TESOROS DE LA BIBLIA, 21-27 de marzo de 2022, “La batalla es de Jehová”, Discurso Preparado.

“La batalla es de Jehová” (10 mins.)

Todos nosotros le tememos a algo. Puede ser a nuestro jefe en el trabajo, a un profesor en la escuela o colegio. A un cónyuge que no tiene buen carácter. A algún animalito. A veces algo tan diminuto como una araña puede causar pánico. Cada uno de nosotros tiene un miedo al que enfrentar, pero en ocasiones ese temor nos paraliza completamente y no nos deja avanzar.

Eso sucede en nuestra vida espiritual. Cada vez que vamos avanzando en nuestro servicio a Jehová, nos podemos encontrar con obstáculos y éstos pueden hacer que nos detengamos en seco y no podamos continuar en nuestro servicio sagrado. Y de eso vamos a hablar en este discurso de Tesoros de la Biblia. «La batalla es de Jehová».

Y trataremos la situación a la que se enfrentó David, un joven, y tenía frente a él algo que provocaba terror. Aún hasta el soldado más valiente era el poderoso Goliat. Tratemos de describir rápidamente sobre este personaje. Su nombre Goliat posiblemente significaba «sobresaliente» debido a su tamaño casi tres metros de alto. Era de un grupo de personas de tamaño extraordinario porque a través de la historia de la Biblia se mencionan varios de estos de tamaño colosal. 

Era tan fuerte que solamente su chaleco podríamos llamarle así, pesaba aproximadamente 126 libras. La lanza que utilizaba pesaba 15 libras. Era el orgullo de los filisteos, porque nadie podía enfrentársele a él. Cualquiera que quisiera atacar se topaba con ese obstáculo. El ejército de Israel y los filisteos estaban frente a frente. Los filisteos ponen a su guerrero representativo. ¿A quien iban a poner los Israelitas?. Nadie quería enfrentarse a tremendo obstáculo.

Tremendo hombre con un tamaño sobrenatural. De repente David en la historia de la Biblia aparece y él desea intervenir, porque lo que escuchaba de blasfemias contra el pueblo de Dios no era algo que él estaba dispuesto a tolerar. De alguna manera conversa con Saúl y le expone su petición de enfrentarse a este hombre.

David estaba saliendo de sus últimos años de adolescencia. Ni siquiera tenía la edad para ser soldado. ¿Cómo era posible que se enfrentar a Goliat? 

VAMOS A LEER: 1 Samuel 17:36,37.

36 Tu siervo ya mató a un león y a un oso, y ese filisteo incircunciso va a acabar igual que ellos porque ha desafiado al ejército del Dios vivo”. 37  Y David añadió: “Jehová me libró de las garras del león y del oso, y también me librará de las manos de ese filisteo”. Saúl entonces le dijo a David: “Ve, y que Jehová esté contigo”.

Leyendo el relato, David en ningún momento está diciendo sobre su historial de experiencia en la guerra. Su protección o su arma en este caso era Jehová  el Dios vivo. Y confiaba en Jehová porque sabía que ya lo había protegido, ayudándole a matar a un león y a un oso. Un jovencito, qué pudo hacer eso. Así que él estaba poniendo por delante la ayuda de Jehová para enfrentar a este hombre. El pueblo de Israel se estaba jugando su futuro, porque si perdían, llegaban a ser siervos permanentes de los filisteos. No era nada fácil.

En nuestros días, nosotros también tenemos que enfrentarnos a situaciones muy difíciles. Por ejemplo, cuántas hermanas se tienen que enfrentar a un cónyuge incrédulo que no desea que siga sirviendo lealmente a Jehová. O qué pensar de los jóvenes en las escuelas o en los colegios a los que tienen que enfrentarse con malas compañías. Y eso podría ser un obstáculo para demostrar que sirven a Jehová.

O tal vez pueda ser nuestra propia personalidad la que nos detiene para hacer más en el servicio a Jehová. O si usted es estudiante de la Biblia, ¿Se enfrenta a algún hábito que por años y años ha tratado de dejarlo y no puede, como el alcohol, el fumar o cualquier otra actividad que sabe que va en contra las normas de Jehová?

La manera correcta de enfrentar estas situaciones no es diciendo: «Es que no tengo la personalidad para enfrentarlo». Eso es confiar en uno. Recuerde, la batalla es de Jehová. David puso a Jehová como el que iba a conseguir la victoria. Nosotros también debemos hacer lo mismo. Es posible que digamos: «Si Jehová quiere»,  es que Jehová siempre querrá que nosotros ganemos. Somos nosotros en ocasiones, el obstáculo que no queremos avanzar.

Volviendo al relato de David y Goliat, llegamos a un punto muy especial. David no se comparó con Goliat porque de haberlo hecho, pues ni siquiera intentaba enfrentarlo.

VAMOS A LEER: 1 Samuel 17:45,47.

45 Y David le contestó al filisteo: “Tú vienes a pelear conmigo con una espada, una lanza y una jabalina, pero yo voy a pelear contigo en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de las tropas de Israel, a quien tú has desafiado. 46  Hoy mismo Jehová te entregará en mis manos, y yo te venceré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo dejaré los cadáveres del ejército filisteo para las aves del cielo y para las fieras de la tierra. Y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel. 47  Todos los que están aquí sabrán que Jehová no necesita ni espadas ni lanzas para salvarnos. La batalla es de Jehová, y él los entregará a todos ustedes en nuestras manos”.

¿Cuál es la estrategia que usa David? La única. Comparar a Goliat, a ese impresionante hombre con el Todopoderoso, con Jehová. Esa es la manera correcta de enfrentar algo que nos obstaculiza en nuestro servicio a Jehová.

Puede que usted sea una hermana aparentemente débil, temerosa de enfrentar a su cónyuge. Puede que ustedes sean jóvenes que realmente sienten mucha presión en el colegio y enfrentarse a situaciones difíciles podría perjudicarlos más. O puede que nuestra personalidad no nos permita hacer tanto como quisiéramos. Pero recuerde, con un poquito se puede hacer mucho. 

VAMOS A LEER: 1 Samuel 17:48,50.

48 Entonces, el filisteo fue acercándose cada vez más a David para enfrentarse con él, y David fue corriendo a su encuentro, hacia la línea de batalla. 49  David metió la mano en la bolsa, sacó una piedra, la lanzó con la honda y le dio al filisteo en plena frente. La piedra se le clavó en la frente, y él cayó bocabajo. 50  Así que David venció al filisteo con una honda y una piedra. Derribó al filisteo y lo mató, y eso que no llevaba espada.

Cuando nosotros confiamos plenamente en Jehová, no necesitamos ser iguales que otros para vencerlos. Cuando nosotros tenemos una pequeña cantidad de fe, podemos vencer al enemigo. Porque de Jehová es la batalla. Sigamos demostrando confianza absoluta en Jehová y de seguro cualquier obstáculo que se presenta en nuestro servicio a él va a ser vencido. Porque Jehová nos apoya. Porque la batalla es de Jehová.

NOTA: Los anuncios que aparecen en este Sitio, son únicamente para costear los gastos implicados que requieren mantener una página. Por lo tanto este sitio no se responsabiliza de «Los contenidos de las publicidades que aparecen», ya que los anunciantes no son Testigos de Jehová. De modo que se le sugiere no prestar atención ni confiar en dichos anuncios. Atentamente TOOLSJW.COM

Por toolsjw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *