Descargar Aplicación

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS: 25-31 de octubre 2021, Josué 15 al 17.

Busquemos perlas escondidas (10 mins.)

Jos 17:15, 18. ¿Cómo sabemos que había muchos árboles en el antiguo Israel? (w15 15/7 32).

Sabemos que habían muchos árboles porque la misma Biblia lo dice. En estos dos versículos Josué les dice dos veces a los descendientes de José «que suban al bosque y lo despejen». Sin embargo, hoy día, muchos de esos árboles han desaparecido y por ello hay quienes se preguntan si es cierto lo que dice la     Biblia. Pero en el libro la vida en el Israel bíblico explica que «en el Israel antiguo, los bosques eran mucho más extensos que en la actualidad». Que en las zonas montañosas crecían árboles como el pino de Alepo, la coscoja de palestina y el terebinto. Y en la Sefelá abundaban los sicomoros. También en la obra Plantas de la Biblia indica que en algunos lugares de Israel han desaparecido todos los árboles. Además, señala que fue un proceso gradual y la razón fue porque: «El hombre ha talado los bosques a fin de obtener más tierras de cultivos, pastos, materiales para la construcción y combustibles».

COMENTARIOS ADICIONALES

La Biblia dice que en algunas regiones de la Tierra Prometida había «Gran cantidad» de árboles. El libro Life in Biblical Israel (La vida en el Israel bíblico) explica que «en el Israel antiguo, los bosques eran mucho más extensos que en la actualidad». Los versículos bíblicos que leímos, indican que las extensiones de bosques eran enormes y por eso debían cortarlos para que puedan utilizarlas como tierras para vivir.

La obra Plants of the Bible (plantas de la biblia indica) indica que en algunos lugares de Israel han desaparecido todos los árboles. El libro señala que fue un proceso gradual: «El hombre ha talado los bosques a fin de obtener más tierras de cultivo, pastos, materiales para la construcción y combustibles».

Porque hay registros en la antigüedad los bosques eran mucho más extensos que en la actualidad y que en las zonas montañosas de Israel crecían árboles como el pino de Alepo, la coscoja de Palestina y el terebinto así como los sicómoros pero debido al paso de los siglos las personas fueron talando los bosques a fin de obtener más tierras de cultivo, pastos, materiales para la construcción y combustibles.

¿Qué perlas espirituales ha encontrado sobre Jehová, el ministerio y otros temas en la lectura bíblica de esta semana?

Josué 15:18,19. En Israel, a veces, las bendiciones implicaban dar regalos, por eso, fue que Acsá, la hija de Caleb, usó la expresión «regalo de bendición». Estos podían ofrecerse como una expresión de buenos deseos hacia un ser querido o amigo en prueba de gratitud o favor. Esto me enseña: que se necesita gentileza al «dar y recibir regalos», ya sea, que estos sean a la familia, amigos o hermanos en la congregación. Cuando hacemos regalos debemos asegurarnos que nuestra motivación sea por «amor sincero e interés genuino», así imitamos a «Jehová Dios, quien ama al que da con alegría».

Josué 16:1-4. La distribución de la tierra y sus fronteras para los descendientes de José fue por sorteo, pero la decisión procedía de Jehová, esto evitó los celos y las disputas entre ellos. Esto me enseña: que Jehová como el soberano tiene el derecho de determinar «las fronteras o demarcaciones de la morada de los hombres». También, nos deja claro que la administración terrestre que habrá en el nuevo mundo estará en sintonía con todas las decisiones que emita el Reino de Dios, esto es una garantía que la tierra estará muy bien organizada y que no habrá celos ni disputas entre nosotros.

Josué 17:11. La tribu de Isacar fue merecedora de encomio, pues, estuvo dispuesta a dar y compartir «tres regiones altas de su territorio» con la tribu de Manasés. No se quejó ni peso que se le estaba sacando a la fuerza, sino que comprendió las necesidades de sus hermanos israelitas y se alegró en contribuir con ellos. Esto me enseña: lo importante que es que los cristianos sigamos el consejo de «no buscar nuestro propio beneficio, sino el de los demás». Por lo tanto, esforcémonos por imitar a la tribu de Isacar, y ante las necesidades de nuestros hermanos estemos dispuestos a «dar y compartir con alegría».

Josué 15:33-36. Un rasgo geográfico singular de la Sefelá era su ubicación, en tiempos bíblicos esta comarca de cerros fue una «barrera» que separaba al pueblo de Dios de sus viejos enemigos. Cualquier ejército invasor que quisiera marchar desde el oeste contra Jerusalén, tendría que cruzar primero la Sefelá. Esto me enseña: que, de igual forma, Satanás trata de devorar a los siervos de Dios, pero primero tiene que penetrar la «barrera espiritual», que nos separa de este mundo. Por eso, es vital que esta barrera o sea nuestra adhesión a los principios bíblicos esté bien resguardado, así resistiremos y no quebrantaremos las normas de Jehová.

Josué 15:16. Como un incentivo, Caleb ofreció como recompensa a su hija, al israelita que atacar y conquistar Quiryat-Séfer. Esto me enseña: que de manera parecida, el amor a nuestro Padre Jehová y la recompensa de la vida eterna son incentivos poderosos que nos motivan a realizar y cumplir con nuestra dedicación cristiana. De modo que es apropiado que los cristianos «miremos atentamente hacia el pago de la recompensa», porque Jehová Dios se lo ofrece a las personas que de veras lo aman y le muestran lealtad. Por eso, corramos la carrera hasta terminarla, así podremos servir a Jehová por toda la eternidad.

Josué 17:3,4. Por decreto divino, las hijas de Zelofehad, descendientes de Manasés, recibieron su porción en la Tierra Prometida. Jehová cumplió con su promesa y mostró dignidad a aquellas mujeres. Esto le enseña: que Jehová no muestra favoritismos de ningún tipo, él ofrece sus maravillosas perspectivas a todas las personas. El que estas mujeres recibieran su porción nos da la seguridad que ningún residente en el mundo será desamparado, más bien, bajo su Gobierno Celestial desaparecerá cualquier injusticia porque «todos» disfrutaremos de una vida digna donde «la justicia habrá de morar».

Josué 17:16-18. Los hombres de Manasés y Efraín no expulsaron a los cananeos de Bet-seán ni de las otras ciudades del valle, presentando como excusa su desventaja militar frente a los carros de guerra provistos de hoces de hierro. Josué no aceptó su excusa y les dijo que eran un pueblo numeroso con poder y que expulsaran a estos cananeos. Esto me enseña: que los cristianos debemos tener cuidado al poner excusas, en especial cuando se trata de nuestro servicio a Jehová. Si nos sentimos incapaces o que alguna asignación es difícil debemos recordar que con la ayuda y poder de Jehová podremos cumplirla.

Josué 15:1,2. Judá no era el primer hijo de Jacob, pero en las profecías bíblicas resaltaba como la tribu de donde vendría la descendencia prometida. Cuando tuvo lugar el echar suertes para repartir la tierra conquistada, a Judá le fue dada la primera asignación. En la conquista de la tierra para tomar posesión de ella, Jehová Dios designó a la tribu de Judá para tomar la delantera. Esto me enseña: Tanto el rey David, como el señor Jesucristo, eran descendientes de esta tribu de Judá. Esta es una clara demostración, que Jehová se encarga que su palabra se cumpla al pie de la letra a pesar de la lógica que puede sonar distinto. Estamos seguros que todo lo que Jehová ha prometido se cumplirá tanto en nuestros días como en los días venideros y en el paraíso aquí en la tierra.

Josué 15:16-18. En tiempos bíblicos entre el pueblo escogido de Dios se solía pagar un precio por la novia como el gasto inicial de tener una esposa. Cuando se le dio Acsa como esposa, ésta pidió a su padre Caleb una adicción a cierta dote. Por lo tanto, Caleb añadió las necesarias fuentes de agua a una porción de tierra meridional para ella. Esto me enseña: Hay algunas culturas en las que se concede mucha importancia a los dotes antes del matrimonio. Esto puede convertir a los contrayentes en avariciosos y exigir propiedades que están por encima de las posibilidades de los padres. La Biblia previene contra toda forma de codicia que debemos evitar.

Josué 15:63. Leemos que Judá no pudo conquistar a Jerusalén… como si Jerusalén fuera parte de la herencia de Judá. Con el tiempo, Judá derrotó a Jerusalén, y la quemó con fuego. Sin embargo, también hay un registro de que centenares de años después David conquistó a Jerusalén. Esto me enseña: A veces pueden parecer contradicciones pero cuando uno investiga bien puede despejar dudas. Un buen estudiante de la Biblia debe saber las razones de sus creencias y estar preparados para defender la verdad y aunque a otros a mejorar su entendimiento de la Palabra de Dios.

Josué 16:1. José consiguió la primogenitura de parte de Jacob a causa del grave fracaso moral de Rubén, el hermanastro mayor de José. Siendo heredero de dos partes de la herencia de su padre, José obtuvo prominencia especial por medio de sus dos hijos, Manasés y Efraín, a quienes el patriarca Jacob nombró para que fueran dos tribus en Israel siendo iguales a los hijos directos de Jacob. Esto me enseña: El José mayor, es decir el señor Jesucristo. Es el medio por el cual todas las naciones serán bendecidas muy pronto cuando reciban la herencia en el paraíso aquí en la tierra. Tal como Jehová cumplió con su palabra con José y sus hijos, lo hará también con las bendiciones del reino mesiánico en manos de su hijo junto con los 144,000 ungidos. Será maravilloso ver el cumplimiento de estas hermosas profecías bíblicas.

Josué 15:1-4. En estos versículos podemos apreciar que estos límites y esta descripción de la Tierra Prometida eran bien específicos, Jehová se encargó personalmente de establecer los límites para las tribus y también había suplido perfectamente las necesidades que tenían al respecto así que ellos no tenían excusa para desobedecer las reglamentaciones que Jehová estableció, así mismo, Jehová a establecido sus normas y mandatos con claridad y nosotros debemos regirnos a ellas, nosotros no tenemos excusa para desobedecer a Jehová.

Josué 15:13, 14. Aquí se menciona que Caleb fue el encargo de expulsar de Hebrón a los tres hijos de Anac y a todos los habitantes de aquella ciudad que hace más de cuarenta años inspiraron temor y miedo a los israelitas debido a que se les describía como gente de gran altura y poderosos en fuerza y causó que todo el pueblo perdiera la fe, pero ahora toda esa gente que inspiraba miedo fue eliminada y los israelitas pudieron habitar sus ciudades con tranquilidad, así mismo, el pueblo de Dios podrá vivir en calma al saber que la gente mala fue eliminada para siempre durante la gran tribulación.

Josué 15:17. En este versículo se menciona por primera vez a Otniel quien era sobrino de Caleb, Otniel fue el responsable de la victoria israelita sobre la fortaleza cananea de Debir, debido a esto Otniel se casó con Acsá, hija de Caleb ya que había prometido darla por esposa al conquistador de la ciudad y también debido a su victoria se le otorgó Gulot-Maim, debido a su victoria, tiempo después Jehová levantó a Otniel para librar a los israelitas del ataque de enemigos convirtiéndose así en el primer juez de Israel mencionado por nombre después de Josué.

Josué 16:9. Cuando se dividió la Tierra Prometida entre las doce tribus hubo algunas situaciones que nos puedan parecer interesantes cuando las analizamos como el caso en que hubo ciudades ubicadas dentro del territorio general de una tribu que fueron asignados a otra tribu, por ejemplo los miembros de la tribu de Efraín tenían ciudades enclavadas o establecidas en medio de la herencia o territorio de la tribu de Manasés, otro ejemplo pudiera ser el caso de que miembros de la tribu de Manasés vivían en ciudades que estaban dentro de los territorios de las tribus de Isacar y Aser.

Josué 17:1-6. Cuando los israelitas conquistaron la Tierra Prometida y la dividieron entre las doce tribus, Samaria quedó en el territorio de la tribu de Manasés indicando que diez clanes de Manasés recibieron lotes de terreno en esta zona, cuando se descubrieron los óstraca de Samaria se pudo observar siete de esos nombres de clanes, aquellos de los cinco hijos de Galaad y los de dos nietas de Héfer, por lo tanto, esta óstraca confirma las alusiones bíblicas a dicho aspecto de la historia antigua de las tribus de Israel y suministran un dato extrabíblico que confirma lo relatado en la Biblia.

Josué 17:17, 18. Josué les dijo a las tribus de Efraín y Manases que no recibirían más territorio para ellos, en cambio se les otorgo una región montañosa la cual ellos debían despejar para poder habitarla, la tarea de despejar un bosque les resultaría de mucha utilidad para ellos ya que les permitiría obtener terrenos que serían utilizados para cultivos, también abrirían espacio para que el ganado y otros animales se alimentaran del pasto y cuando talaran los arboles obtendrían materiales que ellos usarían para la construcción y para ser usados como combustibles.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *