TEXTO DIARIO, De hoy Viernes 16 de septiembre del 2022

Examinemos las Escrituras todos los días 2022
Viernes 16 de septiembre del 2022
Aconseja a las mujeres de más edad como a madres y a las más jóvenes como a hermanas (1 Tim. 5:1, 2).
Para algunas cristianas, la principal oportunidad de estar con otros hermanos es en las reuniones. Así que queremos aprovechar estas ocasiones para darles la bienvenida, hablar con ellas y demostrarles que nos preocupamos por ellas. Hagamos como Jesús y saquemos tiempo para estar con nuestras hermanas (Luc. 10:38-42). Tal vez podamos invitarlas a nuestra casa para comer algo sencillo o pasar un rato juntos. En esas ocasiones, procuremos hablar de cosas edificantes (Rom. 1:11, 12). En esto, es importante que los ancianos tengan la misma actitud que Jesús. Él sabía que para algunos ser soltero no es fácil. Pero dejó claro que la clave de la felicidad eterna no está ni en casarse ni en tener hijos, sino en poner el servicio a Jehová en primer lugar en la vida (Mat. 19:12; Luc. 11:27, 28). Los ancianos sobre todo deben tratar a las cristianas como sus madres y hermanas espirituales. Tienen que esforzarse por sacar tiempo antes o después de las reuniones para hablar con ellas. w20.09 21, 22 párrs. 7-9
¿En qué situaciones pueden necesitar las hermanas que las defiendan y las ayuden?
En ciertas situaciones, puede ser que algunas hermanas necesiten que alguien las defienda y las ayude (Is. 1:17). Por ejemplo, una hermana viuda o divorciada tal vez necesite que alguien hable por ella o que la ayude con algunas de las tareas de las que solía encargarse su esposo. Una hermana de edad avanzada puede necesitar que la ayuden a hablar con los médicos. Y una precursora que colabora de otras maneras con la organización quizá necesite que alguien la defienda si la critican por no predicar tanto como otros precursores. ¿Qué podemos hacer por ellas? Volvamos al ejemplo de Jesús.
De acuerdo con Marcos 14:3-9, ¿Cómo defendió Jesús a María?
Jesús no dudó en hablar por sus hermanas espirituales cuando las malinterpretaron. Por ejemplo, defendió a María cuando Marta la criticó (Luc. 10:38-42). Y también lo hizo cuando otros la reprendieron porque opinaban que había hecho algo incorrecto (lea Marcos 14:3-9). Jesús sabía por qué lo había hecho. Así que la elogió con estas palabras: “Ha hecho algo muy bueno por mí. […] Ella hizo lo que pudo”. De hecho, hasta profetizó: “En todo el mundo, en cualquier lugar donde se prediquen las buenas noticias, también se contará lo que hizo esta mujer”. Y eso es justo lo que está haciendo aquí este artículo. ¡Cuánto debió tranquilizar esto a María! Y qué bonito que Jesús relacionara su generosidad con el alcance mundial de la predicación.
Todos los Derechos Reservados Copyright © 2020 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania JW.ORG.
