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TESOROS DE LA BIBLIA, 25-31 de octubre 2021, “Protejamos nuestra valiosa herencia”, Discurso Preparado.

“Protejamos nuestra valiosa herencia” (10 mins.)

Para algunos, una herencia puede ser algo ya preparado para recibirlo y para otros puede ser algo inesperado. Pero sin importar cómo se lo obtuvo, estamos seguros que hay que proteger, cuidar esa herencia. Y como cristianos, nosotros también tenemos que hacer lo mismo. En esta sección de Tesoros de la Biblia, con el título: «Protejamos nuestra valiosa herencia».

Analizaremos como uno puede cuidarla al haberla recibido, como otros pueden reaccionar al recibirlas sin ningún esfuerzo y podrían ellos simplemente malgastarla. Y por otro lado, ¿Cómo podríamos hacer todo el esfuerzo necesario por cuidarla, por protegerla, para no perderla?

Para que nos sirva de ejemplo: Examinemos el caso de Caleb, de quien se ha estado hablando durante estas semanas en nuestra sección del libro de Josué. Veamos como él protegió la herencia que se le estaba dando una herencia, en este caso de terreno, y también para protección de su identidad como siervo de Jehová.

VAMOS A LEER: Josué 15:14.

Así que Caleb expulsó de allí a los tres hijos de Anac: Sesái, Ahimán y Talmái, descendientes de Anac.

Esta acción descrita en este versículo no fue nada fácil. Anac era un hombre de estatura muy grande, y por eso es que ellos tenían la fuerza para mantenerse en esos territorios. Y aquí Caleb, junto con los demás de Judá, no era el único a quien tenían que derrotar. Es más, ya no estaba Anac ahora estaban sus hijos, tres que están mencionados aquí.

Así que para cuidar lo que se le había dado para proteger, tenía primero que acabar con esas personas. Y no era nada fácil. Era una batalla donde podría arriesgar su propia vida. Y lo hacía porque sabía que si no se lo realizaba, él no tendría nada que disfrutar. 

Hoy como siervos de Dios. Necesitamos también ser cuidadosos con lo que nos rodea, con cosas que tenemos que quitar complementa mente de nuestras vidas, que podrían ser un estorbo en nuestro servicio a Jehová. Podríamos estar pensando tal vez en actividades con que nos hacen perder el tiempo que podríamos utilizar en nuestra actividad en el ministerio, en nuestra asistencia, en las reuniones, en nuestro estudio personal y lectura de la Biblia.

Si nosotros nos damos cuenta que a veces hay que tomar decisiones firmes, determinantes en cuanto a quitar cosas que nos estorben. Por ejemplo, no es malo actividades como al aire libre, la recreación. Pero cuando éstas exceden el tiempo o nos quitan el tiempo de nuestro servicio de Jehová o de nuestras actividades espirituales, puede eso hacer peligrar nuestra herencia espiritual.

Ahora ¿Por qué hay que hacerlo?, por qué se corre el riesgo de perderla? Una herencia puede ser despilfarrada o malgastada por alguien que la recibe sin mayor esfuerzo. Hoy se ha visto como los padres han hecho fortunas o han llegado a tener propiedades en cantidad, o tal vez en una medida razonable.

Pero al pasársela sus hijos como a ellos, no les ha costado nada. Comienzan a malgastarla, a desperdiciarla y a perderla. Eso pasó con los israelitas. Ellos tuvieron muchas cosas casi sin esfuerzo. Algunos de ellos solamente tuvieron que tomar posesión de la tierra y nada más. Y lo malgastaron. 

VAMOS A LEER: Josué 16:10

Pero no expulsaron a los cananeos que vivían en Guézer; los cananeos siguen viviendo entre los de Efraín hasta el día de hoy y se les ha sometido a trabajos forzados.

Los israelitas descrito aquí, los de la tribu de Efraín, conquistaron esa tierra, pero no hicieron lo que Jehová pedía que se realice, que se expulse o se mate a los cananeos que estaban entre ellos. Es cierto que el versículo indicaba que fueron sometidos a trabajos forzados, pero seguían con ellos.

Ahora, ¿Cuál era el peligro? Los cananeos no adoraban a Jehová. Tenían a sus propios dioses falsos tenerlos tan cerca. ¿Podría en algún momento incitar o empujar a los israelitas a copiar esa misma manera de actuar? Y se sabía que tarde o temprano ellos iban a empujar a los israelicitas o a seducirlos a adorar a sus dioses falsos. Y la historia bíblica así lo demuestra.

Hoy podemos tener una actitud parecida a la de estos israelitas, creyendo que nosotros podemos manejar la situación y que no nos va a pasar nada. Qué equivocados estamos, hasta cristianos ungidos de la época después de Jesús. Fallaron por no tomar acciones como debían ser. Cada uno de nosotros debe examinar sinceramente qué es lo que podría estorbar o afectar nuestro servicio de Jehová y tomar decisiones radicales.

No queremos nosotros tener platos fuera de los trabajos con nuestros compañeros de labores, porque eso podría perjudicarnos. Uno podría decir no, pero a mí no me gusta tomar. A mí no me gusta fumar, a mí no me gusta cometer inmoralidad, pero al estar asociándonos con personas que lo hacen y quienes podrían en algún momento incitarnos a hacerlo, podríamos caer y perder nuestra valiosa herencia.

Todos debemos ser cautelosos, todos debemos ser cuidadosos. La tentación siempre habrá para todos. Hasta el propio señor Jesucristo tuvo una tentación o varias tentaciones de parte de Satanás, y si no hubiera actuado como debía, hubiera también caído, que era una posibilidad. No nos creamos más fuerte que nadie. Debemos cuidar nuestra valiosa herencia.

Volviendo a este punto, sabemos que para recibir una herencia se deben cumplir ciertos requisitos. Un padre por amor a su hijo, ese es el requisito, su afiliación emocional de familia. Para otros puede ser el haber servido muy duro a esa persona y en agradecimiento se le da la herencia. Pero hay que hacer algo. Jehová también dio la herencia que correspondía a las personas que lo merecían. 

VAMOS A LEER: Josué 17:17,18

De modo que Josué les dijo esto a los de la casa de José, a Efraín y Manasés: “Son un pueblo numeroso y tienen mucho poder. No les tocará solo una parte de la tierra, 18  sino que la región montañosa también será de ustedes. Aunque es un bosque, lo despejarán, y será el límite del territorio de ustedes. Expulsarán a los cananeos aunque ellos sean fuertes y tengan carros de guerra con hoces de hierro”.

Aunque ya vimos que no todos fueron expulsados del lugar, sin embargo, Jehová les dio la herencia en su totalidad y poco a poco fueron tomando el control completo, aunque algunos cananeos quedaron con vida. Eso demuestra entonces que Jehová está dispuesto a dar la herencia. Ve que hacemos un esfuerzo y por supuesto, él también quiere cumplir.

Hoy la herencia que Jehová nos ofrece a nosotros es la vida eterna. Es algo que no podemos conseguir por nosotros mismos, y él desea que nosotros hagamos todo el esfuerzo por proteger y conseguir dicha herencia. ¿Cómo se puede hacer?

No queremos ser como algunos que reciben herencias y no las cuidan o la malgastan gracias a nuestro actual servicio fiel a Jehová. Podemos obtener diferencia pero necesitamos protegerla, cuidarla. Hagamos todo lo posible por demostrarle Jehová que cumplimos con los requisitos para obtener diferencia y que haremos todo el esfuerzo posible por protegerla ahora y en el futuro.

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