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Estudio De La Atalaya, 3-9 Mayo 2021, Jóvenes, ¿cómo pueden ganarse la confianza de los demás?,  Respuestas Subrayadas.

 

1. ¿Qué se puede decir de los jovencitos bautizados?

JOVENCITOS, ustedes tienen mucho que ofrecer. Muchos de ustedes son fuertes y están llenos de energía (Prov. 20:29). Son de gran ayuda para la congregación. Seguro que muchos desean ser nombrados siervos ministeriales. Pero puede que algunos sientan que los demás los ven demasiado jóvenes o inexpertos para encargarse de tareas importantes. ¿Es ese tu caso? Aunque seas joven, hay cosas que puedes hacer desde ahora para ganarte la confianza y el respeto de los hermanos de tu congregación.

2. ¿Qué veremos en este artículo?

2 En este artículo, examinaremos la vida del rey David. También analizaremos brevemente algunos sucesos de las vidas de dos reyes de Judá: Asá y Jehosafat. Veremos a qué dificultades se enfrentaron, cómo reaccionaron y qué pueden aprender los jovencitos de sus ejemplos.




EL EJEMPLO DEL REY DAVID

3. ¿Cómo pueden ayudar los jovencitos a los hermanos mayores de la congregación?

3 Cuando era joven, David cultivó talentos que fueron valiosos para los demás. Estaba claro que era una persona espiritual; además, se esforzó por ser un buen músico y aprovechó esa habilidad para ayudar a Saúl, el rey  que Dios había nombrado (1 Sam. 16:16, 23). De manera parecida, muchos jovencitos tienen habilidades que pueden ayudar a otros en la congregación. Por ejemplo, algunos hermanos mayores agradecen que se les enseñe a usar la tableta u otros aparatos electrónicos para su estudio personal y para las reuniones. Tu habilidad con estos dispositivos puede serles de gran ayuda.

4. Al igual que David, ¿cómo deben ser los jovencitos? (Mira la imagen de la portada).

4 David demostró ser responsable y digno de confianza en su vida diaria. Por ejemplo, cuando era un muchacho, se le encargó que cuidara de las ovejas de su padre, y él se esforzó por hacerlo lo mejor posible, aunque resultó ser una tarea peligrosa. Tiempo después, David le explicó al rey Saúl: “Mi señor, soy pastor del rebaño de mi padre. Una vez vino un león y otra vez un oso, y cada uno se llevó una oveja del rebaño. Yo los perseguí y los derribé, y rescaté a las ovejas de su boca” (1 Sam. 17:34, 35). David se sintió responsable de las ovejas y las defendió con valor. Los jovencitos pueden imitarlo cumpliendo bien con cualquier tarea que se les asigne.

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El joven David, futuro rey de Israel, se prepara para proteger a un rebaño de ovejas de un oso. David demostró ser responsable y digno de confianza al cuidar de las ovejas de su padre. Una vez hasta las defendió de un oso. (Mira el párrafo 4).

5. Tal como muestra Salmo 25:14, ¿qué es lo más importante que pueden hacer los jovencitos?

5 Además, desde joven, David desarrolló una amistad fuerte con Jehová. Esa relación era más importante que su valentía o su talento con el arpa. Para David, Jehová no solo era su Dios, sino también su mejor amigo (lee Salmo 25:14). Jovencitos, lo más importante que pueden hacer es fortalecer su amistad con su Padre celestial. Si lo hacen, es posible que reciban más responsabilidades en la congregación.

6. ¿Qué opiniones negativas tenían algunos de David?

6 Una dificultad que David tuvo que soportar fueron las opiniones negativas que otros tenían de él. Por ejemplo, cuando se ofreció para luchar contra Goliat, el rey Saúl trató de detenerlo y le dijo: “Eres solo un muchacho” (1 Sam. 17:31-33). Poco antes, su propio hermano lo había acusado de ser un irresponsable (1 Sam. 17:26-30). Pero Jehová no lo veía como irresponsable o  inmaduro, pues lo conocía muy bien. Y, como David confiaba en que su amigo Jehová le daría fuerzas, logró derrotar a Goliat (1 Sam. 17:45, 48-51).

7. ¿Qué puedes aprender de la experiencia de David?

7 ¿Qué puedes aprender de la experiencia de David? Primero, que debes ser paciente. Puede que a quienes te conocen desde que eras niño les tome tiempo empezar a verte como un adulto joven. Pero ten la seguridad de que Jehová ve más allá de las apariencias. Él te conoce bien y sabe lo que puedes hacer (1 Sam. 16:7). Una segunda lección es que debes fortalecer tu relación con él. David hizo eso examinando la creación y meditando en lo que esta le enseñaba sobre Jehová (Sal. 8:3, 4; 139:14; Rom. 1:20). La tercera lección es que debes pedirle fuerzas a Jehová. Por ejemplo, si tus compañeros de clase se burlan de ti porque eres Testigo, pídele ayuda a Jehová en oración para aguantar. Además, pon en práctica los sabios consejos que encuentras en su Palabra y en nuestras publicaciones y videos. Cada vez que veas que Jehová te ayuda con un problema, tu confianza en él se hará más fuerte. Y, cuando los demás vean que te apoyas en Jehová, te ganarás su confianza.

8, 9. a) ¿Qué ayudó a David a esperar con paciencia hasta que empezó a gobernar? b) ¿Qué pueden aprender los jovencitos del ejemplo de David?

8 Veamos otra situación difícil que enfrentó David. Después de ser ungido para ser rey, tuvo que esperar muchos años antes de empezar a gobernar (1 Sam. 16:13; 2 Sam. 2:3, 4). ¿Qué lo ayudó a esperar con paciencia? a). En lugar de quedarse de brazos cruzados por el desánimo, se concentró en lo que sí podía hacer. Por ejemplo, mientras vivía como fugitivo en territorio filisteo, aprovechó la oportunidad para luchar contra los enemigos de Israel. Así protegió los límites del territorio de Judá (1 Sam. 27:1-12).

9 ¿Qué puedes aprender del ejemplo de David? b). Que debes aprovechar las oportunidades que se te presenten para servir a Jehová y a tus hermanos. Piensa en el caso de un hermano llamado Ricardo. * Siendo apenas un adolescente, ya soñaba con ser precursor regular, pero aún no estaba listo. En vez de rendirse o amargarse, le dedicó más tiempo al ministerio. Dice: “Ahora me doy cuenta de que me hizo bien tener tiempo para progresar. Me concentré en atender a cualquier persona interesada que encontraba y en prepararme bien para hacer revisitas. Incluso comencé mi primer curso bíblico. Mientras más predicaba, menos nervioso me ponía”. Hoy día, Ricardo es siervo ministerial y un precursor regular excelente.

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Un jovencito preparando la silla de ruedas de una hermana mayor mientras su mamá la ayuda a salir del coche. Con humildad, los jovencitos pueden ayudar a otros de muchas maneras. (Mira los párrafos 8 y 9).

10. ¿Qué hizo David en cierta ocasión en la que tenía que tomar una decisión importante?

10 Analicemos otra situación que David tuvo que enfrentar. En cierta ocasión, mientras él y sus hombres se escondían de Saúl, dejaron a sus familias para ir a una batalla. Mientras tanto, unos enemigos atacaron sus casas y se llevaron a sus familias. David pudo haber pensado que por ser un guerrero de experiencia podía idear un plan eficaz para rescatarlas. Pero, en vez de eso, buscó  la guía de Jehová. Con la ayuda de un sacerdote llamado Abiatar, le preguntó: “¿Voy detrás de esta banda de saqueadores?”. Jehová le respondió que sí y le aseguró que tendría éxito (1 Sam. 30:7-10). ¿Qué puedes aprender de esto?

11. ¿Qué puedes hacer antes de tomar decisiones?

11 Pide consejo antes de tomar decisiones. Habla con tus padres o con ancianos de experiencia. Ellos pueden darte buenos consejos. Jehová ha nombrado a los ancianos y confía en ellos, así que tú también puedes hacerlo. Son “regalos” que él le ha hecho a la congregación (Efes. 4:8). Si imitas su fe y escuchas sus sabios consejos, tomarás buenas decisiones. Veamos ahora lo que nos enseña el ejemplo del rey Asá.

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El mismo jovencito aceptando de buena gana los consejos de un anciano. Los jovencitos deben pedirles consejos a los ancianos. (Mira el párrafo 11).

 EL EJEMPLO DEL REY ASÁ

12. ¿Qué cualidades tenía el rey Asá cuando empezó a gobernar?

12 De joven, el rey Asá fue humilde y valiente. Por ejemplo, cuando su padre Abías murió y él subió al trono, empezó una campaña para eliminar la idolatría del país. Además, “le dijo a Judá que buscara a Jehová, el Dios de sus antepasados, y que obedeciera la Ley y los mandamientos” (2 Crón. 14:1-7). Y, cuando Zérah el etíope invadió Judá con un millón de soldados, Asá fue sabio y le pidió ayuda a Jehová. Le rogó: “Oh, Jehová, para ti no hay diferencia entre ayudar a los que son fuertes y ayudar a los que son débiles. Ayúdanos, Jehová nuestro Dios, porque confiamos en ti”. Estas hermosas palabras demuestran que Asá tenía mucha fe en que Jehová podía salvarlos a él y a su pueblo. Asá confió en su Padre celestial, y “Jehová derrotó a los etíopes” (2 Crón. 14:8-12).

13. ¿Qué le pasó después a Asá, y por qué?

13 Sin duda, enfrentarse a un millón de soldados no debió de ser nada fácil. Pero Asá confió en Jehová, y por eso tuvo éxito. Tiempo después, se vio amenazado por el malvado rey Baasá de Israel. Aunque aquella situación no era tan peligrosa, Asá cometió el lamentable error de no pedirle ayuda a Jehová, sino al rey de Siria. Aquella decisión le trajo terribles consecuencias. Mediante su profeta  Hananí, Jehová le dijo: “Por confiar en el rey de Siria y no confiar en Jehová tu Dios, el ejército del rey de Siria se te ha escapado de las manos”. De hecho, de ahí en adelante, Asá siempre estuvo en guerra (2 Crón. 16:7, 9; 1 Rey. 15:32).

14. a) ¿Cómo puedes demostrar que confías en Jehová? b) En armonía con 1 Timoteo 4:12, ¿qué lograrás si lo haces?

a). Siendo humilde y apoyándome siempre en Jehová, demostrandole fe y confianza en toda faceta de mi vida sobre todo a la hora de tomar decisiones.

b). Al confiar en Jehová a la hora de tomar decisiones en nuestra vida haremos feliz a Jehová pero también nos ganaremos el respeto de los hermanos de la congregación. Y esto está en armonía con lo que Pablo le aconsejó al joven Timoteo en 1 Timoteo 4:12, que por medio de la conducta fuese un ejemplo para los demás y así nadie lo menospreciaría.

14 ¿Qué puedes aprender del ejemplo de Asá? Que siempre debes ser humilde y confiar en Jehová. Cuando te bautizaste, mostraste que tenías mucha fe y confianza en él. Y Jehová te recibió en su familia con los brazos abiertos. ¡Qué gran honor! La clave ahora es que continúes apoyándote en Jehová. Esto puede parecer fácil cuando se trata de tomar las decisiones más importantes de la vida. Pero es necesario que lo hagas con todas tus decisiones, sea que estén relacionadas con el entretenimiento o con el empleo y las metas en la vida. En lugar de apoyarte en tu propia sabiduría, busca principios bíblicos que sean útiles en tus circunstancias y aplícalos (Prov. 3:5, 6). Así harás feliz a Jehová y te ganarás el respeto de los hermanos (lee 1 Timoteo 4:12).

EL EJEMPLO DEL REY JEHOSAFAT

15. De acuerdo con 2 Crónicas 18:1-3 y 19:2, ¿qué errores cometió el rey Jehosafat?

El rey Jehosafat formó una alianza matrimonial con Acab, el malvado rey del reino del norte. Además, a pesar de la advertencia del profeta Micaya, se alió con Acab en contra de los sirios. El profeta Jehú lo reprendió al decirle: “¿Crees que está bien que ayudes a los malos y ames a los que odian a Jehová? Por eso Jehová está indignado contigo”.

15 Claro, igual que todos nosotros, eres imperfecto y a veces cometerás errores. Sin embargo, esto no debería evitar que hagas todo lo que puedas en tu servicio a Jehová. Piensa en el ejemplo del rey Jehosafat. Él tenía muchas cualidades. Desde el principio de su reinado, “buscó al Dios de su padre y siguió sus mandamientos”. También mandó príncipes a las ciudades de Judá para enseñarle al pueblo sobre Jehová (2 Crón. 17:4, 7). Pero, aunque era sincero, a veces tomó malas decisiones. Como resultado de una de estas, un representante de Jehová tuvo que corregirlo (lee 2 Crónicas 18:1-3; 19:2). Veamos qué puedes aprender de este relato.

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El jovencito ayudando a limpiar el Salón del Reino. El anciano que lo aconsejó lo observa. Los jovencitos que son trabajadores y confiables se ganan una buena reputación. (Mira el párrafo 16).

16. ¿Qué puedes aprender de la experiencia de Rajeev?

Aprendemos la importancia de aceptar y aplicar los consejos que recibas. En el caso de Rajeev, él se sentía más atraído por los deportes y las diversiones que por las cosas espirituales. Pero él cuenta que al recibir el consejo de cierto anciano, respondió con humildad y se replanteó sus prioridades en la vida. 

16 Es importante que aceptes y apliques los consejos que recibas. A muchos  jovencitos les cuesta trabajo hacer del servicio a Jehová lo más importante en su vida. Puede que ese sea tu caso. Pero no te desanimes. Piensa en la experiencia de un hermano joven llamado Rajeev. Recordando su adolescencia, dice: “Me llegué a sentir perdido en aquellos años. Como a muchos otros jóvenes, me interesaban más los deportes y divertirme que ir a las reuniones o a predicar”. ¿Qué lo ayudó? Él cuenta que un anciano lo aconsejó con cariño: “Me ayudó a razonar en el principio que se halla en 1 Timoteo 4:8”. Rajeev respondió al consejo con humildad y se replanteó sus prioridades en la vida. Menciona: “Decidí poner en primer lugar las metas espirituales”. Él mismo explica cuál fue el resultado: “Unos años después de recibir ese consejo, llené los requisitos para ser siervo ministerial”.

HAZ QUE TU PADRE CELESTIAL SE SIENTA ORGULLOSO DE TI

17. ¿Qué piensan los adultos de los jovencitos que sirven a Jehová?

17 Jovencito, los hermanos adultos de la congregación valoran mucho que sirvas a Jehová “hombro a hombro” junto con ellos (Sof. 3:9). Les encanta ver el entusiasmo y las energías con que atiendes las tareas que se te encargan. Tienes su respeto y su confianza (1 Juan 2:14).

18. Tal como indica Proverbios 27:11, ¿qué piensa Jehová de los jovencitos que le sirven?

Al ver que los jóvenes se preocupan por atender bien las tareas que se les encargan y se esfuerzan por obedecerle, Jehová se siente muy orgulloso de ellos.

18 Nunca olvides que Jehová te ama y confía en ti. Él predijo que en los últimos días habría un ejército de jóvenes que se ofrecerían voluntariamente (Sal. 110:1-3). Él sabe que lo amas y que quieres darle lo mejor de ti. Así que sé paciente con los demás y sé paciente contigo mismo. Cuando cometas errores, acepta los consejos y la disciplina que recibas. Recuerda que vienen de Jehová (Heb. 12:6). Atiende bien las tareas que te encarguen. Y, por encima de todo, esfuérzate por hacer que tu Padre celestial se sienta orgulloso de ti (lee Proverbios 27:11).

¿QUÉ APRENDISTE DE LA VIDA DE ESTOS REYES?

David

Del rey David aprendó que sin importar mi edad puedo demostrar que soy alguien responsable y digno de confianza. David dejó ver esto cuando en 1 Samuel 17:34, 35 mencionó cómo es que había defendido el rebaño de su padre cuando un león y un oso trataron de atacarlo.

Asá

Asá demostró ser un hombre de fe ya que cuando Zérah el etíope invadió Judá con un millón de soldados, Asá fue sabio y le pidió ayuda a Jehová. Debido a su gran fe, en aquella ocasión Asá logró derrotar a sus enemigos. De igual manera yo debó demostrar fe en Jehová a la hora de tomar decisiones en mi vida, ya sea en situaciones fáciles o difíciles. 

Jehosafat

Aprendo que aunque soy imperfecto y a veces cometo errores, esto no debería evitar que haga todo lo que pueda en mi servicio a Jehová. En el caso de Jehosafat, a pesar de tener muy buenas cualidades tuvo que ser corregido en algunas ocasiones. De igual manera si a mi me corrigen en algo no debo desanimarme, sino más bien aceptar el consejo humildemente y ponerlo en práctica. 

 

 

 

 

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