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Estudio De La Atalaya, 31 de mayo al 06  de junio 2021, ¿De qué maneras nos protege Jehová?, Respuestas Subrayadas.

1. ¿Por qué le pidió Jesús a Jehová que protegiera a sus discípulos?

La ultima noche de su vida en la Tierra, Jesús pensó en las dificultades que tendrían que afrontar sus discípulos. Como los amaba, le pidió a su Padre que los protegiera del Maligno (Juan 17:14, 15). Sabía que, cuando regresara al cielo, Satanás seguiría luchando contra cualquiera que quisiera servir a Jehová. Estaba claro que el pueblo de Jehová necesitaría protección.

2. ¿Por qué estamos seguros de que Jehová contestará nuestras oraciones?

Jehová contestó la oración de su Hijo debido al amor que siente por él. Si nosotros nos esforzamos al máximo por agradar a Jehová, él también nos amará y nos responderá cuando le pidamos que nos ayude y nos proteja. Como es un Padre cariñoso, siempre cuidará de sus hijos. De hecho, no estaría a la altura de su nombre o reputación si no lo hiciera.

3. ¿Por qué necesitamos la protección de Jehová?

Ahora más que nunca, necesitamos la protección de Jehová. Satanás ha sido expulsado del cielo, y está “lleno de furia” (Apoc. 12:12). Ha logrado convencer a algunas personas de que cuando nos persiguen le están “prestando un servicio sagrado a Dios” (Juan 16:2). Otros, que no creen en Dios, nos persiguen porque no nos dejamos moldear por este mundo. En cualquier caso, no tenemos miedo, pues la Biblia dice: “El Señor es fiel y él los fortalecerá y los protegerá del Maligno” (2 Tes. 3:3). Veamos dos maneras en las que nos protege Jehová.




4. Según Efesios 6:13-17, ¿qué nos da Jehová para protegernos?

Jehová nos da una armadura espiritual que puede protegernos de los ataques de Satanás (lea Efesios 6:13-17). Esta armadura es fuerte y eficaz, pero solo nos protegerá si siempre llevamos puestas todas las partes. A continuación, analizaremos qué representa cada parte de la armadura. Las partes de la armadura Serie de imágenes: Las partes de la armadura espiritual alrededor de un soldado romano que lleva puestas todas esas piezas. Las imágenes de cada parte aparecen en los párrafos 5 a 11.

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Las partes de la armadura

Serie de imágenes: Las partes de la armadura espiritual alrededor de un soldado romano que lleva puestas todas esas piezas. Las imágenes de cada parte aparecen en los párrafos 5 a 11.

5. ¿Qué es el cinturón de la verdad, y por qué debemos ponérnoslo?

Aprendiendo la verdad sobre Jehová, adorándolo “con espíritu y con verdad”, y comportándonos “con honradez en todo” (Juan 4:24; Efes. 4:25; Heb. 13:18).El cinturón de la verdad representa las verdades que se hallan en la Palabra de Dios, la Biblia. ¿Por qué debemos ponérnoslo? Porque Satanás es “el padre de la mentira” (Juan 8:44). Lleva miles de años mintiendo y ha logrado engañar “a toda la tierra habitada” (Apoc. 12:9). Pero las verdades de la Biblia nos protegen de los engaños. ¿Cómo nos ponemos este cinturón?    

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El cinturón: Las verdades que se hallan en la Palabra de Dios.

6. ¿Qué es la coraza de la justicia, y por qué debemos ponérnosla?

La coraza de la justicia representa las justas normas de Jehová. ¿Por qué debemos ponérnosla? Porque, tal como una coraza protege el corazón de un soldado, la coraza de la justicia nos protege para que la influencia negativa de este mundo no corrompa nuestro corazón figurado, es decir, lo que somos por dentro (Prov. 4:23). Jehová nos manda que lo amemos y le sirvamos con todo nuestro corazón (Mat. 22:36, 37). 

Por eso, Satanás intenta dividir nuestro corazón haciendo que amemos lo que el mundo nos ofrece, que son cosas que Jehová odia (Sant. 4:4; 1 Juan 2:15, 16). Y, si así no consigue que desobedezcamos las normas de Jehová, lo intentará por la fuerza.

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La coraza: Las justas normas de Jehová.

7. ¿Cómo nos ponemos la coraza de la justicia?

Nos ponemos la coraza de la justicia aceptando vivir de acuerdo con lo que Jehová dice que está bien o mal (Sal. 97:10). Puede que algunas personas crean que las normas de Jehová nos quitan libertad. Pero, si dejamos de seguir los principios bíblicos, seremos como un soldado que se quita la coraza en medio de una batalla porque piensa que pesa demasiado. ¿Verdad que sería una insensatez? Para los que aman a Jehová, “sus mandamientos no son una carga”, sino un salvavidas (1 Juan 5:3).

8. ¿Qué significa tener los pies calzados y listos para anunciar las buenas noticias?

Pablo también dice que debemos tener los pies calzados y listos para anunciar las buenas noticias de la paz. Esto significa que siempre debemos estar preparados para predicar el Reino. Cuando les hablamos a otros del mensaje de la Biblia, nuestra fe se fortalece. Nos anima mucho ver que los siervos de Jehová de todo el mundo aprovechan toda oportunidad para anunciar las buenas noticias. 

Por ejemplo, predican en el trabajo, en la escuela, en territorios de negocios, de casa en casa, cuando van de compras, cuando visitan a familiares no Testigos, cuando hablan con sus conocidos e incluso cuando no pueden salir de su casa durante un tiempo. Si dejáramos de predicar porque tenemos miedo, eso nos perjudicaría. Seríamos como un soldado que se quita las sandalias durante la batalla: no tardaría  en sufrir heridas, le resultaría más difícil protegerse y no podría seguir las órdenes de su comandante.

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El calzado: Estar listos para anunciar las buenas noticias.

9. ¿Por qué tenemos que llevar el escudo grande de la fe?

El escudo grande de la fe representa nuestra fe en Jehová. Confiamos en que él cumplirá todas sus promesas. Esa fe nos ayudará a “apagar todas las flechas encendidas del Maligno”. Tenemos que llevar este escudo porque nos protege contra las enseñanzas falsas de los apóstatas y contra las burlas y las críticas que podrían desanimarnos. Sin fe, no tendremos fuerzas para obedecer a Jehová cuando otros nos presionen para que pasemos por alto sus normas. 

En cambio, cada vez que defendemos nuestras creencias en el trabajo o en la escuela, nuestro escudo de la fe nos está protegiendo (1 Ped. 3:15). Cada vez que rechazamos un empleo en el que nos pagarían más pero que nos impediría darle lo mejor a Jehová, nuestro escudo de la fe nos está protegiendo (Heb. 13:5, 6). Y, cada vez que nos mantenemos fieles ante la oposición, nuestro escudo de la fe nos está protegiendo (1 Tes. 2:2).

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El escudo: Nuestra fe en Jehová y en sus promesas.

10. ¿Qué es el casco de la salvación, y por qué debemos ponérnoslo?

El casco de la salvación es la esperanza que nos da Jehová, la esperanza de que nos salvará de la muerte y recompensará a quienes hacen su voluntad (1 Tes. 5:8; 1 Tim. 4:10; Tito 1:1, 2). 

Tal como un casco protege la cabeza de un soldado, la esperanza de la salvación protege nuestra capacidad de pensar. ¿De qué manera? Nos ayuda a estar centrados en las promesas de Dios y a ver los problemas desde la perspectiva correcta. ¿Cómo nos ponemos el casco de la salvación? Esforzándonos por pensar igual que Jehová. Por ejemplo, no ponemos nuestra “esperanza en las riquezas inseguras, sino en Dios” (Sal. 26:2; 104:34; 1 Tim. 6:17).

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El casco: La esperanza de la vida eterna.

11. ¿Qué es la espada del espíritu, y por qué debemos usarla?

La espada del espíritu es la Palabra de Dios, la Biblia. Esta espada tiene el poder de poner al descubierto cualquier engaño y de liberar a las personas de las enseñanzas falsas y los malos hábitos (2 Cor. 10:4, 5; 2 Tim. 3:16, 17; Heb. 4:12). Aprendemos a usarla bien mediante el estudio personal y la capacitación que nos da la organización de Dios (2 Tim. 2:15). Ahora bien, la armadura espiritual no es la única protección que Jehová nos da. Veamos otra.

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La espada: La Palabra de Dios, la Biblia.

12. ¿Qué más necesitamos, y por qué?

Un soldado de experiencia sabe que no puede vencer él solo a todo un ejército; necesita la ayuda de sus compañeros. De manera parecida, no podemos ganar la batalla contra Satanás y los suyos por nuestra cuenta; necesitamos el apoyo de nuestros hermanos. Jehová nos ha dado una hermandad mundial que está ahí para ayudarnos (1 Ped. 2:17).

13. Según Hebreos 10:24, 25, ¿Cómo nos ayudan las reuniones?

Una manera de recibir el apoyo de nuestros hermanos es asistiendo a las reuniones (lea Hebreos 10:24, 25). Todos nos desanimamos de vez en cuando. Pero ¿verdad que al ir a las reuniones nos sentimos mejor? Los comentarios sinceros de nuestros hermanos nos animan, y las demostraciones y los discursos bíblicos que presentan nos fortalecen para seguir sirviendo a Jehová. Además, las conversaciones que tenemos con ellos antes y después de las reuniones nos recargan las baterías (1 Tes. 5:14). 

Las reuniones también nos dan la oportunidad de ayudar a otros, y eso nos hace felices (Hech. 20:35; Rom. 1:11, 12). Pero eso no es todo. En ellas aprendemos a predicar y enseñar mejor. Por ejemplo, se nos enseña a usar hábilmente las publicaciones y los videos del kit de enseñanza. Así que preparémonos bien para las reuniones, escuchemos con atención lo que se dice en ellas y después apliquémoslo. Si hacemos todo esto, cada uno de nosotros estará preparado para la batalla y será un “buen soldado de Cristo Jesús” (2 Tim. 2:3).

14. ¿Con qué otra ayuda contamos?

También contamos con el apoyo de millones y millones de poderosos ángeles. Si ya sabemos lo que puede hacer un solo ángel, ¿nos imaginamos lo que podría hacer todo un ejército? (Is. 37:36). No hay hombre ni demonio que pueda compararse al imponente ejército  de Jehová. En una ocasión se dijo que, aunque estemos solos, si Jehová está con nosotros, siempre seremos mayoría (Juec. 6:16). ¡Qué gran verdad! Tengámosla presente cuando sintamos que nos fallan las fuerzas por algo que diga o haga un compañero de trabajo o de escuela, o un familiar no Testigo. Recordemos que no luchamos solos; estamos a las órdenes de Jehová.

15. Según Isaías 54:15, 17, ¿por qué nadie podrá silenciar al pueblo de Dios?

El mundo, que está controlado por Satanás, tiene muchas razones para odiarnos. Somos completamente neutrales y no participamos en guerras. Damos a conocer el nombre de Dios, proclamamos que solo su Reino traerá la paz y obedecemos sus justas normas. Denunciamos que el gobernante de este mundo es un mentiroso y un asesino despiadado (Juan 8:44). Y anunciamos que este sistema está a punto de ser destruido. Pero Satanás y los suyos jamás podrán silenciarnos. Al contrario, seguiremos alabando a Jehová por todos los medios posibles. Aunque Satanás es muy poderoso, no ha logrado impedir que el mensaje del Reino llegue a personas de todo el mundo. La única explicación es que Jehová nos está protegiendo (lea Isaías 54:15, 17).

16. ¿Cómo salvará Jehová a su pueblo durante la gran tribulación?

¿Qué pasará en el futuro? Durante la gran tribulación, Jehová nos salvará de dos maneras impresionantes. Primero, salvará a sus siervos leales cuando haga que “los reyes de la tierra” destruyan a Babilonia la Grande, el conjunto de todas las religiones falsas del mundo (Apoc. 17:16-18; 18:2, 4). Y, segundo, salvará a su pueblo cuando acabe con los demás elementos del mundo de Satanás en Armagedón (Apoc. 7:9, 10; 16:14, 16).

17. ¿Por qué nos conviene quedarnos cerca de Jehová?

 Mientras estemos cerca de Jehová, Satanás no podrá causarnos ningún daño permanente. De hecho, él es quien va a ser destruido para siempre (Rom. 16:20). Así que pongámonos la armadura 

completa y jamás nos la quitemos. No tratemos de luchar solos, apoyemos a nuestros hermanos y sigamos las órdenes de Jehová. Si lo hacemos, podemos estar seguros de que nuestro cariñoso 

Padre celestial nos fortalecerá y nos protegerá (Is. 41:10).

¿QUÉ RESPONDERÍA?

¿Qué representa cada parte de la armadura? (Vea el recuadro “ Las partes de la armadura”).

El casco: la esperanza de la vida eterna. La coraza: las justas normas de Jehová. El cinturón: las verdades que se hallan en la palabra de Dios.  El calzado: estar listos para anunciar buenas noticias. El escudo: nuestra fe en Jehová y sus  promesas. La espada: la palabra de Dios la Biblia.  

¿Cómo demostramos que llevamos puesta cada parte de la armadura?

Demostramos que estamos con nuestra armadura completa y bien puesta, cuando utilizamos esta armadura espiritual, resistiendo los ataques de Satanás, pero recordemos que solo nos servirá, si siempre llevamos bien puestas todas sus partes, porque todas las partes de esta armadura nos brindan una protección especial, por eso cada uno de nosotros debe asegurarse si lleva puesta cada parte, de no ser así; es hora de tomar esta armadura  y ver cual es la parte que nos falta.  Para poder mejorar, es esencial un autoexamen.

¿Qué otra protección nos ha dado Jehová?

Bueno, aparte de la armadura tenemos a nuestros hermanos en la fe, porque esta Batalla espiritual no la enfrentamos solos, los tenemos a ellos, tal como un ejército necesita de sus compañeros, nosotros también necesitamos de nuestros compañeros, en la fe, necesitamos su apoyo, y lo obtenemos de muchas maneras como muy bien se analizo en este artículo, es por eso que debemos amarlos.

También contamos con otra protección, la de los poderosos ángeles, son miles de millones, un imponente ejército, que nos recuerda que Jehová nos protege y que no luchamos solos.

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