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BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS: 13-19 de diciembre 2021, Jueces  8 al 9.

Busquemos perlas escondidas (10 mins.)

Jue 8:27. ¿Adoró Gedeón el efod que hizo? (it-1 763 párr. 6).

No, la biblia no dice eso, y estamos seguros de que no lo hiso porque él es mencionado entre la gran nube de testigos fieles que menciona el apóstol Pablo, así que aunque Gedeón mando a hacer este efod con un motivo apropiado, esto desvió la atención de los Israelitas de la adoración verdadera y terminaron cometiendo idolatría.

COMENTARIOS ADICIONALES

No, de hecho, las intenciones de Gedeón fueron buenas y pretendía conceder el mérito de la victoria a Jehová. Sin embargo, los Israelitas adoraron a este Efod y se convirtieron en culpables de inmoralidad. No así Gedeón, que como dice Pablo, se encuentra entre los grandes fieles testigos de Jehová de tiempos precristianos.

A pesar de las buenas intenciones de Gedeón de conmemorar la victoria que Jehová le había concedido a Israel y honrar a Dios, el efod «Sirvió de lazo para Gedeón y para su casa», debido a que los Israelitas lo adoraron y así se hicieron culpables de inmoralidad espiritual. No obstante, la Biblia no dice que Gedeón mismo lo adorase; al contrario, el apóstol Pablo lo menciona específicamente entre la «gran nube» de fieles testigos de Jehová de tiempos precristianos.

Aunque Gedeón construyó el efod para conmemorar la victoria que Jehová le había concedido a Israel y honrar a Dios, eso no significa que él cayó también en la adoración que los israelitas a ese monumento.

Además, el hecho de que se lo mencione en el capitulo 11 de Hebreos demuestra que durante toda su vida fue un fiel siervo de Jehová.

¿Qué perlas espirituales ha encontrado sobre Jehová, el ministerio y otros temas en la lectura bíblica de esta semana?

Jueces 8:1-3. Vemos que cuando los Efraimitas, intentan armar riña con Gedeón, él responde con apacibilidad, lo que logra tranquilizarlos, esto nos deja un claro ejemplo de la forma en que debemos reaccionar cuando alguien nos provoca, quizás un hermano se ha sentido ofendido por algo, o en la predicación alguien nos trata mal, debemos siempre ser apacible y mostrar autodominio. Aprendemos que los Efraimitas tenían el orgullo herido porque no se los había invitado desde el principio a luchar junto con Gedeón, se concentraron tanto en proteger el honor de su tribu que no habían pensado en lo más importante, y esto nos puede pasar a nosotros cuando puede que no nos tomen en cuenta para alguna asignación o privilegio, pero no debemos darle más importancia a proteger nuestro honor que a honrar a Jehová.

Jueces 8:2. Quizás otras personas se hayan encolerizado con nosotros y nos traten con hostilidad. Reconozcamos dichos sentimientos y hagamos lo posible por comprender su punto de vista. ¿Pudiera ser que de alguna manera hayamos contribuido a que se sientan así? En ese caso, ¿Por qué no admitir la culpa que tuvimos en crear la dificultad e indicar a la persona que lamentamos haber contribuido al problema? Unas cuantas palabras bien pensadas pudieran restablecer una relación deteriorada. Algunos de los que estén molestos tal vez solo necesiten que les confirmemos bondadosamente nuestra amistad. La Biblia señala que «Donde no hay leña, se apaga el fuego». No hay duda de que las palabras bien escogidas y expresadas con el espíritu apropiado pueden «Apartar la furia» y ser una curación.

Jueces 8:2-3. Nos enseña a ser empáticos y humildes, entonces si tenemos alguna diferencia con alguien debemos procurar ver las cosas desde su perspectiva, o incluso para calmar la riña podemos felicitar a la persona por algo que ha hecho bien, pero para eso necesitamos humildad sobre todo si es evidente que la otra persona está equivocada, pero, sin duda, mantener la paz es mucho más importante que demostrar que tenemos razón.

Jueces 8:4. Aún estando cansado, siguieron persiguiendo al enemigo. El cansancio es algo natural en nuestra condición de humanos imperfectos. Y es buena de vez en cuando parar y tomar fuerzas. Pero no paremos de perseverar en nuestro servicio, estamos en los últimos días y es ahora cuando lo debemos dar todo. Cuando llegue el paraíso tendremos mucho tiempo para descansar y disfrutar.

Jueces 8:6. Los príncipes de Sucot se negaron a ayudar a los hombres cansados de Gedeón. El pueblo de Dios es muy diferente, y siempre tenemos que estar dispuestos a ayudarnos entre nosotros. Sobre todo más cuando se nos pide ayuda. Si lo han hecho, que no es fácil pedir ayuda, es porque de verdad se necesita y debemos cuidar en estas situaciones aún más a nuestros hermanos, ellos harán lo mismo con nosotros.

Jueces 8:6-8. Gedeón esperaba recibir apoyo de sus hermanos, algo de pan y agua, y vemos que ellos le fallaron cuando él más los necesitaba, ni creían que Gedeón lograría su objetivo, Jehová ayudo a Gedeón a alcanzar la victoria, esto nos enseña que estas cosas ocurren y podría pasarnos a nosotros también, pero en vez de rendirnos queremos apoyarnos en Jehová como hizo Gedeón y veremos como Jehová nos da la victoria incluso si otros no creen que seamos capaces de lograrlo, Jehová levanta al humilde y humilla a los orgullosos.

Jueces 8:20. Tener miedo por ser joven para hacer algo o llevar una responsabilidad en la congregación es normal. No debemos presionar a nuestros jóvenes para llevar mas responsabilidades si no están preparados, hemos de darles tiempo, que se cualifiquen y den ellos el paso cuando estén listos.

Jueces 8:23. Después de derrotar a Madián, el pueblo quiso hacer rey a Gedeón, pero el fue modesto y humilde y reconoció que no estaba en sus planes ser rey, sino que Jehová es el único que tiene ese derecho, la respuesta de Gedeón reflejó lo que el propio Jehová Dios pensaba tocante a que Israel tuviera un rey humano y esto puede verse aún más claro en la respuesta que Dios dio a Israel respecto al deseo manifestado por ellos en los días del profeta Samuel de tener un rey.

Jueces 8:27. Haciendo una comparación con este versículo. En nuestra propia casa también podemos tener objetos o herramientas que puedan constituir una trampa para nosotros y nuestra familia. La más  clara es internet, pero también videoconsolas con ciertos juegos y otra serie de objetos que si no les damos un buen uso siguiendo las normas bíblicas se pueden convertir en una trampa en nuestra adoración pura.

Jueces 8:30. Un dato curioso e interesante es que Gedeón es el hombre que tuvo más hijos en la Biblia, según el registro fueron 70 hijos.

Jueces 8:33. Dice que cuando Gedeon murió los Israelitas se desviaron nuevamente de la adoración verdadera, esto una vez mas nos recuerda que no debemos ser seguidores de hombres, porque al parecer esto es lo que sucedía con Israel, y si nosotros hacemos lo mismo que ellos, entonces en cuanto ya no esté en la congregación la persona a la que seguimos, pues nos enfriaremos en sentido espiritual.

Jueces 8:34,35. Muchos de aquellos Israelitas se olvidaron de todo lo bueno que Jehová y Gedeón habían hecho por ellos, esto podría ocurrirnos a nosotros también, quizás ayudamos a otros, quizás hicimos sacrificios por ellos y con el pasar del tiempo ya ni se hizo por ellos, en vez de amargarnos debemos confiar en Jehová y seguir sirviendo a los hermanos, Jehová nos bendecirá por imitarlo ya que él no olvida todo lo que hacemos por el y por los hermanos.

Jueces 9. El capítulo 9 del libro de Jueces destaca la importancia de la humildad. Allí encontramos una parábola que contó Jotán, hijo de Gedeón. El relato comienza así: “Una vez, los árboles fueron a ungir sobre sí un rey”. El olivo, la higuera y la vid representaron a hombres honorables que nunca buscaron reinar sobre sus hermanos israelitas. En cambio, el cambrón —que solo sirve para leña— representó el reinado de un asesino ávido de poder: el orgulloso Abimélec. Este hombre se las dio “de príncipe sobre Israel por tres años”, pero finalmente sufrió una muerte violenta, es por eso que siempre es importante ser una persona de mente humilde.

Jueces 9:5. Gedeón tenia un hijo muy malo y ambicioso que por las ansias de poder y riquezas fue capaz de eliminar a 70 de sus hermanos, es impresionante como las ansias de poder corrompen a las personas, que nunca hagamos daño a nadie por las ansias de un privilegio de servicio, en vez de ello pidámosle a Jehová que llene nuestro corazón y nos ayude a seguir creciendo en amor por el y por nuestros hermanos.

Jueces 9:8. Hasta el final, nos enseña que para ser amigos de Dios, tenemos que ser de mente humilde, pues allí encontramos una parábola que contó Jotán, el hijo de Gedeón, el relato dice que una vez, los arboles fueron a ungir sobre sí un rey, el olivo, la higuera y la vida representaron a hombres honorables que nunca buscaron reinar sobre sus hermanos, en cambio, el cambrón representó el reinado del orgulloso Abimélec, quien tuvo un final muy desastroso, así que siempre es mejor ser humildes.

Jueces 9:8-15. Nos ayuda en el ministerio pues nos muestra como ser mejores maestros, y es que una clave es aprender a usar correctamente las ilustraciones, ya que así podremos llegar más fácilmente al corazón de las personas.

Jueces 9:22. En adelante. Abimélec gobernó por tres años. Pero después de esos años hubo enemistad y lo traicionaron. Podremos ser, nosotros, objeto de injusticias en este sistema por parte de cualquier persona u organismo, y pueden pasar años. Pero la justicia de Dios siempre estará presente y pedirá cuentas a nuestros opresores por las injusticias sufridas.

Jueces 9:33. De vez en cuando se dan indicaciones más precisas del tiempo. Por ejemplo, a Abimélec, hijo violento del juez Gedeón, se le aconsejó que se lanzara con ímpetu contra la ciudad de Siquem “por la mañana […] en cuanto brille el sol”. Evidentemente había una razón estratégica tras aquello. La luz deslumbrante del sol naciente tras las fuerzas de Abimélec tiene que haber hecho muy difícil el que los defensores de Siquem distinguieran al ejército agresor en “las sombras de las montañas”.

Jueces 9:56-57. Dios hizo que la maldad de aquellos hombres viniera sobre ellos, el texto menciona que hasta sobre ellos cayó lo opuesto de una bendición por el daño que hicieron a sus hermanos, esto nos enseña que todo aquel que hace daño a los demás se esta acarreando un juicio sobre si mismo, todo el daño que haga le regresará, porque Jehová no bendice a los malos ni los pronunciará juntos, a no ser que se arrepientan y enmienden el daño causado, viéndolo así, nos conviene ser buenos con todos.

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