animen a nuestro hermano, incluso si está un poco alterado o no le gusta lo que decimos. Nuestras palabras deben ser alentadoras, positivas y consoladoras.

Nuestro consejo siempre debe basarse en la palabra de Dios y, de esta manera, podemos darle un enfoque positivo.

El artículo destaca que esto es especialmente importante para los ancianos de la congregación: animar y fortalecer a los hermanos. Incluso, como menciona 1 Tesalonicenses 5:14, cuando los hermanos no sean tan dóciles con nosotros, o como se ve en Job 6:3, cuando pronuncien palabras precipitadas, aun en esas situaciones, el consejo y las palabras deben ser siempre animadoras y de consuelo.

Nuestras palabras y nuestras acciones deben ser cuidadosas, porque los hermanos necesitan consuelo: ya están sufriendo, pasando dificultades, calamidades o tormentos. Por lo tanto, necesitan que les demos palabras que lleguen a su corazón, los enternezcan y los reconforten.

14, 15. ¿Cómo puede un anciano imitar a Elihú?

Primero, procurará comprender bien la situación antes de hablar. Hará preguntas con tacto y escuchará con atención para entender los motivos, sin sacar conclusiones apresuradas.

Segundo, buscará aspectos positivos. Por ejemplo, puede felicitar al hermano por seguir asistiendo a las reuniones y participando en la predicación, ayudándolo a ver su esfuerzo y fidelidad.

Y, por último, cuando tenga un cuadro completo de lo que ocurre, usará la Biblia para fortalecer su fe y ayudarlo a convencerse de que Jehová lo quiere.

COMENTARIOS ADICIONALES

Elihú utilizó muy bien la manera de dar consejo y atender este asunto. Cuando vemos a un hermano que está deprimido, los ancianos se dan cuenta de ello, y lo primero que tratan de hacer es comprender por qué ha llegado a esa situación.

Lo que también deben hacer los ancianos es ser siempre positivos y buscar aspectos que puedan resaltar para elogiar a la persona, como la constancia en la rutina que mantiene, a pesar de estar atravesando una situación difícil.

Cuando los ancianos ya se conocen el cuadro completo, es decir, lo que le ocurre al hermano o a la hermana, se debe usar la Biblia para ayudarlo y consolarlo, recordándole que Jehová lo ama.

Estas palabras pueden ayudar a alguien a sentir que Jehová lo ama de manera personal, porque Pablo dijo que el Hijo de Dios lo amó y se entregó por él. Estos versículos se pueden utilizar para ayudar a quien siente que Jehová no lo valora, para que comprenda que el rescate es un regalo que nos afecta de forma individual.

SIGAMOS APRENDIENDO DEL LIBRO DE JOB

16. ¿Qué debemos hacer para seguir aprendiendo del libro de Job?

Para seguir aprendiendo del libro de Job, debemos repasar con frecuencia las lecciones que nos enseña y esforzarnos por aplicarlas en nuestra vida.

Cuando tengamos que darle un consejo a alguien, podemos recordar lo que aprendimos: evitar el mal ejemplo de los tres conocidos de Job y copiar el buen ejemplo de Elihú.

Además, si hace tiempo que no leemos este libro, podemos ponernos la meta de volver a hacerlo. De esta manera, comprobaremos que sigue siendo tan valioso hoy como cuando se escribió.

COMENTARIOS ADICIONALES

Vimos la semana pasada cómo el libro de Job nos ayuda cuando sufrimos, y hoy nos ofrece buenas ideas para dar buenos consejos. Así que, para seguir aprendiendo de este maravilloso libro, debemos imitar el buen ejemplo de Elihú y recordarlo cuando tengamos que ayudar a algún hermano que realmente lo necesite.

¿QUÉ RESPONDERÍA?

¿Qué cosas que hicieron Elifaz, Bildad y Zofar debemos evitar al dar un consejo?

Debemos evitar sacar conclusiones precipitadas y dar consejos que sean de poca ayuda, insensibles o incluso hirientes. También debemos evitar hablar con aires de superioridad o en un tono prepotente, sarcástico o condenatorio. Al darle un consejo a alguien, no debemos hacerlo sentir que nos creemos superiores.

COMENTARIOS ADICIONALES

Debemos evitar hablar con un tono de superioridad, decir cosas insensibles o hirientes, y tampoco sacar conclusiones precipitadas por no haber escuchado bien todos los hechos.

Los tres conocidos dieron largos discursos, pero no entendieron el corazón de Job y sacaron conclusiones apresuradas. Esto nos recuerda que, cuando damos un consejo, debemos escuchar con atención antes de hablar.

