La Atalaya de Estudio, «Artículo 28», 15-21-Septiembre-2025, Cómo pedir consejo, Respuestas.

“La sabiduría acompaña a los que piden consejo” (PROV. 13:10).
1. ¿Cómo podemos tomar buenas decisiones y lograr que nuestros planes salgan bien? (Proverbios 13:10; 15:22).
A muchos nos ha pasado que tomamos una decisión sin consultar a nadie y después pensamos: “Hubiera sido mejor haberlo consultado antes”. La Biblia nos advierte que la arrogancia lleva a discusiones, pero que la sabiduría está en pedir consejo. También dice que, cuando hay muchos consejeros, los planes tienen éxito.
Eso nos enseña que, aunque uno tenga claro lo que quiere hacer, es humilde reconocer que otros pueden ver cosas que uno no ve. Jehová ha puesto hermanos maduros y con experiencia que nos pueden ayudar a pensar mejor las cosas. Así, no solo tomamos buenas decisiones, sino que aumentamos las posibilidades de que lo que planeamos salga bien y le agrade a Jehová.
2. ¿Qué nos ha prometido Jehová?
Salmo 32:8 dice: “Te aconsejaré con mis ojos puestos en ti”. Eso nos hace pensar que no es un consejo general, como para cualquiera, sino algo personalizado, adaptado a lo que nosotros estamos viviendo. Jehová no solo nos dice qué hacer, sino que nos ayuda a ponerlo en práctica.
Nos tranquiliza saber que él está pendiente, como un padre amoroso que no nos pierde de vista. Por eso, cuando oramos pidiéndole sabiduría, sabemos que no estamos hablando al aire, sino que estamos acudiendo al mejor consejero que existe. Si aplicamos lo que él nos dice, siempre será para nuestro bien y para que tomemos decisiones acertadas.
3. ¿Qué preguntas responderemos en este artículo?
En este artículo no solo se nos dice que pidamos consejo, sino que también se nos ayuda a reflexionar en cuatro preguntas muy prácticas.
Primero, ¿Qué cualidades necesitamos para realmente aprovechar un buen consejo? Porque a veces uno recibe algo valioso, pero no lo aplica.
Segundo, ¿Quiénes son las personas que de verdad pueden darnos un consejo confiable?
Tercero, ¿por qué es tan importante tener la mente abierta y no cerrarnos solo a lo que pensamos?
Y cuarto, ¿por qué no debemos esperar que otros tomen las decisiones por nosotros?
Hacernos estas preguntas resulta muy útil porque nos ayuda a ser más maduros y responsables delante de Jehová, y al mismo tiempo a beneficiarnos de la experiencia de otros.
“¿QUÉ CUALIDADES NECESITO?”
4. ¿Qué cualidades necesitamos si queremos beneficiarnos de los consejos que recibamos?
Para sacar provecho de un consejo, lo primero que debemos mostrar es humildad y modestia, porque si uno piensa que ya lo sabe todo, no va a escuchar ni valorar lo que otros dicen. Miqueas 6:8 nos recuerda que Jehová nos pide andar modestamente con él, y 1 Pedro 5:5 nos anima a vestirnos de humildad. Así que está claro que estas cualidades son esenciales.
Ser humilde es reconocer que otra persona puede tener más experiencia o un punto de vista que yo no había considerado. Cuando tenemos esa actitud, nuestros oídos están más abiertos para recibir lo que la Biblia nos enseña y aplicarlo. Al final, eso es lo que permite que Jehová nos guíe y nos ayude.
5. ¿Por qué podría haberse vuelto orgulloso el rey David?
Si pensamos en todo lo que hizo David, es fácil imaginar que podría haberse vuelto orgulloso. Antes de ser rey, ya era un músico reconocido; incluso tocaba para el rey Saúl. Jehová lo había elegido y le dio su espíritu santo. Además, el pueblo lo veía como un héroe porque derrotó a Goliat y a muchos otros enemigos.
