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Estudio De La Atalaya, 17-23 Mayo 2021, Cómo fortalecernos al leer la Biblia, Respuestas Subrayadas.

1. ¿A qué tipo de pruebas nos enfrentamos los siervos de Jehová?

1¿ESTAMOS pasando por alguna prueba difícil? Tal vez algún hermano de la congregación nos ha hecho daño (Sant. 3:2). O es posible que nuestros compañeros de escuela o de trabajo se burlen de nosotros porque servimos a Jehová (1 Ped. 4:3, 4). ¿Y qué hay si alguien de nuestra familia está tratando de que dejemos de ir a las reuniones o de hablar con otros sobre nuestra fe? (Mat. 10:35, 36). Si la prueba nos está haciendo sufrir mucho, puede que nos sintamos tentados a tirar la toalla. Pero podemos estar seguros de que, ante cualquier problema que tengamos, Jehová nos dará tanto la sabiduría como las fuerzas para hacerle frente.
 
2. Según Romanos 15:4, ¿Qué efecto puede tener en nosotros la 
lectura de la Palabra de Dios?
 
2 En su Palabra, Jehová nos ha dado explicaciones en detalle de cómo humanos imperfectos se enfrentaron a situaciones difíciles. Lo ha hecho para que aprendamos de ellos. Eso es lo que escribió el apóstol Pablo por inspiración en Romanos 15:4 (léalo). Leer estos relatos nos puede dar consuelo y esperanza. Pero, para ello, no basta con solo leer la Biblia. Debemos permitir que lo que leemos moldee nuestra forma de pensar y llegue a nuestro corazón. Cuando necesitemos ayuda para saber cómo lidiar con algún problema, podemos seguir este método: 1) orar, 2) imaginar, 3) meditar y 4) aplicar. A continuación, analizaremos en qué consiste cada uno de estos cuatro pasos. * Y, después, usaremos este método para aprender  de dos relatos bíblicos: uno sobre el rey David y otro sobre el apóstol Pablo.

3. Antes de empezar a leer la Biblia, ¿Qué deberíamos hacer, y por qué?

Orar. Antes de empezar a leer la Biblia, pidámosle ayuda a Jehová para sacarle provecho a lo que leemos. Por ejemplo, si estamos buscando consejos para solucionar un problema, pidámosle que nos ayude a encontrar en su Palabra principios que nos guíen (Filip. 4:6, 7; Sant. 1:5).

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Antes de empezar a leer la Biblia, pidámosle ayuda a Jehová para sacarle provecho a lo que leemos (vea el párrafo 3).

4. ¿Qué puede ayudarnos a darle vida a un relato bíblico?

4 2) Imaginar. La capacidad de ver con la imaginación es un maravilloso regalo de Jehová. Para darle vida a un relato bíblico, imaginemos la escena y tratemos de vernos a nosotros mismos en el lugar del personaje principal. Intentemos ver las cosas que él vio y sentir las emociones que debió sentir.

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La misma hermana se imagina lo que sería estar en el lugar de Pablo cuando escribía una carta estando encarcelado. Tratemos de vernos a nosotros mismos en el lugar del personaje principal del relato bíblico (vea el párrafo 4).


5. ¿Qué es meditar, y qué nos ayudará a hacerlo?

5 3) Meditar. Meditar es pensar detenidamente en lo que leemos y en lo que esto nos puede enseñar. Nos ayuda a conectar ideas y a comprender mejor el tema. Leer la Biblia sin meditar es como mirar las piezas de un rompecabezas esparcidas en una mesa pero sin unirlas. Meditar es como colocar cada pieza en su sitio para ver el cuadro completo. Algo que nos ayudará a meditar es buscar la respuesta a preguntas como estas: “¿Qué hizo este personaje para resolver su problema? ¿Cómo lo ayudó Jehová? ¿Cómo puedo usar las lecciones que he aprendido para aguantar mis pruebas?”.

