Estudio del Libro de la congregación, 21-27 de marzo 2022, Capítulo 22, Párrafos 10-22, Respuestas Subrayadas.

Estudio bíblico de la congregación (30 mins.): rr cap. 22 párrs. 10-22.
Segunda enseñanza: seguir unidos en la adoración pura de Jehová
10-14. ¿Cómo se ha recalcado la importancia de seguir unidos en la adoración pura de Jehová?
Capítulo 8. Ahí vimos las profecías que anunciaban que Jehová nombraría a “un solo pastor” para cuidar de su pueblo. Esta promesa resalta la importancia de colaborar unos con otros en un ambiente de paz y unidad bajo la dirección de Jesús (Ezeq. 34:23, 24; 37:24-28).
Capítulo 9. Las profecías sobre el pueblo de Dios que sale del cautiverio en Babilonia y vuelve a su tierra transmiten este mensaje a los que hoy desean adorar a Dios como él quiere: quienes le dan a Jehová adoración pura deben romper todo vínculo con la religión falsa y no dejarse contaminar por ella. Sin importar nuestro origen o aspecto físico, nuestra clase social o la religión que tuviéramos antes, debemos mantener la unidad que nos identifica como el pueblo de Dios (Ezeq. 11:17, 18; 12:24; Juan 17:20-23).
Capítulo 10. La visión de los huesos secos que reviven destaca el principio de la unidad. Pertenecemos a un pueblo espiritualmente restaurado que adora con pureza a Jehová y avanza unido como un ejército. ¡Qué honor tenemos! (Ezeq. 37:1-14).
Capítulo 12. La idea de unión se recalca particularmente en la profecía de los dos palos que llegan a ser uno. Ver cómo esta profecía se cumple en los ungidos y las otras ovejas fortalece mucho nuestra fe. A pesar de vivir en un mundo dividido por el odio político y religioso, nosotros nos mantenemos unidos gracias al amor y la lealtad (Ezeq. 37:15-23).
Capítulo 16. La visión del hombre del tintero y los hombres con las armas para aplastar comunica una advertencia que nos hace pensar: solo los que estén dándole adoración pura a Jehová cuando llegue la “gran tribulación” tendrán la oportunidad de ser marcados para sobrevivir (Mat. 24:21; Ezeq. 9:1-11).
Tercera enseñanza: demostrarles amor a los demás
15-18. ¿Por qué debemos seguir demostrando amor? ¿Y de qué maneras podemos hacerlo?
Capítulo 4. La visión de los cuatro seres vivientes nos da información sobre las cualidades de Jehová, como el amor, que es la más importante. Cuando hablamos y tratamos a los demás con amor, demostramos que Jehová es nuestro Dios (Ezeq. 1:5-14; 1 Juan 4:8).
Capítulos 6 y 11. El amor impulsó a Dios a nombrar centinelas, como por ejemplo Ezequiel. Dios es amor, y por eso no desea que nadie sea destruido cuando acabe con el gobierno de Satanás (2 Ped. 3:9). Nosotros tenemos el honor de reflejar el amor de Dios al cumplir con nuestro deber de apoyar el trabajo del centinela actual (Ezeq. 33:1-9).
Capítulos 17 y 18. Jehová sabe que muchos rechazarán su misericordia y que tratarán de acabar de una vez por todas con sus siervos fieles. El amor impulsará a Jehová a defender a su pueblo leal cuando “Gog de la tierra de Magog” los ataque. Y el amor también nos motivará a nosotros a advertirle al mayor número posible de personas que Jehová eliminará a los que maltraten a su pueblo (Ezeq. 38:1-39:20; 2 Tes. 1:6, 7).
Capítulos 19, 20 y 21. El amor de Jehová salta a la vista en las visiones sobre la corriente de agua que da vida y el reparto de la tierra. La mayor muestra de amor de Jehová fue entregar la vida de su Hijo, y estas visiones revelan lo que logra ese sacrificio: que nuestros pecados sean perdonados y que podamos disfrutar de vida perfecta formando parte de la familia de Dios. Nosotros también amamos a la gente; y una de las mejores maneras de demostrarlo es hablándoles del maravilloso futuro que Jehová les ofrece a los que tengan fe en su Hijo (Ezeq. 45:1-7; 47:1-48:35; Apoc. 21:1-4; 22:17).
19. ¿Qué hará Jesús durante el Reinado de Mil Años? (Vea el recuadro “Sucesos en torno a la prueba final”).
Durante el Reinado de Mil Años, Jesús resucitará a miles de millones de personas y eliminará el dolor causado por nuestro “enemigo, la muerte” (1 Cor. 15:26; Mar. 5:38-42; Hech. 24:15). La humanidad ha tenido una historia muy trágica, marcada por la tristeza y el vacío. Pero, a medida que cada generación vuelva a la vida, Jesús irá borrando todos aquellos episodios oscuros y les dará a los resucitados la oportunidad de escribir una nueva historia, una mejor. Gracias al rescate, él irá reparando todo el daño que las enfermedades, las guerras y el hambre han ocasionado. Y hará algo más: nos ayudará a eliminar de raíz la causa principal de nuestro sufrimiento, el pecado que heredamos de Adán (Rom. 5:18, 19). Jesús va a “deshacer las obras del Diablo” por completo (1 Juan 3:8).
20. ¿Por qué decimos que Jesús y los 144.000 demostrarán una humildad sobresaliente? (Vea el dibujo del principio).
Lea 1 Corintios 15:24-28. ¿Qué va a pasar cuando toda la humanidad ya sea perfecta y la Tierra se convierta en el Paraíso que Jehová quería? Jesús y los 144.000 que gobernarán con él demostrarán una humildad sobresaliente: le entregarán el Reino a Jehová. Dejarán el puesto de autoridad que ocuparon por los 1.000 años, y lo harán con mucho gusto. Todo lo que el Reino haya logrado durará para siempre.
ILUSTRACION:

Jesús entregándole su corona a Jehová.
La prueba final
21, 22. a) ¿Cómo será el mundo al final de los 1.000 años? b) ¿Por qué va a soltar Jehová a Satanás y sus demonios?
Entonces Jehová hará algo extraordinario, algo que demuestra una gran confianza en sus súbditos terrestres. Ordenará que Satanás y sus demonios sean liberados del abismo en el que habrán estado encerrados por los 1.000 años (lea Apocalipsis 20:1-3). Se encontrarán con un mundo totalmente distinto al que dejaron. Antes del Armagedón, Satanás tenía engañada a la mayor parte del mundo, y el odio y el prejuicio dividían a la humanidad (Apoc. 12:9). Pero al final de los 1.000 años, todos los seres humanos formarán parte de una familia unida y amorosa que adorará a Jehová. La Tierra será un verdadero paraíso.
¿Y por qué va a soltar Jehová a esos criminales, Satanás y sus demonios, en medio de un ambiente tan puro? Porque la mayoría de los que vivan al final de los 1.000 años nunca antes habrá pasado por una prueba de lealtad a Jehová. Muchos de ellos murieron sin conocer a Jehová y resucitaron en el Paraíso. Además de darles vida, Jehová también les dio todo lo que necesitaban física y espiritualmente. Ellos nunca habrán sentido la presión para hacer cosas malas, solo habrán estado rodeados de influencia positiva, de personas que aman y sirven a Jehová. Así que Satanás podría acusarlos de lo mismo que a Job: que ellos sirven a Dios solo porque los protege y los bendice (Job 1:9, 10). Por eso, antes de que Jehová escriba nuestros nombres de forma permanente en el libro de la vida, él nos dará a todos la oportunidad de demostrarle que de veras le somos leales y lo reconocemos como nuestro Padre y Soberano (Apoc. 20:12, 15).
