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TEXTO DIARIO, De hoy Miércoles 10 de marzo del 2021.

Examinemos las Escrituras todos los días 2021

Miércoles 10 de marzo del 2021

Cuídense por temor de que su corazón sea atraído seductoramente, y de veras se desvíen y adoren a otros dioses (Deut. 11:16).

Con astucia, Satanás tentó a los israelitas a cometer idolatría valiéndose de la necesidad que tenían de conseguir alimento. Cuando entraron en la Tierra Prometida, tuvieron que aprender una nueva manera de cultivar la tierra. En Egipto, regaban los campos con el agua que sacaban del río Nilo. Pero en la Tierra Prometida no había un río caudaloso del que sacar el agua de riego, sino que se utilizaba el rocío y el agua que caía en la época de lluvias (Deut. 11:10-15; Is. 18:4, 5). Por lo tanto, los israelitas debían aprender nuevos métodos de cultivo. Pero ¿por qué les advirtió Jehová que no adoraran a dioses falsos mientras les hablaba sobre agricultura? Sabía que los israelitas se sentirían tentados a aprender de los pueblos paganos vecinos técnicas útiles para cultivar la tierra y que las ideas de los cananeos estaban influidas por su creencia en Baal (Núm. 25:3, 5; Juec. 2:13; 1 Rey. 18:18). w19.06 3 párrs. 4-6.




LAS TÁCTICAS QUE USA SATANÁS HOY DÍA

¿Qué tácticas usa hoy día Satanás?

Satanás usa hoy día las mismas tácticas que entonces. Atrapa a la gente apelando a los deseos naturales, fomentando la inmoralidad sexual y oscureciendo la identidad de Jehová. Empecemos primero por esta última táctica.

¿Cómo ha oscurecido Satanás la identidad de Jehová?

Satanás oscurece la identidad de Jehová. Tras la muerte de los apóstoles de Jesús, algunos supuestos cristianos empezaron a difundir enseñanzas falsas (Hech. 20:29, 30; 2 Tes. 2:3). Estos apóstatas comenzaron a oscurecer la identidad del único Dios verdadero. Por ejemplo, dejaron de usar el nombre divino en la Biblia y lo sustituyeron por “Señor” o por otros títulos. Debido a ello, al lector de la Biblia se le hacía difícil distinguir a Jehová de los demás “señores” que se mencionan en las Santas Escrituras (1 Cor. 8:5). Utilizaron el mismo término, “Señor”, para referirse tanto a Jehová como a Jesús, lo que dificultó entender que Dios y su Hijo son personas diferentes con posiciones distintas (Juan 17:3). Esta confusión contribuyó al desarrollo de la trinidad, una doctrina que la Biblia no enseña. Como consecuencia, muchos consideran que a Dios no se le puede conocer y que su identidad es un misterio. ¡Qué gran mentira! (Hech. 17:27).

¿Qué ha fomentado la religión falsa? y ¿Cuáles han sido los resultados, como se indica en Romanos 1:28-31?

Satanás apela a los deseos de la carne. En los días del antiguo Israel, Satanás usó la religión falsa para fomentar la inmoralidad sexual. Hoy hace lo mismo. La religión falsa tolera la conducta inmoral y hasta intenta que parezca normal. Por lo tanto, muchos que dicen servir a Dios han abandonado sus claras normas morales. ¿Cuáles han sido los resultados? El apóstol Pablo los mencionó en la carta que escribió a los romanos (lea Romanos 1:28-31). Entre “las cosas que no son apropiadas” está todo tipo de inmoralidad sexual, incluida la homosexualidad (Rom. 1:24-27, 32; Rev. 2:20). Sin duda, es muy importante que obedezcamos las claras enseñanzas de la Biblia.

¿Qué otra táctica usa Satanás?

Satanás se aprovecha de los deseos naturales. Es normal que deseemos conseguir el sustento para nosotros y nuestra familia. Y queremos conseguir la preparación necesaria para ello (1 Tim. 5:8). ¿Cómo lo hacemos? Por regla general, yendo a la escuela y siendo buenos estudiantes. Pero debemos tener cuidado. En muchos países, el sistema educativo no solo enseña a los alumnos cosas útiles para su vida, sino también filosofías humanas. Se les anima a poner en duda la existencia de Dios y a despreciar la Biblia. Se les dice que la teoría de la evolución es la única explicación inteligente sobre el origen de la vida (Rom. 1:21-23). Estas ideas están en contra de “la sabiduría de Dios” (1 Cor. 1:19-21; 3:18-20).

¿Qué fomentan las filosofías del hombre?

Las filosofías del hombre dejan de lado o contradicen las justas normas divinas. No fomentan el fruto del espíritu de Dios, sino “las obras de la carne” (Gál. 5:19-23). Producen orgullo y arrogancia, de modo que la gente se hace amadora de sí misma (2 Tim. 3:2-4). Estas características son contrarias al espíritu manso y humilde que Jehová quiere que tengamos (2 Sam. 22:28). ¿Qué les ha ocurrido a algunos cristianos que han hecho carreras universitarias? Que las ideas de los hombres, no las de Dios, han moldeado su mente. Veamos un ejemplo.

¿Qué aprendemos de lo que le ocurrió a una hermana?

Una hermana que lleva más de quince años en el servicio de tiempo completo cuenta: “Yo era Testigo bautizada, y había leído y oído sobre los peligros de los estudios universitarios. Pero no hice caso. Pensé que esos consejos no eran para mí”. ¿Qué problemas tuvo? Reconoce: “Mis estudios me exigían tanto tiempo y esfuerzo que estaba muy ocupada para hablar con Jehová en oración como hacía antes; tan agotada que no disfrutaba de hablar de la Biblia en la predicación, y demasiado cansada como para prepararme bien para las reuniones. Me di cuenta de que estar tan envuelta en los estudios universitarios estaba perjudicando mi amistad con Jehová. Menos mal que en ese momento entendí que debía dejarlos. Y así lo hice”.

¿Qué efecto tuvieron estos estudios en su modo de pensar? Ella responde: “Me avergüenza reconocer que la universidad me enseñó a ser crítica con los demás, en especial con los hermanos; a exigirles demasiado, y a alejarme de ellos. Me llevó mucho tiempo corregir todo esto. Esta experiencia me mostró lo peligroso que es pasar por alto las advertencias que nos da nuestro Padre celestial mediante su organización. Jehová me conocía mejor que yo misma. ¡Cuántos problemas me hubiera ahorrado si le hubiera obedecido!”.

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