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La hermana medita en lo que leyó en la Biblia con la ayuda del libro “Testimonio cabal” del Reino de Dios. Pensemos detenidamente en lo que leemos y en lo que esto nos puede enseñar (vea el párrafo 5).

6. ¿Por qué debemos aplicar lo que aprendemos?

6 4) Aplicar. Jesús dijo que, si no aplicamos lo que aprendemos, somos como un hombre que construye su casa sobre la arena. Trabaja duro, pero sus esfuerzos no sirven de nada. ¿Por qué? Porque, cuando lleguen las tormentas y las inundaciones, la casa se vendrá abajo (Mat. 7:24-27). De manera parecida, si oramos, imaginamos y meditamos pero no aplicamos lo que aprendemos, nuestros esfuerzos no habrán servido de nada. Cuando lleguen las pruebas o la persecución, nuestra fe no será lo bastante fuerte. Por otro lado, si estudiamos y aplicamos lo que aprendemos, tomaremos mejores decisiones, tendremos más paz y nuestra fe se fortalecerá (Is. 48:17, 18). Sigamos estos cuatro pasos para ver qué podemos aprender de un relato sobre el rey David.

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La hermana predica a una mujer mientras están sentadas en un banco de un parque. Usemos lo que aprendemos para tomar mejores decisiones, tener más paz y fortalecer nuestra fe (vea el párrafo 6).

¿QUÉ PODEMOS APRENDER DEL REY DAVID?

7. ¿Qué relato bíblico analizaremos?

7 ¿Ha traicionado nuestra confianza un amigo o un miembro de nuestra familia? En ese caso, nos beneficiará repasar el relato de un hijo del rey David llamado Absalón, que traicionó a su padre y trató de quitarle el reino (2 Sam. 15:5-14, 31; 18:6-14).

8. ¿Qué podemos hacer para que Jehová nos ayude?

8 1) Orar. Teniendo presente el relato, contémosle a Jehová de manera específica cómo nos sentimos por que nos hayan tratado mal (Sal. 6:6-9). Después, pidámosle que nos ayude a encontrar los principios que nos muestren qué hacer.

9. ¿Cómo resumiría el relato de David y Absalón?

9  Imaginar. Pensemos en lo que nos cuenta este relato e imaginemos cómo le afectó todo esto al rey David. Su hijo  Absalón se esforzó durante años por ganarse el cariño de la gente (2 Sam. 15:7). Cuando pensó que era el momento oportuno, envió espías por todo Israel a fin de preparar al pueblo para aceptarlo como rey. Llegó a convencer de que se uniera a la rebelión a Ahitofel, que era amigo íntimo y consejero de David. Entonces Absalón se autoproclamó rey y trató de capturar y matar a David, que tal vez estaba gravemente enfermo en ese momento (Sal. 41:1-9). Cuando David se enteró de todo, huyó de Jerusalén. Finalmente, el ejército de Absalón se enfrentó a los hombres leales a David. El ejército rebelde perdió, y Absalón fue asesinado.

10. ¿Qué podría haber hecho el rey David?

10 A continuación, imaginemos cómo debió sentirse David. Amaba a Absalón y confiaba en Ahitofel. Aun así, los dos lo traicionaron. Le causaron mucho dolor y hasta trataron de matarlo. David podría haber pensado que sus otros amigos también se habían unido a Absalón y haber desconfiado de ellos. Podría haberse centrado en sus sentimientos e intentar huir él solo del país. O, desesperado, podría haberse dado por vencido. Pero no hizo nada de eso. Más bien, superó esta difícil prueba. ¿Cómo pudo hacerlo?

11. ¿Qué hizo el rey David en esa difícil situación?

11 Meditar. ¿Qué principios podemos aprender de este relato? Podemos preguntarnos: “¿Qué hizo David para ayudarse a sí mismo?”. No permitió que el miedo lo paralizara ni tampoco que lo llevara a tomar decisiones precipitadas y poco sabias. Lo que hizo fue orarle a Jehová para pedirle su ayuda. También les pidió ayuda a sus amigos. Y, cuando tomaba decisiones, las llevaba a la práctica rápidamente, sin posponerlas. Aunque estaba muy dolido, no se amargó ni se volvió desconfiado. Siguió confiando en Jehová y en sus amigos.

12. ¿Cómo ayudó Jehová a David?

12 ¿Cómo ayudó Jehová a David? Si investigamos un poco, aprenderemos que Jehová le dio las fuerzas que necesitaba para aguantar aquella prueba (Sal. 3:1-8; encabezamiento). Jehová bendijo las decisiones que David tomó y, además, apoyó a los amigos leales del rey mientras luchaban por protegerlo.

13. ¿Cómo podemos seguir el ejemplo de David si alguien nos hiere? (Mateo 18:15-17).

13 4) Aplicar. Preguntémonos: “¿Cómo puedo seguir el ejemplo de David?”. Una manera es poner manos a la obra sin demora para resolver el problema. Dependiendo de las circunstancias, podríamos aplicar —ya sea directamente o por extensión— el consejo de Jesús que encontramos en Mateo, capítulo 18 (lea Mateo 18:15-17). Pero no deberíamos dejarnos llevar por las emociones y tomar decisiones precipitadas. Pidámosle a Jehová calma y sabiduría para afrontar la situación. No dejemos de confiar en nuestros amigos, y aceptemos la ayuda que nos ofrecen (Prov. 17:17). Y, lo que es más importante, sigamos los consejos que Jehová nos da en su Palabra (Prov. 3:5, 6).

¿QUÉ PODEMOS APRENDER DE PABLO?

14. ¿En qué situaciones puede animarnos leer 2 Timoteo 1:12-16 y 4:6-11, 17-22?

14 ¿Se opone nuestra familia a que  sirvamos a Jehová? O ¿vivimos en un país donde nuestra obra está muy restringida o incluso prohibida? Si es así, nos puede animar leer 2 Timoteo 1:12-16 y 4:6-11, 17-22. * Pablo escribió esta parte de las Escrituras cuando estaba en prisión.

15. ¿Qué podemos pedirle a Jehová?

15  Orar. Antes de leer esos versículos, contémosle a Jehová nuestro problema y cómo nos sentimos. Seamos específicos. Entonces, pidámosle a Jehová que nos ayude a encontrar en los relatos de las pruebas de Pablo principios que nos orienten en nuestro caso.

16. ¿Cuál era la situación de Pablo?

16  Imaginar. Veámonos a nosotros mismos en la situación de Pablo. Está en prisión en Roma. Aunque ya había estado preso antes, esta vez está seguro de que lo van a ejecutar. Lo han abandonado algunos de sus compañeros y está totalmente agotado (2 Tim. 1:15).

17. ¿Qué podría haber hecho Pablo?

17 Pablo podría haberse centrado en el pasado y haber pensado que, si hubiera tomado otras decisiones, tal vez no lo habrían arrestado. Podría haber estado resentido con los hombres de la provincia de Asia que lo habían abandonado y haberse vuelto desconfiado con sus demás amigos. Pero no hizo nada de eso. ¿Por qué pudo seguir confiando en sus amigos y en Jehová?

18. ¿Qué actitud tuvo Pablo?

18  Meditar. Podemos preguntarnos: “¿Qué hizo Pablo para ayudarse a sí mismo?”. Aun sabiendo que pronto moriría, no perdió de vista que lo más importante era darle gloria a Jehová. Además, siguió buscando maneras de animar a otros y orando a Jehová con confianza (2 Tim. 1:3). No se obsesionó con la idea de que algunos lo habían abandonado, sino que expresó su profunda gratitud por el cariño y la ayuda de sus amigos leales. También siguió estudiando la Palabra de Dios (2 Tim. 3:16, 17; 4:13). Y, lo que es más importante, estaba totalmente convencido de que Jehová y Jesús lo amaban, no lo habían abandonado y recompensarían su lealtad.

19. ¿Cómo ayudó Jehová a Pablo?

