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Estudio De La Atalaya, 1-7 Febrero 2021, Creemos firmemente en la resurrección,  Respuestas Subrayadas.

1, 2. ¿Qué maravillosa esperanza tienen los siervos de Jehová?

EN LA vida es muy importante tener ilusiones y esperanzas. Por ejemplo, hay quienes anhelan tener un matrimonio feliz, o que sus hijos crezcan sanos, o recuperarse de una enfermedad grave. Los cristianos también podemos desear cosas como esas. Pero hay algo que está muy por encima de todas: la esperanza de vivir para siempre y de volver a ver a nuestros seres queridos que han muerto.

2 El apóstol Pablo expresó así su creencia en la resurrección: “Tengo esperanza en Dios […] de que va a haber una resurrección tanto de justos como de injustos” (Hech. 24:15). Pero, incluso antes que él, el patriarca Job dijo que estaba seguro de que Dios se acordaría de él y le devolvería la vida (Job 14:7-10, 12-15).

3. ¿Cómo nos beneficiará analizar el capítulo 15 de 1 Corintios?

3 “La resurrección de los muertos” es uno de “los fundamentos” o “enseñanzas básicas” del cristianismo (Heb. 6:1, 2). Pablo la analizó a fondo en el capítulo 15 de 1 Corintios. Su explicación de seguro animó mucho a los cristianos del siglo primero, y también puede fortalecernos a nosotros sin importar por cuántos años hayamos abrigado esta esperanza.

4. ¿Cuál es la clave de nuestra esperanza de que nuestros seres queridos van a resucitar?

4 La resurrección de Jesucristo es la clave de nuestra esperanza de que nuestros seres queridos pueden resucitar. Era parte de “las buenas noticias” que Pablo les anunció a los corintios (1 Cor. 15:1, 2). De hecho, les dijo que, si no creían que Cristo fue resucitado, su fe sería inútil (1 Cor. 15:17). Está claro que la fe en la resurrección de  Jesús es el pilar que sostiene nuestra esperanza cristiana.

5, 6. ¿Qué significan para nosotros las palabras de 1 Corintios 15:3, 4?

5 Pablo comenzó su análisis destacando tres hechos: “que Cristo murió por nuestros pecados”, “que fue enterrado” y “que fue resucitado al tercer día, según las Escrituras” (lea 1 Corintios 15:3, 4).

6 ¿Qué significan para nosotros la muerte, el entierro y la resurrección de Jesús? El profeta Isaías predijo que el Mesías sería “eliminado de la tierra de los vivos” y que se le daría “una tumba junto con los malvados”. Pero añadió algo más: que llevaría “los pecados de muchas personas”. ¿Cómo hizo esto Jesús? Dando su vida como rescate (Is. 53:8, 9, 12; Mat. 20:28; Rom. 5:8). Así pues, la muerte, el entierro y la resurrección de Jesús nos proporcionan una base sólida para tener la esperanza de ser liberados del pecado y la muerte, y de volver a ver a nuestros seres queridos que han muerto.

HUBO MUCHOS TESTIGOS

7, 8. ¿Qué nos convence de que Jesús resucitó?

Muchas personas vieron a Jesús resucitado 1 Corintios 15:5-7 menciona que el primero en verlo fue él apóstol Pedro, posteriormente sus 12 apóstoles logran verlo también, sin embargo no solo fue a ellos pues a 500 personas más se les apareció, tal vez fue en Galilea antes de subir al cielo, cuando dio el mandato de hacer discípulos de él tal como menciona Mateo 28:16-20.

Para tener fe en la resurrección primero es necesario que estemos convencidos de que Jesús resucitó. ¿Por qué podemos estar seguros de que Jehová le devolvió la vida?

Hubo muchas personas que vieron a Jesús resucitado (1 Cor. 15:5-7). El primero que mencionó Pablo fue Cefas, es decir, el apóstol Pedro. Un grupo de discípulos también aseguró que Pedro había visto a Jesús resucitado (Luc. 24:33, 34). Además, lo vieron “los Doce”, o sea, los apóstoles. Luego “se les apareció a más de 500 hermanos a la vez”, quizás en el feliz encuentro en Galilea relatado en Mateo 28:16-20. También “se le apareció a Santiago”, seguramente su medio hermano, que hasta ese momento no había creído que Jesús fuera el Mesías (Juan 7:5). Pero, después de verlo resucitado, se convenció. Es interesante que, para cuando Pablo escribió esta carta —alrededor del año 55—, muchos de los que habían visto a Jesús resucitado seguían vivos. Así que quienes tuvieran dudas podían hablar con ellos.

9. De acuerdo con Hechos 9:3-5, ¿qué otra prueba podía dar Pablo de la resurrección de Jesús?

9 Tiempo después, Jesús se le apareció al propio Pablo (1 Cor. 15:8). Pablo, también llamado Saulo, iba de camino a Damasco cuando oyó la voz de Jesús resucitado y lo vio en una visión en el cielo (lea Hechos 9:3-5). Aquella experiencia fue una prueba más de la resurrección de Jesús (Hech. 26:12-15).

10. ¿Qué estuvo dispuesto a hacer Pablo cuando se convenció de que Jesús había resucitado?

10 Algunas personas encontrarían muy interesante el testimonio de Pablo porque en el pasado él había perseguido a los cristianos. Cuando se convenció de que Jesús había resucitado, se esforzó por convencer a otros de ello. Mientras llevaba el mensaje de que Jesús había vuelto a la vida, soportó palizas, fue encarcelado y sufrió naufragios (1 Cor. 15:9-11; 2 Cor. 11:23-27). Estaba tan seguro de que Jesús había resucitado que estaba dispuesto a morir por defender lo que creía. ¿Verdad que estas pruebas nos convencen también hoy de que Jesús volvió a la vida? ¿Y verdad que fortalecen nuestra creencia en la resurrección?

PABLO CORRIGE CREENCIAS EQUIVOCADAS

11. ¿Por qué algunos cristianos de Corinto tenían creencias equivocadas sobre la resurrección?

11 En la ciudad griega de Corinto, algunos cristianos tenían creencias equivocadas sobre la resurrección, hasta el punto de negar esta enseñanza (1 Cor. 15:12). ¿Por qué? En la ciudad vecina de Atenas, había filósofos que se burlaban de la idea de que Jesús hubiera resucitado, y puede que esa manera de pensar se les hubiera contagiado a algunos cristianos de Corinto (Hech. 17:18, 31, 32). Puede que otros vieran la resurrección como algo simbólico. Pensaban que, antes de ser cristianos, al ser pecadores era como si estuvieran muertos; pero, al hacerse cristianos, recibían el perdón de los pecados y era como si volvieran a la vida. Fuera por una cosa o por otra, si no creían en la resurrección, su fe no tenía ningún valor. Si Dios no había resucitado a Jesús, el rescate no se había pagado y los pecados de ellos no habían sido perdonados. Así que quienes rechazaban la creencia en la resurrección no podían tener una esperanza real (1 Cor. 15:13-19; Heb. 9:12, 14).

12. De acuerdo con 1 Pedro 3:18, 22, ¿qué diferencia hubo entre la resurrección de Jesús y las anteriores?

12 Pablo había visto por sí mismo que Cristo había sido “levantado de entre los muertos”. Su resurrección fue mejor que la de quienes resucitaron antes que él, pues ellos volvieron a morir. Pablo también llamó a Jesús “primicias de los que se han dormido en la muerte”. ¿En qué sentido fue Jesús las primicias o primeros frutos? Él fue el primer ser humano que resucitó como ser espiritual y el primero que fue al cielo (1 Cor. 15:20; Hech. 26:23; lea 1 Pedro 3:18, 22).

“TODOS RECIBIRÁN VIDA”

13. ¿Cómo explicó Pablo la diferencia entre Adán y Jesús?

13 ¿Cómo es posible que por la muerte de un hombre millones de personas reciban vida? Pablo dio una respuesta muy lógica. Él explicó la diferencia entre lo que Adán provocó y lo que el sacrificio de Cristo hace posible. Refiriéndose a Adán, él dijo que “la muerte vino mediante un hombre”. Cuando Adán pecó, provocó su propia muerte y la de sus descendientes. Hoy día seguimos sufriendo las trágicas consecuencias de su desobediencia. Pero la esperanza que tenemos gracias a que Dios resucitó a su Hijo es maravillosa. Pablo explicó: “La resurrección de los muertos también viene mediante un hombre [Jesús]. Porque, así como en Adán todos están muriendo, así también en el Cristo todos recibirán vida” (1 Cor. 15:21, 22).

14. ¿Por qué sabemos que Adán no resucitará?

14 ¿A quiénes se refería Pablo cuando dijo que “en Adán todos están muriendo”? A los descendientes de Adán, que hemos heredado el pecado y la imperfección, y estamos condenados a morir (Rom. 5:12). Adán no está entre los que “recibirán vida”. Él no puede beneficiarse del rescate, pues era un hombre perfecto que desobedeció a Dios a sabiendas. Recibió lo mismo que recibirán aquellos a quienes “el Hijo del Hombre” juzgue como “cabras”: “la destrucción eterna” (Mat. 25:31-33, 46; Heb. 5:9).

15. ¿Quiénes están incluidos en las palabras “todos recibirán vida”?

15 Notemos que Pablo dijo que “en el Cristo todos recibirán vida” (1 Cor. 15:22). Él les dirigió su carta a los cristianos de Corinto, que eran ungidos y por tanto resucitarían en el cielo. Ellos habían sido “santificados en unión con Cristo Jesús” y “llamados para ser santos”. Pablo también mencionó a “los que se han dormido en la muerte en unión con Cristo” (1 Cor. 1:2; 15:18; 2 Cor. 5:17). Y, en otra de las cartas que escribió por inspiración, dijo: “Si estamos unidos a él [a Jesús] en una muerte como la suya, también estaremos unidos a él en una resurrección como la suya” (Rom. 6:3-5). Jesús resucitó como ser espiritual y fue al cielo. Eso mismo les espera a todos los que están “en unión con Cristo”, es decir, a todos los ungidos.

16. ¿Qué dio a entender Pablo al llamar a Jesús “primicias”?

16 Pablo escribió que Cristo resucitó “como primicias de los que se han dormido en la muerte”. Recordemos que hubo otras personas, como Lázaro, que resucitaron en la Tierra, mientras que Jesús fue el primero que resucitó como ser espiritual y recibió la vida eterna. En ese sentido era como los primeros frutos de la cosecha que los israelitas le ofrecían a Dios. Además, al llamar a Jesús “primicias”, Pablo dio a entender que después también habría otras personas que resucitarían para vivir en el cielo. Con el tiempo, todos los que estuvieran “en unión con Cristo” —entre ellos los apóstoles— resucitarían para vivir en el cielo, igual que Jesús.

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Jesús ascendiendo al cielo. Alrededor de esa imagen, algunos de los primeros cristianos. Jesús fue el primero de muchos que resucitaron para vivir en el cielo.

17. ¿Cuándo recibirían su recompensa celestial los que estuvieran “en unión con Cristo”?

17 Para cuando Pablo escribió a los corintios, la resurrección celestial de los que estuvieran “en unión con Cristo” todavía no había comenzado. De hecho, dio a entender que sucedería en un momento futuro. Dijo: “Cada uno en su debido orden: Cristo como primicias, y después los que le pertenecen al Cristo durante su presencia” (1 Cor. 15:23; 1 Tes. 4:15, 16). Como vemos, los apóstoles y otros ungidos tendrían que esperar hasta la presencia de Cristo para recibir su recompensa celestial y estar “unidos a él en una resurrección como la suya”. Ahora vivimos en la predicha “presencia” de Cristo.

SEGUROS DE NUESTRA ESPERANZA

18. a) ¿Por qué sabemos que después de la resurrección celestial habrá otra? y Según 1 Corintios 15:24-26, ¿qué sucederá en el cielo?

a). Haciendo alusión a los cristianos ungidos en Filipenses 3:11 se habla de una resurrección temprana, por lo tanto habría 2 resurrecciones una antes que la otra, la primera resurrección o la más temprana es la celestial, dirigida únicamente a los ungidos, por lo que quienes no abrigamos esa esperanza podemos estar seguros que Jehová no se olvidó de nosotros.

b). En el texto se lee que la muerte como último enemigo será destruida, por lo tanto, quienes gocen de la esperanza celestial nunca podrán morir.

18 ¿Qué hay de los cristianos fieles que no tienen la esperanza de vivir en el cielo con Cristo? Ellos también abrigan la esperanza de una resurrección. Lo sabemos porque la Biblia explica que Pablo y los demás que van al cielo se benefician de “la resurrección más temprana de entre los muertos” (Filip. 3:11). ¿Verdad que esto da la idea de que habría una resurrección posterior? Esto encajaría con lo que Job dijo sobre su futuro (Job 14:15). “Los que le pertenecen al Cristo” estarán con Jesús en el cielo cuando él destruya “todo gobierno y toda autoridad y poder”. Entonces, hasta “el último enemigo, la muerte, será destruido”. Queda claro, por tanto, que quienes resuciten en el cielo nunca morirán. ¿Y qué pasa con los que tienen la esperanza de vivir en la Tierra? (Lea 1 Corintios 15:24-26).

19. ¿Qué esperanza pueden tener quienes esperan vivir en la Tierra?

19 Los que esperan vivir en la Tierra pueden decir como Pablo: “Tengo esperanza […] de que va a haber una resurrección tanto de justos como de injustos” (Hech. 24:15). Como está claro que en el cielo no puede entrar ninguna persona injusta, esas palabras tienen que referirse a una resurrección futura en la Tierra.

20. ¿Qué efecto ha tenido este artículo en su esperanza?

El efecto que tiene en mí la esperanza de la resurrección es de agradecimiento para con Jehová pues me da la oportunidad de tener un futuro asegurado y también me da la confianza de ver a mis seres queridos que han muerto en condiciones de vida muy diferentes a las que vivimos hoy pues serán resucitados durante el reinado de Cristo y los ungidos, saber esto logra fortalecer mi Fe en Dios y sus promesas.

20 No hay ninguna duda: “Va a haber una resurrección”. Quienes vuelvan a la vida en la Tierra tendrán la oportunidad de vivir para siempre. Podemos confiar por completo en esa promesa. Si algunos de nuestros seres queridos han fallecido, nos consuela saber que podrán resucitar cuando Cristo y los ungidos reinen “por los 1.000 años” (Apoc. 20:6). También podemos tener plena confianza en que, si morimos antes de que empiece el Milenio, nuestro futuro está asegurado. Esta “esperanza no decepciona”, nos sostiene ahora y nos ayuda a ser más felices sirviendo a Dios (Rom. 5:5). En el siguiente artículo, veremos qué más podemos aprender del capítulo 15 de 1 Corintios.

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Un hermano mayor viudo sale de su casa para ir a predicar. Sobre una pequeña mesa, hay una foto de su esposa y otra del día de su boda. Creer firmemente en la resurrección nos permite mirar al futuro con confianza.

¿QUÉ RESPONDERÍA?

¿Qué pruebas lo convencen a usted de que Jesús resucitó?

La prueba que me convence de que Jesús resucitó es el testimonio del apóstol Pablo quien primero fue perseguidor de los cristianos y después al ver a Jesús resucitado, logró cambiar por completo su forma de pensar hacia las creencias de los que antes perseguía, tan grande fue el cambio que soportó palizas, fue encarcelado e incluso sufrió naufragios sólo por convencer a otras personas que Jesús había resucitado

¿Por qué es tan importante para nosotros la resurrección de Jesús?

La resurrección de Jesús es muy importante pues es la base de la restauración de la relación que tenemos como seres humanos imperfectos con Jehová, debido a que gracias a esta resurrección es como Jesús pagó el rescate y así nuestros pecados fueron perdonados. Si no existiera una resurrección nuestra esperanza no sería real.

¿Cómo fortalece su fe en la resurrección el capítulo 15 de 1 Corintios?

El  capítulo 15 de 1 Corintios ayuda a mi fe pues me hace esperar con anhelo el día glorioso en que será reducido a nada la muerte y me ayuda a tener una visión realista de la vida pues sé que sin importar lo que suceda en esta vida nada puede privarme de la recompensa Que Jehová me ha prometido.

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