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TEXTO DIARIO, De Jueves 17 de diciembre de 2020.

  

 Examinando las Escrituras diariamente 2020

Viernes 18 de diciembre del 2020

Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual (Mat. 5:3).

¿Cómo demostramos que reconocemos la necesidad de conocer a Dios y seguir su guía? Estudiando la Biblia, obedeciendo sus mandatos y poniendo en primer lugar nuestro servicio a él. Si lo hacemos, seremos más felices y se fortalecerá nuestra fe en el cumplimiento cercano de las promesas divinas (Tito 2:13). Algo fundamental para conseguir y conservar la felicidad es tener una estrecha amistad con Jehová. El apóstol Pablo escribió: “Siempre regocíjense en el Señor [Jehová]. Una vez más diré: ¡Regocíjense!” (Filip. 4:4). Para tener esta relación tan valiosa, es necesario adquirir sabiduría divina (Prov. 3:13, 18). Ahora bien, para no dejar de ser felices, es esencial que sigamos obedeciendo lo que aprendemos en la Biblia. Jesús confirmó que esto es muy importante cuando dijo: “Si saben estas cosas, felices son si las hacen” (Juan 13:17; Sant. 1:25). Esta es la clave para satisfacer nuestras necesidades espirituales y ser felices siempre. w18.09 18 párrs. 4-6.




COSAS QUE NOS AYUDAN A SER FELICES

¿Por qué son felices los que se lamentan?

“Felices son los que se lamentan, puesto que ellos serán consolados” (Mat. 5:4). Quizás algunas personas se pregunten: “¿Cómo pueden ser felices quienes se lamentan?”. En realidad, Jesús no se refería a los que se quejan por cualquier cosa. Hasta la gente mala se lamenta por los problemas que caracterizan a estos “tiempos críticos, difíciles de manejar” (2 Tim. 3:1). Pero sus lamentos egoístas no los acercan a Jehová, así que no son felices. Jesús estaba pensando en las personas que reconocen sus necesidades espirituales y que por eso sienten dolor al ver que este mundo está muy alejado de Dios. Se dan cuenta de que ellas mismas son pecadoras y de que por culpa del pecado pasan cosas horribles en el mundo. Jehová se fija en esas personas sinceras, las consuela mediante la Biblia, las ayuda a ser felices y les da la esperanza de vivir para siempre (lea Ezequiel 5:11; 9:4).

Explique por qué contribuye a la felicidad ser de genio apacible.

“Felices son los de genio apacible, puesto que ellos heredarán la tierra” (Mat. 5:5). ¿Por qué contribuye a la felicidad ser de genio apacible? Algunas personas eran duras, problemáticas y agresivas en el pasado. Pero llegaron a tener un conocimiento exacto de la verdad de la Biblia, cambiaron y se vistieron de “la nueva personalidad”. Ahora son cariñosas, compasivas, amables, humildes, apacibles y pacientes (Col. 3:9-12). Como consecuencia, se llevan bien con los demás y son felices. Lo que es más, la Palabra de Dios promete que estas personas “heredarán la tierra” (Sal. 37:8-10, 29).

¿En qué sentido heredarán la Tierra “los de genio apacible”? y ¿Por qué pueden ser felices los que “tienen hambre y sed de justicia”?

¿En qué sentido “heredarán la tierra” los de genio apacible? Los discípulos ungidos de Jesús la heredarán cuando sean sacerdotes y la gobiernen como reyes (Rev. 20:6). Y los millones de personas que no esperan ir al cielo heredarán la Tierra cuando vivan para siempre en ella en perfección, paz y felicidad. De estos dos grupos Jesús también dijo: “Felices son los que tienen hambre y sed de justicia” (Mat. 5:6). Sus deseos quedarán satisfechos por completo en el nuevo mundo (2 Ped. 3:13). Cuando Dios por fin elimine toda la maldad, los justos serán plenamente felices y jamás volverán a lamentarse por la maldad y la injusticia (Sal. 37:17).

¿Qué significa ser misericordioso?

“Felices son los misericordiosos, puesto que a ellos se les mostrará misericordia” (Mat. 5:7). Un verbo hebreo relacionado con la misericordia significa “sentir o irradiar afecto entrañable” y también “ser compasivo”. Del mismo modo, el verbo griego incluye el concepto de sentir compasión por los demás. Sin embargo, en la Biblia, ser misericordioso implica más que sentir lástima por una persona. Conlleva la idea de hacer algo para ayudarla.

¿Qué aprendemos de la parábola del buen samaritano?

(Lea Lucas 10:30-37). La parábola del buen samaritano enseña muy bien lo que significa mostrar misericordia. Cuando el samaritano vio a un hombre al que habían atacado, se sintió conmovido y lo ayudó. Después de contar la parábola, Jesús dijo que debemos ir y hacer lo mismo. Por ello, preguntémonos: “¿Hago yo lo mismo que el samaritano? ¿Soy igual de compasivo? Cuando veo que otros sufren, ¿les muestro misericordia? ¿Puedo hacer más para ayudarlos? Por ejemplo, ¿les ofrezco ayuda práctica a los hermanos mayores, las viudas y los jóvenes que no tienen a sus padres en la verdad? ¿Puedo tomar la iniciativa en consolar a los que están deprimidos?” (1 Tes. 5:14; Sant. 1:27).

¿Por qué nos hace felices ser misericordiosos?

¿Por qué nos hace felices ser misericordiosos? Cuando hacemos cosas por otros, vemos que “hay más felicidad en dar que en recibir”. Además, sabemos que así agradamos a Jehová (Hech. 20:35; lea Hebreos 13:16). El rey David dijo sobre el que muestra misericordia: “Jehová mismo lo guardará y lo conservará vivo. Será pronunciado feliz en la tierra” (Sal. 41:1, 2). Si les mostramos compasión a los demás, Jehová nos mostrará misericordia, y esto nos dará felicidad eterna (Sant. 2:13).

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