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BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS: 27 de septiembre a 3 de octubre 2021, Josué 6 al 7.

Busquemos perlas escondidas (10 mins.)

Jos 6:20. ¿Cómo sabemos que la ciudad de Jericó fue sitiada y conquistada en pocos días? (w15 15/11 13 párrs. 2, 3).

Lo sabemos porque en la antigüedad era costumbre que los ejércitos que querían conquistar una ciudad primero la sitiaban, o sea, no dejaban salir ni entrar a nadie. Así que los habitantes se veían obligados a consumir solo los alimentos que tuvieran almacenados, y cuando la ciudad caía, los vendedores se llevaban todas las riquezas, entre ellas los alimentos que quedaran. Pero, en el caso de Jericó, los arqueólogos que excavaron las ruinas encontraron mucho alimento.

Esto fue un descubrimiento excepcional porque no han encontrado nada igual en otras ruinas. De modo que este detalle es importante, por qué la Biblia dice que los israelitas tenían buenas razones para no llevarse el grano de Jericó: era por orden de Jehová.

Otra razón fue que atacaron justo después de la cosecha, cuando abundaba el grano. De modo que, el que se encontrara tanto alimento entre las ruinas de Jericó demuestra que fue sitiada durante poco tiempo, tal como dice la Biblia.

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Lo sabemos porque según los hallazgos, se encontraron grandes cantidades de granos, y eso era poco común pues cuando una ciudad era sitiada los habitantes no podían ni entrar ni salir, así que acababan con todas las provisiones que tenían guardadas, de allí que apenas se hallaban una o 2 vasijas, encontrar tan grandes cantidades evidencia que fue corto el sitio.

Los ejércitos de la antigüedad acostumbraban sitiar las ciudades amuralladas que querían conquistar, es decir, no dejaban salir ni entrar a nadie. Cuando la ciudad al sin caía, los vencedores se llevaban todas las riquezas, entre ellas los alimentos que quedaran. Si en los descubrimientos arqueológicos no se encontraban alimentos quiere decir que el asedio duró mucho, lo contrario sobre el alimento indicaba que fue rápida la conquista. 

En el caso de Jericó los arqueólogos que excavaron las ruinas de Jericó encontraron mucho alimento. Una revista de Arqueología: «Los arqueólogos no han descubierto nada igual en Palestina. A veces encuentran una o dos vasijas con grano, pero nunca cantidades tan grandes. Es un descubrimiento excepcional». Esto demuestra que el asedio duró poco tiempo y a los israelitas se les dijo que no tocaran el grano de esa ciudad y así fue.

Los arqueólogos han encontrado en las ruinas de Jericó vasijas que contenían grano en abundancia,  cuando una ciudad era sitiada generalmente se consumen solo los alimentos que tuvieran almacenados, pero al encontrar cantidades tan grandes de comida sin consumir, queda demostrado que la ciudad fue sitiada durante poco tiempo.

¿Qué perlas espirituales ha encontrado sobre Jehová, el ministerio y otros temas en la lectura bíblica de esta semana?

Josué 6:22,23. Jehová respetó el acuerdo entre los dos espías y Rahab, por eso, tal como habían prometido, ella y su familia son conservados con vida, fueron sobrevivientes a la ejecución de aquella ciudad impía. Esto me enseña: y nos muestra que nadie es insignificante a la vista de Jehová. Él lee nuestros corazones y cuando descubre una chispa de fe, como la que había en el corazón de Rahab, se llena de alegría y por eso le da su protección. Además, este relato es una prueba de que Jehová respeta las promesas y las cumple, de modo que si tenemos fe seremos sobrevivientes a la destrucción mundial que se acerca con rapidez.

Josué 7:7-9. Josué fue un buen ejemplo en cuanto hacer oraciones significativas a Jehová, él hizo una súplica muy apasionada sobre la base de su nombre. Esto me enseña: que en medio de problemas, tensión y soluciones que están fuera de nuestro alcance debemos acudir a Jehová en oración pidiéndole su ayuda. Nuestra oraciones y súplicas deben ser especificas, significativas especialmente si en cierta situación está envuelto el nombre de Jehová. Evidentemente la oración es un privilegio precioso así que no dudemos en acudir al «Oidor de la oración» porque él escucha y responde a nuestras súplicas y ruegos.

