TESOROS DE LA BIBLIA, 21-27 de febrero de 2022, “¿Quién es su rey?”, Discurso Preparado.

“¿Quién es su rey?” (10 mins.)
Hace algún tiempo, y detrás de un automóvil que tenía el letrero. ¡Dios es mi copiloto! Al principio como que tenía una connotación buena, es decir, como que tenía una estrecha relación con Dios. Pero después, pensándolo bien. ¿Quién es un copiloto? Es un asistente de un piloto. Una persona que lo reemplaza o sino se encarga del mando cuando el capitán se lo permite o en algún caso de emergencia para ayudarlo.
Ahí pensé como que esa expresión de !Dios es mi copiloto¡. Lo pone a Dios es un lugar secundario. Tratemos de esto en la sección de Tesoros de la Biblia con el título: ¿Quién es su rey? Y nos fijaremos en el ejemplo de los Israelitas y veamos si acaso nosotros estamos tratando de relegar a Dios a un segundo lugar a que pierda su derecho de dirigirnos como piloto.
Y no que llegue a ser un copiloto que aparezca en nuestras vidas cuando realmente haya una emergencia.
VAMOS A LEER: 1 Samuel 8:4-5.
4 Con el tiempo todos los ancianos de Israel se juntaron y vinieron a Samuel, a Ramá, 5 y le dijeron: “¡Mira! Tú mismo te has hecho viejo, pero tus propios hijos no han andado en tus caminos. Ahora bien, nómbranos un rey que nos juzgue, sí, como todas las naciones”.
Claramente es una demostración de falta de respeto a Jehová. ¿Diría usted ahí que Jehová es el piloto o el copiloto de Israel? Sencillamente pasa a un lugar secundario. Ahora ellos querían ser dirigidos por un rey humano a quien podían ver.
Aunque nosotros no tenemos hoy día un gobernante mayormente sobre nuestras vidas. Sin embargo, cuando ponemos a Dios en segundo lugar, en ciertos aspectos llegamos a parecernos a los Israelitas. ¿En qué aspectos podemos relegar a Dios como un copiloto?
Cuando tomamos decisiones que van a afectar en nuestra vida espiritual, podría ser el aceptar mayor tiempo de trabajo, aceptar una labor que aparentemente podría mejorar nuestra calidad de vida, pero sacrificando la predicación, las reuniones, nuestro estudio personal. Hay ocasiones en las que uno puede recibir una muy buena oferta de trabajo y podemos sentirnos engañados diciendo gracias a Jehová estoy mejorando en mi trabajo.
Pero Jehová nunca nos dará algo que estorbe su servicio. Habría que analizar bien si nosotros estamos tomando decisiones sin consultar a Jehová. No como el copiloto, sino como alguien que debe dirigir nuestras vidas. Volviendo al ejemplo, a la situación que se presentó con los Israelitas, ¿Cómo se sintió Jehová de esta petición de los ancianos de Israel de querer un rey?.
VAMOS A LEER: 1 Samuel 8:7,8.
7 y Jehová le respondió: “Haz todo lo que el pueblo te ha dicho, porque no te han rechazado a ti. Es a mí a quien no quieren como rey. 8 Están haciendo lo mismo que han estado haciendo desde el día en que los saqué de Egipto. Siempre me abandonan y adoran a otros dioses. Y eso es lo que ahora te están haciendo a ti.
Sin duda, Samuel, al escuchar esta petición, se molestó muchísimo al escuchar que gente que llevaba la delantera dentro del pueblo de Israel, como los ancianos, estaban solicitando algo que realmente era un descaro, una falta de respeto a Jehová. ¡Pero qué manera de actuar de Jehová! Sencillamente les dijo: «Escucha al pueblo, haz lo que ellos te pidan, porque están rechazándome a mí».
Sin duda, nuestro accionar, como en el caso de los ancianos de Israel, va a afectar grandemente a Jehová. Por supuesto, no va a cambiar en su manera de seguir dirigiendo a su pueblo y demostrando amor, sea que le sirvamos o no. Pero si se siente herido por nuestra actitud, porque tarde o temprano nosotros seremos lo que sufriremos las consecuencias.
Y es que Jehová les advirtió que les iba a salir muy caro tener un rey humano. Por lo tanto, en nuestra vida, cuando tengamos que tomar decisiones muy serias que podrían afectar nuestra relación con Jehová. Porqué no nos sentamos, buscamos información tanto de la Palabra de Dios como de publicaciones del Esclavo fiel y prudente, y tomar una decisión que a Jehová le complazca.
Que Jehová se sienta que es nuestro rey, que es nuestro piloto, por decirlo así, que es el que toma el mando y nosotros seguimos su dirección Si hacemos eso, el buen resultado de esa decisión estará garantizado. Y es que cada una de nuestras decisiones, o algo bueno o algo malo, sucederá.
VAMOS A LEER: 1 Samuel 8:9,18.
9 Así que hazles caso, pero tienes que advertirles seriamente las consecuencias. Diles lo que el rey que los gobierne tendrá derecho a exigirles”. 18 Llegará el día en que se lamentarán por el rey que han elegido tener. Pero, cuando eso pase, Jehová no les responderá”.
Palabras más precisas y directas imposibles. Jehová fue muy claro. Esta bien. Quieren un rey humano. Ténganlo, se lo doy. Pero eso si, tendrán que obedecer todo lo que él les diga. Los ancianos de Israel simplemente estaban siguiendo una manera costumbre que veían a su alrededor que las otras naciones tenían un gobernante. Pero, ¿Cómo actuaban esos gobernantes? No tenían ley, hacían simplemente lo que ellos creían conveniente para su propio beneficio.
Aunque un ser humano podría llegar a ser rey en el nombre de Dios. Aun así, ese ser humano podía desviarse de esas leyes si lo quería y a través de la historia, así se demostró. Los reyes de Israel. Muchos de ellos fueron infieles y todo el pueblo sufrió. Y ¿Qué hacia el pueblo cuando se sentían oprimidos? Buscaban al copiloto y él toma el mando que los saque de la emergencia en la cual se encontraba.
Y a través del tiempo, eso es lo que se ha percibido. Los gobernantes humanos toman decisiones para su propio beneficio, dejando a un lado a Dios. Aunque a veces hay frases como que : «En Dios confiamos». O como la que decíamos, de vehículos que dicen » Dios es mi copiloto».
Qué distinto es Jehová, quien siempre nos ha gobernado con cariño, nos trata con dignidad a todos cuando respetamos su autoridad. Si lo obedecemos y apoyamos su gobierno, siempre tendremos bendiciones. Siempre será para bien las cosas que tomemos como decisiones en nuestras vidas.
Sigamos demostrando que aunque mucha gente relega a Dios como a la posición de un copiloto, nosotros lo ponemos como alguien que siempre está dirigiendo nuestras vidas y que antes que tomemos decisiones difíciles en ellas, consultaremos con él, porque de hacerlo así, el resultado será buena relación con Jehová y felicidad permanente.
