Descargar Aplicación

Estudio del Libro de la congregación, 22-28 de noviembre 2021, Capítulo 16, Párrafos 9-13, Recuadro 16A y Respuestas Subrayadas.

Estudio bíblico de la congregación (30 mins.): rr cap. 16 párrs. 9-13 y recuadro 16A.

¿Cómo se cumplió la visión en la época de Ezequiel?

9, 10. ¿Quiénes fueron algunos de los que sobrevivieron a la destrucción de Jerusalén? ¿Y qué podemos deducir acerca de ellos?

Lea 2 Crónicas 36:17-20. La profecía de Ezequiel se cumplió en el año 607 antes de nuestra era, cuando el ejército babilonio destruyó Jerusalén y su templo. Los babilonios resultaron ser “una copa de oro en la mano de Jehová” porque fueron el instrumento que él utilizó para derramar su castigo sobre la infiel Jerusalén (Jer. 51:7). ¿Murieron buenos junto con malos? No. En la visión, Ezequiel había visto que algunos sobrevivirían al ataque babilonio (Gén. 18:22-33; 2 Ped. 2:9).

Entre las personas fieles que sobrevivieron estuvieron los recabitas, Ébed-Mélec el etíope, el profeta Jeremías y su secretario Baruc (Jer. 35:1-19; 39:15-18; 45:1-5). Por lo que indica la visión de Ezequiel, podemos deducir que esas personas habían estado suspirando y lamentándose “por todas las cosas detestables” que estaban pasando en Jerusalén (Ezeq. 9:4). Sin duda, ellos demostraron antes de la destrucción que estaban totalmente en contra de la maldad y que se aferraban a la adoración pura. Gracias a eso tuvieron la oportunidad de salvarse.

11. ¿A quiénes representaban los seis hombres armados y el hombre con el tintero de secretario?

¿Recibieron esas personas fieles una marca literal para sobrevivir? La Biblia no dice que alguien —ni Ezequiel ni ningún otro profeta— fuera por Jerusalén poniendo una marca en la frente de las personas fieles. Todo parece indicar que la visión profética de Ezequiel muestra lo que estaba pasando en la región celestial, algo que los seres humanos no podemos ver. El hombre con el tintero de secretario y los seis hombres armados eran una representación de seres espirituales de origen divino, que siempre están listos para hacer la voluntad de Dios (Sal. 103:20, 21). Está claro que Jehová utilizó a sus ángeles para ejecutar su sentencia contra la infiel Jerusalén. Los ángeles se aseguraron de que la destrucción no se hiciera a ciegas, sino de forma selectiva; es como si hubieran puesto una marca en la frente de los que iban a salvarse.

¿Qué significa para nosotros la visión de Ezequiel?

12, 13. a) ¿Por qué derramó Jehová su furia sobre Jerusalén? ¿Y por qué podemos esperar que Jehová reaccione de forma parecida en nuestros días? b) ¿Es Jerusalén un modelo profético de la cristiandad? ¿Por qué piensa así? (Vea el recuadro “¿Es Jerusalén un modelo profético de la cristiandad?”).

Nos acercamos a una época en la que Dios juzgará a las naciones. La Biblia la llama la “gran tribulación”, y dice que “desde el principio del mundo hasta ahora, no ha habido una  tribulación igual, y nunca más la habrá” (Mat. 24:21). Ahora que estamos a la espera de este acontecimiento decisivo, surgen algunas preguntas importantes: ¿morirán todas las personas en esta destrucción, o será selectiva?, ¿se nos marcará de alguna manera a los siervos de Jehová para sobrevivir?, en otras palabras, ¿se cumplirá en nuestros días la visión profética de Ezequiel sobre el hombre del tintero? La respuesta a estas tres preguntas es afirmativa. Para saber por qué decimos eso, volvamos a la visión de Ezequiel.

Recordemos la razón por la que Jehová derramó su furia sobre la antigua Jerusalén. Volvamos a leer Ezequiel 9:8, 9 (léalo). Cuando Ezequiel expresó el temor de que acabaran con todos los que quedaban en Israel, Jehová le dio cuatro razones para imponer ese castigo: 1) que “el error” de la nación era “muy muy grande”; * 2) que Judá estaba “lleno de derramamiento de sangre”; 3) que Jerusalén, la capital del reino de Judá, estaba “llena de corrupción” y 4) que la gente seguía actuando con maldad con el pretexto de que Jehová no veía lo que estaban haciendo. ¿Acaso no encajan estas palabras con el mundo en que vivimos, un mundo perverso, violento, corrupto y sin fe? Como Jehová “no varía ni cambia”, no hay duda de que lo que causó su justa indignación en el tiempo de Ezequiel le provocará una reacción parecida en nuestros días (Sant. 1:17; Mal. 3:6). Así que podemos esperar que los seis hombres armados y el hombre con el tintero desempeñen una función en nuestros tiempos.

ILUSTRACION

Seis hombres caminando hacia Jerusalén. Cada uno lleva en la mano un arma para aplastar.

Los seis hombres con las armas para aplastar pronto comenzarán su misión. (Vea los párrafos 12 y 13).

RECUADRO INFORMATIVO 16A: ¿Es Jerusalén un modelo profético de la cristiandad?

Un sumo sacerdote israelita y un papa de la Iglesia católica.

Nuestras publicaciones decían antes que la Jerusalén apóstata era un modelo profético de la cristiandad. Es cierto que las cosas malas que pasaban en aquella ciudad infiel, como la idolatría y la corrupción, nos recuerdan lo que hace ahora la cristiandad. Pero desde hace unos años, nuestras publicaciones —incluido este libro— ya no presentan modelos proféticos, a menos que la Biblia los indique claramente. ¿Hay algo en la Biblia que demuestre que Jerusalén sea un modelo profético de la cristiandad? No.

Piense en lo siguiente: Jerusalén era un centro de adoración pura, pero con el tiempo sus habitantes se volvieron apóstatas. En cambio, la cristiandad nunca le ha dado adoración pura a Dios. Desde sus comienzos —en el siglo cuarto de nuestra era— la cristiandad siempre ha enseñado doctrinas falsas.

Además, después de que los babilonios destruyeron Jerusalén, la ciudad recuperó la aprobación de Jehová y volvió a ser el centro de la adoración pura. Pero la cristiandad nunca ha tenido la aprobación de Dios y, tras ser destruida durante la gran tribulación, no volverá a existir jamás.

En vista de todo esto, ¿a qué conclusión podemos llegar? Cuando analizamos las profecías bíblicas que se cumplieron en la Jerusalén infiel, quizá pensemos: “Esto o lo otro me recuerda mucho lo que hace la cristiandad hoy”. Pero no parece que haya una base bíblica para afirmar que Jerusalén sea un modelo profético de la cristiandad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *