TEXTO DIARIO, De hoy Sábado 24 de septiembre. del 2022


 

Examinemos las Escrituras todos los días 2022

Sábado 24 de septiembre

Levanten la vista y miren, los campos están blancos, listos para la cosecha (Juan 4:35).

En su viaje a Galilea, Jesús pasa por varios campos, quizás campos verdes de cebada que empieza a brotar (Juan 4:3-6). Aún quedan unos cuatro meses para la cosecha. Entonces, Jesús les dice a sus discípulos algo que debe parecerles extraño: “Levanten la vista y miren, los campos están blancos, listos para la cosecha” (Juan 4:35, 36). ¿A qué se refiere? Al parecer, Jesús está hablando de una cosecha espiritual, es decir, una recolección de personas. Pensemos en lo que acaba de ocurrir. Aunque los judíos normalmente evitan a los samaritanos, Jesús le ha predicado a una mujer samaritana, y ella le ha prestado atención. De hecho, mientras Jesús dice que los campos están “blancos, listos para la cosecha”, un buen grupo de samaritanos a los que la mujer les ha hablado de Jesús se acercan para saber más de él (Juan 4:9, 39-42). Una obra especializada comenta lo siguiente sobre este relato: “La buena disposición de estas personas […] mostró que eran como el grano que está listo para la cosecha”. w20.04 8 párrs. 1, 2 

¿Por qué mejorará nuestra predicación si vemos a las personas como las veía Jesús?

¿Y nosotros? ¿Cómo vemos a las personas a quienes les llevamos las buenas noticias? ¿Pensamos que son como el grano que está listo para la cosecha? En ese caso, sucederán tres cosas. Primero, predicaremos con más sentido de urgencia. Como la época de la cosecha tiene una duración limitada, no hay tiempo que perder. Segundo, nos sentiremos felices al participar con empeño en esta labor. La Biblia dice: “La gente se alegra en el tiempo de la cosecha” (Is. 9:3). Y, tercero, veremos a cada persona como un futuro discípulo, así que adaptaremos nuestra presentación al tema que le interese.

¿Qué aprenderemos del apóstol Pablo en este artículo?

Jesús no pensó que los samaritanos fueran un caso perdido, como quizás habrían pensado sus seguidores. Más bien, los vio como futuros discípulos. Así es como debemos ver a las personas de nuestro territorio. El apóstol Pablo nos puso un excelente ejemplo a este respecto. En este artículo, analizaremos tres cosas que podemos aprender de él. Primero, que conocía un poco las creencias de quienes lo escuchaban. Segundo, que comprendía lo que les interesaba. Y, tercero, que los veía como futuros discípulos de Jesús.

¿Por qué podía entender Pablo a quienes lo escuchaban en la sinagoga?

Pablo predicaba a menudo en las sinagogas judías. Por ejemplo, en la de Tesalónica, habló con los judíos y “durante tres sábados razonó con ellos usando las Escrituras” (Hech. 17:1, 2). Seguro que se sentía cómodo en la sinagoga, pues se había criado como judío (Hech. 26:4, 5). Entendía a los judíos y por eso podía predicarles con confianza (Filip. 3:4, 5).

¿Cuál era la diferencia entre quienes escucharon a Pablo en la sinagoga y los que estaban en el mercado de Atenas?

Cuando los enemigos de Pablo lo obligaron a huir de Tesalónica y más tarde de Berea, se fue a Atenas. Una vez allí, de nuevo “se puso a razonar en la sinagoga con los judíos y con otras personas que adoraban a Dios” (Hech. 17:17). En cambio, cuando predicó en la plaza de mercado, se encontró con otro tipo de personas. Entre ellas había filósofos y otros gentiles para los que el mensaje de Pablo era una “nueva enseñanza”. Le dijeron: “Estás hablando de cosas que nos suenan extrañas” (Hech. 17:18-20).

Todos los Derechos Reservados Copyright © 2022 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania JW.ORG.

NOTA: Los anuncios que aparecen en este Sitio, son únicamente para costear los gastos implicados que requieren mantener una página. Por lo tanto este sitio no se responsabiliza de «Los contenidos de las publicidades que aparecen», ya que los anunciantes no son Testigos de Jehová. De modo que se le sugiere no prestar atención ni confiar en dichos anuncios. Atentamente TOOLSJW.COM.

Por toolsjw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *