TEXTO DIARIO, De hoy Domingo 12 de junio del 2022

Examinemos las Escrituras todos los días 2022
Domingo 12 de junio del 2022
Por la fe, cuando Abrahán fue puesto a prueba, prácticamente ofreció a Isaac (Heb. 11:17).
La familia de Abrahán pasó por momentos complicados. Su querida esposa, Sara, era estéril. Vivieron con esa amarga pena durante muchos años. Con el tiempo, ella le entregó a Abrahán a su sirvienta Agar como esposa. Así Sara y Abrahán podrían tener hijos por medio de Agar. Pero, cuando esta quedó embarazada de Ismael, empezó a despreciar a Sara. La situación se complicó tanto que Sara hizo que Agar huyera de su casa (Gén. 16:1-6). Por fin, Sara quedó embarazada y le dio a su esposo un hijo, a quien él llamó Isaac. Abrahán quería a sus dos hijos, Ismael e Isaac. Pero, como Ismael no trató bien a Isaac, Abrahán tuvo que despedir a Ismael y Agar (Gén. 21:9-14). Años más tarde, Jehová le pidió a Abrahán que sacrificara a Isaac (Gén. 22:1, 2; Heb. 11:17-19). En ambas ocasiones, Abrahán tuvo que confiar en que Jehová cumpliría lo que le había prometido sobre sus hijos. w20.08 4 párrs. 9, 10
¿Qué aprende usted de la historia del hermano Walden?
Estemos dispuestos a hacer sacrificios. Si queremos poner en primer lugar en nuestra vida la ciudad de Dios, es decir, el Reino, debemos ser como Abrahán y estar dispuestos a sacrificarnos para agradar a Dios (Mat. 6:33; Mar. 10:28-30). Veamos el ejemplo del hermano Bill Walden.* En 1942, cuando estaba a punto de convertirse en ingeniero estructural en Estados Unidos, empezó a estudiar con los testigos de Jehová. Uno de sus profesores le había conseguido un trabajo para cuando se graduara de la universidad, pero Bill lo rechazó. Explicó que había decidido no ejercer su prometedora carrera porque deseaba servir más a Dios. Poco después, el ejército lo llamó a filas. Con respeto se negó, y como resultado lo multaron con 10.000 dólares y lo sentenciaron a cinco años de cárcel. A los tres años, fue puesto en libertad. Con el tiempo, lo invitaron a asistir a la Escuela de Galaad y lo enviaron de misionero a África. Bill se casó con Eva y sirvieron juntos en África, donde tuvieron que hacer muchos sacrificios. Años después, tuvieron que regresar a Estados Unidos para cuidar a la madre de Bill. Pensando en lo que ha sido su vida, él dice: “Los ojos se me llenan de lágrimas cuando pienso en el honor de haber sido utilizado por Jehová durante más de setenta años. A menudo le doy las gracias por haberme permitido hacer de su servicio el centro de mi vida”. ¿Puede usted también convertir el servicio de tiempo completo en la carrera de su vida?
¿Qué le enseña la experiencia de los hermanos Apostolidis?
No esperemos una vida sin problemas. El ejemplo de Abrahán nos enseña que incluso los que le dedican su vida a Jehová tendrán dificultades (Sant. 1:2; 1 Ped. 5:9). Ese fue el caso de un hermano llamado Aristotelis Apostolidis.* Se bautizó en Grecia en 1946, y en 1952 se comprometió con Eleni, una hermana que tenía las mismas metas que él. Pero entonces Eleni se enfermó y los médicos le descubrieron un tumor cerebral. Se lo quitaron, pero a los pocos años de estar casados este reapareció. Volvieron a operarla, pero quedó parcialmente paralizada y con graves dificultades para hablar. Pese a su enfermedad y a que el gobierno perseguía a los Testigos en aquel entonces, Eleni siguió predicando con entusiasmo.
Aristotelis cuidó a su esposa durante treinta años. En todo ese tiempo, fue anciano, colaboró con comités de asambleas y ayudó a construir un Salón de Asambleas. Entonces, en 1987, Eleni tuvo un grave accidente mientras predicaba. Estuvo en coma tres años, y luego murió. Aristotelis resume sus vivencias y dice: “A lo largo de los años, las circunstancias agobiadoras, los problemas difíciles y los sucesos imprevistos han exigido que demuestre muchísima tenacidad y perseverancia. Con todo, Jehová siempre me ha suministrado la fuerza necesaria para superar esas dificultades” (Sal. 94:18, 19). Sin duda, Jehová ama profundamente a los que hacen todo lo posible por servirle a pesar de los problemas.
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