Descargar Aplicación

Estudio del Libro de la congregación, 1-7 de noviembre 2021, Capítulo 15, Párrafos 15-17, Recuadro 15A y Respuestas Subrayadas.

Estudio bíblico de la congregación (30 mins.): rr cap. 15 párrs. 15-17 y recuadro 15A.

15. ¿Con qué objetivo castigó Jehová a Jerusalén? ¿Qué esperanza le ofrecía esto a su pueblo?

¿Y qué hizo Jehová? Él le prometió a Jerusalén: “Voy a reunir a todos los amantes a los que les diste placer”. Y añadió: “Te voy a entregar en manos de tus amantes”. Los aliados idólatras que había tenido terminarían destruyéndola, acabarían con su belleza y le quitarían sus cosas valiosas. “Te apedrearán y te matarán con sus espadas”, afirmó Dios. ¿Con qué objetivo castigó Jehová a Jerusalén? No quería exterminar a su pueblo. Más bien, él dijo: “Le pondré fin a tu prostitución”. Y también aseguró: “Saciaré mi furia contra ti y mi indignación se alejará de ti; me calmaré y ya no me sentiré provocado”. Tal como se analiza en el capítulo 9 de este libro, el propósito de Jehová a largo plazo era restaurar la adoración pura en su pueblo después del exilio. ¿Por  qué lo haría? Porque Jehová dijo: “Yo mismo me acordaré del pacto que hice contigo en los días de tu juventud” (Ezeq. 16:37-42, 60). A diferencia de su pueblo, Jehová demostraría ser totalmente leal (lea Apocalipsis 15:4).

16, 17. a) ¿Por qué no pueden ser Oholá y Oholibá modelos proféticos de la cristiandad? (Vea el recuadro “Dos hermanas prostitutas”). b) ¿Qué lecciones prácticas extraemos de los capítulos 16 y 23 de Ezequiel?

En la larga y poderosa intervención de Jehová registrada en el capítulo 16 de Ezequiel, él nos enseña mucho sobre sus justas normas, su sentido de la justicia y su gran misericordia. Y lo mismo puede decirse del capítulo 23. Los cristianos verdaderos nos tomamos en serio los claros mensajes de Dios sobre la prostitución espiritual de su pueblo. Jamás quisiéramos correr el riesgo de lastimar a Jehová como lo hicieron Judá y Jerusalén. Más bien, queremos evitar por completo la idolatría en todas sus formas, lo cual incluye la codicia y el materialismo (Mat. 6:24; Col. 3:5). Gracias a su misericordia, Jehová ha restaurado la adoración pura en estos últimos días y no volverá a dejar que se contamine. Nunca demos eso por sentado. Jehová ha hecho un “pacto permanente” con el Israel espiritual, un pacto que jamás se romperá por culpa de la infidelidad o la prostitución (Ezeq. 16:60). Así que valoremos el privilegio de ser parte de un pueblo limpio: el pueblo de Jehová.

Después de analizar lo que dijo Jehová contra las prostitutas descritas en Ezequiel, veamos también lo que esto nos enseña sobre “la gran prostituta”, Babilonia la Grande.

RECUADRO INFORMATIVO 15A: Dos hermanas prostitutas

Dos hermanas prostitutas: Oholá y Oholibá.

En el capítulo 23 de Ezequiel encontramos fuertes mensajes de condena contra el pueblo de Dios por su infidelidad. Este capítulo tiene muchas semejanzas con el 16. En los dos capítulos se usa la idea de la prostitución. Se dice que Jerusalén es la hermana menor y Samaria la mayor. Ambos capítulos muestran que la hermana menor siguió los pasos de la mayor y se convirtió en prostituta; luego llegó a ser más perversa e inmoral que su hermana. En el capítulo 23, Jehová dice los nombres de las dos hermanas: Oholá, que es la mayor y representa a Samaria, la capital del reino de Israel (formado por diez tribus); y Oholibá, que es la menor y representa a Jerusalén, la capital del reino de Judá (Ezeq. 23:1-4). *

Los dos capítulos tienen otras semejanzas. Quizá estas sean las más importantes. Al principio, las mujeres eran esposas de Jehová, y luego lo traicionan y se vuelven prostitutas. En ambos casos hay un mensaje de esperanza. En el capítulo 23 la esperanza del perdón no está tan clara como en el 16, pero en los dos capítulos Jehová promete que pondrá fin a la prostitución de su pueblo (Ezeq. 16:16, 20, 21, 37, 38, 41, 42; 23:4, 11, 22, 23, 27, 37).

¿Representan a la cristiandad?

Antes, en nuestras publicaciones se explicaba que las dos hermanas, Oholá y Oholibá, eran modelos proféticos de la cristiandad, concretamente de sus dos divisiones principales: la religión católica y la protestante. Sin embargo, después de muchas oraciones y un estudio más profundo, surgieron algunas preguntas importantes: ¿llegó alguna vez la cristiandad a ser esposa de Jehová de algún modo?, ¿hizo un pacto con él en alguna ocasión? ¡Claro que no! La cristiandad ni siquiera existía cuando Jesús actuó como el Mediador del “nuevo pacto” con el Israel espiritual. Además, nunca fue parte de la nación espiritual de cristianos ungidos (Jer. 31:31; Luc. 22:20). La cristiandad nació mucho después de la muerte de los apóstoles. Surgió en el siglo cuarto como una organización apóstata y corrupta que resultó ser “la mala hierba” —los cristianos falsos— de la parábola profética de Jesús sobre el trigo y la mala hierba (Mat. 13:24-30).

Otra diferencia fundamental es que, a las ciudades infieles de Jerusalén y Samaria, Jehová les dio la esperanza de perdonarlas (Ezeq. 16:41, 42, 53-55). ¿Pero le ofrece la Biblia una esperanza parecida a la cristiandad? ¡Por supuesto que no! A ella le espera el mismo futuro que al resto de Babilonia la Grande.

Así que Oholá y Oholibá no son modelos proféticos de la cristiandad. Sin embargo, su existencia nos revela algo mucho más importante: lo que siente Jehová por los que desprestigian su santo nombre y rebajan sus normas de adoración pura. La cristiandad tiene gran parte de la culpa, porque todas sus religiones afirman representar al Dios de la Biblia. Y lo que es más, aseguran que el propio hijo amado de Jehová, Jesucristo, es su líder. Pero ellos mismos se contradicen al representar a Jesús como parte de una trinidad y al desobedecer su claro mandato de mantenerse separados “del mundo” (Juan 15:19). Por su idolatría y su constante contacto con la política, la cristiandad ha demostrado a las claras ser parte de “la gran prostituta” (Apoc. 17:1). No hay duda de que le espera el mismo final que al resto del imperio mundial de la religión falsa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *