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BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS: 19-25 Abril 2021, Números 22-24, Respuestas.

Busquemos perlas escondidas (10 mins.)

Nú 22:20-22. ¿Por qué se enojó Jehová con Balaam? (w04 1/8 27 párr. 2).

Porque Balaam desobedeció el mandato que Jehová le había dado de no maldecir a los israelitas ya que acompañó a los hombres de Balac con la intención de complacer al rey moabita para que lo recompensara. 

COMENTARIOS ADICIONALES

Aunque contra su voluntad había tenido que bendecir a Israel en lugar de maldecirlo, Balaam trató de ganarse el favor del rey proponiéndole que empleara adoradoras de Baal para seducir a los varones israelitas, lo cual provocó la cólera de Dios contra Balaam fue provocada. 

Balaam, se obstinó en no prestar atención a la voluntad de Jehová y se empeñó en alcanzar su propio objetivo egoísta. Fue la codicia por la recompensa lo que no le permitió ver el error que estaba cometiendo al desobedecer a Jehová. 

Balaam quería complacer al rey moabita por encima de todo y buscaba su recompensa. Ya tuvo que bendecir a Israel cuando no quería hacerlo, sino maldecirlo. Pero aún no había perdido las esperanza de ganarse el favor del rey y trató ganárselo diciéndole que utilizara adoradoras de Baal para seducir a los varones israelitas. Es lógico que la cólera De Dios se tornó contra Baalam por su codicia sin escrúpulos.

¿Qué perlas espirituales ha encontrado sobre Jehová, el ministerio y otros temas en la lectura bíblica de esta semana?

En Números capítulo 24, se relata como Balaam ideó un ataque bastante sutil para el pueblo de Israel, ¡hacer que las moabitas atrajeran a los hombres de Israel para cometer inmoralidad sexual y a participar en la adoración idolátrica del dios falso Baal de Peor!, el cual tuvo éxito ya que 24.000 fornicadores murieron. Actualmente el mundo está rodeado de inmoralidad sexual, cosa que es detestable ante los ojos de Jehová, si queremos disfrutar de las bendiciones que Jehová nos ofrece, debemos de evitar a toda cosa todas aquellas acciones que el odia y manchen su nombre, puesto que Jehová traerá castigo. 

En Números capítulo 22 y 23, se habla sobre como Balac pagó a Balaam para que maldijera a los israelitas, sin embargo Jehová hizo que los bendijera en vez de maldecirlos. Actualmente Satanás se empeña más que nunca en hacernos caer en sus trampas, pero si nos mantenemos fieles y fuertes en nuestro servicio a Jehová y resistimos las tentaciones, Jehová se encargará de bendecirnos. 

Aunque Balaam no era israelita, siempre reconoció a Jehová como el Dios Todopoderoso, Números 22:18 vemos como hace referencia a Él al decir “Jehová mi Dios”, de igual manera nosotros debemos siempre darle la gloria y honra a Jehová llamándole por su nombre y refiriéndonos a él con el respeto que se merece. 

En Números 23:19 vemos como se expresa Balaam de Jehová al decir que es un Dios que no miente, esto en lo personal me anima y me hace sentir seguro de Jehová cumple lo que promete, así como en el pasado cumplió sus promesas, lo hará ahora también al darnos la vida eterna en un paraíso, y si quiero ser participe de ello debo obedecerle y ser un buen siervo esforzandome por imitar sus cualidades y el ejemplo de Jesucristo.

Números 22:2,3. Los moabitas eran primos de Israel y de hecho Jehová les dijo que no los atacaran. Ellos no hicieron igual y sintieron gran desprecio y los atacaron. Cuando vieron las consecuencias sobre los amorreos de la justicia de Jehová. Los moabitas empezaron a sentir miedo. Puede que hoy día haya momentos en los que sentiremos miedo por cómo nos atacan, pero llegará el día que Jehová traiga su justicia y no seremos los que sentiremos miedo.

