Descargar Aplicación

TESOROS DE LA BIBLIA, 10-16 de enero de 2022, “Desobedecer las leyes de Dios nos mete en problemas”, Discurso Preparado.

“Desobedecer las leyes de Dios nos mete en problemas” (10 mins.)

En cierta ocasión, un salmista probablemente príncipe de Judá y futuro rey expresó un sentimiento que hoy no es muy común en mundo, exclamó dirigiéndose a Dios: «¡ Cuanto amo tu ley!.

Sus palabras no fueron fruto de un simple impulso emocional, sino una expresión de su amor a la voluntad de Dios… Jesucristo, abrigaba sentimientos parecidos, lo mostro de muchas maneras. ¿Y nosotros? ¿Nos deleitamos en hacer la voluntad divina? ¿Estamos convencidos de que las normas de Jehová son útiles y beneficiosas? 

Eso debería ser parte fundamental de nuestra adoración, lamentablemente a veces nos descuidamos y fallamos, la Biblia registra casos de siervos de Dios que se descuidaron y se registraron como ejemplos amonestadores.

Tal es el caso de un hombre llamado Miqueas no el profeta, quien con su desobediencia mostró que «Desobedecer las leyes de Dios nos mete en problemas».

VAMOS A LEER: Jueces 17:1,2. 

Ahora bien, sucedió que hubo un hombre de la región montañosa de Efraín cuyo nombre era Miqueas. 2  Con el tiempo él dijo a su madre: “Las mil cien piezas de plata que te fueron quitadas y acerca de las cuales pronunciaste una maldición y también lo dijiste a mis oídos.⁠.⁠. ¡mira!, la plata está conmigo. Yo fui quien la tomó”. Ante esto, su madre dijo: “Bendito sea mi hijo de Jehová”.

Notaron que Miqueas, cometió una desobediencia grave ante la ley, «No robes» él robo a su madre, y no solo eso, cuando lo confesó a su madre, ella con el afán de disculparlo ante Jehová, mando hacer una imagen para adoración y lo puso en casa de Miqueas quien tenia un santuario, volvió a violar la ley con relación a la idolatría y no respetó el sistema que Jehová había establecido para adorarlo.

VAMOS A LEER: Jueces 17:4,5,12. 

4 De modo que él devolvió la plata a su madre, y su madre tomó doscientas piezas de plata y se las dio al platero. Y él se puso a hacer una imagen tallada y una estatua fundida; y llegó a estar en la casa de Miqueas. 5  En cuanto al hombre Miqueas, tenía una casa de dioses, y procedió a hacer un efod y terafim y a llenar de poder la mano de uno de sus hijos, para que le sirviera de sacerdote. 12  Además, Miqueas llenó de poder la mano del levita, para que el joven le sirviera de sacerdote y continuara en la casa de Miqueas.

Al pasar por alto el tabernáculo y el sacerdocio de Jehová. Eso lo envalentonó al grado de contratar a un joven levita como su sacerdote. Sintiéndose satisfecho por ello, aunque equivocadamente. Pues el joven no era del linaje de Aarón, así que no siquiera satisfacía los requisitos para ser sacerdote, lo que solo aumentó el error de Miqueas.

Cual fue el resultado de ser desobediente a las leyes de Jehová? Pues Miqueas se metió en problemas y al final de cuentas quedo solo, sin nada. Los Danitas le quitaron todo y lo amenazaron con hacerle daño si les seguía reclamando su actitud.

VAMOS A LEER: Jueces 18:24,26. 

De modo que él dijo: “Mis dioses que yo hice, ustedes los han tomado, al sacerdote también, y ustedes se van, ¿y qué me queda ya? ¿Cómo, pues, pueden decirme: ¿Qué te pasa? 25  Ante esto, los hijos de Dan le dijeron: “No dejes que tu voz se oiga cerca de nosotros, por temor de que hombres amargados de alma los acometan a ustedes, y tengas que pagar con la pérdida de tu propia alma y el alma de tu casa”. 26  Y los hijos de Dan siguieron yendo por su camino; y Miqueas llegó a ver que eran más fuertes que él, así que dio la vuelta y regresó a su casa.

Que lección nos deja este relato bíblico? Pues nos sirve de advertencia para no pasar por alto nunca nuestra preciosa relación con nuestro Dios, Jehová, no queremos que nos pase lo mismo que a Miqueas y como bien se ilustra en la fotografía de nuestra guía de actividades.

Allí vemos a una familia que evidentemente a desobedecido a Jehová y los resultados saltan a la vista, sumidos en vicios y solos y parece que ella se lamenta de lo que han perdido por ser desobedientes a las normas divinas.

Por eso antes de pasar por alto la obediencia, pregúntese: «¿Que cosas buenas he tenido en la vida por obedecer a Jehová?»

Y la respuesta siempre será, muchas, muchas cosas buenas experimentamos por ser obedientes.

VAMOS A LEER: Isaías 48:17,18.

Esto es lo que dice Jehová, tu recomprador, el Santo de Israel: “Yo, Jehová, soy tu Dios, el que te enseña por tu propio bien, el que te guía por el camino en que debes andar. 18  ¡Si tan solo prestaras atención a mis mandamientos!. Entonces, tu paz llegaría a ser igual que un río, y tu justicia, como las olas del mar.

Es el ferviente deseo de Jehová que su pueblo preste atención a sus mandamientos y así evite la calamidad y disfrute de la vida… Y saben porque?

Bueno, porque la ley divina procede de quien mejor nos conoce. Dado que Jehová es nuestro Creador, es lógico que sepa perfectamente cómo somos los seres humanos.

Además, la ley divina procede de quien nos ama. A Dios le preocupa mucho nuestro bienestar duradero. ¿Acaso no dijo a su hijo, con gran sacrificio para salvarnos del pecado y la muerte? ¿No ha prometido que no dejará que seamos tentados más allá de lo que podamos soportar? ¿No nos asegura la Biblia que se interesa por nosotros?

Es muy tranquilizador saber que podemos confiar en las normas de Jehová, que nunca cambiarán… Por eso, el guardar completamente las leyes que Jehová ha suministrado para guiar nuestra vida es el proceder sabio y trae felicidad… Y pese a que somos imperfectos y cometemos errores, si seguimos tras la justicia, Dios nos manifiesta su amor de maneras que resultarán en que obtengamos la vida y recibamos bendiciones. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *