TEXTO DIARIO, De hoy Sábado 17 de septiembre del 2022

Examinemos las Escrituras todos los días 2022
Sábado 17 de septiembre del 2022
El agricultor continúa esperando con paciencia el valioso fruto de la tierra. Tengan paciencia ustedes también (Sant. 5:7, 8).
En Israel, el agricultor sembraba las semillas después de las primeras lluvias, a mediados de octubre, y recogía la cosecha después de las últimas lluvias, a mediados de abril (Mar. 4:28). Si somos sabios, seguiremos el ejemplo de paciencia del agricultor. Ahora bien, puede que esto no sea fácil. Por nuestra imperfección, los seres humanos queremos ver de inmediato los frutos de nuestro esfuerzo. Pero, si alguien tiene un huerto y quiere que dé fruto, debe darle atención constante: tiene que cavar, plantar, deshierbar y regar. Lo mismo pasa con la obra de hacer discípulos. Tenemos que dedicar tiempo a desarraigar el prejuicio y la indiferencia del corazón de nuestros estudiantes. Cuando la gente nos rechaza, la paciencia nos ayudará a no desanimarnos. Pero también hay que ser pacientes cuando las personas responden bien, pues no podemos forzar el crecimiento de la fe del estudiante. A veces, hasta a los discípulos de Jesús les tomó tiempo entender el significado de lo que él enseñó (Juan 14:9). Recordemos que nosotros podemos plantar y regar, pero Dios lo hace crecer (1 Cor. 3:6). w20.09 11 párrs. 10, 11
Según Hechos 1:6-8, ¿hasta dónde llegaría la predicación?
En nuestros días, debemos estar muy centrados en predicar las buenas noticias del Reino. Jesús predijo que esta obra se extendería y continuaría mucho después de su muerte (Juan 14:12). Después que Jesús murió, algunos de sus discípulos volvieron a su negocio de la pesca. Tras su resurrección, Jesús usó su poder para que algunos de ellos atraparan una gran cantidad de peces. Aprovechó esa ocasión para dejarles claro que pescar hombres era más importante que cualquier otra labor (Juan 21:15-17). Justo antes de volver al cielo, les dijo a sus discípulos que la predicación que él había comenzado se llevaría a cabo más allá de las fronteras de Israel (lea Hechos 1:6-8). Años más tarde, le mostró al apóstol Juan en una visión lo que ocurriría “en el día del Señor”.* Entre otras cosas, Juan vio algo impresionante: que bajo la guía de los ángeles se anunciaban “buenas noticias eternas […] a toda nación, tribu, lengua y pueblo” (Apoc. 1:10; 14:6). Está claro que Jehová quiere que participemos hasta el final en esta monumental obra de predicar.
¿Qué podemos hacer para estar centrados en la predicación?
Algo que nos ayudará a estar centrados en la predicación es pensar en todo lo que Jehová hace para ayudarnos. Por ejemplo, nos da abundante alimento espiritual: publicaciones impresas y digitales, grabaciones de audio y video, y programas de JW Broadcasting. Pensemos en esto: nuestro sitio oficial de Internet tiene información en más de mil idiomas (Mat. 24:45-47). En un mundo dividido por motivos políticos, religiosos y económicos, los más de ocho millones de siervos de Dios que hay por todo el mundo somos una verdadera familia unida. Por ejemplo, el viernes 19 de abril de 2019, los testigos de Jehová alrededor del planeta pudimos disfrutar de un video que analizaba el texto diario. Esa noche, 20.919.041 personas se reunieron para conmemorar la muerte de Jesús. ¿Verdad que es un gran honor ver este milagro de nuestros días y ser parte de él? Pensar en ello nos impulsa a estar centrados en la obra del Reino.
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