Números 22:6. Cuando venga la gran tribulación no hay nada que pare la justicia de Jehová. Muchos buscarán guía y ayuda pero sabemos que será inútil. Esto nos recuerda la urgencia de nuestra obra mundial de predicación, porque llegará el momento que será demasiado tarde y ya no habrá la guía que lleva a la vida que estamos dando ahora mismo.

Números 22:7. Vemos que estos príncipes de Moab le llevaron en sus manos dinero para pagarle a Balaam, pero él no pudo decir nada que fuera en contra de la voluntad de Jehová hacia el pueblo de Israel. El dinero solo es un medio material que ha puesto este mundo y que nos hace falta para vivir en este sistema pero es inservible, y lo que tenemos que cultivar son las riquezas espirituales de acuerdo con la voluntad de Jehová que es lo que nos dará la vida eterna.

Números 22:12,19. Vemos que en el 12 Jehová fue muy claro y le dijo: “No vayas con ellos. No maldigas al pueblo”. Pero los príncipes volvieron e insistieron, y Balaam no le dio una respuesta clara, sino les dijo que volvería a hablar con Jehová cuando ya fue claro una vez. Muestra que Balaam no estaba de acuerdo y que realmente quería lo que ofrecía el rey de Moab. Este mundo nos atrae de muchas formas, podemos decir que no nos atrae pero puede no ser suficiente como Balaam, es por ello que debemos demostrarlo, poniendo en primer lugar siempre el Reino de Dios.

Números 22:18. Balaam conocía a Jehová y sabía cómo era su palabra. Aquí lo leemos, él les dice que ni que le dieran una casa llena de plata y oro podía cambiar lo que Jehová había ordenado. Aún así intentó hablar nuevamente con Jehová cuando ya había dado una respuesta clara. Nosotros como cristianos sabemos lo que dice la Palabra de Dios y lo que tenemos y no tenemos que hacer. Si intentamos darle explicaciones alternativas a la Biblia para justificar nuestros actos o futuros actos y acciones, en realidad estaríamos haciendo como Balaam, y lo que estaríamos buscando sería nuestros deseos personales.

Números 22:21,22. Balaam se montó en su burra de camino a Moab con los príncipes que había enviado. Balaam sabía que no podía decir nada que Dios no le permitiera pero también fue con ellos para ver qué podía sacar en su beneficio. Nuestras acciones deben ser puras y sinceras en todo lo que hagamos y de acuerdo con la Palabra de Dios y no pensando en qué quizás podemos sacar tajada de una situación cuando no nos corresponde.

Números 22:28-31. Balaam no vio al ángel de Dios hasta que Jehová le abrió los ojos y fue entonces cuando se echó rostro a tierra. Pero antes, hemos visto la actitud de Balaam hacia su burra de toda la vida a la que no dudaba en matarla por hacerle parecer un tonto. Esta situación nos dice mucho de la actitud de Baalam, solo miró aquí por sí mismo y su orgullo, por su imagen. No hagamos como Balaam, como cristianos, antes miramos por los demás que por nosotros mismos.

Números 22:37. “¿Crees que no soy capaz de darte grandes honores?”. Hay muchas personas hoy día que están convencidos de que tienen mucho poder, y puede ser cierto. Pero es un poder material, que no se compara en ningún momento con el poder de Jehová. Con tanto poder no pueden poner fin a las enfermedades o la muerte por ejemplo. Por lo que no dejemos que el poder de una persona humana nos intimide, porque nosotros tenemos a Jehová de nuestro lado, y su poder no se compara con ningún otro.

Números 23:19. En este versículo y los anteriores de este capítulo vemos la gran paciencia de Jehová, no solo con Balac, sino con Balaam también. Él se comunicó vez tras vez con Jehová, también como vimos en el capítulo 22. Y le siguió diciendo lo mismo vez tras vez. Jehová podía haber puesto fin en cualquier momento, pero él siguió reflexionando, razonando, siendo paciente. Cualidades que todos debemos imitar y reflejar en nuestra vidas, la gran paciencia, el razonamiento, la reflexión y la comprensión.

Números 23:23. “De nada sirven los malos presagios”. Hay muchas personas que se dedican a malos presagios hoy día o muchas cosas que dicen que dan mala suerte. Como cristianos no creemos en la suerte y sabemos que estamos protegidos por Jehová ante cualquier mal presagio que alguien pueda hacer contra nosotros. Es por ello, que ni debemos darle importancia a estas cosas ni tenerlas en cuenta porque contamos con Jehová en todo momento.

Números 24:1. Baalam se dio cuenta porqué Jehová había permitido que fueran tantas veces e intentos para maldecir a Israel. Y es por que Jehová le agrada bendecir a su pueblo. De igual manera, a Jehová le agrada bendecir a su pueblo y lo vemos en la actualidad con todas las bendiciones que tenemos y todo lo que se ha logrado. Esto es porque Jehová nos ama y nunca nos abandona; nosotros le devolvemos el mismo favor siendo siempre obedientes a nuestro Creador que siempre nos está protegiendo.

Números 24:2-9. Vemos cómo Jehová se vale de Baalam para bendecir a su pueblo de esta bonita forma. Qué bonito es leer esto y saber que hace y piensa lo mismo con nosotros. Los israelitas que estaban ahí acampados eran ajenos a esta situación y no conocían esos halagos. Esto nos enseña que Jehová nos halaga aunque no lo sepamos, y es por ello, que todo lo que hacemos en nuestras vidas queremos que esté a su altura, para que sienta justamente esto.

Números 24:15-25. Jehová se sirvió de Balaam para alabar y proteger a su pueblo. Lo bendijo tres veces y le dijo al rey de Moab qué pasaría con su pueblo por el desprecio que había mostrado hacia Israel. Balaam se le abrió los ojos al ver el amor de Jehová hacia su pueblo y ahora dictó esta sentencia de justicia contra Moab. Leer esto nos permite ver cómo Jehová mueve los hilos, cómo se hace su voluntad y cómo protege a su pueblo. En poco tiempo, también veremos cómo cambiará la situación mundial.

Números 22:3. El registro bíblico muestra que la cantidad de hombres en edad militar en Israel antes de que entrara en la Tierra Prometida era temible, es por eso que Moab se atemorizó mucho del pueblo puesto que ya era numeroso e incluso empezó a sentir un pavor morboso a causa de los hijos de Israel, por supuesto el temor de los moabitas no era solo debido a al tamaño del ejercito israelitas, si no también se debía en parte a los milagros que Jehová había realizado a favor de Israel, lo que demostraba que todo aquel que se enfrentara contra los israelitas se enfrentaría también con la furia de Jehová, el saber que Jehová está de parte de su pueblo, nos dará el ánimo necesario para aguantar las pruebas futuras.

Números 22:22-35. El plan de Balaam era maldecir a los israelitas a pesar de una advertencia de Jehová en la que le dijo que no lo hiciera, él se dirigía a Moab montado en una burra pero Jehová mediante uno de sus ángeles y por medio de la misma burra de Balaam para que él comprendiera una cosa, que no fuera a maldecir a Israel, solo después de que su burra hablara y de que viera al ángel entendió cuál es la voluntad de Jehová y más bien le dio una misión, así mismo, Jehová nos advierte de muchas y diversas maneras para que no hagamos las cosas que van en contra de su voluntad porque él sabe que si desobedecemos esas advertencias nos puede ir mal en nuestra vida tal como le fue a Balaam tiempo después.

Números 22:7, 17, 37. En estos versículos podemos apreciar como los ancianos de Moab trataron varias veces hacerle el ofrecimiento de riquezas y reconocimientos a Balaam para poder así lograr su objetivo logrado, maldecir al pueblo de Jehová, ellos trataban por todos los medios que Israel sufriera las consecuencias de la maldición y así la nación sea eliminada puesto que amenazaba sus intereses, a lo largo de los años las naciones vecinas harían múltiples intentos para perjudicar al pueblo de Jehová, así mismo, en la actualidad se ha visto múltiples intentos por parte de los enemigos para atacar al pueblo de Jehová, ya sea de manera directa como la persecución o por otros medios como la difamación.

Números 23:11, 12. al ver que las maldiciones que Balac espera por parte de Balaam se convirtieron en bendiciones para los israelitas, Balac le preguntó a Balaam ¿Qué me has hecho? Si se suponía que él debía maldecir a sus enemigos, y lo único que había hecho es bendecirlos, a lo que Balaam contestó que solo podía decir todo lo que Jehová ponga en su boca, sin duda este suceso fue posible debido a que Jehová intervino para frustrar los planes de los enemigos de su pueblo, de hecho en todo el tiempo que duró el viaje y la conquista de la Tierra Prometida Jehová intervino en muchas ocasiones a favor de su pueblo, lo que demuestra que él mismo puede intervenir para que se cumpla su voluntad.

Números 23:19. Estas palabras divinamente inspiradas que Balaam habló muestran que Jehová Dios no cambia de opinión a la manera que lo hacen los seres humanos y que su propósito nunca es cambiado, en todo el registro bíblico, cuando Dios ejerce su presciencia y predeterminación siempre es en consonancia con sus propósitos y su voluntad, puesto que los propósitos de Dios se cumplirán inevitablemente, Él puede preconocer los resultados, la realización final de sus propósitos, y puede predeterminar tanto esos resultados como los pasos que quizás crea conveniente dar para lograrlos, en otras palabras, Jehová no cambia y tampoco alguien que dice mentiras, todo lo que él dice es la verdad.

Números 24:9. En una de las bendiciones que Balaam hizo hacia la nación de Israel dijo las siguientes palabras, “Benditos sean los que te bendigan y malditos sean los que te maldigan”, estas palabras fueron muy parecidas a las palabras que Jehová le dijo a Abrahán en Génesis 12:1-3 en las que también le dijo que sus descendientes se convertirían en una nación poderosa, el hecho de que estas mismas palabras se volvieran a repetir en el momento en el que la nación de Israel está a punto de entrar a la Tierra Prometida y hacer posesión efectiva de la tierra de Canaán, demostraba que la promesa que Jehová le hizo a Abrahán se cumpliría sin falta.

Números 24:17. Aquí se establece una profecía en contra de los Moabitas, pero lo interesantes es que esta profecía tiene dos cumplimientos importantes, el primero cumplimiento se realizó 800 años después cuando el rey David, representado por la estrella, derrotó y mantuvo bajo su control a los moabitas,  es obvio, por lo tanto, que en esta profecía en particular, el fin de los días para los moabitas empezó cuando David se convirtió en rey, y como David fue un tipo profético de Jesús como Rey mesiánico, la profecía de Balaam también aplicaría en un segundo cumplimiento cuando Jesús, en su posición como Rey del Reino de Dios, someta a todos sus enemigos.

Números 24:24. Balaam expresa aquí una profecía acerca de las naves de Kitim, estas naves eran procedentes de Chipre y ya eran conocidas en ese tiempo, pero los barcos a los que se hace referencia eran barcos de guerra y pasaron mil años para que esta profecía se cumpliera, ya que fue Alejandro Magno el que mandara a construir tales barcos para su campaña en Arabia con los cuales avanzó implacable desde Macedonia hacia el este y conquistó la tierra de Asiria, sin duda el cumplimento de profecías bíblicas como esta  reafirma nuestra convicción de que las predicciones de la Biblia merecen confianza absoluta. 

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