Descargar Aplicación

Estudio del Libro de la congregación, 1-7 de noviembre 2021, Capítulo 15, Párrafos 15-17, Recuadro 15A y Respuestas.

Estudio bíblico de la congregación (30 mins.): rr cap. 15 párrs. 15-17 y recuadro 15A.

15. ¿Con qué objetivo castigó Jehová a Jerusalén?

No quería exterminar a su pueblo. Más bien, quería ponerle fin a la prostitución de Jerusalén. También quería saciar la furia que tenia con ella, Jehová quería calmarse y no sentirse sentirse provocado por Jerusalén”. 

COMENTARIO ADICIONAL

Jehová castigo a Jerusalén diciéndole :“Voy a reunir a todos los amantes a los que les diste placer”. Y añadió: “Te voy a entregar en manos de tus amantes”. Al final sus amantes terminarían destruyéndola, acabarían con su belleza y le quitarían sus cosas valiosas. El objetivo que tuvo Jehová con todo esto era que su pueblo no quede destruido, no quería exterminar a su pueblo, más bien así acabaría con la prostitución de Jerusalén.

El objetivo de Jehová era poner fin a la prostitución y a las sucias prácticas de entre su pueblo, no exterminarlo por completo. Recordemos que cuando Noé ya hizo un pacto, en el que nunca más iba a destruir de tal forma la vida. Aunque Jerusalén pudiera merecer el exterminio, el objetivo de Jehová era limpiar su pueblo.

¿Qué esperanza le ofrecía esto a su pueblo?

Jehová castigo a Jerusalén para que ya no haya prostitución y el tenia la esperanza de restaurar la adoración pura en su pueblo después del exilio.

COMENTARIO ADICIONAL

El castigo de Jehová a Jerusalén fue para darle una esperanza de largo plazo para restaurar la adoración pura y se ponga fin a la prostitución que iba a acabar con el pueblo de Jehová. Porque Jehová haría todo esto, porque el dijo: “Yo mismo me acordaré del pacto que hice contigo en los días de tu juventud”.

Este objetivo de Jehová, esta limpieza daba mucha esperanza a aquellas personas que se seguían manteniéndose fieles entre las sucias y repugnantes prácticas. No sólo era una esperanza para ese pueblo, sino para el pueblo de Jehová futuro, ya que tenían la esperanza de que la adoración pura volvería después del exilio a largo plazo.

Esta misericordia de Jehová nos enseñan como dice al Apocalipsis 15:4 que sólo él es leal siempre y para con todos. Y que, además, es justo en todas las promesas, pactos y situaciones, sin importar lo mucho que hayan cambiado. Porque como leemos en Ezequiel, Jehová cumple y se acuerda de sus pactos en la juventud.

16, 17. a) ¿Por qué no pueden ser Oholá y Oholibá modelos proféticos de la cristiandad? (Vea el recuadro “Dos hermanas prostitutas”). 

Oholá y Oholibála no pueden ser modelos de la cristiandad porque ni siquiera existían cuando Jesús actuó como el Mediador del “nuevo pacto” con el Israel espiritual. nunca fue parte de la nación espiritual de cristianos ungidos. La cristiandad nació después como una organización apóstata y corrupta que resultó ser “la mala hierba”.

COMENTARIO ADICIONAL

Ellas no pueden ser modelos proféticos de la cristiandad porque lastimaron a Jehová. Oholá y Oholibá fomentaban la idolatría en todas sus formas, lo cual incluye la codicia y el materialismo. Pero gracias a la misericordia de Jehová ha restaurado la Adoración Pura en estos últimos días y no volverá a dejar que se contamine.

Son dos razones fundamentales, la primera es que la cristiandad nunca fue esposa de Jehová, ni siquiera existía cuando Jesús actuó como mediador del nuevo pacto. Y este hecho se refuerza con la segunda razón, Jehová no le da esperanza ni perdonará a la cristiandad.

b) ¿Qué lecciones prácticas extraemos de los capítulos 16 y 23 de Ezequiel?

En los dos capítulos se usa la idea de la prostitución. Se dice que Jerusalén es la hermana menor y Samaria la mayor. Ambos capítulos muestran que la hermana menor siguió los pasos de la mayor y se convirtió en prostituta; luego llegó a ser más perversa e inmoral que su hermana.

COMENTARIO ADICIONAL

Jehová en estos dos capítulos nos enseña mucho sobre sus justas normas, su sentido de la justicia y su gran misericordia. También encontramos fuertes mensajes de condena contra el pueblo de Dios por su infidelidad. En los dos capítulos se usa mucho la idea de la prostitución.

Tanto del capitulo 16 como del 23 aprendemos mucho sobre Jehová y sus valores por medio de sus justas normas, como concibe la justicia y como es todo misericordioso hasta el punto de perdonar y restaurar la adoración pura de su pueblo. Todo esto nos impulsa a obedecer y nos fallan nunca a nuestro Padre celestial.

RECUADRO INFORMATIVO 15A: Dos hermanas prostitutas

Dos hermanas prostitutas: Oholá y Oholibá.

En el capítulo 23 de Ezequiel encontramos fuertes mensajes de condena contra el pueblo de Dios por su infidelidad. Este capítulo tiene muchas semejanzas con el 16. En los dos capítulos se usa la idea de la prostitución. Se dice que Jerusalén es la hermana menor y Samaria la mayor. Ambos capítulos muestran que la hermana menor siguió los pasos de la mayor y se convirtió en prostituta; luego llegó a ser más perversa e inmoral que su hermana. En el capítulo 23, Jehová dice los nombres de las dos hermanas: Oholá, que es la mayor y representa a Samaria, la capital del reino de Israel (formado por diez tribus); y Oholibá, que es la menor y representa a Jerusalén, la capital del reino de Judá (Ezeq. 23:1-4). *

Los dos capítulos tienen otras semejanzas. Quizá estas sean las más importantes. Al principio, las mujeres eran esposas de Jehová, y luego lo traicionan y se vuelven prostitutas. En ambos casos hay un mensaje de esperanza. En el capítulo 23 la esperanza del perdón no está tan clara como en el 16, pero en los dos capítulos Jehová promete que pondrá fin a la prostitución de su pueblo (Ezeq. 16:16, 20, 21, 37, 38, 41, 42; 23:4, 11, 22, 23, 27, 37).

¿Representan a la cristiandad?

Antes, en nuestras publicaciones se explicaba que las dos hermanas, Oholá y Oholibá, eran modelos proféticos de la cristiandad, concretamente de sus dos divisiones principales: la religión católica y la protestante. Sin embargo, después de muchas oraciones y un estudio más profundo, surgieron algunas preguntas importantes: ¿llegó alguna vez la cristiandad a ser esposa de Jehová de algún modo?, ¿hizo un pacto con él en alguna ocasión? ¡Claro que no! La cristiandad ni siquiera existía cuando Jesús actuó como el Mediador del “nuevo pacto” con el Israel espiritual. Además, nunca fue parte de la nación espiritual de cristianos ungidos (Jer. 31:31; Luc. 22:20). La cristiandad nació mucho después de la muerte de los apóstoles. Surgió en el siglo cuarto como una organización apóstata y corrupta que resultó ser “la mala hierba” —los cristianos falsos— de la parábola profética de Jesús sobre el trigo y la mala hierba (Mat. 13:24-30).

Otra diferencia fundamental es que, a las ciudades infieles de Jerusalén y Samaria, Jehová les dio la esperanza de perdonarlas (Ezeq. 16:41, 42, 53-55). ¿Pero le ofrece la Biblia una esperanza parecida a la cristiandad? ¡Por supuesto que no! A ella le espera el mismo futuro que al resto de Babilonia la Grande.

Así que Oholá y Oholibá no son modelos proféticos de la cristiandad. Sin embargo, su existencia nos revela algo mucho más importante: lo que siente Jehová por los que desprestigian su santo nombre y rebajan sus normas de adoración pura. La cristiandad tiene gran parte de la culpa, porque todas sus religiones afirman representar al Dios de la Biblia. Y lo que es más, aseguran que el propio hijo amado de Jehová, Jesucristo, es su líder. Pero ellos mismos se contradicen al representar a Jesús como parte de una trinidad y al desobedecer su claro mandato de mantenerse separados “del mundo” (Juan 15:19). Por su idolatría y su constante contacto con la política, la cristiandad ha demostrado a las claras ser parte de “la gran prostituta” (Apoc. 17:1). No hay duda de que le espera el mismo final que al resto del imperio mundial de la religión falsa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *