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Estudio del Libro de la congregación, 27 de septiembre a 3 de octubre 2021, Capítulo 14, Párrafos 8-14, Recuadro 13A y Respuestas Subrayadas.

Estudio bíblico de la congregación (30 mins.): rr cap. 14 párrs. 8-14 y recuadro 13A.

8, 9. Cuando Jehová les dio firme corrección a los hombres en puestos de responsabilidad, ¿Qué lección pudo haber aprendido el pueblo?

Firme corrección para los que dirigían al pueblo. Jehová corrigió de forma severa, pero a la vez bondadosa, a los hombres que ocupaban cargos de mucha responsabilidad entre el pueblo. Reprendió con dureza a los levitas, que se alejaron muchísimo de él cuando el pueblo cayó en la idolatría. A los hijos de Sadoc, en cambio, los felicitó y dijo de ellos: “Cumplieron con las responsabilidades de mi santuario cuando los israelitas perdieron el rumbo”. Trató a cada grupo con justicia y misericordia, a cada uno según sus acciones (Ezeq. 44:10, 12-16). Los jefes de Israel también recibieron firme corrección (Ezeq. 45:9).

Así Jehová mostró con claridad que los supervisores, hombres con autoridad, tenían que responder ante Jehová por la forma en la que desempeñaban sus responsabilidades. El consejo, la corrección y la disciplina también eran para ellos. Es más, ¡tenían que ser los primeros en obedecer las leyes de Jehová!

10, 11. ¿Qué indica que algunos judíos habían aprendido las lecciones que transmitía la visión de Ezequiel?

¿Pusieron en práctica lo que aprendieron de esta visión los exiliados que volvieron? Bueno, no podemos saber lo que pensaron los hombres y mujeres fieles de aquel entonces sobre esta extraordinaria visión. Pero la Palabra de Dios sí nos cuenta bastante sobre lo que hicieron los exiliados al volver y cómo llegaron a ver la adoración pura de Jehová. ¿Pusieron en práctica los principios que contenía la visión? Hasta cierto grado sí lo hicieron, sobre todo si los comparamos con sus antepasados rebeldes, los que vivieron antes del exilio en Babilonia.

Algunos hombres fieles —como los profetas Ageo y Zacarías, el sacerdote y copista Esdras, o el gobernador Nehemías— hicieron todo lo que pudieron por enseñarle al pueblo principios como los que contenía la visión del templo de Ezequiel (Esd. 5:1, 2). Les enseñaron que la adoración pura debe tener prioridad, debe estar por encima de las cuestiones materiales y los intereses personales (Ageo 1:3, 4). También insistieron en que se respetaran las normas  para la adoración pura. Por ejemplo, Esdras y Nehemías les dijeron con firmeza a los judíos que dejaran a sus esposas extranjeras, porque los estaban debilitando en sentido espiritual (lea Esdras 10:10, 11; Neh. 13:23-27, 30). ¿Y qué decir de la idolatría? Parece que, después del destierro, la nación por fin llegó a odiar ese pecado en el que habían caído vez tras vez. ¿Y qué hay de los sacerdotes y de los jefes o príncipes? Como nos muestra la visión de Ezequiel, Jehová también los aconsejó y corrigió (Neh. 13:22, 28). Muchos de ellos aceptaron humildemente esa disciplina (Esd. 10:7-9, 12-14; Neh. 9:1-3, 38).

ILUSTRACION

Nehemías animando a los que trabajan con él en la reconstrucción de las murallas de Jerusalén.

Nehemías le inculcó al pueblo la adoración pura mientras trabajaba con ellos. (Vea el párrafo 11).

12. ¿Cómo bendijo Jehová a los exiliados cuando volvieron?

Por actuar así, Dios bendijo a su pueblo. Disfrutaron de una buena relación con Jehová, salud y paz como las que no habían tenido en mucho tiempo (Esd. 6:19-22; Neh. 8:9-12; 12:27-30, 43). ¿Por qué? Porque al final el pueblo empezó a obedecer las justas normas de Jehová para la adoración pura. Las lecciones del templo de la visión realmente llegaron al corazón de muchas personas buenas. Para resumir, podríamos decir que la visión ayudó a los exiliados de dos maneras: 1) les enseñó lecciones prácticas sobre las normas para la adoración pura y sobre cómo respetarlas, y 2) les ofreció de manera profética una garantía para el futuro; predijo que se restauraría la adoración pura y que, si el pueblo respetaba esa forma de adoración, Jehová los bendeciría. Pero  ahora nos hacemos la siguiente pregunta: ¿tiene esta visión un cumplimiento en la actualidad?

13, 14. a) ¿Cómo sabemos que la visión del templo de Ezequiel tiene un cumplimiento en nuestros días? b) ¿De qué dos maneras nos ayuda la visión a nosotros? (Vea también el recuadro 13A, “Templos distintos, significados distintos”).

¿Estamos seguros de que la visión de Ezequiel tiene algo que ver con nosotros hoy? ¡Claro que sí! Recuerde el parecido entre la visión de Ezequiel y la profecía de Isaías. En la visión de Ezequiel, la sagrada casa de Dios está en “una montaña muy alta” y, en la de Isaías, “la montaña de la casa de Jehová” sería “firmemente establecida por encima de la cumbre de las montañas”. Isaías especifica que su profecía se cumpliría durante “la parte final de los días”, es decir “los últimos días” (Ezeq. 40:2; Is. 2:2-4, nota; vea también Miqueas 4:1-4). Así que estas profecías tienen que ver con la época que conocemos como “los últimos días”, en especial desde 1919, año en que la adoración pura fue elevada y restaurada, como si la colocaran en una montaña muy alta. *

Por tanto, la visión de Ezequiel sin duda tiene mucho que ver con la adoración pura de nuestros días. Así como benefició a los judíos exiliados de la antigüedad, esta visión también nos ayuda a nosotros de dos maneras: 1) nos enseña lecciones prácticas sobre cómo obedecer las normas de Jehová para la adoración pura, y 2) nos garantiza de manera profética la restauración de la adoración pura y las bendiciones de Jehová.

RECUADRO INFORMATIVO 13A: Templos distintos, significados distintos

Animales para los sacrificios hechos en el templo de la visión.

El templo de la visión de Ezequiel

Fue descrito por Ezequiel para los judíos exiliados en Babilonia

Tiene un altar en el que se ofrecen muchos sacrificios

Destaca las justas normas de Jehová para su adoración

Centra nuestra atención en la restauración espiritual que comenzó en 1919

El gran templo espiritual

Fue explicado por Pablo y dirigido a los cristianos hebreos

Tiene un altar en el que se ofrece un solo sacrificio “una vez y para siempre” (Heb. 10:10)

Explica una realidad espiritual que el tabernáculo y los templos literales representaron por mucho tiempo: el sistema que Jehová ha establecido para la adoración pura basado en el sacrificio de Cristo

Centra nuestra atención en la obra que hizo Cristo en su papel de Gran Sumo Sacerdote desde el año 29 hasta el 33 de nuestra era.

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