Con tantas victorias y reconocimiento, cualquiera podría pensar: “Yo no necesito que me digan qué hacer”. Pero David no cayó en esa trampa. Él siguió siendo humilde y estuvo dispuesto a escuchar consejo. Eso nos enseña que, sin importar cuánto logremos, siempre necesitamos la guía de Jehová y de su Palabra.
6. ¿Cómo sabemos que David aceptaba con gusto que le dieran consejos? (Vea también la imagen).
El ejemplo de David demuestra que, aunque era rey, no se creía autosuficiente. Según 1 Crónicas 27:32-34, tenía hombres de confianza para recibir consejo y no le importaba si venía de un hombre o de una mujer.
El caso con Abigaíl es claro: él estaba molesto por lo que Nabal había hecho y quizás ya tenía en mente vengarse. Pero Abigaíl, con mucha humildad, le habló y le ayudó a ver las consecuencias.
David aceptó su consejo reconociendo que venía de Jehová, y gracias a eso evitó un grave error. Esto nos muestra que la verdadera humildad se refleja en cómo reaccionamos cuando alguien —incluso alguien inesperado— nos aconseja bien.
ILUSTRACION
El rey David escucha con atención a Abigaíl, quien está sentada en el suelo pidiéndole que siga su consejo.
El rey David fue humilde e hizo caso del consejo de Abigaíl. (Vea el párrafo 6).
7. ¿Qué lecciones nos enseña el ejemplo de David? (Eclesiastés 4:13; vea también las imágenes).
Del ejemplo de David aprendemos dos cosas muy claras.
Primero, que aunque tengamos habilidades, experiencia o cierta autoridad, eso no nos da permiso para pensar que no necesitamos consejo. Eclesiastés 4:13 dice que es mejor un joven pobre pero sabio que un rey viejo que ya no acepta advertencias, y David nos muestra justo lo contrario: él sí escuchaba.
Segundo, que un buen consejo puede venir de cualquiera, sin importar su posición o experiencia. Si tenemos esa disposición, evitaremos errores que podrían lastimarnos a nosotros o a otros.
Al final, ser humildes y aceptar sugerencias no nos hace menos; al contrario, nos protege y nos ayuda a tomar decisiones que honren a Jehová.
ILUSTRACIÓN
Serie de imágenes: 1. Cuatro ancianos reunidos. Uno de ellos se altera. 2. Después, en un vehículo, un anciano joven que estuvo en la reunión de ancianos le habla en privado al que se había alterado.
Tenemos que estar dispuestos a escuchar cualquier buen consejo, sin importar de quién venga. (Vea el párrafo 7).
“¿QUIÉN PUEDE DARME BUENOS CONSEJOS?”
8. ¿Por qué hizo bien David en buscar el consejo de Jonatán?
El ejemplo de David nos muestra la manera en que elegía a quién escuchar. No pedía consejo a cualquiera, sino a personas que tenían una buena relación con Jehová y conocían bien la situación. Por eso buscó a Jonatán antes de intentar reconciliarse con el rey Saúl.
Jonatán conocía a su padre y además amaba a Jehová, así que podía darle un consejo sabio y seguro. De esa manera, David nos muestra que es importante elegir bien a nuestros consejeros.
Si hacemos lo mismo, podremos tomar decisiones que nos protejan y nos ayuden a agradar a Jehová, en lugar de actuar impulsivamente y cometer errores que podrían perjudicarnos.
9. Si necesitamos un consejo, ¿a quién se lo debemos pedir? Ponga un ejemplo (Proverbios 13:20).
Proverbios 13:20 nos recuerda que no cualquier persona puede darnos un buen consejo. Lo ideal es acudir a alguien que tenga una buena relación con Jehová y que, además, tenga experiencia en el tema que nos preocupa.
Por ejemplo, si un hermano joven está pensando en casarse, podría pedir consejo a un amigo soltero y seguro recibirá ideas útiles basadas en la Biblia. Pero probablemente le sea mucho más práctico hablar con una pareja espiritual que lleve tiempo y que, además, lo conozca bien, porque ahí sí puede recibir consejos específicos que realmente le ayuden a tomar buenas decisiones.
Esto nos hace reflexionar en que, elegir bien a nuestros consejeros, puede marcar toda la diferencia.
COMENTARIO ADICIONAL
Si necesitamos un consejo, debemos pedírselo a alguien que tenga una buena relación con Jehová y experiencia en el tema. Por ejemplo, un hermano joven que quiera casarse recibirá consejos más prácticos y útiles de una pareja espiritual que conozca bien el tema que de un amigo soltero.
10. ¿Qué veremos ahora?
Hasta ahora hemos visto que necesitamos ser humildes y modestos, y que debemos pedir consejo a personas que tengan experiencia y una buena relación con Jehová. El siguiente subtema nos invita a reflexionar sobre otra cosa importante: ¿por qué debemos mantener la mente abierta y no dejar que otros tomen decisiones por nosotros?
Es como cuando alguien te da un consejo, pero tú tienes que estar dispuesto a escucharlo de verdad y pensar si es útil o no. También nos recuerda que, aunque podemos recibir orientación, la decisión final siempre nos pertenece. Así evitamos problemas y aprendemos a aplicar los consejos de forma sabia, tal como nos enseña la Biblia.
“¿POR QUÉ ES BUENO QUE TENGA UNA MENTE ABIERTA?”
11, 12. a) ¿Qué no deberíamos hacer?
Algo que debemos evitar es pedir consejos solo para que nos confirmen lo que ya hemos decidido hacer. Cuando uno actúa así, en realidad no está buscando ayuda, sino aprobación.
Este tipo de actitud muestra que no tenemos la mente abierta, y eso puede llevarnos a cometer errores graves. El ejemplo del rey Rehoboam es una clara advertencia: él no estaba realmente dispuesto a considerar todas las opciones, sino que buscaba que alguien le diera la razón, y eso terminó perjudicándolo a él y al pueblo.
Por eso, cuando pedimos consejo, debemos estar listos para escuchar, incluso si la respuesta no es la que esperábamos, y así valorar la guía que viene de Jehová y de personas espirituales.
11, 12. b) ¿Qué hizo Rehoboam cuando tuvo que tomar una decisión importante?
Cuando Rehoboam se convirtió en rey, tuvo que enfrentar una petición seria para que aligerara la carga de trabajo que su padre Salomón había impuesto.
Al principio hizo algo bueno: pidió consejo a los ancianos que habían servido junto a su padre, quienes le recomendaron actuar con bondad.
Pero luego rechazó ese consejo y prefirió escuchar a sus amigos más jóvenes, que le dijeron justo lo que quería oír. Al seguir esa recomendación, provocó que una parte de la nación se rebelara y, desde entonces, su reinado estuvo lleno de problemas.
Esto muestra que, aunque empecemos bien buscando consejo, si no estamos dispuestos a aceptar uno sabio, las consecuencias pueden ser muy graves.
13. ¿Qué nos ayudará a saber si tenemos una mente abierta?
Lo que pasó con Roboam nos deja una lección muy clara. Para saber si tenemos una mente abierta, debemos fijarnos en cómo reaccionamos cuando el consejo que recibimos no es lo que esperábamos. Si de inmediato lo rechazamos porque no coincide con lo que queríamos oír, entonces tal vez ya teníamos la decisión tomada antes de preguntar.
Una buena forma de evaluarnos es hacernos la siguiente pregunta: “Si me dicen algo distinto a lo que pensaba, ¿voy a analizarlo con calma o lo descartaré sin pensarlo?”. Mantener una mente abierta significa estar dispuestos a considerar el consejo, aunque al principio nos cueste, confiando en que Jehová puede usarlo para nuestro bien.
14. ¿Qué no debemos olvidar? Ponga un ejemplo (vea también la imagen).
Cuando buscamos consejo, debemos ser sinceros con nosotros mismos y con Jehová. Si ya tenemos la decisión tomada y solo andamos buscando a alguien que nos diga lo que queremos escuchar, no estamos siendo honestos.
El ejemplo del hermano que recibe la oferta de trabajo lo ilustra bien. Un anciano le recordó con la Biblia que su prioridad era la espiritualidad de su familia, pero él no quiso aceptar ese consejo y siguió preguntando hasta encontrar a alguien que lo apoyara.
Jeremías 17:9 nos advierte que el corazón es traicionero, y muchas veces el consejo que más necesitamos es justamente el que menos nos gusta oír. Ahí es donde radica la verdadera humildad.
ILUSTRACIÓN
Una hermana les pide consejos a varios hermanos y hermanas. Va pasando de uno a otro porque no le gusta nada de lo que escucha.
¿Estamos buscando un consejo, o en el fondo solo estamos buscando a alguien que nos dé la razón? (Vea el párrafo 14).
“¿DEBERÍA PEDIRLES A LOS DEMÁS QUE DECIDAN POR MÍ?”
15. ¿Qué no debemos hacer, y por qué?
Algo claro es que Jehová espera que cada uno tome sus propias decisiones y asuma su responsabilidad. Está bien pedir orientación, consultar la Biblia y hablar con hermanos maduros, pero lo que no debemos hacer es ponerles la carga de decidir por nosotros. No es correcto ir y preguntar: “¿Qué harías tú en mi lugar?”, porque al final las circunstancias, la conciencia y la responsabilidad son nuestras.
Tampoco debemos copiar lo que hacen otros sin analizarlo. Cada situación es diferente, y Jehová quiere que desarrollemos discernimiento. Si dejamos que otros decidan por nosotros, corremos el riesgo de actuar sin convicción, y eso puede afectar nuestra relación personal con él.
COMENTARIO ADICIONAL
Jehová nos ha dado discernimiento para que analicemos cada situación por nosotros mismos y seamos capaces de tomar nuestras propias decisiones. Por eso, aunque pidamos consejo a hermanos maduros, no debemos dejar que otros decidan por nosotros.
16. ¿Qué decisión tenían que tomar los cristianos de Corinto? (1 Corintios 8:7; 10:25, 26).
En Corinto, los cristianos se enfrentaron a una decisión muy personal: debían decidir si comer o no carne que quizás se había ofrecido a los ídolos. Pablo les recordó que un ídolo no es nada y que solo hay un Dios. Así que algunos comían sin problema, mientras que otros, por conciencia, decidían no hacerlo.
Lo importante es que Pablo no les impuso una regla ni les dijo que copiaran lo que otros hacían. Cada uno debía decidir por sí mismo delante de Dios. Como dice Romanos 14:10-12, “cada uno rendirá cuentas de sí mismo”. Esto nos enseña que hay asuntos de conciencia en los que debemos pensar, orar y decidir sin juzgar a los demás por sus decisiones.
17. ¿Qué puede pasar si solo copiamos lo que otros hacen? Ponga un ejemplo (vea también las imágenes).
Si solo copiamos lo que otros hacen, corremos el riesgo de no desarrollar nuestra propia conciencia y de tomar decisiones sin entender por qué. Por ejemplo, en el tema de las fracciones de la sangre, cada cristiano debe decidir personalmente si las acepta o no, basándose en principios bíblicos.
Si solo imitamos lo que hace otro, quizás en una emergencia no sepamos cómo actuar y terminemos dudando o incluso sintiéndonos culpables después. Por eso, lo mejor es investigar el asunto, meditar en los textos bíblicos que aplican y, si lo necesitamos, pedir consejo a un hermano maduro.
Como dice Hebreos 5:14, debemos ejercitar nuestras facultades para distinguir lo correcto de lo incorrecto, y eso no se logra copiando decisiones ajenas.
ILUSTRACIÓN
Serie de imágenes: 1. Un hermano usa la Biblia, la lección 39 del libro Disfrute de la vida y el video “Cómo tomar buenas decisiones sobre el uso de la sangre” para llenar la tarjeta de negativa a la sangre. 2. Después escucha a un hermano maduro que le está mostrando un texto bíblico.
Solo debemos pedir consejo después de haber hecho nuestra propia investigación. (Vea el párrafo 17).
SIGAMOS PIDIENDO CONSEJO
18. ¿Qué ha hecho Jehová por nosotros?
Jehová nos ha mostrado una gran confianza al dejarnos tomar nuestras propias decisiones. No nos trata como a niños pequeños que hay que controlar en todo momento, sino que nos da su Palabra para guiarnos y también nos rodea de hermanos maduros que pueden ayudarnos a aplicar bien los principios bíblicos. Es como un padre amoroso que enseña, aconseja y luego deja que su hijo ponga en práctica lo aprendido.
Proverbios 3:21-23 nos recuerda que eso nos trae paz y seguridad. Pensar en este regalo me hace valorar mucho que Jehová confíe en nosotros. Y la mejor forma de demostrarle agradecimiento es usando bien esa libertad, tomando decisiones que lo honren y que muestren que realmente estamos aplicando lo que nos enseña.
19. ¿Cómo podemos hacer feliz a Jehová?
Igual que a un padre le da gusto ver a sus hijos crecer, ser responsables y ayudar a otros, a Jehová le agrada vernos madurar espiritualmente. Eso se nota cuando no actuamos por impulso, sino que buscamos consejo, analizamos los principios bíblicos y tomamos decisiones que lo honran.
No se trata solo de evitar lo malo, sino de hacer lo que refleja su manera de pensar. Cada vez que demostramos que confiamos en su guía y aplicamos lo que aprendemos, le estamos diciendo con nuestras acciones: “Padre, quiero hacer lo que te agrada”. Y eso, sin duda, lo hace muy feliz.
¿QUÉ RESPONDERÍA?
¿Por qué debemos ser humildes y modestos?
Porque reconocer que no lo sabemos todo nos permite aprender de Jehová y de hermanos maduros, y así tomar decisiones que le agradan.
¿Por qué debemos tener una mente abierta?
Para que, cuando pidamos consejo, realmente podamos considerarlo sin rechazarlo de inmediato por no decirnos lo que queremos oír. Esto nos ayuda a no cometer errores como los que cometió Rehoboam.
¿Por qué no deberíamos pedirles a los demás que decidan por nosotros?
Porque Jehová espera que cada cristiano piense y decida por sí mismo, usando la Biblia y el consejo de hermanos maduros como guía, sin depender totalmente de otros.
ATENCIÓN: Hay una aplicación, canales de YouTube, páginas de Facebook y sitios web, etc. Que ¡Copian! estos comentarios y ganan dinero a costa de nuestro esfuerzo. Razón por la cual les pedimos, Queridos Hermanos por favor, si encuentra estos comentarios en otra página o aplicación le recomendamos no visitar esos sitios, o de lo contrario «Denúncielo». De esa manera nos apoyaría y animaría muchísimo para poder seguir subiendo contenido, ya que este trabajo que hacemos no tiene ningún fin comercial, más bien nuestro objetivo es servir de ayuda a nuestros Hermanos. De antemano muchas gracias, y que Jehová los llene de bendiciones este día.
NOTA: Los anuncios que aparecen en este Sitio, son únicamente para costear los gastos implicados que requieren mantener una página. Por lo tanto este sitio no se responsabiliza de «Los contenidos de las publicidades que aparecen», ya que los anunciantes publicitarios no son Testigos de Jehová. De modo que se le sugiere no prestar atención ni confiar en dichos anuncios. Atentamente TOOLSJW.COM.
IMPORTANTE: Saludos Cordiales mis Queridos Hermanos, les informamos que estamos teniendo problemas con la aplicación en Google Play, lo animamos a descargar nuestra aplicación interna solo hasta que solucionemos el problema, Y tenga la seguridad que esta aplicación es muy confiable y lo mejor es que ya «NO CONTIENE ANUNCIOS», solo que por no ser de Google Play les saldrá un mensaje de advertencia, pero no se preocupe está libre de virus. Muchas gracias por su comprensión, y que Jehová los llene de bendiciones este día, para descargarlo clic abajo ↓
