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TESOROS DE LA BIBLIA, 6 al 12 de diciembre 2021, “Vayan con la fuerza que tienen”, Discurso Preparado.

“Vayan con la fuerza que tienen” (10 mins.)

¿Es usted una de esas personas que por temor pierde alguna buena oportunidad? Por ejemplo, por no preguntar el precio de un artículo que está de oferta o que parece estarlo, nos retraemos y de repente otras persona se adelanta y consigue esa oferta que tanto queríamos. O tal vez por temor a acercarse a una persona que a uno le gusta, no le dice las palabras que quisiera y pierda esa oportunidad de toda su vida.

Si el temor es el responsable de muchas cosas que nos abstenemos de hacerlo o por hacerlo, lo hacemos mal, porque creemos que no estamos preparados para realizar algo. En el aspecto teocrático sucede lo mismo. Hay momentos en los que uno podría realizar una tarea y se abstiene de querer hacerla o si se nos ofrece a ser una responsabilidad dentro de la congregación decimos que no, que no podemos hacerla por temor.

Sin embargo, en esta sección de Tesoros de la Biblia, con el título: «Vayan con la fuerza que tienen». Veremos un hombre muy miedoso, muy temeroso, sin embargo, tuvo las energías necesarias para hacer algo sobresaliente. Fue Gedeón. Leamos sobre la época en la que él vivía como juez designado de Jehová.

VAMOS A LEER: Jueces 6:2-6. 

Y Madián dominó a Israel. Por culpa de Madián, los israelitas se hicieron escondites en montañas, cuevas y lugares de difícil acceso. 3 Cada vez que los israelitas sembraban, los madianitas, los amalequitas y los orientales los atacaban. 4 Acampaban para luchar contra ellos y destruían las cosechas por todo su territorio hasta Gaza, no dejaban en Israel nada para comer ni tampoco ovejas, toros o burros. 5 Porque subían con sus animales y sus tiendas de campaña, y eran tan numerosos como las langostas. Ellos y sus camellos eran tantos que no se podían contar. Llegaban al país para destruirlo. 6 Al final, Madián dejó a Israel hundido en la miseria; y los israelitas le rogaron a Jehová que los ayudara.

Y para realizar dicha ayuda se usó a Gedeón. Si leemos el relato bíblico de él en el libro de los Jueces, nos daremos cuenta que no fue una persona que de buenas a primera estuvo dispuesto a ayudar. En ocasiones tuvo que ir preparándoselo poco a poco para que realice labores que exigían mucho valor.

Y por eso Jehová envió un ángel para hablar con él y le dijo las palabras que encontramos en el versículo 14 del capítulo 6.

VAMOS A LEER: Jueces 6:14. 

Jehová se volvió hacia él y le dijo: “Vete, que con la fuerza que tienes salvarás a Israel de las manos de Madián. ¿Acaso no soy yo el que te envía?”.

Con estas palabras le estaba infundiendo ánimo y recordándole que aunque él tenía fuerzas normales como ser humano y decisión de hacer las cosas, sin embargo el mayor respaldo vendría de Jehová para hacer cosas sobresalientes. Este pequeño ejemplo nos enseña que nosotros cuando recibimos una asignación, no confíe en que usted tiene todo lo necesario para desempeñarla. Necesita el apoyo de Jehová.

Él nos escoge para realizar una labor, pero no estamos 100 por ciento capacitados para hacerlo a menos que él decida apoyarnos. No importa la tarea que usted tenga que realizar, por más insignificante que sea, agradezca a Jehová y pida su ayuda para hacerlo lo mejor que se pueda. A pesar de que estas palabras fueron dichas a Gedeón de hacer las cosas con las fuerzas que tenían.

VAMOS A LEER: Jueces 6:15. 

Y Gedeón le respondió: “Perdón, Jehová, pero ¿Cómo voy a salvar yo a Israel? Mira que mi clan es el menos importante de Manasés y yo soy el más insignificante de la casa de mi padre”.

Esta fue una actitud humilde de parte de Gedeón. No estaba pensando que era el mejor que podía hacer, era el más pequeño de Manasés y el más chico de la casa de su padre. La actitud que nosotros necesitamos cuando se nos asigne algo dentro de la congregación. Pero también estas palabras pueden denotar que Gedeón creía que dependía de sus fuerzas para realizar esta labor.

Ahí es donde también debemos nosotros analizar. Es Jehová el que debe y va a ayudar. Si nosotros se los permitimos al ser instrumentos de él para realizar una labor teocrática.

Eso tuvo que hacer Gedeón cuando él solicitó ayuda para atacar a los madianitas, que eran 135.000 soldados. 32.000 israelitas se hicieron disponibles. Era menor esa cantidad. Pero Jehová le dijo son muchos. Puso a prueba y 22.000 se fueron y quedaron 10.000. Aún así, eran demasiados.

Volvió a hacerse otra prueba para escoger a los mejores y en total quedó 300 hombres. Desde el punto de vista humano, eso era un suicidio. 135.000 madianitas contra 300 hombres. Es decir, un Israelita tendría que pelear con 450 hombres. Imposible de que eso sea un éxito.

VAMOS A LEER: Jueces 7:19-22. 

Gedeón y los 100 hombres que estaban con él llegaron al borde del campamento cuando empezaba la segunda vigilia de la noche, justo después del cambio de turno. Y tocaron los cuernos e hicieron pedazos los jarrones que llevaban en la mano. 20  Así que los tres grupos tocaron los cuernos e hicieron pedazos los jarrones. Sostuvieron las antorchas con la mano izquierda, tocaron los cuernos que llevaban en la derecha y gritaron: “¡La espada de Jehová y de Gedeón!”. 21  Los hombres permanecieron quietos en sus puestos alrededor del campamento, pero todo el ejército enemigo salió corriendo, gritando mientras huía. 22  Los 300 siguieron tocando los cuernos, y Jehová hizo que por todo el campamento los hombres se atacaran unos a otros con sus espadas. El ejército enemigo huyó hasta Bet-Sitá, y hasta Zererá, hasta las afueras de Abel-Meholá, junto a Tabat.

Gedeón, así como nosotros necesitamos demostrar que estamos dispuestos a seguir las instrucciones de Jehová. Qué hermoso es tener el respaldo de Jehová. ¡Qué hermoso!. Aunque seamos miedosos, aunque tengamos terror de desempeñar una labor, pero tenemos la fuerza que nos impulsa a hacer la voluntad de Jehová. 

Haga todo lo posible para que cuando le den una asignación no utilice la palabra. No puedo. Si tenemos el apoyo de Jehová, realmente todo conseguiremos para honra y gloria de él.

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