Josué 6:20,27. Después del gran grito de guerra del pueblo, ocurre un milagro: los muros de Jericó se desploman. De esta manera Jehová muestra que está con Josué y su fama se extiende por toda la tierra. Esto me enseña: que, igualmente, Jehová estará con Jesucristo y  los ejércitos del cielo para pelear contra Satanás y su mundo, así su nombre se habrá dado a conocer como nunca antes en toda la tierra. Los actos poderosos de Jehová son singulares, no tiene igual, y demuestran que es ilimitado en grandeza, así que tenemos sobradas razones para darle la honra, reverencia y respeto que merece.

Josué 6:2-4. Justo antes de destruir Jericó ordenó a los israelitas que marcharan alrededor de la ciudad una vez al día durante seis días. Sin embargo, en el séptimo día hubo un importante incremento en la actividad. Esto me enseña: que, de manera parecida, es posible que en nuestro tiempo, justo antes que llegue la destrucción de este mundo haya un incremento semejante en la obra de predicar. Seguramente seremos testigos y participaremos en la mayor campaña de proclamación del nombre y el Reino de Dios que haya habido en la historia de la humanidad.

Josué 7:14,15,18. Jehová se encargó que se expusiera públicamente el pecado de Acán, este hombre se engaño a sí mismo al pensar que su pecado podía pasar inadvertido. Esto me enseña: que a Jehová le interesa que sus siervos seamos fieles hasta cuando nuestras acciones no son de conocimiento público. Él es un Dios «que mira en secreto» así que a sus ojos no pasan inadvertidos los males ocultos.

Esto debe impulsarnos a vivir de acuerdo a sus justas normas y aceptar su ayuda para vencer faltas secretas. El resultado será que Él nos recompensará con justicia por nuestras acciones públicas o privadas.

Josué 7:19. Cuando Jehová señaló directamente a Acán como el culpable, Josué usa palabras bondadosas hacía él, como: «hijo mío» y «por favor» y le pide que confiese. Esto me enseña: que, nosotros los que somos padres, a veces, nos hemos visto en la misma situación de Josué. Con el fin que nuestros hijos confiesen algún pecado grave, hemos usado palabras bondadosas para apelar a su corazón y se arrepientan de su mal proceder. Lo importante es que los padres debemos ser firmes en favor a los normas divinas, y a diferencia de Acán, tener la esperanza que nuestro hijo vuelva a los brazos amorosos de Jehová.

Josué 6:26. Josué pronunció una maldición profética sobre la reedificación de Jericó. Sorprendentemente unos 500 años después se vio su cumplimiento en los días de Acab el rey de Israel. Esto me enseña: que solo «Jehová el autor de la Biblia» puede inspirar esas profecías y hacer que se cumplan. Esto nos hace ver que cuánto más frecuente e intenso sea nuestro estudio de la Biblia y sus profecías, más real será Jehová para nosotros y crecerá y sus profecías, más real será Jehová para nosotros y crecerá nuestra fe. Contrario a esto, es probable que el estudio infrecuente o esporádico no produzca ningún efecto en nuestra fe. Así que: ¡Estudiemos a diario la palabra de Dios!.

En este texto se registra el juramento de Josué con respecto a la ciudad destruida de Jericó, en el que predijo que cualquiera que la reconstruyera lo pagaría con la pérdida de su primogénito, pues bien, cinco siglos después durante el reinado de Acab Hiel el betelita pasó por alto el contenido de ese juramento y decidió reconstruir la ciudad de Jericó, en cumplimiento del juramento que pronunció Josué, Hiel colocó sus fundamentos pagando con la pérdida de Abiram, su primogénito, y puso sus puertas a costa de la vida de Segub, su hijo menor.

Josué 6:17. Nos enseña que Jehová no olvida los actos de lealtad que demostramos por su pueblo, Él protegió a Rahab y a su familia, por saber protegido a los espías que estaban haciendo una obra para el, lo mismo hará por nosotros, si estamos dispuestos a proteger a sus siervos cuando los busquen con malas intenciones el también lo guardará en su memoria y nos protegerá luego.

Josué 6:18. Leemos la orden que Josué le da a los israelitas: deben mantenerse lejos de todo lo que está reservado para la destrucción. Pues, acercarse los haría a ellos también merecedores del mismo final, lo mismo aplica para nosotros hoy, Jehová nos advierte sobre prácticas, objetivos, que el odia, de seguro espera que nos mantengamos lejos de estas cosas, y que mostremos por éstas el mismo desagrado que el siente por ellas.

Josué 7:25. Nos muestra que nuestros actos no sólo nos afectan a nosotros, sino también a quienes están a nuestro alrededor, en el caso de Acán su desobediencia incluso le arrebató la vida a sus hijos, sus animales, así que nos aman, y en quienes amamos, causarles dolor por no detenernos a pensar es un acto de egoísmo.

Josué 7:19-25. Aprendemos que aunque Acán finalmente confesó lo que había hecho las consecuencias fueron desastrosas, esto nos muestra que, aunque confesemos nuestros pecados abiertamente, tendremos que afrontar las consecuencias de nuestros actos, Jehová nos aconseje y nos advierta para que en lugar de eso nos evitemos esos terribles dolores.

Josué 6:11-15. Nos muestra cómo los Israelitas obedecen al pie de la letra lo que Jehová le había dicho a Josué, dando vueltas alrededor de la ciudad, y lo hicieron aunque desde el punto de vista humano parecía ilógico, y fue porque confiaban en Jehová, sabían que la victoria vendría de él, lo mismo sucederá en el futuro, nuestra victoria dependerá de que sigamos las instrucciones y confiemos plenamente en que es Jehová quien nos acompañará.

Josué 6:20. Indica que cuando finalmente gritaron los muros de Jericó cayeron, y refiriéndose a esto hebreos 11:30 dice que cayeron por fe, esto nos muestra lo poderosa que es la fe, cuando confiamos en que Jehová puede salvarnos porque así lo ha prometido, podemos ver su mano, y Jehová ha advertido que dentro de poco sus enemigos nos atacarán pero el ha prometido que responderá, debemos entonces tener fe, van a caer como aquel enorme muro.

Josué 6:5. Las instrucciones dada a los israelitas eran claras aunque un poco extrañas para ellos y para los y para los habitantes de Jericó. Al séptimo día rodear los muchos 7 veces y luego gritar una vez que oigan el sonido de los cuernos. Y así sucedió por su obediencia a las instrucciones, tuvieron la victoria asegurada.

Seguir las instrucciones de Jehová y su organización nos ayuda a saber que tenemos el respaldo de Jehová y que nuestra labor no es en vano. Debemos incrementar nuestra labor de llevar las buenas noticias y que todos escuchen el grito de alabanza a Jehová.

Josué 6:10. Se requirió valor para aquellos Israelitas marcharan en orden teocrático alrededor de aquella gran ciudad. Y que reprimieran su deseo que la ciudad de Jericó caiga lo más pronto. Obediencia y autocontrol eran parte fundamental de este actuar.

Hoy muchos de nosotros deseamos que este sistema desaparezca lo más pronto por el oprobio que se acarrea al Nombre de Jehová y el daño que hacen al planeta y el libertinaje que degrada la vida. Sin embargo, debemos esperar con paciencia hasta el momento que Jehová ha establecido para acabar con la maldad.

Josué 7:21. Algunos quizá piensen que el robo de Acán fue una falta de poca importancia y no perjudicó a nadie más. Tal vez consideren triviales también los pequeños robos y las violaciones menores de las leyes bíblicas. Sin embargo, fue afectado él, su familia y a la nación entera pues murieron algunos israelitas.

Nosotros, sin embargo, debemos ser como Josué en nuestra resolución de resistir la presión a cometer actos ilegales o inmorales. Aunque parezca mínima la acción es irse contra las leyes de Dios y el efecto sería perder la amistad con Jehová y afectar la espiritualidad de muchos.

Josué 6:1. Jericó estaba completamente cerrada por causa de los israelitas ya que nadie salía y nadie entraba, sin duda la impresión que dejo el hecho de cruzar el río Jordán en plena temporada de desbordamiento hizo que ellos se dieran cuenta que los israelitas contaban con el poder de Jehová, igualmente ha habido ocasiones en las cuales Jehová ha intervenido a favor su pueblo en la actualidad delante de sus enemigos y dentro de poco todos aquellos que se oponen al pueblo de Dios se darán cuentan que sus siervos cuentan con el apoyo de Jehová.

Josué 6:10, 20. Es interesante ver que Josué demostró su experiencia como estratega militar en el campo de batalla aplicando la guerra psicológica, durante el corto sitio hacia Jericó, Josué le mando al pueblo que no gritara durante las vueltas que daban a la ciudad, pueda que los habitantes de la ciudad estuvieran expectantes a saber cuál sería el movimiento que harían los israelitas pero al no saberlo estaban comenzaron a tener miedo y a desesperarse, solo fue hasta la última vuelta cuando los israelitas gritaron y en la mente de los que habitaban la ciudad significaba su inminente derrota.

Josué 6:24. Luego de conquistar Jericó la Biblia dice que los israelitas quemaron por completo la ciudad y todo lo que había en ella, sobre este dato si se lo puede confirmar a través de la arqueología, por el ejemplo un respetable arqueólogo declaró que se encontró una capa de cenizas de un metro de espesor llena de trozos de objetos de alfarería, fragmentos de ladrillos de un muro desplomado  y madera, y todo ennegrecido como si la ciudad entera hubiera sido entregada a las llamas confirmando así el relato bíblico y dando credibilidad a la palabra de Dios.

Josué 7:1. Acán fue uno de los soldados que participó en la derrota de Jericó, este hombre se quedó con algo de lo que estaba reservado para la destrucción y con algo del botín que le pertenecía a Jehová, la sola acción de este hombre trajo muchas consecuencias como por ejemplo muchos hombres murieron en un combate contra Hai, el ejército israelita se paralizó de temor, Jehová amenazó con retirar su presencia del pueblo y su propia vida estaba en peligro por desobedecer una orden divina, todo eso provocó que Jehová se enojará muchísimo con los israelitas.

Josué 7:6-11. Ante los problemas que estaba experimentando la nación, Josué como líder se estaba responsabilizando por lo que estaba pasando con los israelitas, se echó polvo en la cabeza para demostrar su angustia, duelo o humillación siendo sometido a mucha presión, pero fue Jehová quien intervino para hacerle notar que la falta fue del pueblo quien había roto el pacto y no de él, con esas palabras Jehová estaba tranquilizando a su representante y sin duda eso lo motivó a actuar y a buscar la solución al problema, es bueno saber que Jehová nos puede tranquilizar cuando estamos bajo presión.

Josué 7:12. Lo que paso con Acán es un claro ejemplo de las consecuencias por las cuales la inmundicia o la maldad de algunas personas resultaba en la contaminación de toda la nación y la consecuente desaprobación de Jehová, a menos que se eliminase a dichas personas, como podemos ver aquí, el pecado de Acán trajo desgracia a Israel hasta que fue descubierto y castigado, así mismo la influencia de aquellos cristianos que cometen pecados graves y que no se arrepientan puede afectar negativamente a toda la congregación.

Josué  7:20-25. Algunos quizá piensen que el robo que Acán cometió fue una falta de poca importancia y no que perjudicó a nadie más, por eso que estas personas no dan mucha importancia en lo que respecta a obedecer y cumplir con las leyes bíblicas por más simples que sean, tal vez consideren triviales también los pequeños robos y las violaciones menores de las leyes bíblicas, nosotros en cambio debemos ser como Josué y mantener firme nuestra resolución de resistir la presión a cometer actos ilegales o inmorales.

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