Descargar Aplicación

TEXTO DIARIO, De hoy Viernes 27 de agosto del 2021

Examinemos las Escrituras todos los días 2021

Viernes 27 de agosto del 2021

Además de esas cosas externas, está la preocupación por todas las congregaciones (2 Cor. 11:28).

El apóstol Pablo tenía muchas razones para sentir preocupación. Los problemas de los hermanos lo angustiaban (2 Cor. 2:4). Hubo opositores que lo golpearon y lo encarcelaron. También le causaba inquietud tener que “vivir con poco” (Filip. 4:12). Y, tomando en cuenta que naufragó al menos en tres ocasiones, podemos imaginar el miedo que sentía cada vez que viajaba en barco (2 Cor. 11:23-27). ¿Qué lo ayudó? Pablo no dejaba de pensar en los problemas de sus hermanos, pero, como era modesto, no trató de arreglarlos él solo. Les pidió a otros cristianos confiables, como Timoteo y Tito, que lo ayudaran a cuidar de la congregación. No hay duda de que la labor de estos hermanos contribuyó a que Pablo se sintiera más tranquilo (Filip. 2:19, 20; Tito 1:1, 4, 5). w20.02 22, 23 párrs. 11, 12

¿Cómo pueden imitar a Pablo los ancianos?

Pidamos ayuda. Hoy día, a muchos ancianos les ocurre lo mismo que a Pablo. Es tanto el cariño que sienten por sus hermanos que sufren cuando estos pasan por dificultades. Pero un anciano no puede resolver todos los problemas él solo. La modestia lo motivará a pedir ayuda a otros hermanos capacitados y a preparar a los jóvenes para que lo ayuden a cuidar el rebaño de Dios (2 Tim. 2:2).

¿Qué no le preocupaba a Pablo, y qué podemos aprender de su ejemplo?

Reconozcamos que necesitamos consuelo. Pablo era humilde, así que buscaba el consuelo de sus amigos. Es obvio que no le preocupaba que otros lo consideraran débil por reconocer que sus hermanos lo habían animado. En su carta a Filemón, le dijo: “Me alegró y me consoló mucho enterarme de tu amor” (Filem. 7). En otra ocasión, mencionó a varios compañeros que lo habían animado mucho en momentos de angustia (Col. 4:7-11). Si reconocemos con humildad que necesitamos ánimo, los hermanos estarán encantados de dárnoslo.

¿Qué ayudó a Pablo en momentos de mucha angustia?

Confiemos en la Palabra de Dios. Pablo sabía que las Santas Escrituras le darían consuelo (Rom. 15:4). Además, también podían darle sabiduría para afrontar cualquier prueba (2 Tim. 3:15, 16). La segunda vez que estuvo preso en Roma, se dio cuenta de que no iba a tardar en morir. ¿Qué hizo ante esa situación tan angustiosa? Le pidió a Timoteo que fuera a verlo pronto y le llevara “los rollos” (2 Tim. 4:6, 7, 9, 13). ¿Por qué? Porque aquellos rollos probablemente contenían partes de las Escrituras Hebreas, así que podría usarlos para su estudio personal. Si nosotros, al igual que Pablo, estudiamos con regularidad la Biblia, Jehová la usará para tranquilizarnos, sin importar qué dificultades suframos

Todos los Derechos Reservados Copyright © 2020 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania JW.ORG.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *