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TEXTO DIARIO, Domingo 21 de Febrero del 2021.

 

Examinemos las Escrituras todos los días 2021

Domingo 21 de febrero del 2021

Los planes del que es trabajador tendrán buenos resultados (Prov. 21:5).

Jesús comparó nuestros días a los de Noé, y no cabe duda de que estos tiempos son “críticos y difíciles de soportar” (2 Tim. 3:1; Mat. 24:37). Teniendo esto presente, algunos matrimonios han decidido no tener hijos por el momento a fin de poder hacer más en el servicio a Dios. Al plantearse si tendrán hijos o no y cuántos tendrán, los matrimonios prudentes deben “calcular los gastos” (Luc. 14:28, 29). Los padres con experiencia saben que criar hijos no solo consume dinero, sino también tiempo y energías. Por eso es importante que los matrimonios se pregunten: “¿Tendremos que trabajar los dos a fin de conseguir lo necesario para la familia? ¿Pensamos lo mismo sobre qué es lo necesario? Si ambos tuviéramos que trabajar, ¿quién cuidaría a los niños? ¿Quién influiría en su forma de pensar y actuar?”. Las parejas que analizan con calma estas cuestiones toman en cuenta las palabras del texto de hoy. w19.12 23 párrs. 6, 7.

CÓMO ENSEÑAR A LOS HIJOS A AMAR A JEHOVÁ 

¿Qué es fundamental que hagan los padres que quieren ayudar a sus hijos?

Pidan en oración la ayuda de Jehová. Fijémonos en el ejemplo de Manóah y su esposa. Cuando él se enteró de que tendrían un hijo, Sansón, le suplicó a Jehová que le dijera cómo educarlo.

¿Qué pueden hacer los padres para seguir el ejemplo de Manóah, como muestra Jueces 13:8?

Nihad y Alma, de Bosnia-Herzegovina, copiaron el ejemplo de Manóah. Cuentan: “Igual que Manóah, le suplicamos a Jehová que nos enseñara a ser buenos padres. Y él nos respondió de varias maneras: mediante la Biblia, las publicaciones, las reuniones y las asambleas” (lea Jueces 13:8).

¿Qué ejemplo les dieron a sus hijos José y María?

Enseñen con el ejemplo. Padres, lo que les dicen a sus hijos es importante. Pero es probable que influya más en ellos lo que hacen. Podemos estar seguros de que José y María les pusieron un magnífico ejemplo a sus hijos, entre ellos, Jesús. José no solo trabajó duro a fin de mantener a su familia, sino que también la animó a valorar la adoración a Jehová (Deut. 4:9, 10). “Todos los años” llevaba a su familia a Jerusalén para celebrar la Pascua, aunque la Ley no lo exigía (Luc. 2:41, 42). Puede que algunos padres de su tiempo pensaran que aquel viaje familiar era pesado, largo y caro. Sin embargo, José valoraba los asuntos espirituales y enseñó a sus hijos a hacer lo mismo. María, por su parte, conocía muy bien las Escrituras. Seguro que con sus palabras y acciones enseñó a sus hijos a amar la Palabra de Dios.

¿Qué hizo una pareja para imitar el ejemplo de José y María?

Nihad y Alma, mencionados en el párrafo 11, procuraron imitar el ejemplo de José y María a fin de ayudar a su hijo a amar y servir a Dios. Ellos cuentan lo que hicieron: “Tratamos de que nuestro modo de vivir le enseñara a nuestro hijo los beneficios de poner en práctica los principios bíblicos”. Y Nihad añade: “Hay que esforzarse por ser la clase de persona que queremos que sea nuestro hijo”.

¿Por qué deben saber los padres quiénes son los amigos de sus hijos?

Ayuden a sus hijos a tener buenos amigos. El padre y la madre tienen que saber con quién se juntan sus hijos y qué hacen. También deben saber con quién hablan a través de las redes sociales y por teléfono. Estas amistades pueden influir en su manera de pensar y actuar (1 Cor. 15:33).

¿Qué pueden aprender los padres del ejemplo de Jessie?

¿Qué pueden hacer los padres si no están muy familiarizados con las computadoras y los dispositivos móviles? Un padre de Filipinas llamado Jessie dice: “Aunque no sabíamos mucho de tecnología, no por ello dejamos de hablarles a nuestros hijos de los posibles peligros de los aparatos electrónicos”. No les prohibió utilizarlos solo porque él no sabía hacerlo. Explica: “Les dije a mis hijos que sus dispositivos podían servirles para aprender un idioma, estudiar las reuniones y leer a diario la Biblia”. Padres, ¿han leído y comentado con sus hijos los consejos razonables sobre enviar mensajes de texto y fotos que aparecen en la sección “Jóvenes” de jw.org®? ¿Han analizado con ellos los videos ¿Vives pegado a tus dispositivos electrónicos? y Si usas las redes, no te enredes?* Esta información puede ser muy útil para enseñarles a sus hijos a usar bien los aparatos electrónicos (Prov. 13:20).

¿Qué han hecho muchos padres, y cuál ha sido el resultado?

Muchos padres hacen todo lo posible para que sus hijos pasen tiempo con quienes son un buen ejemplo en el servicio a Jehová. Eso es lo que hicieron N’Déni y Bomine, un matrimonio de Costa de Marfil. Tenían la costumbre de invitar al superintendente de circuito a quedarse en su casa. N’Déni dice: “Esto tuvo un efecto muy bueno en nuestro hijo. Se hizo precursor y ahora es superintendente de circuito sustituto”. Padres, ¿pueden ustedes hacer algo parecido por sus hijos?

¿Cuándo deben empezar los padres a enseñar a sus hijos?

Empiecen a enseñar a sus hijos lo antes posible. Cuanto antes empiecen a educar a sus hijos, mejor (Prov. 22:6). Así lo hicieron la madre de Timoteo, Eunice, y su abuela Loida, quienes le enseñaron de Jehová desde que nació (2 Tim. 1:5; 3:15). Con el tiempo, Timoteo llegó a acompañar al apóstol Pablo en sus viajes.

Otra pareja de Costa de Marfil, Jean-Claude y Peace, enseñaron a sus seis hijos a amar y servir a Jehová. ¿Qué los ayudó a lograrlo? Imitaron el ejemplo de Eunice y Loida. Dicen: “Empezamos a inculcar la Palabra de Dios en nuestros hijos cuando estaban recién nacidos” (Deut. 6:6, 7).

¿Qué implica inculcar la Palabra de Dios en los hijos?

¿Qué implica inculcar la Palabra de Dios en los hijos? El verbo inculcar significa fijar en la mente una idea o concepto a fuerza de repetirlo muchas veces. Con este fin, los padres deben pasar tiempo regularmente con sus hijos. A veces, podrían sentirse frustrados por tener que repetir las cosas una y otra vez. Pero pueden verlo como una oportunidad de ayudarlos a comprender la Palabra de Dios y obedecerla.

Explique cómo podría aplicarse Salmo 127:4 a la crianza de los hijos.

Conozcan bien a sus hijos. El Salmo 127 dice que los hijos son como flechas (lea Salmo 127:4). Tal como las flechas pueden ser de materiales y tamaños diferentes, ningún niño es igual a otro. Por eso los padres deben determinar cómo educarán a cada uno de sus hijos. Un matrimonio del actual Israel que logró que sus dos hijos sirvieran a Jehová cuenta lo que los ayudó: “Estudiábamos la Biblia con cada uno de ellos por separado”. Claro, el cabeza de familia decidirá si es necesario o posible hacer esto.

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