19 Jehová había avisado a Pablo de que sería perseguido por ser cristiano (Hech. 21:11-13). ¿Cómo ayudó Jehová a Pablo? Contestó sus oraciones y le fue dando fuerzas (2 Tim. 4:17). También le aseguró que conseguiría la recompensa por la que tanto se había esforzado y motivó a los amigos leales de Pablo a darle ayuda práctica.

20. ¿Cómo podemos imitar la fe que Pablo expresó en Romanos 8:38, 39?

20  Aplicar. Preguntémonos: “¿Cómo puedo imitar a Pablo?”. Al igual que Pablo, sabemos que nos perseguirán por nuestra fe (Mar. 10:29, 30). Para ser leales ante las pruebas, tenemos que orar a Jehová con confianza y tener buenos hábitos de estudio. No debemos olvidar que una de las cosas más importantes que podemos hacer es darle gloria a Jehová. Podemos estar seguros de que él nunca nos abandonará y de que nadie puede hacer nada para impedir que nos siga queriendo (lea Romanos 8:38, 39; Heb. 13:5, 6).

APRENDAMOS DE OTROS HOMBRES Y MUJERES DE LA BIBLIA

21. ¿Qué ayudó a Aya y a Hector a superar sus problemas?

21 Sean cuales sean nuestras circunstancias, los ejemplos de la Biblia pueden fortalecernos. Por ejemplo, Aya, una precursora de Japón, dice que la historia de Jonás la ayudó a superar el miedo a participar en la predicación pública. Hector, un joven de Indonesia que sirve a Jehová aunque sus padres no son Testigos, dice que el ejemplo de Rut lo ayuda a querer aprender más de Jehová y servirle.

22. ¿Cómo podemos sacarles el máximo provecho a los videos y audios bíblicos y a la sección “Ejemplos de fe”?

22 ¿Dónde podemos encontrar más información sobre personajes bíblicos que nos fortalezca? Los videos, las obras teatrales en audio y los artículos de la sección “Ejemplos de fe” les dan vida a los relatos bíblicos. * Antes de ver, escuchar o leer esta información bien documentada, pidámosle a Jehová que nos ayude a encontrar lecciones prácticas para nuestra vida. Imaginémonos en el lugar del personaje principal. Meditemos en lo que hizo y en cómo ayudó Jehová a este siervo fiel a hacer frente a sus problemas. A continuación, apliquemos lo que hemos aprendido a nuestra situación. Por último, démosle gracias a Jehová por la ayuda que ya nos ha dado y demostremos nuestra gratitud buscando oportunidades de animar y apoyar a otros.

23. ¿Qué nos promete Jehová en Isaías 41:10, 13?

23 La vida en este mundo controlado por Satanás puede ser dura, y a veces no sabremos qué hacer (2 Tim. 3:1). Pero no tenemos por qué inquietarnos o tener miedo. Jehová sabe por lo que estamos pasando. Cuando necesitamos ayuda, promete sostenernos con su poderosa mano derecha (lea Isaías 41:10, 13). Estamos seguros de que Jehová nos ayudará, y la Biblia nos dará las fuerzas para superar cualquier dificultad.

¿QUÉ RESPONDERÍA?

¿Qué cuatro pasos nos ayudarán a sacarles el máximo provecho a los ejemplos bíblicos?

Orar, imaginar, meditar y aplicar.

¿Qué aprendió usted de los ejemplos del rey David y del apóstol Pablo?

Del rey David aprendí que aunque haya personas cercanas a mi o hermanos de la congregación que me traten mal o sin amor no debo permitirme que el miedo me paralice ni tampoco que me lleve a tomar decisiones precipitadas y poco sabias. Lo que debo hacer es orarle a Jehová para pedirle su ayuda.

¿Sobre qué personaje bíblico le gustaría estudiar más a fondo?

Del apóstol Pablo aprendí que aunque pase por situaciones de oposición o situaciones en las cuales peligre mi vida no debo de perder de vista que lo más importante es darle gloria a Jehová. Además, debo seguir buscando maneras de animar a otros y orar a Jehová con confianza.

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