Debemos basarnos siempre en la palabra de Dios, no en nuestras propias opiniones, como hicieron ellos. Además, nunca debemos dar a entender a una persona que Jehová es irrazonable o que es imposible agradarle.

¿Cómo podemos imitar a Elihú al dar un consejo?

Podemos imitar a Elihú dando a conocer la voluntad de Dios y basando nuestras enseñanzas en la Biblia. Además, al ofrecer consejos a nuestros hermanos, debemos usar palabras que los animen y edifiquen.

Tanto nosotros como los ancianos debemos recordar la importancia de hablar de manera cariñosa y reconfortante a todos los hermanos y hermanas, incluyendo a quienes estén alterados o suelan decir cosas sin pensar al pasar por una dificultad.

COMENTARIOS ADICIONALES

Lo que debemos hacer es controlar nuestras propias emociones, prestar mucha atención a lo que nos cuente la persona o el hermano sobre los problemas que tenga, y tratarlo con bondad y cariño.

Debemos ser cariñosos y amorosos, y no sacar conclusiones precipitadas al dar un consejo. Siempre debemos buscar que nuestros consejos estén basados en la Biblia, para poder ayudar a nuestro hermano y no derrumbarlo más de lo que ya está.

Todos deberíamos prestar atención al dar buenos consejos, porque la amistad que tenemos con nuestro hermano puede estar en juego. Pero, especialmente, los ancianos deben cuidar a las ovejas de Jehová cuando realmente necesitan ese cuidado amoroso, para que puedan sentir ese cariño y ese amor por parte de Jehová.

¿Qué debemos hacer para seguir aprendiendo del libro de Job?

Para seguir aprendiendo del libro de Job, la próxima vez que tengamos que darle un consejo a alguien, podemos repasar las lecciones que nos enseña este relato, evitar el mal ejemplo de los tres conocidos de Job e imitar el buen ejemplo de Elihú. Y, si hace tiempo que no hemos tenido la oportunidad de leer este libro, podemos ponernos la meta de volver a hacerlo.

COMENTARIOS ADICIONALES

Debemos seguir meditando en las lecciones que hemos aprendido y también ponernos la meta de volver a leer el libro de Job. Desde la revisión en español de la Traducción del Nuevo Mundo, hay que reconocer que el libro de Job es más comprensible y más fácil de leer. Incluso lo tenemos disponible en audio, para poder escucharlo y meditar en él.

ATENCIÓN: Hay una aplicación, canales de YouTube, páginas de Facebook y sitios web, etc. Que ¡Copian! estos comentarios y ganan dinero a costa de nuestro esfuerzo. Razón por la cual les pedimos, Queridos Hermanos por favor, si encuentra estos comentarios en otra página o aplicación le recomendamos no visitar esos sitios, o de lo contrario «Denúncielo». De esa manera nos apoyaría y animaría muchísimo para poder seguir subiendo contenido, ya que este trabajo que hacemos no tiene ningún fin comercial, más bien nuestro objetivo es servir de ayuda a nuestros Hermanos. De antemano muchas gracias, y que Jehová los llene de bendiciones este día.

NOTA: Los anuncios que aparecen en este Sitio, son únicamente para costear los gastos implicados que requieren mantener una página. Por lo tanto este sitio no se responsabiliza de «Los contenidos de las publicidades que aparecen», ya que los anunciantes publicitarios no son Testigos de Jehová. De modo que se le sugiere no prestar atención ni confiar en dichos anuncios. Atentamente TOOLSJW.COM.

IMPORTANTE: Saludos Cordiales mis Queridos Hermanos, les informamos que estamos teniendo problemas con la aplicación en Google Play, lo animamos a descargar nuestra aplicación interna solo hasta que solucionemos el problema, Y tenga la seguridad que esta aplicación es muy confiable y lo mejor es que ya «NO CONTIENE ANUNCIOS», solo que por no ser de Google Play les saldrá un mensaje de advertencia, pero no se preocupe está libre de virus. Muchas gracias por su comprensión, y que Jehová los llene de bendiciones este día, para descargarlo clic abajo NOTA: Os anúncios que aparecem neste Site servem apenas para cobrir as despesas envolvidas na manutenção de uma página. Portanto este site não se responsabiliza pelo “conteúdo dos anúncios que aparecem” , uma vez que os anunciantes dos anúncios não são Testemunhas de Jeová. Portanto, é aconselhável não prestar atenção ou confiar em tais anúncios. Atenciosamente, AJUDATJ.COM.

Por toolsjw

Un comentario en «Estudio de la Atalaya, Cómo nos ayuda el libro de Job a dar buenos consejos, Semana del 9 al 15 de Febrero 2026, Comentarios y Respuestas.»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *