TEXTO DIARIO, De hoy Miércoles 19 de enero del 2022

Examinemos las Escrituras todos los días 2022

Miércoles 19 de enero del 2022

Esdras había preparado su corazón para consultar la Ley de Jehová y enseñar sus normas (Esd. 7:10).

Cuando acompañemos a alguien a un curso bíblico, es bueno que preparemos de antemano la lección. Dorín, un precursor especial, explica: “Agradezco que mi compañero vaya bien preparado. Así puede aportar algo útil”. Además, esto le dará un buen ejemplo al estudiante, pues es probable que se dé cuenta de que ambos van bien preparados. Incluso si no podemos estudiar a fondo la lección, dediquemos tiempo a identificar los puntos clave. La oración es una parte esencial de la clase bíblica, así que pensemos de antemano qué diremos si nos piden que oremos. De este modo, podremos ser más específicos (Sal. 141:2). Hanae es una hermana de Japón que recuerda las oraciones de una hermana que acompañaba a su maestra. Dice: “Me daba cuenta de la profunda amistad que tenía con Jehová, y quería ser como ella. Además, cuando mencionaba mi nombre en sus oraciones, me hacía sentir querida”. w21.03 9, 10 párrs. 7, 8

¿Por qué debemos recibir con cariño a los estudiantes que asistan a las reuniones?

Para que un estudiante progrese y llegue a bautizarse, debe asistir con regularidad a las reuniones y sacarles provecho (Heb. 10:24, 25). Es probable que la primera vez que un estudiante asista a una reunión en el Salón del Reino sea porque lo invitó su maestro. Entonces, todos podemos animarlo a seguir asistiendo. ¿Cómo podemos hacerlo?

Recibamos con cariño al estudiante (Rom. 15:7). Si hacemos que el estudiante se sienta bienvenido en el Salón del Reino, es probable que desee seguir asistiendo. Saludémoslo con cariño y presentémosle a otros hermanos, pero sin agobiarlo. No demos por sentado que alguien se está ocupando de él; puede que su maestro todavía no haya llegado o esté ocupado atendiendo algunas responsabilidades. Prestemos atención a lo que diga e interesémonos por él. ¿Qué efecto puede tener todo esto? Veamos lo que dice Dimitri, que se bautizó hace solo unos años y ya es siervo ministerial. Al recordar su primera reunión, cuenta: “Me quedé fuera del Salón del Reino esperando nervioso. Un hermano me vio y muy amablemente me llevó adentro. Me sorprendió que muchos se acercaran a saludarme. Quedé tan encantado que deseaba que hubiera reuniones todos los días. Nunca había sentido algo parecido”.

¿Qué efecto puede tener nuestra conducta en los estudiantes?

Demos un buen ejemplo. Nuestra conducta puede contribuir a que un estudiante se convenza de que ha hallado la verdad (Mat. 5:16). Vitali, un precursor de Moldavia, relata: “Al fijarme en cómo vivían, pensaban y se comportaban los hermanos de la congregación, me convencí de que los testigos de Jehová son la religión verdadera”.

¿Cómo podría nuestro ejemplo ayudar a alguien a seguir progresando?

Si un estudiante quiere reunir los requisitos para bautizarse, debe poner en práctica lo que está aprendiendo. Eso no siempre es fácil. Pero, cuando vea cómo nos beneficia poner en práctica los principios de la Biblia, puede que se sienta impulsado a seguir nuestro ejemplo (1 Cor. 11:1). Veamos el caso de Hanae, mencionada en el párrafo 8. Recuerda: “Los hermanos eran un reflejo vivo de lo que yo estaba aprendiendo. Al verlos, aprendí a animar a otros, a perdonar y a mostrar amor. Siempre tenían algo bueno que decir de los demás. Yo quería ser como ellos”.

Todos los Derechos Reservados Copyright © 2020 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania JW.ORG.

Por toolsjw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *