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Estudio del Libro de la congregación, 17-23 de enero 2022, Capítulo 19, Párrafos 1-6, Recuadro 19A y Respuestas Subrayadas.

Estudio bíblico de la congregación (30 mins.): rr sección 5, cap. 19 párrs. 1-6, video y recuadro 19A.

1, 2. De acuerdo con Ezequiel 47:1-12, ¿Qué vio Ezequiel y qué descubrió? (Vea el dibujo del principio).

Volvamos a la visión del templo. Allí Ezequiel ve algo sorprendente: ¡hay agua saliendo desde el edificio sagrado! Imagínese al profeta siguiendo el curso del agua cristalina (lea Ezequiel 47:1-12). Fluye desde la entrada del santuario, atraviesa el complejo del templo y luego sale de allí por un punto cercano a la puerta que da al este. El ángel que acompaña a Ezequiel lo lleva fuera del templo y va midiendo la distancia conforme se alejan. El ángel le pide varias veces a Ezequiel que atraviese el agua, y el profeta se da cuenta de que en poco tiempo se hace más profunda, hasta convertirse en un río que solo se puede cruzar nadando.

Ezequiel descubre que el río desemboca en el mar Muerto y que, por donde pasa el río, el agua salada y sin vida del mar se cura o se limpia, y se llena de peces. También ve crecer muchos árboles de todo tipo en las orillas del río. Todos los meses los árboles producen una nueva cosecha de fruta nutritiva y sus hojas tienen poderes curativos. Seguro que ver todo esto le da paz y esperanza a Ezequiel. Pero ¿Qué significó esta parte de la visión del  templo para él y para los demás exiliados? ¿Y qué significa para nosotros hoy?

¿Qué significó el río de la visión para los exiliados?

3. ¿Por qué no es posible que los judíos del tiempo de Ezequiel pensaran que el río de la visión fuera literal?

Es obvio que los judíos de aquella época no pensaron que el río de la visión fuera literal. Y es que las palabras de Ezequiel tal vez les recordaron otra profecía de restauración, una promesa que el profeta Joel había escrito por inspiración quizá más de dos siglos antes (lea Joel 3:18). Joel escribió: “Las montañas gotearán vino dulce, por las colinas fluirá leche […]. De la casa de Jehová fluirá un manantial”. Pero, al leer la profecía de Joel, los judíos desterrados no esperaban que esas palabras se cumplieran literalmente. Del mismo modo, es probable que aquellos judíos entendieran que la visión de Ezequiel no se refería a un río literal. * Entonces, ¿Qué mensaje les quería comunicar Jehová? La propia Biblia nos indica el significado de algunas partes de esta escena. A continuación nos centraremos en tres claras garantías que encontramos en este relato profético y que demuestran el amor de Jehová.

RECUADRO INFORMATIVO 19A: Ríos de bendiciones de parte de Jehová

Analicemos algunos pasajes bíblicos que usan las palabras río y agua para representar las bendiciones que vienen de Jehová. Vistos en conjunto, estos versículos nos dan una información muy animadora sobre los medios que Jehová utiliza para bendecirnos. ¿A qué nos referimos?

JOEL 3:18. Esta profecía nos habla de un manantial que nace en el santuario del templo y riega el reseco “valle de las Acacias”. Así que tanto Joel como Ezequiel vieron un río que llenaba de vida una zona árida. En ambos casos, el río fluye desde la casa de Jehová, es decir, el templo.

ZACARÍAS 14:8. El profeta Zacarías ve “aguas vivas” que fluyen desde la ciudad de Jerusalén. La mitad del agua desemboca en “el mar del este” o mar Muerto y la otra mitad en “el mar del oeste” o Mediterráneo. Jerusalén era “la ciudad del gran Rey”, Jehová (Mat. 5:35). Ver el nombre de esa ciudad en la profecía de Zacarías nos hace pensar en el futuro, cuando Jehová gobierne toda la Tierra. Hace años que entendemos que las aguas de esta profecía indican que Jehová bendecirá en el Paraíso a dos grupos de humanos fieles: los que sobrevivan a la gran tribulación y los que resuciten después.

APOCALIPSIS 22:1, 2. El apóstol Juan ve un río simbólico muy parecido al que vio Ezequiel. Pero hay una pequeña diferencia: el río que ve Juan no fluye desde el templo, sino desde el trono de Jehová. Así que esta visión al igual que la de Zacarías parece centrarse en las bendiciones que traerá el gobierno de Dios durante el Milenio.

Dejando a un lado esa diferencia, tanto las bendiciones que salen del trono de Jehová como las que representa el río que vio Ezequiel vienen de Jehová y llegan a todas las personas fieles.

SALMO 46:4. Al parecer este mismo versículo abarca dos aspectos: la adoración y el gobierno. Aquí vemos un río que lleva alegría a “la ciudad de Dios”, la cual hace pensar en gobierno y reinado, y también lleva alegría al “santo y gran tabernáculo del Altísimo”, el cual transmite la idea de adoración pura.

En conjunto, estos pasajes nos dan la seguridad de que Jehová bendecirá a la humanidad fiel de dos maneras. En primer lugar, nos beneficiaremos de su gobierno. En segundo lugar, nos beneficiaremos de su sistema de adoración pura. Y ambos beneficios serán eternos. Así que queremos seguir buscando el “agua viva” que viene de Jehová Dios y de su Hijo, es decir, los medios que ellos nos ofrecen con tanto amor para que tengamos vida eterna (Jer. 2:13; Juan 4:10).

4. a) ¿Qué bendiciones esperarían recibir los judíos al oír hablar del río de la visión de Ezequiel? b) ¿Qué uso les dan algunos pasajes bíblicos a las palabras río y agua, y qué seguridad nos da eso? (Vea el recuadro “Ríos de bendiciones de parte de Jehová”).

Un río de bendiciones. La Biblia utiliza muchas veces el agua y los ríos para representar las bendiciones que Jehová derrama. Ezequiel vio que un río así fluía desde el templo. De modo que la visión debe haber llevado al pueblo de Dios a la conclusión de que Jehová derramaría bendiciones espirituales sobre ellos, siempre y cuando siguieran apoyando la adoración pura. ¿Cuáles serían esas bendiciones? Los sacerdotes volverían a darles guía espiritual. Y, como también se volverían a ofrecer sacrificios en el templo, el pueblo tendría de nuevo la seguridad de que sus pecados serían perdonados (Ezeq. 44:15, 23; 45:17). Así que estarían limpios otra vez, como si se hubieran lavado con el agua pura que venía desde el templo.

5. ¿Cómo confirmaba esta visión que siempre habría suficientes bendiciones para todos?

¿Habría siempre suficientes bendiciones para todos? La visión disipa cualquier preocupación al respecto: el caudal aumenta de forma milagrosa. ¡En tan solo un par de kilómetros, un hilito de agua se convierte en todo un torrente! (Ezeq. 47:3-5). Probablemente, la población judía aumentaría después de regresar a su tierra; en ese caso, las bendiciones de Jehová también aumentarían para cubrir las necesidades de su pueblo. ¡Ese río fue una verdadera imagen de abundancia y prosperidad!

6. a) ¿Qué reconfortante promesa transmitía esta imagen profética? b) ¿Qué advertencia lanzaba la visión? (Vea la nota).

Agua que da vida. En la visión de Ezequiel, el río desemboca en el mar Muerto y llena de vida gran parte de sus aguas. Fíjese en que el agua del río produjo una gran cantidad de peces; había de tantos tipos como en el mar Grande, es decir, el Mediterráneo.  De hecho, a lo largo de la costa del mar Muerto, había una próspera industria pesquera entre dos poblaciones que, al parecer, estaban muy separadas. El ángel afirmó: “Por donde pase el río, todo vivirá”. ¿Significa esto que el agua que venía de la casa de Jehová cubriría todo el mar Muerto? La respuesta es no. El ángel explicó que las aguas que daban vida no alcanzarían algunas áreas llenas de lodo. Hablando de esos lugares, él dijo: “Seguirán siendo salados” (Ezeq. 47:8-11). * Así que esta imagen profética transmitía una promesa reconfortante: la adoración pura le daría vida y prosperidad al pueblo. Pero esta misma imagen también servía de advertencia: no todos aceptarían las bendiciones de Jehová y, por lo tanto, no todos serían sanados.

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