Descargar Aplicación

TEXTO DIARIO, De hoy Sábado 6 de noviembre del 2021

Examinemos las Escrituras todos los días 2021

Sábado 6 de noviembre del 2021

Jehová es mi ayudante; no tendré miedo (Heb. 13:6).

Cuando nuestros enemigos prohíben la obra, quieren que nos dé miedo servir a Jehová. Es posible que difundan historias falsas, envíen agentes a registrar nuestra casa, nos fuercen a ir a los tribunales o hasta nos encarcelen a algunos de nosotros. Esperan que nos invada el temor al ver que encierran en prisión a unos pocos hermanos. Si dejáramos que sus acciones nos asustaran, sería como si nosotros mismos nos estuviéramos imponiendo una proscripción. Pero no queremos ser como las personas a las que describe Levítico 26:36, 37. No permitiremos que el temor nos haga bajar el ritmo en el servicio a Jehová o incluso abandonarlo. Confiamos por completo en él y nos negamos a ser presa del pánico (Is. 28:16). Le pedimos a Jehová que nos guíe. Sabemos que con su apoyo ni los gobiernos más poderosos nos impedirán servir fielmente a nuestro Dios. En lugar de intimidarnos, la oposición puede motivarnos a servir más a Jehová. w19.07 9, 10 párrs. 6, 7

¿En qué trampa no caeremos si hacemos lo que dice Salmo 39:1?

Tengamos cuidado con lo que les decimos a otros. Durante una proscripción, debemos identificar cuándo es el “tiempo de callar” (Ecl. 3:7). Tenemos que proteger la información delicada, como los nombres de los hermanos, los lugares donde nos reunimos, cómo predicamos y cómo recibimos el alimento espiritual. No debemos revelar estos datos a las autoridades ni comentarlos con amigos o parientes del país o de otros países. Si lo hiciéramos, pondríamos en peligro a nuestros hermanos (lea Salmo 39:1).

¿Qué intentará hacer Satanás, y cómo evitaremos esta trampa?

No permitamos que los pequeños problemas nos dividan. Satanás sabe que una casa dividida no puede permanecer en pie (Mar. 3:24, 25). Por eso, siempre tratará de dividirnos. De ese modo, espera que empecemos a pelear entre nosotros en lugar de pelear contra él.

¿Qué buen ejemplo puso la hermana Gertrud Poetzinger?

Hasta los cristianos maduros deben estar atentos para no caer en esta trampa. Veamos el caso de Gertrud Poetzinger y Elfriede Löhr. Estas dos cristianas ungidas estaban en un campo de concentración nazi junto con otras hermanas. Gertrud empezó a envidiar a Elfriede porque esta daba discursos animadores al resto de las hermanas del campo. Tiempo después, se sintió avergonzada y le rogó a Jehová que la ayudara. Escribió: “Tenemos que aprender a aceptar que otros tienen más habilidades o responsabilidades que nosotros”. ¿Cómo superó los celos? Se centró en las cualidades y la agradable personalidad de Elfriede. Así recuperó su buena relación con ella. Ambas sobrevivieron al campo de concentración y sirvieron fieles a Jehová hasta el final de su vida en la Tierra. Si nos esforzamos por superar las diferencias con nuestros hermanos, evitaremos la trampa de la desunión (Col. 3:13, 14).

¿Por qué no debemos desobedecer las instrucciones?

No desobedezcamos las instrucciones. Si hacemos lo que nos dicen los hermanos responsables y confiables, nos libraremos de problemas (1 Ped. 5:5). Veamos un ejemplo. En un país donde la obra está proscrita, los hermanos recibieron la instrucción de no dejar publicaciones en la predicación. Pero un precursor creyó que sabía hacer las cosas mejor y no hizo caso. ¿Qué sucedió? Un día, tras predicar informalmente, la policía los interrogó a él y a otros hermanos. Al parecer, agentes del gobierno los habían seguido y habían conseguido todas las publicaciones que habían dejado. ¿Qué aprendemos? Que tenemos que obedecer las instrucciones aunque creamos que sabemos hacer las cosas mejor. Jehová nos bendecirá siempre si colaboramos con los hermanos a los que ha nombrado para dirigirnos (Heb. 13:7, 17).

¿Por qué no debemos poner normas innecesarias?

No pongamos normas innecesarias. Si los ancianos hacen esto, impondrán una carga a los demás. El hermano Juraj Kaminský explicó lo que ocurrió durante la proscripción en la antigua Checoslovaquia: “Cuando se detuvo a los hermanos responsables y a muchos ancianos, algunos que dirigían las congregaciones y los circuitos empezaron a establecer normas de conducta para los publicadores. Prepararon listas de lo que debían hacer y lo que no”. Jehová no nos ha dado autoridad para tomar decisiones por los demás. Quien pone normas innecesarias no protege a los hermanos, sino que trata de ser amo de su fe (2 Cor. 1:24).

Todos los Derechos Reservados Copyright © 2020 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania JW.ORG.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *