TESOROS DE LA BIBLIA, 25-31 de julio de 2022, “¿Está haciendo sacrificios por Jehová?”, Discurso Preparado.

“¿Está haciendo sacrificios por Jehová?” (10 mins.)

¿Qué entiende usted por la palabra sacrificio? Seguir un diccionario, dice que es el esfuerzo, pena, acción o trabajo que una persona se impone a sí misma por conseguir o merecer algo o para beneficiar a alguien. Por lo que escuchamos en esta definición podemos decir que es algo voluntario y, por supuesto, para beneficiar a otra persona. Y de eso es lo que vamos a hablar en esta sección de Tesoros de la Biblia: «¿Está haciendo sacrificios por Jehová?».

En el antiguo Israel habían sacrificios obligatorios y habían sacrificios voluntarios. Los obligatorios los imponía Jehová. Él tenía el derecho de hacerlo. El voluntario, muchos lo hacían porque estaban agradecidos a Jehová y se sentían motivados para demostrar dicho agradecimiento. Pero otro punto que decía la definición de sacrificio es: esfuerzo, acción, trabajo. Es decir, era algo que nos costaría realizar voluntariamente a favor de otro. 

En ocasiones, este sacrificio significa dejar a un lado nuestros gustos. Y aquí vamos a entrar en detalle en lo que le sucedió al rey David. Él debía acudir a Jehová para solicitar que sea misericordioso con el pueblo, para detener un azote que era el responsable, el rey David. Bien, se le había sugerido lo que debía hacer.

VAMOS A LEER: 2 Samuel 24:18.

18 Más tarde Gad entró a donde David en aquel día y le dijo: “Sube, erige para Jehová un altar en la era de Arauna el jebuseo”.

Este hombre llamado Gad. Él era un hombre de visiones, un profeta, el que le dio la sugerencia al rey David que hiciera lo más pronto un altar para suplicarle a Jehová que pare este azote que David había tenido la responsabilidad, ya que había realizado un censo que no estaba autorizado a hacerlo. Le sugiere que construya un altar en un lugar que no le pertenecía a David. Era propiedad de un jebuseo.

Esa propiedad tenía que conseguirla. Ahora como rey era muy fácil hacerlo. Es más, cuando fue David a obtener esa propiedad y hablar con Arauna.

VAMOS A LEER: 2 Samuel 24:21,23.

21 Entonces dijo Arauna: “¿Por qué ha venido mi señor el rey a su siervo?”. A lo cual dijo David: “Para comprarte la era a fin de edificar un altar a Jehová, para que se detenga el azote de sobre el pueblo”. 22  Pero Arauna dijo a David: “Tómela mi señor el rey y ofrezca lo que sea bueno a sus ojos. Ve ahí el ganado vacuno para la ofrenda quemada y el trillo y los aparejos del ganado vacuno para leña. 23  Todo esto Arauna, oh rey, lo da en efecto al rey”. Y Arauna dijo además al rey: “Que Jehová tu Dios se muestre complacido en ti”.

Por lo que acabamos de leer. Para David estaba todo resuelto. Tenía el campo gratis. Tenía los animales para ofrecer en sacrificio a Jehová completamente sin costo. Es que David era el rey. ¿Quién se lo iba a negar? No obstante, ¿Le parece que hacer eso sería un sacrificio?. Volvemos a la definición de esta palabra esfuerzo, para acción o trabajo. Pero aquí no había ningún esfuerzo de David a más de solicitar el campo. No había ninguna pena o algo que le costara a él.

Pensando un poco en el caso nuestro, cuando queremos hacer algo a favor de Jehová, el sacrificio debe costarnos. Debe ser exigente. No podemos sencillamente nosotros tomar las cosas con calma, diciendo que toda la vida es fácil en nuestro servicio a Jehová. Realmente debería costarnos hacer lo que estamos haciendo?.

Todos podemos hacer sacrificios por Jehová. Es más, si nos ponemos a pensar, ¿Cuánto pagaría usted por tener vida y no solamente vida, sino vida eterna? No todo en la vida es fácil, pero la vida eterna, sin duda, exige el mayor esfuerzo de nuestra parte si deseamos conseguirlo. Es verdad, Jehová no la está cobrando. Jehová está dándolo inmerecidamente a cada uno de nosotros esta oportunidad. Y ¿No cree que para conseguir algo tan bueno también necesita de nuestra parte dar algo bueno a Jehová?.

VAMOS A LEER: 2 Samuel 24:24,25.

24 Sin embargo, el rey dijo a Arauna: “No, sino que sin falta te la compraré por precio; y no ofreceré a Jehová mi Dios sacrificios quemados sin costo”. Por consiguiente, David compró la era y el ganado vacuno por cincuenta siclos de plata. 25  Y David procedió a edificar allí un altar a Jehová y a ofrecer sacrificios quemados y sacrificios de comunión, y Jehová empezó a dejarse rogar a favor de la tierra, de modo que se detuvo el azote de sobre Israel.

Rechazó esta generosa oferta de Arauna. Él pago $110 por esta porción de terreno donde estaría el altar. Pero según 1 Crónicas 21:25, se dice que él pago $77.000 por todo el terreno, que luego ahí se construyó el templo para Jehová. Le costó. Fue un verdadero esfuerzo de su parte poner todo ese dinero, pero era un sacrificio para Jehová. Y por supuesto, para detener el azote sobre este pueblo.

Así que, como David, la próxima vez que hagamos algo por Jehová, ¿Realmente nos estamos esforzando por hacerlo? O ¿Estamos haciendo algo que nos sobra, que no nos perjudica en nada, en nuestro esfuerzo físico, en nuestra alegría, en algunas cosas que nos gustaría? ¿Estamos haciendo sacrificios por Jehová? Una muy buena pregunta que queremos hacerlo en la próxima ocasión que queramos hacer algo en el servicio por el Reino.

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Por toolsjw

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